Capítulo 16

Amber Foster

—No quiero que pienses que soy alguien egoísta —hago una pausa larga antes de continuar—, pero no puedo ignorar cuando alguien necesita ayuda.

El tacto cálido en la mejilla es confortable.

—Para nada, Foster.

Él acaricia mi rostro. Luego con el dedo índice acomoda un mechón rebelde.

—Eres alguien con un corazón noble, pero de ahora en adelante estás obligada a ser cuidadosa. No seas imprudente.

El corazón se encoge cuando veo el bastón en el suelo, aquel con una empuñadora de bestia y madera tan firme para soportar el tamaño de un gigante.

«¿Existirán?»

—Estaré toda una vida en deuda contigo.

—No pienses de esa forma.

Llevo una mano a la suya.

—Al menos permíteme sentirme en deuda, servirá para sobrellevar las consecuencias de mis actos.

—Qué sería un humano sin el remordimiento.

Él libera una risa suave, llamándome la atención no solo por su sonrisa fresca, sino por la connotación de aquellas palabras cargadas de una verdad absoluta.

«¿Qué sería de nosotros sin el remordimiento.»

Jamás estuve preparada para ver a un hombre de rodillas, ni siquiera a mi padre cuando era una niña. Pero Blake suplicando logró estremecer cada parte del cuerpo. No logro entenderlo.
Aún no soy capaz de comprender el sentir tan apasionado y decidido de un alma gemela por su igual. No obstante, los hechos son claros, Blake es tan transparente cuando se trata de mi bienestar. Aunque a veces siento que su cuidado atraviesa la pérdida de alguien más.

«¿A quién perdiste para tener tanto miedo

—Gracias.

—Tengo que irme —anuncia, y me atrevo a agarrar su bastón para entregarselo—, ¿sigues pensando igual?

«¿Adónde iría alguien como yo?»

—No.

La respuesta es tan simple que genera escalofríos. Él se pone de pie, y me dedica una mirada rápida antes de caminar hacia la salida.

—Blake —suspiro—, ¿por qué Ethan habló de una guerra? Todavía no lo entiendo.

«Puede lastimarnos. Él lo dijo.»

El esmeralda en su mirada brilla.

—En mi presencia nadie podrá hacerte daño. Tenlo por seguro.

Siento que no puedo ver gracias a las lágrimas, pero ellas no son un impedimento para ponerme de pie y caminar hacia él. Me aferro a su cuerpo con fuerza, rodeando su cintura. No sé qué clase de sentimiento atraviesa mi cuerpo, pero me encantaría entenderlo. Quiero ser fuerte. Aunque la idea de perder a mi familia me estremece el alma.

—Gracias.

El concepto de mate de los licántropos es un tanto escalofriante. No considero romántico el pensamiento de solo poseer a alguien al punto de doblegarlo a fin de demostrarle quien manda en la relación. Sin embargo, cuando la bestia delante de mí me trata con cuidado genera que me quede sin aliento. Solo tengo que pensar en la forma en que tocó mi cuerpo cuando intimamos.

«No se trata de amor, pero sé que es algo más profundo. ¿Cómo es posible?»

(...)

En los últimos meses ha sido difícil detenerme a pensar por un momento qué es lo que quiero para mi vida. Mamá ha sido de ayuda, al igual que papá. Ellos me acompañan cuando pueden hacerlo en este nuevo camino. Pero todavía no veo las cosas con claridad.
Cada vez que realizo mi labor disfruto en silencio el hecho de pasar tiempo en el jardín. Él ayuda a ordenar aquellos pensamientos que me persiguen. Aunque a veces la mirada de Blake no me permite trabajar con libertad y los nervios hacen que me auto sabotee, ni hablar de las "bromas" de Eiden.

Me siento extraña al saber que en algún punto esta vida se volverá cotidiana y ya no será incómoda para mí. Tener una hermosa familia. No sé sí voy a conocer el amor, porque comprendo o al menos entiendo que sería difícil estando cerca de Blake. Solo tengo que pensar en cada momento que atravesamos cuando hay alguien más entre nosotros. La tensión me estremece, al igual que aquellas feromonas que siento cuando estamos juntos.

En cuanto al licántropo que me hirió, él obtuvo su castigo:

—Quiero cortar los lazos que tiene ese hombre con esa mujer. Su vínculo de almas gemelas.

La aclaración tomó por sorpresa a todos en los calabozos.

—No es tema que debamos tomarlo a la ligera, incluso con tu posición actual sería... inapropiado decidirlo —dice mi padre.

Enarco una de las cejas y volteo para buscar una respuesta en Blake. Él me sonríe de manera fingida. Supongo que no se esperaba mi deseo.

—Debe contemplar la posición de su mate —dice. Luego pone una mano en mi hombro—. ¿Ambos son gamma? ¿No es así?

Él consuela a través del contacto físico. Aunque me gustaría entender por qué hay que saber algo así.

—¿Ella puede morir?

Blake toma mi mano con cuidado guiándome hacia nuestro prisionero. Luego golpea el metal.

—Respóndele a tu rey.

La voz de Isaac es escalofriante.

—Cielo es omega.

«Tiene un nombre precioso.»

Recuerdo su rostro. Facciones dulces. Mirada suave. Una presencia que llama a la calma.

"Hay que matarlo de una buena vez. Estamos perdiendo tiempo."

«No debemos tomarnos a la ligera los vínculos, Eiden. ¿Qué tal si ella muere?»

Observo de reojo a Blake, dándome cuenta de que será imposible cortar los lazos que nos unen. Haberlo deseado fue una pésima idea. No puedo imaginar la idea de morir de dolor.

—Un rey no puede decidir sobre el vínculo de un lacayo.

Blake trae con cuidado mi rostro para ver a la bestia encerrada.

—Los únicos con esa potestad son ellos mismos.

«Qué realidad tan triste.»

Oprimo los labios con fuerza. Me conmueve y remueve cada parte de mí el hecho de que ellos no eligen esto, pero deben someterse a las reglas porque no tienen elección .

"Conmoverse por una extraña no cambiará nada, Amber."

«Lo sé, Eiden.»

—Búsquenla. —Miro a los ojos a Blake con esperanza. —La traerán aquí para que pueda romper su vínculo con el maldito perro y... —miro el bastón para luego agregar— cumplirá una sentencia propia de aquel que lastima a su rey.

Es obvio que me tomé atribuciones que no debía, pero supongo que alguien consintió mi deseo.

—Voy a necesitar fertilizantes.

Apunto en la libreta. Luego me pongo de pie, oyendo a alguien hablar detrás de mi.

—Adela.

Giro en el sitio, encontrándome a Ethan de pie cara a cara. Los recuerdos me estremecen y retrocedo automáticamente tratando de atraer a Eiden.

—¿Tú? —Aprieto los puños con fuerza. —Vete de aquí.

Nuevamente, retrocedo. Aún con la frente en alto. Sin embargo, choco con las bolsas vacías de tierra.

«¿Eiden?»

—Baja la guardia, humana. —Él da un paso al frente. —¿Tuviste un sueño agradable?

—No me molestes —digo entre dientes—. Tú rivalidad es con Blake, no conmigo. No voy a entregarle mi vida a alguien como tú. —Me cruzo de brazos—. Me sorprende que todavía no se hayan percatado de ti.

«Eiden.»

Luego de los sucesos en el centro comercial mientras me recuperaba al dormir tuve varios sueños y Ethan fue parte de ellos.
A día de hoy sigo sin entender cómo este maniático apareció en mis sueños para proponer una alianza o usarme como una marioneta para llegar a Blake.
Sin embargo, no deseo tener problemas, Blake se ha mantenido neutral todo este tiempo y mi vida es demasiado tranquila para perder el tiempo con una alianza que no me beneficia.

—He tenido una visión —dice—. Llevo mucho tiempo esperando a alguien fuerte y tu presencia apareció en ella. Entrena conmigo para que sea una pelea justa, Amber. —Ruega a unos escasos centímetros de mi rostro—. Tienes potencial.

«Eiden se volvería loco al escuchar una barbaridad como esa.»

Sonrío siendo irónica.

—Piérdete.

Giro para no seguir con la charla.

—No pienso ser parte de esto.

Miro las manos sobre la tierra, sintiéndome extrañada. Entonces me agarra del brazo con fuerza girándome hacia él.

—Él no querrá pelear conmigo, porque sí muere tú también lo harás —se burla.

Trago con esfuerzo. Aun así, me libero con violencia.

—Lo voy a repetir una vez más. —Mi pecho se agita con violencia. —Vete.

—Piénsalo. Serás libre, y podrás construir la familia que tanto deseas lejos de todo esto. La vida es para seres inteligentes.

Él se acuclilla a mi lado.

—Shu, shu.

Él enarca una de las cejas.

—Por cierto, por sí querías saberlo, tu ser amado no ha venido a echarme porque un híbrido inteligente ocultaría su presencia con un hechizo. —Sonríe—. Qué inteligente, ¿no es así?

Hago una mueca. De hecho, no puedo creer que tenga que escuchar esta clase de estupideces. ¿Que habré hecho en mi otra vida para estar rodeada de idiotas? No quiero restarle importancia, su habilidad para ser un acosador es increíble, pero no sería mejor usar la magia en algo más.

—Acosador. ¿No tienes un hechizo para desaparecer de mi vista?

Él abre la boca y se lleva una mano al pecho.

—Eres cruel.

—Búscate a alguien más para complacer tus fetiches extraños.

—Vas a volver —dice, poniéndose de pie—. Lo harás.

Su presencia se desvanece, y la tensión desaparece. Aunque me gustaría saber cómo evadió a los hombres lobo del castillo.

Suspiro y relajo la postura al momento de caminar hacia el jazmín del jardín para sentir su aroma. Con Eiden suponemos que Ethan tiene un as bajo la manga. El odia a Blake, por lo que hacerme daño le sería factible. Me pregunto por qué razón Eiden no está aquí. A veces es tan difícil llamar su atención.

—Qué molestia.

Me siento sobre la fuente para ver mi reflejo en el agua. Jamás tuve que haber aceptado la cena de cumpleaños, quizás, me hubiese ahorrado varios dolores de cabeza.

«¿Qué es esto?»

La piel se eriza en un instante cuando me percato de alguien más, y esta vez puedo asegurar que de Ethan no se trata, es algo más tétrico.
Entonces mi cuerpo entero se paraliza cuando veo la muerte de pie, delante de mí con la apariencia de una anciana.
Me pongo lentamente de pie. El vestido está sucio y tiene una gran mancha de sangre en el estómago. Me siento desconcertada.

—¿Eiden? —suspiro su nombre—. Vuelve Eiden.

Me llevo una mano al pecho cuando este se oprime con violencia. Respiro con dificultad. No puedo evitarlo. Es un dolor que hace que empatice con la mujer que tengo enfrente, las ganas de sollozar emergen y mi corazón se cohibe por ello mientras ella solloza.

—Mis niños —jadea, llorando sangre.

«¡Eiden!»

Se trata de segundos, su lamento me estremece antes de desaparecer y su despedida dejó cenizas sobre el jazmín.

—¿Qué fue eso?

Me quedo sin palabras, tocando la cenizas de los pétalos y, por arte de magia, las imágenes de Blake y Demon de niños, adolescentes y adultos surcan por mi cabeza como si se estuviese tratando de mis recuerdos. Y en medio de la confusión veo a una mujer joven riendo entre ellos.

«¿Eres la persona que perdió Blake?»

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top