Capítulo 9




Narra Jeff:



Jamás hubiera imaginado que Ta se convertiría en esa luz que ilumina mi vida, sin él, volvería a ser aquel tipo amargado y sin ánimos de sonreír; una persona inocente fue suficiente para hacerme feliz. Cuando nos separamos con Ta en la mañana, se fue con Noeul, mientras yo fui con Boss para hablar con Fort sobre negocios.

- ¡Qué gusto verte amigo mío? ¿Dónde está Toey? ¡Creí que vendría contigo!

- Hablemos sobre él primero, entonces.

Toey, uno de los muy pocos parientes que le quedan a Fort, lo cual no juzgo, porque este negocio así es, literalmente, no hay que tener debilidades si se quiere sobrevivir en este nido de víboras. Por esa razón, no quiero traer a Ta a estas reuniones, temo que lo cohiban y le hagan daño de cualquier manera, lo que definitivamente, no perdonaría.


Sin embargo, Toey, es un chico a quien le gusta lo sádico; diría que es un masoquista extremo, le hice cosas que no me atrevería a hacer con el pequeño y hermoso cuerpo de Ta. Él llegó antes de Ta, y admito que ha ido y venido cuando quiere, porque fue el único que cumplía con mis espectativas, pero la última vez que se fue, ya no volvió.

- ¿Estás diciéndome que no has visto a Toey en 3 años? - Se sorprende Fort.

- Ya te lo dije, la última vez que lo vi, fue hace más de tres años. Ahora estoy con un chico que es completamente mío, y del cual estoy más que seguro, de que no me dejará. - Confirmé con franqueza.

- Bueno, ya no importa. Déjame que hable con él y le exigiré que regrese inmediatamente a París.

- Con solo que lo mantengas alejado de mí y de mi niño, es suficiente.

Nuestra amistad con Fort es bastante fuerte, nos mantenemos unidos desde hace varios años, en los que hemos sido mejores amigo, incluso en los peores momentos, como la muerte de nuestros padres. Después de esa conversación que nos hacía falta, me fui a buscar a mi bebé, mientras Fort arreglaba la reunión con los nuevos compradores.

Ver a Ta con aquel hermoso y erótico Baby Doll, casi me hace tener un orgasmo, tuve que contenerme mucho cuando el idiota de Noeul llegó gritando para interrumpirnos. Pensando en que pronto sería de noche y que Ta tendría tiempo para modelar ese precioso y erótico traje para mí, me fui a la reunión que ya había planeado Fort.

- Buenas tardes, me llamo Jeff Satur y seré su proveedor si me lo permiten. - Me presenté con aquellos hombres elegantes.

- Me llamo Tay Tawan, soy el líder y es un gusto. Pero, primero hablemos de costos, luego de cerrar el negocio. - Contesta con una sonrisa.

Fort se esforzaba tratando de cerrar la venta una y otra vez, mientras yo solo trataba de controlar mi erección, que iba y venía por culpa de la deliciosa imagen que había en mi mente, de Ta con el Baby Doll. Sin embargo, también noté que Boss estaba disperso, incluso me miró con temor, antes de salirse de la oficina en la que estábamos.

- ¿Está de acuerdo con la entrega de las armas? - Pregunté interrumpiendo a Fort, porque moría por tener a mi bebé sin ropa y gimiendo de placer.

- Me parece muy bien el pago y el método de entrega. Pero, ¿qué costo tendré que pagar para que las armas salgan de París y para que entren en Tailandia? - Preguntó de pronto.

- Ninguno, el jefe de la policía soy yo, por lo tanto, no necesitas pagar un costo extra. - Le contesta Fort.


- ¿Cuentan con armamento militar? ¿Armas grandes, de combate y de nivel nuclear? - Esa pregunta me causó gracia y me reí.

- Incluso si quieres una puta, puedo ponerla en ese barco para ti. - Dije con cinismo.

- ¿Tienes disponible a chicos para mi casa y mi club? ¡No son para prostitución, realmente los necesito para labores domésticas! Me quedé sin empleados... Y no sé, tal vez, alguno pueda entrar en mi cama. - Me contesta con el mismo cinismo.

- Pues mira, tengo 50 chicos disponibles si los quieres. Son de un cargamento que llegó hace una semana a Tailandia; la persona que me los pidió, no creo que los necesite, igual no planeo seguir haciendo negocios con esa escoria. - Dije con asco.

- Los quiero, aunque no los use a todos en casa, tengo un club donde me faltan meseros, podría ubicarlos allí. ¿Cuándo puedes enviármelos?

- En este momento doy la orden de entregártelos, solo debes decirme la dirección de entrega.

Estaba terminando de cerrar ese negocio, ya tenía medio millón de dólares en mi cuenta y mandé la ubicación, justo en ese momento, también cerramos la venta de las armas, Tay parecía feliz. Dijo que durante varios años ha necesitado gente como nosotros para que le provean, pero fuimos abruptamente interrumpidos por Boss.

- Señor, le traigo a esta sabandija. - Dijo lanzando el cuerpo esbelto de un chico a mis pies.

- ¡Toey! ¡Tenemos mucho de qué hablar, maldito mentiroso! - Se altera Fort.

- Tay, eso es todo. Esto es un asunto familiar, necesitamos espacio para resolverlo.

- Por supuesto, me disculpo. Ya nos vamos y muchas gracias por ofrecerme este negocio. - Nos estrechamos las manos.

- Al contrario, gracias a ti por aceptarlo. - Fort terminó de hablar e inmediatamente Tay y su gente se fueron.

- Señor, tenemos un gran problema. - Suelta Boss de pronto, sorprendiéndome, y por algún motivo que desconozco, mi corazón se sentía entumecido.

- ¿Qué sucede? - Mi piel empezaba a transpirar y cuando dijo la siguiente oración, mi corazón casi se detuvo.

- Este chico le dijo algo al señor Ta y él corrió lejos de los guardias... Desconocemos su paradero.

A penas sentía que podía sostenerme de pie, pero logré llegar hasta Toey, agarrarlo del cuello y arrojarlo contra la pared más cercana, antes de golpearlo de manera salvaje, sin saber lo que le dijo. Boss corrió tratando de separarme de Toey, cuando este ya no podía ni siquiera levantarse del piso y también vino Fort a pedir que me calmara.

- ¡¿QUÉ LE DIJISTE A TA?! - Grité con desesperación.

- L... La verdad... Él es solo una puta más... Pronto volverás a mí. - Dice con dificultad para respirar.

- ¡ESPERA! ¡Cálmate Jeff! Estás demasiado alterado, lo matarás y eso sería un problema para ti.

Fort me separó casi instantáneamente de Toey con esas palabras, y la verdad es que tiene toda la razón, por eso preferí salir corriendo de esa oficina, hacia el último lugar donde estuvo Ta. En cuanto llegamos, Noeul estaba llorando con Mix abrazándolo y Earth tratando de consolarlo; sin embargo, al instante de verme, lloró aún más.

- ¡Lo siento! Esto fue mi culpa... Debí llevarlo al baño conmigo. - Sollozaba Noeul.

- El culpable ha sido atrapado. En lugar de buscar más culpables, deberíamos ir a buscar a Ta.

Rápidamente me llevaron al último lugar donde estuvo mi bebé, y allí estaba su abrigo, aquel que yo le puse encima de todo para que guardara el calor; entonces me desesperé aún más. Earth y los demás guardias, llevaron las cosas que compraron para mi bebé al auto y luego, todos se dispersaron para empezar a buscarlo.

- ¡Señor, es mejor que vuelva al hotel! Está helando más y podría enfermarse. - Boss dijo con autoridad cuando anocheció.

- No, sin Ta no iré a ningún lado.

Yo con mi abrigo muy caliente, no puedo dejar de temblar de frío, no puedo ni siquiera imaginar cómo se sentirá mi bebé con este horrible clima que está haciendo. ¿Dónde estás mi bebé? ¿Por qué huíste? ¡Por favor, que alguien me ayude a encontrarlo o me dé una señal de dónde podría estar! Con ese pensamiento, empecé a llorar.

Limpiaba mis lágrimas frías una y otra vez, jamás me había sentido tan desesperado en toda mi vida, es como si una parte de mí hubiera sido arrancada cuando Ta huyó y solo con él, esa parte volverá. Llegué a un callejón, donde encontré una pequeña marca de sus deportivas favoritas en la nieve y seguí buscando, hasta que...


Ring... Ring... Ring...


- ¡¿Qué quieren?! ¡Estoy ocupado! - Contesté exasperado al personal del hotel.

- Señor, disculpe por favor. Es que su acompañante llegó al hotel hace unos 20 minutos y se acaba de retirar a su habitación.

Colgué la llamada, corriendo de regreso al callejón, solo para descubrir que desde allí se ve perfectamente el hotel, por esa razón mi bebé se fue para allá y mi corazón empezó a latir con normalidad de nuevo. Llegamos en la limusina rápidamente, subí sin mirar a nadie, porque Boss me dijo que se haría responsable de agradecerle al personal.

- ¡Puta madre, Ta! ¡¿Qué mierda pasa contigo?! - Llegué a la habitación gritando, mi corazón seguía oprimido y tuve la intención de darle un severo castigo; pero, me detuvieron sus ojitos inyectados en sangre.

- ... - Como pudo, se levantó de la cama y corrió a mis brazos, su cuerpo temblaba a causa de los sollozos. - Amo, ¿se aburrirá de mí? ¿De verdad me sacará de su vida?... Huhh... ¡No quiero volver a bailar! ¡Por favor, no me deje! - Las lágrimas de Ta, empezaron a mojar mi ropa y así supe que estaba llorando de nuevo.

- ¿Quién dijo que yo te dejaría? - Mi voz se escuchaba tranquila, pero severa. Conocía la respuesta de esa pregunta, pero quería escucharlo de Ta.

- Mire, yo puedo hacer otras labores domésticas, puedo lavar, planchar, también cocinar... - Sigue con la idea de que yo lo dejaré.

- ¡CÁLLATE! - Sacudí sus hombros para que se calme, porque él me altera. - Ta... ¿Qué te hizo el hijo de puta de Tawan? ¡Y quiero la verdad, porque no encuentro un solo motivo razonable para que no quieras volver! - No lo dejaré volver de todas formas, pero quiero saberlo todo.

- Amo... Yo.. - Aclaré mi garganta y él miró mis ojos, los cuales lo sentenciaban a decirme la verdad. - Tawan cobraba un costo de $500 por dos horas en mi habitación, y quién entraba, podía hacer lo que quisiera con mi cuerpo. - Solté los hombros de mi bebé y cayó de rodillas.

- ¿Abusaron de ti? - Levanta su carita y aún con lágrimas en su rostro, asiente, antes de que yo me volviera loco de ira.

Esto es mucho peor que haberlo perdido por unas horas, fue restregar todos mis errores en mi cara, demostrándome que por desear tanto a Ta, en estos tres años, no pude ni siquiera cuidarlo. Cuando quiso tocarme de nuevo, me alejé de inmediato, para empezar a golpear todos los objetos que estaban en la habitación, lanzándolos de un lugar a otro.

- ¡¡POR FAVOR, CÁLMESE!!

Ta gritaba, pero no podía hacerlo, porque abusaron de él y yo pude haberlo protegido todo este tiempo y fui tan imbécil como para caer en la sucia trampa de Tawan, pero no se quedará así. En unos días debo volver a Bangkok y entonces, ese maldito pagará por haber lastimado a mi niño, por haber roto nuestro acuerdo y también porque lo odio.

- ¿Señor Satur? - Cuando Earth entró en la habitación con Noeul, vieron todo el desastre que había hecho. Habían vidrios rotos, madera hecha pedazos por todas partes y mis dedos con astillas, pero seguía con mi ira clavada en mi interior.

- Jeff, ¿dónde está Ta? - Me cuestiona Noeul.

Miré a mi alrededor para darme cuenta de que en verdad, Ta no estaba por ninguna parte y entonces me preocupé de nuevo...

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top