Capítulo 8
Narra Ta:
Llevamos un poco más de una semana en París y ha sido una experiencia preciosa; sería maravillosa, si tan solo mi amo me dejara salir de la habitación, pero no importa. Porque me dijeron mis amigos en el club, que su nombre es Jeff Satur y que es un mafioso peligroso, capaz de matar y hacerle daño a cualquiera.
Sin embargo, yo no puedo verlo como alguien peligroso, no; él es mi héroe, me sacó de un lugar horrible, donde me maltrataron solo porque el sol salía y se ponía, era como un infierno. Los chicos también dijeron que él jamás va a amarme, pero tampoco importa, con solo que no me aleje de su lado, es más que suficiente.
- ¡AUCH! ¡¿Y ahora que hice?! - Estaba acostado en la cama, mirando el techo de la habitación, el cual es hermoso, cuando de pronto, me golpea la pierna derecha con la punta de su cinturón.
- ¿En qué tanto piensas? ¿Acaso es en un hombre? ¡Quieres estar realmente castigado, ¿verdad?!
Llámenme loco, pero cuando lo veo actuar de esa forma, parece que está celoso de mí y esa sensación me gusta, es como si a través de sus acciones y sin querer, muestra sus sentimientos. Me reí un poco antes de levantarme para ir a abrazarlo, él me devuelve el abrazo y me gustaría que jamás se termine este momento.
- No esté celoso amo. Solo lo tengo a usted. - Sonreí con inocencia.
- Más te vale, porque si descubro algo sobre ti; tú y tu amante, morirán. - Me reí mucho y puse mi cabeza en su pecho, antes de sentir como acariciaba mi cabello. - ¿Quieres salir hoy?
- ¡¿Adónde iremos?! - Pregunté con emoción y él solo movió mi cabello de mi frente.
- No puedo acompañarte. Mix quiere que vayamos a resolver un asunto hoy, pero Noeul se ofreció para darte un tour por París y Earth irá con ustedes. - Mi sonrisa se desvaneció.
- ¡Pero, yo quería ir con usted! - Hice un puchero de decepción.
- Hagamos algo. Si termino antes, prometo alcanzarlos, ¿qué te parece? - Me besa en los labios y me deja anonadado. - Por favor, solo un par de horas, Noeul ha estado molestando mucho y así descansas de tener sexo conmigo, porque no creas que por estar en la calle, te librarás de mí.
Me dio mucha risa, porque tiene razón, jamás me deja en calma, él no puede verme tranquilamente descansando en la cama, porque hasta eso es motivo de seducción. Cómo ahora, que empezó a besarme y a tocarme; lo mejor de todo, es que me encanta saber que me desea con esta intensidad, en realidad, yo soy de él.
- Amo, dijo que tenía que salir con Mix. - Traté de apelar por piedad para mi cuerpo.
- Sí, vete con Noeul... - Pero siguió besándome y me llevó a la cama. - Mi bebé, debes salir de aquí...
- Entonces, déjeme ir... - Suspiré cuando bajó a mi cuello para dejar sus marcas allí.
- ¿Por qué me provocas tanto? - Se muerde el labio y me besa de nuevo. - ¿Acaso no sientes pena por mí? ¡Te encanta vivir seduciéndome!
Al final, ni siquiera me dejó ir, terminamos teniendo sexo alocado en esa cama que ha sido testigo de su pasión por mí en estas casi dos semanas, y las marcas en mi piel, también son evidencia. Lo que en verdad deseo que jamás deje de hacer, es cuando me besa, sus labios siempre están sobre los míos, aplastando a su antojo, antes, durante y después de follarme.
Nos quedamos allí, abrazados, recuperando el aliento, cuando de pronto, tocaron la puerta de la habitación y Noeul empieza a gritar que me dejen salir para conocer París juntos. Mi amo me besa de nuevo y me pide que no me vaya con él, que nos quedemos otra vez en la habitación todo el día, pero me volveré adicto al sexo si seguimos así.
- Acaricia mi cabello, Ta. - Me ordena sin levantarse e ignorando a Noeul.
- ¿Entonces, esta es mi prisión? ¿No podré conocer París? - Suspiró ante mi tono de decepción.
- Está bien. - Se levantó de mala gana y sonreí. - Pero aunque nos encontremos en la calle, no te librarás de mis besos.
- Sí amo. - Acaricia mis labios con suavidad y veo que tiene la intención de besarme otra vez.
- Recuerda que no puedes decirme "amo" en la calle. Dime solo Jeff, pero no te acostumbres a eso, o te castigaré si lo usas en privado o en Bangkok.
Finalmente, sí volvió a besarme, y después, fue él quien me vistió, con una ropa con la que no se podía ver casi nada de mi piel, diciendo que estaba haciendo mucho frío afuera. Noeul cuando me vio, se enojó mucho y empezó a quitarme algunas prendas, aún en contra de las quejas de mi amo, hizo lo que quiso y me dejó para estar lo suficientemente caliente con poca ropa.
- Cuidado con tu novio, Boss; o terminará siendo carne para cocodrilos. - Mi amo se veía furioso, pero no dijo nada en mi contra. - Oye, ven a darme otro beso bebé.
Corrí a sus brazos, solo para que me diera un beso de despedida, uno porque me extrañará y uno último, porque dijo, que con ese confirma que mis labios son suyos y nadie más los besará. Noeul prácticamente, me arrancó de esos brazos que me dan paz y tranquilidad, que me hacen sentir a salvo y me empujó para salir del hotel.
Llegando a la ciudad, fuimos a comprar muchas cosas, no podía decir que algo estaba lindo o que me gustaba, porque Earth mandaba a otro guardia para comprarlo en mi talla o para que comiera. Después de varias cosas compradas, empecé a sentirme un poco abrumado y mejor ya no decía nada, hasta que vi que igual compraban las cosas que veía.
- ¿Por qué hace eso? ¡Yo no le pedí que me comprara nada! - Le reclamé.
- El señor Satur ordenó que le compremos todo lo que usted quiera, aunque solo lo vea y no nos diga que lo quiere. Yo solo cumplo órdenes. - Se enconje de hombros y vio hacia otro lado.
- Déjalos que te complazcan, eres el único que descongelo el corazón de ese sádico mafioso, así que solo aprovecha... ¡Mira, eso se verá muy lindo en ti!
Mis ojos se abren con sorpresa al ver un precioso Baby Doll en un escaparate, pero era realmente hermoso, Noeul me metió en el lugar, prácticamente que a rastras y me hizo probármelo. Me sentí tan sexy en el vestidor, unas prendas de cuero elástico invadiendo mi piel, junto con la liga roja que se ajustaba perfectamente en mi muslo izquierdo.
Me imaginé a mí mismo haciendo un baile erótico para mi amo, deseando ver todas sus reacciones al verme vestido de esta forma tan provocativa, y también para darle un verdadero motivo para que diga que yo lo seduzco; aunque todas mis ideas se fueron a la basura, cuando la puerta del vestidor fue abierta y me encontré con sus penetrantes ojos.
- Ta... - Suspira levemente. - Te ves...
No término esa oración, cuando de pronto, ya había cerrado la puerta, puesto el seguro y vino hasta mí para besarme como un demente, haciéndome sentir que quiere tomarme aquí mismo. Tiré mi cabeza hacia atrás, mientras él bajó dejando besos por mi torso y varias mordidas también, logrando llegar hasta la liga para empezar a bajarla con sus dientes.
Tok Tok Tok
- ¡Ta, tu dueño está aquí! - Aparece Noeul alterado, gritando desde el otro lado de la puerta.
- Nos llevaremos esto, y más tarde, lo usarás para mí en nuestra habitación.
Con un último beso, él salió del vestidor, dejándome con el corazón acelerado y mis deseos de pertenecerle agitaban mi cuerpo, pareciendo que me desmayaría en cualquier momento. En cuanto pude recuperarme, salí con mi ropa normal y Earth agarró el Baby Doll en mi mano para pagarlo, con respecto a Noeul, dijo que él ya se había ido de vuelta y que fuéramos a comer algo.
- Quiero ir al baño. Ya regreso. - Se excusa Noeul después de comer.
- Earth, si quiere ir al baño, estaré bien, aún hay dos guardias que cuidan de mí. - Propuse cuando noté que llevamos horas caminando y no se han separado de mí.
- ¿Seguro que estará bien? - Asentí como respuesta y él se fue.
Cuando vi que se había ido, le pedí a los guardias que trajeran helado y galletas para mí; no lo hice por maldad, es solo que jamás me habían perseguido de esta forma y me sentí asfixiado. Al instante de encontrarme solo, un chico muy elegante, alto y definitivamente, más agradable a la vista que yo, se sentó en la silla de Noeul.
- Disculpe, esa silla está ocupada. La persona solo fue al baño. - Le dije respetuosamente.
- No quiero llevarme tu silla... Estoy aquí para hablar de Jeff. - Se me heló la sangre cuando dijo su nombre de forma familiar, como si se conocieran desde hace mucho.
- ¿Por qué quiere hablar conmigo de él? ¡Debería hablar con él directamente! - Mi voz temblaba, tuve miedo desde que escuché el nombre de mi amo.
- Porque sé que eres mi nuevo sustituto y al menos debo advertirte lo que pasará en unas semanas.
Su risa me pareció maquiavélica, mi corazón estaba acelerado, mis manos temblaban y empezaba a sudar por todas partes, quería con desesperación que los guardias estuvieran aquí conmigo. Miraba en todas direcciones, tratando de encontrar a uno de ellos, pero nadie estaba cerca de mí y cuando él tocó mi mano, la quité abruptamente de la mesa.
- Lo que sea que quiera decir, no me interesa. Por favor, váyase. - Estaba a nada de correr en busca de uno de los guardias.
- Bien, entonces escucha rápidamente... Jeff Satur es mío, tú solo eres el juguete nuevo, del cual se aburrirá en unas semanas y volverá arrastrándose a mí. - Se escuchó muy seguro de sus palabras.
- Pues... No tengo un anillo en mi dedo, así que él puede hacer lo que quiera. - Mi boca decía una cosa, mi corazón sentía otra y con mis ojos buscaba a los guardias.
- Cuando vuelva a mí, no permitiré que te quedes cerca... - Esas palabras llamaron mi atención. - No estarás cerca de Mi Jeff, volverás al burdel del que te sacó, volverás a ser un puta cualquiera y haré que te toquen tantos hombres, que cuando todo esa tortura termine, ni los perros querrán comerse tu carne apestosa... - Me levanté de golpe y empecé a correr. - ¡RECUERDA MOCOSO... JEFF ES MÍO!
- ¡SEÑOR TA, ESPERE!
A lo lejos, escuché el grito de alguien llamarme, pero no podía volver, me hirieron sus palabras porque no quiero volver, ese club es un infierno y prefiero morir, antes de poner un pie en ese lugar. Corrí tanto, que no me fijé ni en las calles, solo me limpié las lágrimas una y otra vez, hasta que me percaté, que estaba perdido en París.
Pasé tantas horas caminando, que el cielo se oscureció, no sé en qué estación estamos aquí, pero hace más frío del que esperaba y como olvidé mi abrigo al salir corriendo, mis brazos se adormecieron. Mis pies estaban helados, apenas podía sentir mis dedos; sin embargo, pasé por un callejón y logré reconocer un lugar.
Caminé con mucha calma, hasta llegar allá, donde me recibieron con una manta para abrigarme, me llevaron cerca de una fogata y me ofrecieron una taza con chocolate caliente; pronto subí a la habitación donde estamos ubicados. Me metí, cambié mi ropa por una más abrigadora y finalmente, me enrollé en las sábanas, recordando aquellas horribles palabras que me hicieron llorar otra vez.
¿Qué debo hacer para que no se aburra de mí? No quiero volver. No importa que solo me use como su juguete sexual por el resto de su vida, pago ese precio a cambio de quedarme a su lado...
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top