Capítulo 10
Narra Ta:
Tuve miedo, mucho miedo, en un principio creí que tal vez si le decía la verdad se apiadaba de mí y me dejaba quedarme a su lado a cualquier costo; pero empezó a destruir la habitación. Mi cabeza dolía, porque todos los recuerdos dolorosos vinieron a mi mente, de cuando un cliente se quejaba de mí, por cualquier mínimo motivo.
Incluso aquellos que entraban a mi habitación y abusaban sexualmente de mí, también iban a quejarse si no quedaban complacidos por el dolor que me habían causado en el cuerpo. Tawan entraba en mi camerino y empezaba a destruir todo a su paso, luego de eso, me daba una paliza que me dejaba en cama, por al menos dos semanas.
Y muchas veces, aún con todo el dolor en mi cuerpo, Tawan me obligaba a usar exceso de maquillaje para salir a dar mi show, ya que según él: "Si no me estás dando dinero, me estás costando dinero. Y te quedas sin cenar". No puedo dejar de llorar por todo aquello que aún duele y me escondí, cubriendo mis oídos para no escuchar todo el ruido.
- ¡¡TA!! ¡¿DÓNDE ESTÁS?!
Escuché un grito que provenía de afuera de mi escondite y tuve mucho más miedo, creí que estaría castigado y que ese castigo sería horriblemente doloroso, como los de Tawan. Hasta que el armario fue abierto de golpe y me hice bolita en una esquina para evitar que alguien me golpee, solo quiero estar en un lugar en silencio y paz.
- ¡No! - Me alejé de mi amo, cuando extendió su mano hacia mí. - ¡Por favor, no me haga daño! ¡No fue mi intención hacerlo enojar. - Lloré de nuevo, limpiando mis mejillas.
- ¡Bebé, mi hermoso bebé! No te haré daño. Ven conmigo, cariño. - Cuando vi sus ojos, no parecía enojado, si no preocupado, entonces salí lentamente del armario, con confianza. Inmediatamente me abrazó con fuerza. - ¡Lo siento, no quise asustarte!
- ¡Tuve miedo... Mucho miedo! - Correspondí su abrazo y lloré sobre su hombro.
- Lo sé... Perdóname, no fue mi intención. - Se aleja y limpia mi rostro. - ¡Te llevaré a otra habitación!
Mi amo me carga en sus brazos, me mira a los ojos por un momento y luego metí mi rostro en el hueco de su cuello, porque mientras siento su aroma cerca de mí, me siento a salvo. Moviendo todos los escombros, fue haciendo espacio para poder sacarme de esa habitación y yo solo rodeé sus hombros con fuerza.
Pronto, siento que me deja suavemente sobre un lugar suave y al abrir mis ojos, veo alrededor que estamos en una nueva habitación, donde él empezó a buscar algo. Cuando por fin encontró un botiquín de primeros auxilios, es que noté las cortadas en sus manos y que se podían ver incluso, unas pequeñas astillas.
- Yo lo haré. - Dije, quitándole el botiquín de las manos.
- Gracias.
Me concentré en limpiar cada una de las astillas de sus manos, luego con un algodón limpié cada una de las heridas, aún con sus quejas de que lo hiciera más suave, como si él conociera esa palabra. Finalmente, terminé de poner el vendaje en sus manos y tocó mi rostro, antes de besar suavemente mi frente.
- Lamento tanto todo el daño que te hicieron. Perdóname, por no haberte protegido. - Lo abracé de nuevo.
- No fue su culpa, no lo sabía. - Me aleja y me hizo una serie de preguntas.
- ¿Cómo llegaste a ese club? ¿Desde qué edad comenzaste a bailar? ¿Desde cuándo empezó Tawan a venderte? ¿Cuándo yo te visitaba, aún seguían abusando de ti? Y de ser así, ¿por qué no me dijiste en ese entonces?
- Bueno...
Todo aquello que ha pasado en estos años viene de nuevo a mi mente y empiezo a contarle que a los 12 años me quedé huérfano, mis padres fallecieron en un accidente de auto. Luego, me enviaron con unos vecinos, pero ellos solo cuidaban de mí porque querían el dinero de la poca herencia que me dejaron mis padres.
El único tiempo que recuerdo sonrisas en mi rostro, era cuando mis padres estaban conmigo; después, escapé a los 15 años de esa casa, porque al acabarse el dinero de mi herencia, la mujer enloqueció y empezó a golpearme sin sentido. Anduve deambulando en las calles, buscando entre la basura algo de comida para llenar mi estómago.
Hasta que un día, cuando recién había cumplido los 17, vi un show bailable, donde las personas estaban bailando y me gustó, parecía que lo disfrutaban tanto, que aún con hambre, empecé a bailar al ritmo de la música, tal y como lo hacían las personas del evento; de pronto fui sorprendido abruptamente por alguien.
Ese alguien era Tawan, quien me ofreció un techo, una cama y tres tiempos de comida, a cambio que bailara en un club nocturno; y estos dos años en las calles, fueron muy duros, por eso acepté. Pero, al llegar a ese lugar, preferí haberme quedado en la calle, donde no le hacía daño a nadie, y nadie me hacía daño a mí.
- Jamás dejaron de abusar de mí, excepto por algunas noches de descanso que me daban. Sobretodo cuando usted volvía de viaje, era como si él lo supiera.
Llevaba muchos años aguantando toda esta horrible historia en mi pecho, jamás nadie había querido escucharme, solo me dolía y lloraba en secreto, mientras sonreía en público. Cuando Jeff Satur entró en mi vida, se convirtió en mi luz al final del túnel, ya no había dolor, solo felicidad a su lado y no me importa el precio, si a cambio, puedo sonreír de verdad.
Narra Jeff:
Jamás escuché de nadie que sufriera tanto como mi bebé, el dolor que le causaron no lo podré perdonar y haré que todas esas personas, paguen con creces cada una de sus lágrimas. Mientras, sé que solo han usado a Ta una y otra vez para desahogar los bajos instintos de otros asquerosos hombres y quiero mostrarle algo más.
- ¿Amo, qué hace? - Cuestiona cuando le quité su camisa y abrí sus pantalones antes de acostarlo en la amplia cama.
No contesté, solo me dediqué con mi alma a besar los labios de mi hermoso Ta, con él correspondiéndome perfectamente, tanto, que hasta nuestras lenguas se entrelazaron. La forma de este beso, era lenta y delicada, con un hambre por tener mucho de esos labios de frambuesa que me sabían a miel y no me quería detener.
Hasta que él, por falta de aire, hizo a un lado su rostro, dándome la oportunidad de enterrarme en su cuello, pero sin ser salvaje, solo había muchas pasión para él, en cada parte que mis labios tocaban. Lentamente fui bajando, hasta que llegué a sus pezones y él se agarró con fuerza de las sábanas, tratando de contener un gemido.
- Aaahh... Amo...
Continué con mi camino, llegando hasta sus pantalones, de los cuales me deshice, junto con su ropa interior y también el resto de mi ropa desapareció en un abrir y cerrar de ojos. El brillo en los ojos de mi bebé, me daba a entender, que le gustaba lo que yo estaba haciendo, incluso noté una humedad en su ropa interior que ya estaba en el piso, lo cual es nuevo.
En ese instante, hice lo que jamás creí que haría con ninguno de mis sumisos, y es besar el miembro de Ta, pero cuando lo hice, me di cuenta que quiera mucho más que solo eso. Lamía de manera lasciva, hasta que por fin lo metí por completo en mi boca, es tan extraño hacer esto por alguien más, pero me gusta verlo retorciéndose por mí.
- ¡Espere! - Ta empuja mi cabeza y logra hacerme a un lado, solo para que yo pudiera ver cómo se corría y su vientre se contraía por la sensación de placer.
Deslicé mis dedos en el culo de mi bebé, solo para darme cuenta de que está muy mojado, jamás me había pasado esto con nadie antes, siempre tenía que usar lubricante para no lastimarlos. Agarré la mano de Ta y la puse directamente sobre mi polla que dolía como los mil demonios por la sensación de querer penetrarlo.
- Mmmm... Ughh...
Gemidos de satisfacción salieron de mi garganta mientras nos besábamos de nuevo, con tanto deseo que podríamos hacer arder toda la habitación de momento a otro. Quité su mano de mi pene doliente, luego, puse la mía sobre su cuello y ejercí presión, para tomar el impulso de meterme en esa parte que ya se había mojado.
Mi bebé trataba de gemir, pero debido a la falta de aire que tenía debido a mi mano y que le encantaba, a penas podía hacer leves sonidos lascivos; y su interior me apretaba con fuerza. Solté a Ta cuando su rostro empezó a ponerse rojo, él recuperó el aliento, sin embargo, su forma de succionar mi polla, me decía que le había gustado y mucho.
- ¡Aahhhh... Amo!
Estaba siendo tan lento, que parecía no darle tiempo a Ta de pensar que hacer con su cuerpo, estaba desesperado por ubicar sus piernas y brazos, que a veces me rodeaban y después los tiraba sobre la cama. La forma en que lo deseo a él, no se compara con nada que haya sentido antes, y me gusta sentirme y hacerlo sentir así, pero también tengo miedo.
Gemidos obscenos no cabían en lo que estábamos haciendo, simplemente era de disfrutar el momento al lado de Ta, hacerlo sentir mío y los pequeños gemidos, ahogarlos en nuestros besos. Con cada caricia, le hice saber a mi bebé, que no importa cuántos hombres puedan haber tocado su cuerpo, ahora es mío y de nadie más.
- Owww... Estoy... Yo...
- AHG... Ta...
Lo que en un principio, eran estocadas lentas y suaves, demostrándome que él es la persona a la que tanto he esperado, esa que llena mis días con su sonrisa y mis noches con su pasión. Mi bebé empezó a lubricar aún más, presionando mi pene aún con más fuerza, el dolor en mi polla era punzante, deseaba liberarme.
Sin embargo, una parte de mí, no quería que esto terminara, y aunque no fui rudo con el cuerpo de mi bebé, tampoco se libró de una cuantas marcas en su delicado cuello de porcelana. Nos habíamos hecho un solo nudo en esa cama, no sabiendo donde empezaba el cuerpo de uno y donde terminaba el del otro.
- ¡¡AHAAHHH!!
Ta gritó, corriéndose en mi mano, debido a la masturbación que le hice y que al parecer había disfrutado con cada centímetro de su ser, luego continué yo, llenando por completo su interior. Después de unos largos besos agotados, me quedé mirando sus ojos llenos de ternura, sus mejillas pintadas de un color rojizo y sus labios inflamados.
- ¡Tan perfecto! - Susurré y él volvió a besarme provocando unas cuantas rondas más.
Mi bebé se quedó dormido casi al amanecer, lo cual no me sorprende con lo larga y exhausta que debió ser esta noche para él, eso sin contar con todas las emociones que revolotean en su interior. Toqué sus ojitos cerrados mientras recordaba las últimas palabras que escuché de mi madre unas horas antes de enterarme que los había perdido.
Mi corazón se sintió extraño, ¿por qué tenía que recordar eso justo ahora? Pero, no importa en este instante, primero debo saldar cuentas con Tawan y las personas que dañaron a mi Ta...
N/A: ¿Qué le hará Jeff a Tawan y a los vecinos que le robaron su herencia? 👀🤔🤫
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