Capítulo 16
Narra Ta:
Me sentí cohibido en ese evento, porque incluso los acompañantes de todos esos mafiosos, parecían a la altura de sus parejas, pero yo me siento inadecuado para tomar el brazo de mi amo. Por eso, en cuanto nos separamos del grupo, pedí ir al baño, porque quería mojar un poco mi rostro y animarme para seguir aquí y creerme suficiente para el gran mafioso Jeff Satur.
Entré al baño, para hacer exactamente lo que pensé; abrí la llave y con el agua corriendo, bebí un poco de agua y luego salpiqué mi rostro para que el agua fría me diera un poco de valor. Tomé unas cuantas hojas de papel toalla y empecé a limpiarme, antes de levantar mi rostro y mi corazón casi se detiene, al ver a aquel chico que me insultó en París, parado detrás de mí.
- ¡¡AUCH!! - Grité cuando me agarró de forma violenta del cabello y golpeó mi cabeza en el espejo.
- ¡¡JEFF ES MÍO!! ¡¿POR QUÉ SIGUES CON ÉL?! - A penas lograba concentrarme, porque de inmediato me arrojó contra la pared de azulejos.
- ¡UHHHG!...
- ¡No quieres dejarlo! ¡Entonces, sufre las consecuencias!
Sentía algo escurrir por mi rostro, también salía por mi nariz y de mis labios emanaba un sabor metálico, por lo que supe que era sangre lo que estaba escurriendo y que me estaba tragando. Pronto siento un olor fuerte y extraño, luché contra los mareos que sentí en ese momento, pero no pude y de un instante a otro, todo se puso negro.
Desperté en un lugar extraño, había un poco de claridad, pero se percibía un asqueroso hedor a húmedo en el ambiente, casi putrefacto y demasiado horrible como para ser soportado. Mi muñeca izquierda estaba esposada a los barrotes de una cama, tuve miedo en ese momento y me lastimé por tratar de liberarme.
- ¡Hasta que te despiertas! - Escuché la voz que resuena en mis pesadillas.
- ¡Usted! ¡NO! ¡AMO! - Gritaba con desespero cuando ese hombre se acercó a mí.
- Te lo dije. Tawan era un imbécil, y yo te conseguí la última noche que tanto deseabas. - Dijo Toey al gobernador.
Sí, el gobernador de una de las provincias, quien le pagaba $500 cada semana a Tawan para meterse en mi cama, y por horrible que parece, él era quien más daño me hacía, siempre me dolía el cuerpo entero durante días. Cuando mi amo quería llevarme y Tawan se opuso, supe de inmediato que quería entregarme de nuevo a este sujeto.
- ¡NO ME TOQUE! - Pateé su pierna para alejarlo de mí.
- ¡Quédate quieto! ¡Maldito, eres solo una puta!
Luché y luché para que él no me tocara; pateé todo lo que pude para detenerlo, pero mi fuerza es completamente incomparable a la suya y finalmente, logró detenerme, fue cuando empecé a llorar. En mi corazón suplicaba porque mi amo apareciera, que me rescatara y que no permitiera que esté asqueroso cerdo me pusiera sus sucias manos encima.
Rompió mi camisa y empezó a marcar mi piel como si le perteneciera y yo solo gritaba el nombre de Jeff, hasta que mi garganta empezó a doler, pero se detuvo todo al escuchar disparos. Habían gritos y muchos disparos afuera, Toey salió del lugar, dejándome con el gobernador que parecía que no iba a detenerse, pero terminé mordiendo su labio hasta que sangró.
- ¡AAAH... MALDITA ZORRA!
Este hombre siguió con su cometido, deseaba seguir haciendo daño en mi cuerpo, pero yo solo quiero ser de un hombre, no puedo volver a estar con otro, lo quiero solo a él. Con mis piernas seguí luchando, pero mi cuerpo se cansó debido a la energía que estaba desgastando y mi amo aún no llegaba por mí, quiero que me salve.
- ¡NO! ¡DÉJEME!... ¡AYÚDAME, JEFF!
Sé que es una falta de respeto hablarle por su nombre, pero se me acaban las opciones, solo quiero salir de aquí, meterme en algún armario y esperar a que todo lo malo se vaya, como siempre lo hago. Quiero volver a casa, como cuando tenía ocho años y saber que mis padres, hacían que mi mundo fuera color se rosa.
Quiero a mi mamá y a mi papá, quiero que me lleven con ellos, así como cuando había una fuerte tormenta y yo corría a su lado para refugiarme en su cama de los terribles truenos. O quiero que mi amo venga, me tome en sus brazos y me lleve a su mansión, donde me siento a salvo, todo lo que se refiere a él, me hace sentir seguro.
- ¡YA BASTA! ¡JEFF!
Me golpeó tan fuerte en la boca que esta volvió a desangrarse, habían pasado varios minutos y este hombre ya había bajo mis pantalones, cuando de pronto, Toey entra y le dispara en la cabeza. Jamás había visto a nadie morir frente a mí y mucho menos, que su sangre quedara encima de mi cuerpo; me quedé completamente congelado.
Toey abrió las esposas y me apuntó con su arma, dándome la orden de ponerme la ropa nuevamente como debe ser, antes de empujarme por un largo pasillo que me llevaba directamente a mi amo. Quise correr a sus brazos, pero este sujeto me agarró con fuerza del cabello, antes de apuntarme con su arma en la cabeza.
- ¡Aquí está! Pero, para que lo deje ir, debes decirle la verdad. - Dijo con cinismo y mi amo ni siquiera me miraba a los ojos, solo a Toey.
- Niño, debes irte. Tu hermano está aquí, y te llevará con él; no volveremos a vernos, porque tú solo fuiste un objeto que compré en un burdel y que no vale nada para mí... - Sus palabras me apuñalaron el corazón.
- ¿Usted...? - Quise objetar pero...
- ¡Cállate! No tienes derecho a opinar sobre nada. Fuiste mi puta y nada más importante que eso; así que ve a mi mansión, arregla tus cosas y te vas con tu hermano. No te necesito de nuevo en mi cama...
- Pero, yo...
- Aww, míralo. Le rompiste el corazón. Jeff Satur, eres muy malo; y tú, te dije que no te metieras con lo que es mío, pero no hiciste caso.
Toey se burló de mí y me sentí como un completo idiota, por creer que él llegaría a amarme tanto como yo lo amo; mis ojos se llenaron de lágrimas, mis piernas a penas sostenían mi peso. Estaba en un punto de quiebre total, si no tengo a Jeff, ¿entonces, cuál es mi razón de vivir? No quiero estar en un mundo, donde él me abandona; porque ya no me queda nada.
- Toey tiene razón... Usted acaba de romper mi corazón. - Susurré y fue entonces cuando logré que me mirara a los ojos. - Y si usted ya no me quiere, le daré el gusto de no tener que lidiar más conmigo, ni con el amor que yo tengo por usted.
No me iré a casa con nadie más, no amaré a nadie más y no quiero pertenecerle a otro hombre que no sea Jeff Satur; lo quiero a él, quiero que me ame tanto como yo lo amo. Sin embargo, si no hay nada de él para mí, ya no tengo motivos para seguir viviendo, y prefiero morir e irme con mis padres, tal vez debí hacerlo hace mucho tiempo.
- ¡¡NOO!!
El grito provino de Jeff, cuando empezó una fuerte lucha mano a mano con Toey, porque si no lo tengo a él, entonces no tengo nada; por eso hice ese forcejeo, sabía que él me dispararía. Luchamos cuerpo a cuerpo, pero Toey es más alto que yo, así que tomó eso como su ventaja para arrojarme al piso, antes de que se escuchara una detonación.
- ¡¡TA!!
Un grito con mi nombre resonó en mis oídos, pero había más de una voz allí; era como si la mayoría de las personas en la habitación habían gritado con desespero cuando el disparo sonó. Siento como la sangre escurre por mi hombro izquierdo, a penas era consciente de todo lo que pasaba a mi alrededor, porque el dolor no me dejaba concentrarme en otra cosa.
Podía escuchar los gritos de Jeff, pero no sabía a qué le gritaba, solo fui consiente de un fuerte disparo, aunque a mí ya no me importaba, nada vale la pena, la vida ha sido muy injusta. El dolor en mi corazón, nadie lo va a cambiar, ni a quitar; porque la persona a quien más amo, mi héroe, mi todo, fue quien me lo rompió.
- ¡Ta! ¡Ta, mírame!... ¡Quédate conmigo! ¡Bebé, no me dejes! - A lo lejos, la voz de mi amado, no quería dejarme ir, pero la fuerza de mi cuerpo ya estaba desapareciendo.
- ¡De... Deseo... Que sea... M... Muy feliz!
Dijo algo más, pero mis oídos ya no tenían la fuerza para escuchar; lo único que sí resonó en mi mente, fue el fuerte sonido de las sirenas de ambulancia que se escuchaban a lo lejos. Una luz apareció en mis ojos, me molestaba, sin embargo, no podía ni hablar; luego, unos movimientos bruscos, hicieron doler aún más la herida de bala en mi hombro.
Todos se acercaron a mí, especialmente Noeul, que se convirtió en mi mejor amigo, y lo vi llorar por mi situación, pero no valgo ni siquiera las lágrimas de él, yo no valgo nada. Porque la única persona para la que pensé que tenía valor alguno, me rechazó, tratándome como una basura, como un desperdicio humano y creo que ese es mi lugar.
- ¡Por favor no mueras! - Jadea Noeul entre lágrimas.
- Sé fuerte, tú puedes. - Me dijo Earth.
Los paramédicos gritaban que me mantuviera despierto, que luchara por seguir viviendo, pero ese es el problema, sin el amor o al menos el apoyo de la persona que amo, no quiero vivir. Pronto, mis ojos empezaron a arder, sabía que estaba llorando, no podía percibir nada dentro de esa ambulancia, solo quería que todo se quedara en silencio y por fin morir.
De pronto, todo se quedó en silencio y yo estaba sumergido en una inmensa oscuridad, pero ya no había dolor en mí; era como, estar flotando en un hermoso lago, donde solo se escuchaba el canto de los pájaros. Sin embargo, la orilla no estaba tan cerca; se veía como a cientos de kilómetros de distancia, un lugar donde la neblina y árboles parecían un solo conjunto.
Me quedé flotando en el agua, disfrutando de la calidez de esta, movía mis brazos levemente y eso me llevó con lentitud hasta la orilla, donde habían unas personas que parecían estar esperándome. Era como un sueño, pero bastante real, mis manos y cuerpo estaban mojadas por el agua, aunque cuando vi mi hombro, me sorprendió que estuviera bien.
- ¿Qué pasa? - Pregunté tocándome.
- ¡Nakunta! ¡Mi niño!
Una voz angelical me llamó, una que yo conozco muy bien; era mi madre la que me llamaba, estaba frente a mí y tuve que correr a sus brazos, mientras lloraba de alegría por volver a verla. Mi padre apareció de otra parte, solo para unirse a nuestro abrazo y por primera vez en muchos años, me siento en casa y quiero quedarme con ellos.
- Mi niño, al fin estás con nosotros. - Mi madre tocaba mi rostro y yo no podía ni hablar.
- Tienes que tomar una decisión importante hijo. - La voz de mi padre me hizo salir de mi trance.
- ¿Por qué? ¿No puedo quedarme? - Hablé de pronto, porque no hay razón para volver.
- Al contrario, esa es tu decisión. Puedes quedarte con nosotros o volver con Jeff. Pero decide rápido, porque tu cuerpo humano yace sin vida en el otro lado, y aún tienes tiempo de volver...
- ¡Quiero quedarme con ustedes! - Contesté sin dudarlo.
- ¿Estás seguro? ¡Porque parece que tu corazón dice otra cosa! - Me dice madre, pero ya he tomado una decisión y no quiero volver...
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top