Capítulo 15
Narra Jeff:
Cumplí una de mis fantasías sexuales, hice mío a Ta en el baño de un avión; pero lejos de disfrutar lo que vino después, creí que iba a matar a alguien, esa mujer puso sus manos sobre mi bebé. Casi que se la quité de encima, aunque tuve que calmarme, porque sé que Ta es malo para ver las malas intenciones de las personas.
- No dejes que nadie más que yo, te toque. ¿Queda claro? - Pregunté con autoridad.
- Sí amo... No se enoje, solo me estaba limpiando.
Ta se inclina hacia mí para abrazarme por la cintura, me sacó una amplia sonrisa verlo así de tierno, es que es tan perfecto; jamás tuve un sumiso que me obedeciera de verdad, en todo. Cuando bajamos del avión, la azafata nos siguió hasta el área de taxis y eso no me gustó, realmente lo sentí como acoso, así que le dije a mis guardias.
Le pedí a Ta que se subiera a la limusina y que me esperara allí, mientras yo me iba a la parte escondida donde habían llevado a la azafata y cuando me vio, se puso pálida. Mis hombres la tenían de los brazos para poder detenerla y le habían quitado los tacones, porque trató de atacarlos con esas cosas, las cuales me entregaron.
- ¿Por qué nos seguiste? - Le pregunté con aparente calma.
- Por el chico, su hermano. Parece de mi edad y es muy lindo, solo quería saber si podría darme su número de teléfono. - Entonces, me reí a carcajadas, frente a ella.
- Él no es mi hermano, es mío. Su cuerpo, su mente y corazón me pertenecen; no vuelvas a acercarte a nosotros, porque la próxima vez, no seré tan comprensivo.
Mis guardias le entregaron todas sus cosas antes de irnos a la limusina con Ta y sus guardias esperando adentro, luego ellos se salieron y entré para sentarme al lado de mi bebé. Llegamos al hotel bastante rápido, en la habitación, desahogué unas cuantas rondas más, antes de por fin quedarnos dormidos, por varias horas.
Despertamos, alrededor de las 7 de la noche; así que levanté a mi bebé para que fuéramos a comer algo, ya que el evento es hasta las 10 y no quiero que ande con hambre. Le di el teléfono y el número del restaurante del mismo hotel, mientras yo contestaba una llamada a mi celular, de parte de Peat, la pareja de Fort, quien me estaba dando recomendaciones, ya que la reunión será en una de sus mansiones.
- «Espera, te llamaré en otro momento, para explicarte la seguridad. Además, hice que vinieran Boss y Earth, ya que fueron tus mejores elementos y creí que podrían ser de mucha utilidad». - Ya no pude contestar, solo me cortó la llamada.
- ¿Por qué pediste tanta comida? - Le pregunté a Ta, cuando vi la mesa llena.
- "Tutto per favore", es todo lo que puedo decir en italiano. ¿No pensó en que yo solo sé mi idioma natal? - Me causó mucha gracia, la forma en que me contestó, pero no debió hacerlo.
- De castigo, te lo comerás todo. No quiero que se desperdicie nada. - Lo regañé y él sonrió.
Me senté en una silla, luego de alejarla levemente de la mesa, dejándola de lado, después traje a Ta, para que se sentara sobre mí y empezara a darme de comer con sus preciosas manos. A decir verdad, no me sorprende en lo más mínimo la forma en que Ta come, es más, estoy acostumbrado, pero hoy, parecía más hambriento de lo normal.
- Oye, Ta...
Ubicación de la mesa y silla:

Créditos: Google
Ring... Ring...
- ¿Qué ibas a decirme sobre la seguridad de la reunión? - Pregunté de inmediato al ver que era Peat quien llamaba de nuevo.
- «Que estamos muy bien equipados, incluso podemos sellar por completo el lugar en caso de emergencia, así que no te preocupes, estás a salvo».
Seguí comiendo lo que mi bebé me ofrecía, mientras continuaba conversando con Peat, que me pedía algunos consejos finales para que el evento fuera seguro para todos los participantes y sus acompañantes. Peat seguía hablando y Ta dejó de darme comida para que pudiera contestar, pero lo veía con mucha lujuria, mientras se llenaba los dedos de aderezos y los limpiaba con su lengua.
- Mmmm...
Gemí de satisfacción cuando agarré su mano llena de aderezo y la llevé a mi boca para ser yo quien limpiara sus preciosos dedos; mientras Ta, se mordía el labio inferior sin dejar de mirarme. Finalmente, dejé de prestar atención a la llamada, cuando mi bebé me besó, me arrebató el celular y él mismo cortó la llamada.
Estaba dispuesto a una ronda sobre esa mesa, en la que pudiera recordarle a Ta que todo su cuerpo es mío, pero tuve que volver a la realidad y luego ir a cambiarnos, para la reunión. Cuando llegamos al lugar, ya habían llegado algunos mafiosos, entre ellos, el dueño de la propiedad, su pareja y Toey, a quien me molestó ver.
- ¿Qué hace tu primo aquí? - Pregunté con calma, pero con voz fría.
- Cálmate, tuve que traerlo para garantizar que no hara un desastre. - Me contesta Fort.
- ¿Qué pasa, amor? ¿No te da gusto verme? ¿O acaso quieres disimular frente a tu puta? - Quise patear su boca, pero Fort me detuvo.
- Toey, cállate. Porque ya te advertí que si sigues provocándolo y él toma represalias, no haré nada por salvar tu vida. Y sabes muy bien, lo cruel que puede ser Jeff. - Le advierte, Fort.
- Me encantaría que me hiciera recordar los viejos tiempos en su cama. - Sonríe con maldad mirando a Ta y él solo bajó su mirada.
- Ten cuidado con lo que dices, o podría cortar tu maldita lengua para meterla donde no te da el sol... ¡Levanta la cabeza! ¡Toey no significa nada para mí! - Le respondí a Toey antes de levantar su cabeza de Ta con mis dedos en su barbilla.
- ¡Reconoce que volverás a mí, Jeff Satur! Y no te preocupes, perdonaré que hayas caído ante esa perra resbalosa. - Entonces sí golpeé a Toey y Fort no intervino por él.
- Tú, eres fango comparado con Ta. ¿Cuándo supiste de algún joyero que cambiara su oro y gemas preciosas por lodo? - Pregunté con repulsión.
La expresión de Toey cambió en cuestión de segundos; lo que en un principio, fue una sonrisa burlona hacia mi bebé, se convirtió en una mirada llena de odio y resentimiento hacia mí. Agarré a Ta de la cintura, porque ya no quería estar cerca de Toey y nos fuimos para que él conociera a algunos de mis socios en este negocio.
- ¡Tu novio es muy lindo y tierno! - Dice la esposa de Salomón, uno de mis proveedores.
- Es perfecto, señora. Muchas gracias por notarlo. - Dije orgulloso, aunque Ta me miró confundido porque no negué que él y yo seamos novios.
- ¡Señor, ya llegamos! - Boss y Earth aparecen de pronto y vienen a abrazarme.
- Que gusto verlos. ¿Cómo va el negocio? - Cuestioné y Fabrice se sorprendió al escucharme.
- ¿Negocio? ¿Que no son tus guardias? - Me pregunta sorprendido.
- Ya no, Fabrice. Hace poco, un hombre me heredó su negocio, en compensación de un daño que me hizo; y dejé que los chicos se encargaran. Yo ya tengo suficiente. - Contesté con una sonrisa.
- Eres igual que tu padre. - Me felicita, Leonard.
- Muchas gracias. Es un honor para mí, ser comparado con él. - Dije con melancolía.
- Y con respecto a este chico, cuídalo mucho. Se ve demasiado dulce para que lo traigas contigo; sé que crees que a tu lado está a salvo, pero recuerda que la maldad, siempre encontrará la forma de llegar a ti. - Me dijo el esposo de Fabrice.
- Fue un gusto conocerlos.
Ese fue Ta, honestamente, noté que estaba tratando de ocultar sus nervios y su miedo de no sentirse digno de estar a mi lado en este tipo de eventos, por las palabras que le dijeron. Sin embargo, ¿qué importa? Él y yo estamos juntos, jamás me sentí tan bien con nadie, por eso tampoco me importa que crean que somos novios.
De todas formas, no creo que deje ir a Ta, pido en memoria de mis padres, que si un día él fallece, mi corazón se detenga junto con el suyo, porque no quiero seguir si no lo tengo. Seguí presentándolo con más invitados al evento, cuando de pronto, él me dice que quiere ir al baño y como estoy ocupado, dejé que uno de los guardias lo acompañara.
Lejos de estar tranquilo, mi corazón se sentía inquieto cuando Ta se separó de mi lado, creí que tal vez era porque me estoy acostumbrando tanto a su presencia, que me cuesta desligarme un instante. Sin embargo, ese instante se volvió muy largo, sin importar lo que estuviera haciendo, así que le pedí a otro de mis guardaespaldas que fuera a verificar.
- Señor, hay un hombre en esta reunión a quien nadie conoce, ya pregunté y todos me dijeron que es primera vez que lo ven. - Me susurra Earth al oído. - Ese de allí.
- Bueno, déjame darle la bienvenida a un lugar donde no fue invitado, porque...
- ¡Señor, atacaron al guardia, y el señor Ta no está, no lo encuentro! - Aparece de nuevo mi guardaespaldas, alterado.
- ¡¡ENCUÉNTRENLO, YA!! - Me alteré cuando supe que me lo habían quitado. - ¡Y tú, ve por ese sujeto! - Empujé a Earth, aún sabiendo que ya no es mi empleado, quiero saber si ese tipo se llevó a mi Ta.
Agradecí a todos mis socios y a Salomón, mi proveedor, quienes al darse cuenta del percance, pusieron de inmediato a todos sus guardaespaldas a buscar a Ta para ayudarme. Además de rodear al sujeto extraño, quien en un principio se defendió, y creí que mataría a alguien, pero solo quería llegar hasta mí.
- ¿Quién eres tú? ¿Y dónde está Ta? - Le reclamé directamente.
- No vine aquí a secuestrar a nadie, si eso es lo que me reclamas. Y solo para que lo sepas, llevo años entrenando defensa propia, así que puedo seguir practicando con tus hombres toda la noche. - Contesta altivo.
- ¡Eres un...! - Dio un paso atrás y casi me golpea el imbécil.
- ¡¡BASTA!! ¡Busco a mi hermano! Su nombre es Nakunta. ¿Alguien aquí lo conoce? Mi fuente dijo que está viviendo con un mafioso.
- SI ESTE IDIOTA NO SECUESTRÓ A TA, ¡¿EN DÓNDE MIERDA ESTÁ?! - Grité con desesperación.
- ¿Mi hermano, es el niño que venía contigo? - Me pregunta el sujeto y fui a agarrar su cuello con fuerza.
- ¡¡¿QUÉ LE HICISTE?!! - Me empuja con una fuerza impresionante.
- ¡QUITA TUS SUCIAS MANOS DE MI SACO DOLCE & GABBANA!... Creo que no se sentía bien; se lo llevó el idiota al que golpeaste cuando entraste. - Me giré para decirle a Fort:
El saco:

Créditos: Google
- Si le hace algo a mi Ta, considéralo, hombre muerto. - Pude ver a mi amigo tragar con dificultad, antes de que Salomón interviniera.
- Ayúdanos a salvar a tu hermano; y te doy mi palabra, de que jamás volverá a estar en peligro, por el resto de su vida. - Cuando Salomón da su palabra, la cumple.
- Aunque no quisieran llevarme; mi hermano es más importante que todos ustedes. - Dice con voz tranquila.
- Tu hermano, me pertenece en cuerpo y corazón. - Le espeté en su cara con orgullo y autoridad. - No tienes ni la más mínima idea de cómo nos queremos, así que sin importar lo que yo diga o haga, tienes que jurarme, que saldrá a salvo de ese lugar y que lo cuidarás si yo falto. - El tipo me miró antes de asentir.
- Lo juro... Por cierto, me llamo Build Jakapan. - Estreché su mano.
- Jeff Satur... Solo hay un lugar donde Toey puede tener a Ta. ¡VÁMONOS! - Todos los mafiosos en ese lugar, me acompañaron con sus guardias; pero reconozco que aún pueden manipularme, si amenazan la vida de mi bebé...
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top