Capítulo 7




Narra Jeff:



Mi bebé pasó al menos varios minutos en estado de shock y entonces, caí en cuenta que no hemos hablado de los pagos y tampoco ha firmado contrato, pero es mío, simplemente mío. A diferencia de los demás sumisos, esperé tres años para tener a Ta, además pagué por él, lo que jamás había hecho, así que no necesita un contrato.

- Por favor, ven conmigo... - Lo besé para convencerlo.

- ¿Cuándo quiere llevarme?

- Nos iremos esta noche.

Lo logré, mi bebé se va conmigo; lo besé de nuevo y le dije que podía seguir bañándose, pero que tenía que tener ropa cuando yo volviera o no respondería por las consecuencias. Él mordió su labio inferior, antes de salir corriendo al baño con una sonrisa y fue cuando aproveché para ir a esperar a Mix, que en cualquier momento llegaría.

Me asomé a la puerta de la enfermería, pero no me atreví a entrar, porque lo que vi desde el cristal de la parte superior de la puerta, me dejó muy helado. Noeul, por fin se atrevió a besar a Boss, quien se ha resistido a sus encantos desde hace como un año, ni siquiera yo fui capaz de resistir la primera noche sin besar a Ta.

- ¿Qué pasa? ¡Jamás vi a mi amigo tan sorprendido! - Se burla Mix, cuando llegó.

- Bueno, si ves lo que yo, estarías igual.

Mix, quién es un chismoso empedernido, me empujó para ver cómo Noeul tiraba de Boss y lo metía en la camilla junto con él; parecía que iban a derrochar pasión, sin importar que estaban en mi casa. Mix se quedó aún más sorprendido cuando los vio empezando a quitarse la ropa, entonces nos vimos con Mix y sonreímos antes de alejarnos.

- Tal vez necesitan algo de privacidad. - Me dice mientras caminábamos hacia mi oficina.

- Y mejor nos alejamos, porque no quiero quedar traumado. - Bromeé un poco.

- Me sentiría más traumado si fuera contigo, eres un sádico y degenerado. Con razón mi primo no te quiso.

Le di un golpe en la cabeza por estar diciendo estupideces, aunque después me puse a pensar que nadie sabe que con mi bebé Ta, no puedo ser tan sádico como estoy acostumbrado. A diferencia de mis otros sumisos, realmente no creo que haya necesidad de marcar su cuerpo para que alguien sepa que es mío, y eso es lo que me encanta.

- ¿Y tu niño?

- Ni se te ocurra verlo... ¡ES MÍO!

- No estaba pensando en eso, eres un psicópata. Tal vez me quede con tu guardaespaldas, el descarado. - Comenta entre risas.

- Es guardaespaldas de Ta, no mío. - Dije furioso por los celos que sentí por un momento.

- Jajaja, sí, eres un psicópata.

Mix solo se burló de mí, pero tuve que contarle todo, absolutamente todo sobre cómo Ta llegó a mis manos, pues ahora, su primo también está involucrado y necesitan protegerse. Mi amigo comprendió lo que le dije, entonces también le comenté que saldría del país por al menos dos semanas, eso será suficiente para que mi bebé se calme.

- ¿Se están protegiendo, Jeff? ¡Espero que estés consciente de que podrías embarazarlo en cualquier momento! - La imagen de Ta con una barriga inflamada vino a mi mente y sonreí. - ¡Puta madre! ¡Estás tan perdido por ese niño, amigo mío!

- ¡No estoy perdido por nadie! ¡No digas pendejadas! - No sé si creo en mis propias palabras.

Después de una larga conversación que tuvimos entre nosotros, llegó la hora en que Noeul debía volver con Mix, era más seguro que se fuera con su primo, ya que Boss es mi mejor guardia y no pienso dejarlo. El rostro de mi guardaespaldas personal estaba completamente sonrojado cuando me vio, y eso que en realidad, no lograba sostenerme la mirada.

- Señor yo... - Tartamudea un poco.

- Lo vi, Boss. No necesitas excusarte, lo entiendo perfectamente; además, yo jamás lo toqué.

Se sorprendió al escucharlo de mi boca, pero ahora que ya reclamó a ese chico como suyo, no veo el punto de que siga pensando que alguna vez le puse una mano encima a ese indomable. Además, le conté que Mix decidió irse conmigo al evento de Fort y que llevará a Noeul con él, para que ambos estén juntos en la ciudad del sexo o como sea que le digan.

Volví a mi habitación, para descubrir que no me di cuenta de cuánto tiempo estuvimos hablando con Mix, porque Ta estaba profundamente dormido y me dijo Earth que ya había almorzado. Comí al lado de mi bebé, y después de que los empleados se llevaran los platos sucios, esperé un momento y me acosté detrás de él para abrazarlo.

- AHG... - Gritó Ta cuando lo abracé más fuerte al sentir que se movía, después de unas horas de haber dormido.

- ¿Adónde crees que vas? - No quería que se escuchara como si lo estuviera regañando, pero así sonó.

- Yo... Quiero ir al baño y su guardia dijo que en una hora sale el avión. También que Mix y su primo ya van de camino al aeropuerto. - Dice sin mirarme y lo hice girarse.

- ¿Por qué no me lo dijo a mí directamente? ¡Parece que tú fueras mi jefe!

La sonrisa de Ta, en verdad podría ponerme de rodillas, quería hacerlo mío de nuevo, pero teníamos que llegar al aeropuerto, por eso solo le di un beso rápido y luego salimos a alistarnos. Llegando a la puerta, mi bebé se detuvo, mirando a su alrededor y luego soltando mi mano, creí que se había arrepentido de acompañarme.

- ¿Qué pasa? ¿Ya no quieres ir? ¡Porque soy capaz de sedarte y hacerte pasar el aeropuerto sin ningún problema! Así que camina voluntariamente. - Me sentí un poco molesto.

- No amo, no es eso. Solo pienso en si, ¿no llevaremos nada, ropa o equipaje? - Me reí un poco, agarré su mano y lo jalé hasta la limusina.

- Cualquier cosa que quieras o necesites, dímelo. Haré que te lo compren.

Llegamos al aeropuerto, pasamos por todas las áreas de revisión, luego nos acercamos para entregar nuestros pasaportes y Ta se asustó porque me susurró que no tenía documentos. Sonreí antes de contarle, que anoche mientras él se fugó con uno de mis guardias a otra habitación, yo hice que le consiguieran su pasaporte.

Mi abogado es un hombre eficiente, tanto así que en la madrugada le solicité el pasaporte y justamente, mientras Ta y yo dormíamos, él llegó a mi casa para dárselo a mis guardias. Mi bebé se durmió nuevamente en el avión, parecía que no lograba mantener sus ojitos abiertos y tampoco es que me sorprende, con lo cansado que debe estar desde anoche.

- Ta, bebé. Despierta, ya llegamos.

Toqué un poco su rostro, solo para ver cómo sus ojos brillantes y adormilados, se abrían lentamente para que yo tuviera la fortuna de poder admirar de ellos como algo muy hermoso. Al ver que aún seguía dudando si despertar o no, me incliné para robarme sus labios, un beso tan caliente y perfectamente correspondido.

Olvidé por completo el lugar donde estábamos y empecé a besar su cuello, él soltó unos pequeños jadeos, que me motivaron a seguir sin importar nada, incluso metió sus dedos en mi cabello. El momento siguió y la temperatura de nuestros cuerpo subió, hasta que sentí a mi bebé tensarse y me dio curiosidad saber lo que pasaba, así que levanté mi cabeza.

- Señor, perdón. Solo quería sacar unas cosas que dejé. - Me sentí furioso por la interrupción, pero estamos en un lugar prácticamente público.

- No te preocupes, no fue tu culpa... Vámonos Ta.

- Sí amo. - Mi bebé contestó y recordé que no estamos en mi país, con mi gente que sabe sobre mi pasión por los sumisos y olvidé decirle que aquí en Francia, no puede decirme amo.

- ¡Así bromea él! - La expresión del piloto me hizo reaccionar de esa forma. - ¡Qué gracioso, Ta! ¡Ya vámonos, jaja! - Una risa nerviosa abandonó mi garganta cuando salimos del avión.

- ¿Amo? ¿Hice algo mal? - Pregunta preocupado al estar a solas, en la limusina y solo con mi gente.

- No bebé, no pienses, eso. Déjame explicarte por favor.

Mientras viajábamos en el vehículo cruzamos nuestras piernas y quedaron hechas nudo, y mientras jugaba con sus dedos, le pedí que por favor, aquí en París, no me diga amo, al menos no en público. Porque en el caso de mis amigos más cercanos y mis parientes allegados, todos saben que tengo sumisos, pero nadie ajeno a estos círculos, lo sabe.

- Ya tortolitos, me dan envidia. - Se queja Mix y me dio risa ver cómo Earth lo atrajo a sus piernas.

- Yo te consiento. - Ta también se rió de la situación.

- ¿Y tú Boss? ¿No quieres...? - Noeul no me dejó terminar mi pregunta cuando ya se había lanzado sobre las piernas de mi guardia.

- Castígame más tarde. Por ahora, solo déjame viajar así. - Se queja con Boss al ver su expresión.

- Lo siento, señor.

- No tienes porqué disculparte, ya te dije que ese potro salvaje jamás fue mío.

Todos se rieron de la situación, excepto por Ta, quien me miraba como si le hubieran dolido mucho mis palabras, quise inclinarme hacia él, pero se separó y decidió ver por la ventana. Finalmente llegamos al hotel, todos me saludaban y hacían un pasillo para que pudiéramos caminar libremente hasta el ascensor.

Mi bebé estuvo callado todo el tiempo, parecía sorprendido por todo a su alrededor, pero no dijo absolutamente nada, se guardó todas sus opiniones y eso me molestó mucho. Entrando en la habitación, prácticamente lo empujé para que se metiera y arrojé la puerta con tanta fuerza que casi la rompo por mitad.

- ¿Está enojado conmigo? ¿Acaso hice algo mal? - Vi su cuerpo temblar cuando me acerqué.

- ¿Qué demonios pasa contigo?... - Me acerqué y apreté su quijada. - Dime ahora Ta.

- Me duele. - Algunas lágrimas se filtraron en los ojos de Ta y me sentí mal al verlo llorar, así que lo solté y pateé una mesa con tanta fuerza que esa sí la rompí. - Por favor, cálmese.

- Saldré a fumar al balcón. No te acerques a mí o juro que te irá peor.

Jamás me sentí tan frustrado con ningún sumiso, si no hablaban conmigo, ni siquiera me importaba, total, ellos hablan si quieren, si no lo hacen, no es mi problema, pero no puedo ser así con Ta. Me fumé al menos media cajetilla de cigarros, antes de poder calmarme y para cuándo entré, mi bebé estaba saliendo de ducharse, con su cuerpo mojado.

- Oh, estás malditamente castigado bebé... ¡Ven aquí! - Olvidé mi enojo, al verlo allí, tan húmedo y hermoso.

Fue así durante al menos dos días, en los que casi no salimos de la habitación y Noeul se quejaba todo el tiempo por querer conocer a Ta y salir juntos a conocer París...

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top