Capítulo 20


En el pueblo, mi hermana se estaba cansando de caminar de un lugar a otro con el calor inclemente encima de nosotros sin darnos una pizca de su piedad, pues les cuento; estamos buscando algún lugar donde quedarnos sin gastar mucho dinero y aparte que nos permitan conservar al perro, creo que estoy siendo muy exigente, pero debo intentarlo.

Cada vez que entro a un hotel me dicen <<Lo siento aquí no alojamos menores y por favor trata de que ese perro no muerda la alfombra>> seguía buscando pero como siempre el "NO" me golpeaba en la frente dejándome una marca roja de la indignación <<No, Lo lamento, lo siento chico aquí no, no jovencito están prohibido los perros>>

Oh... era frustrante, las personas no te daban ni una miga de apoyo, cada quien en sus problemas, sin mirar a los lados y caminando adelante como una fila de hormigas, sin importarles las dificultades de su prójimo, pero debo conseguir algún lugar antes de que anochezca. Mientras seguía caminando escucho a mi hermana decir — ¿Cuándo vamos a comer?

—Eh... cu.cuando enco.contremos donde quedarnos— respondí viendo mi camino

—Pero... estoy cansada y ¡tengo hambre!

—Mabel yo.yo también ando ca.cansado y con hambre pe.pero igual me la debo a.aguantar

— ¡No quiero! no quiero—lloriquea— ¡Quiero COMER!— brinca varias veces

—Ma.mabel ¡BASTA!

—Quiero ir con mi mamá ¿Cuándo vamos a dónde mamá? ¡QUIERO REGRESAR!— comienza a patalear y algunas personas voltean a vernos

—Mabel po.por favor ¡CO.COMPORTATE!

— ¡No! No quiero—comienza a llorar— ¿Por qué nos abandonó? ¿Ya no nos quiere? ¿Qué hice?

Suspiré profundamente bajando mis hombros—Ahs...— y dije —Está bien ¿Qué qui.quieres comer?

—Eehhh...—cambia su tono de ánimo así de forma instantánea como si no hubiese pasado nada (Tremenda manipuladora) observando varios lugares, tocando su barbilla de forma meditativa y por fin dice—Allí— señala el gran puesto de pasteles y galletas.

— ¡¿Qué?!— Exclamé indignado— Pe.pero eso no es co.comida, así que olvi...— a punto de terminar mi oración la veo a ellas con los ojos vidriosos y la cara de perrito más triste que me pudo atacar, vuelvo a suspirar, rindiéndome ante su inocente encanto diciendo—Oh... ¡está bi.bien!

—SIIIIIIIIII...—grita de un brinco extendiendo sus manos.

A punto de entrar se interpone un señor con un uniforme negro y de enmarañado bigote como si fuera una brocha gastada, diciendo — ¿A dónde van?— se cruza de brazos

—A co.comprar— dije con muy poca cortesía pues no le veía sentido a su pregunta y menos de la forma como nos mira como si fuéramos a mendingar, sigo adelante hasta que me detiene —No se admiten perros— dice en tono severo

—Pero... el viene con nosotros— alega Esperanza cargando al cachorro

—Lo lamento jovencita pero son las reglas— advierte con el cejo fruncido

Le agarro la mano a mi hermana y Mabel se pone roja diciendo — ¡NO ES JUSTO! ¡ERES BIEN FEO!— le señala

— ¡Mabel—intervine— cá.callate! y vámonos que no nos van a dejar en.entrar

Mientras mi hermana refunfuñaba y veía feo al vigilante como si le fuese apuñalar con la mirada—Te apuesto que no se lava ese feo bigote— murmuraba, yo a su vez me puse a ojear la basura y noté que había un bolso de color amarillo, azul y rojo sucio pero lo suficientemente entero como para usarlo —Ah pe.perfecto— dije

—¿Que encontraste?

—Esto— le muestro la mochila, al principio no entendía mi prospecto, hasta que un segundo después comprendió mi idea. Metemos al pequeño Roble y aquél se movía mucho hasta que por fin halló una posición cómoda pero insistía en sacar la cabeza por uno de los orificios —Quédate quieto Roble— le advierte mi hermana metiendo su cabeza.

— ¡Ya Ma.mabel!— reprendí a punto de llegar

Cuando entrabamos, aquel vigilante nos miraba de pie a cabeza pero no notó al perro y no nos dijo nada, ¡Menos mal! (Suspiré) Esperanza aprovecha su descuido y le saca la lengua cuando este se voltea —Ya qué.quedate quieta o nos van a e.echar— regañé.

Adentro me quedé embelesado por todo esos ricos mangares; torta de chocolate, galletas de coco, avena, chocolate y vainilla, suspiritos de azúcar, tortas tres leche, tarta de manzanas, una fuente de chocolate, pastel de manzana, fresas, frambuesas, golfeados y mucho más. El aroma a vainilla que desprendía el horno caliente del panadero era dulce que hasta acariciaba tus papilas, era una bienvenida muy tentadora, seduciendo tu paladar en cada rincón, atacándote en todos tus sentidos.

Enseguida Roble andaba inquieto, arrastrando su nariz en todos los rincones del bolso con insistencia — ¡Quédate qui.quieto!— susurré golpeteando el bolso

—Ya no seas tan violento— interceda ella.

Mientras me iba decidiendo que pedir, si una torta de chocolate o una marquesa de arequipe, escucho al vigilante decir — ¡OIGAN USTEDES!— nos señala y Mabel advierte —Descubrió a Roble— señalando su cola saliendo por un orificio descocido. Del susto agarro la mano de mi hermana y me despego corriendo al interior de la pastelería.

Mientras corríamos me tropiezo con un joven que estaba a punto de pedirle matrimonio a su novia pero desgraciadamente le pega un tortazo en la cara y aquella mujer en vez de enfurecerse sintió el anillo en sus dientes y pensaba que era parte de la propuesta, queda completamente maravillada como sorprendida y sin vacilar grita—ACEPTO— abrazando a su amado embarrado de pastel, ofreciéndole un beso con sabor a fresas.

Entrando a la cocina me tropiezo con un señor alto y gordo que cargaba una bandeja de pastel de cumpleaños y se lo embarra en la ropa de otra señora que era parecido a él pero más voluptuosa — ¡MAMA MIIIAAAA!... ¡Acaso no tienes cuidado Donato!— exclama encolerizada, desasiéndose de los trozos pegados en su uniforme.

Enseguida entra el vigilante, rastreándonos con la mirada y nosotros intentando de escondernos por debajo de una mesa vestida de mantel blanco hasta que nos ve—Nos descu.cubrieron—dije, me levanté tropezando mi cabeza sobre la esquina de la mesa (Auch) y no me había dado cuenta que encima de ella estaba una escultura de una señora muy elegante hecho en pastel, el escultor la sostiene con desespero en el momento de que se bambolea, justo cuando logra mantenerla quieta su cabeza se desprende y cae encima del vigilante haciendo que pierda la visión y se resbale con una crema de leche, patinando por todo el lugar hasta que en un respiro intenso por parte de todos los empleados observa que se tropieza con un hombre alto, colorado y gordo, este cae de nalga al suelo golpeando su cabeza con la puerta de donde vino.

Aquel sujeto cuando vuelve en si observa el desastre que hubo en su cocina y grita — ¡QUIEN ES EL RESPONSABLEEEEE!— estallando como volcán. Todos los pasteleros más el vigilante se observan las caras buscando a quien echarle la culpa hasta que por fin elijen a las víctimas —ELLOS— y adivinen quien... pues, ya se lo han imaginado.

Aquel encolerizado hombre, tan rojo como una langosta, camina tan fuerte que hace estremecer la habitación y todos se echan hacia la pared como si esperara una escena de desmembramiento, algunos incluso se cubrieron la cara. Cuando su sombra cae encima de nosotros y ya no teníamos más escapatoria, respira hondamente preparándose para su descarga incesante de gritos y regaños, me cubre el rostro como si esperara algún golpe con las palabras y la tan inocente de mi hermana dice —Mmm.. —Lame una crema que coge de su frente—Sus pasteles son muy deliciosos— conmovido antes los encantos de la pequeña este baja su pecho y su color rojo comienza a disminuir diciendo —Vaya esta niña tiene buen gusto. Ha Budy le encanta los niños con buen paladar— todos se arrojan al suelo impresionados ante su inesperada reacción —Como te llamas jovencita — dice con un gesto más amistoso.

—Esperanza

—OOOHHH... IGUAL QUE MI MADRE...— extiende sus manos con emoción y enseguida observa a Roble mordisqueando sus trenzas embarradas de crema—Y esta pirañita— sacude sus pies pero el cachorro insiste— ¿Viene contigo?

—Si

— ¿Cómo se llama?

—Roble

— ¡MAMA MIIIAA...! Extraño nombre para un perro, los pueblerinos de este país le ponen nombres extraños a sus animales. Pero Budy respeta eso, es un hombre tradicional

Mientras me iba limpiando la crema en mi camisa y zapatos, me mira de manera extraña y dice — ¿Quién ese ese niño con cara de lastima?— señala

¿Dijo cara de lastima?

— ¡Es mi hermano!

—Mmmm... ¡Hermano!— se rasca su voluptuosa papada— Eh... Ah Budy le encanta los hermanos, tengo tres y todos son pasteleros— enseña su portafotos de bolsillos— ¿Ven? El chiquillo de los dientes grandes soy yo— señala— pero ninguno es mejor que Budy, claro está— se cruza de brazos con orgullo—Y ¿Dónde están sus padres?

—Andamos solos— dice Mabel

— ¿Solos?— inquiere desconcertado y Mabel asiente —¡NO PUEDE SER! A Budy le molesta que hayan padres irresponsables, saben que afuera hay muchos peligros para dos niños como ustedes. NO, BUDY HABLARA CON ELLOS

—No puede— alega Esperanza

— ¿Por qué?

—Porque...—enseguida le tapó la boca diciendo —Lo que.que mi hermana trata de de.decir es que nuestros padres andan mu.muy enfermos que no pu.pueden salir a la calle y estábamos po.por comprar sus medicamentos, así que será me.mejor que nos despi.pi.pidamos, dile a.adiós Mabel— extiendo sus manos

—Adiós— dice ella enrarecida

—Un ¡MOMENTO!— exclama el pastelero con una voz más potente y me detengo, CASI...—Mira jovencito—se cruza de brazos con seriedad en su mirada— veo que después de lo que hicieron ahora no le será fácil salir, me entiendes verdad

—Si se.señor— bajo la cabeza con desanimo

— ¿A caso tus padres tendrán para pagarme todo este desastre? quisiera llamarlos— coge su teléfono

— ¡Le pro.prometo que se lo pagare con trabajo pe.pero po.por favor no lla.llame a mis padres!

—Ustedes son muy jóvenes para trabajar—dice— tan solo quiero hablar con ellos a ver en qué acuerdo podemos quedar o ¿Me estas mintiendo?

Vuelvo a bajar la cabeza y me quedo callado acorralado ante mi mentira

— ¡Lo sabía!— guarda su teléfono —Jovencito yo no nací ayer para que me estés convenciendo con esas mentiras y ¿Por qué lo hiciste?

—Es que... no se... tenía mi.miedo a que lla.llamara la po.policía

—Jovencito, hicieron un gran desastre pero no es motivo suficiente para que los tenga que entregar a la autoridades, no para Budy— se señala —Para la próxima quiero que me contestes solo con la verdad ¿Trato?— me entrega la mano

— ¡Trato!— cojo su palma con un gesto más aliviado

—Bien. A Budy le encanta los finales felices, es muy sentimental y más con los pequeños. ¡Mañana comienzas!

— ¿Mañana?— inquiero extrañado

—Claro, mañana inicia el pago de tu deuda— se retira pero se detiene diciendo —Ah... Por cierto—gira en vernos— si deseas quedarte con el perro, lo puedes amarrar en el patio de atrás— le guiña el ojo y por fin se marcha.

—Eh... ¿gra.gracias?— exhalo anonadado, no puedo creer que me haya perdonado, bueno en parte pero sobre todo en haberme dado un asilo o ¿Entendí mal?

—Robli ¡Puedes quedarte!— celebra mi hermana acariciando al perro y este ladra sintiendo su afecto. Eso significa que si entendí bien pero ahora ¿Qué voy hacer acá? Si no soy pastelero...

—Esto—me entrega una mopa más un tobo al día siguiente—Los baños necesitan limpieza y a Budy le desagrada los malos olores—enseguida sale uno de sus gordos pasteleros del escusado, tosiendo porque anda ahogado de mal aroma que desprendía del inodoro con el periódico en las manos y la estela mal oliente de su obra que le seguía atrás, lo sentía hasta en mi lengua ¡Que desgracia! —Ya no hay agua así que no entren—advierte agitando su palma, eso significa... —Oh... Diablos— suspiré tapando mi nariz imaginando lo que arrojó.

—Traeré otro tobo, creo que necesitas varios—dice Budy en un suspiro de lamento y gracia.

Mientras estaba en el baño sumergiendo cada trozo de esa cosa flotando en los escusado mi hermana estaba afuera recibiendo las carisias y cariños por parte de una pastelera llamada Bianca —Eres una niña muy linda ¿Verdad que es linda?— le dice a una de sus asistente y ella asiente, le pellizcaba las mejillas una y otra vez pero a ella no le gustaba del todo, bueno para mi malvado consuelo creo que no la está pasando muy bien.

Después del medio día me tocaba trapear la cocina y mientras seguía sacándole lustre a ese juego de ajedrez de blancos y negros del piso, sin darme cuenta me tropiezo con una joven pelirroja de ojos tan verdes como un limón y de cabello rojo tan reluciente como una cereza y su cara colorada estaba bañada de pecas y algunas de ellas se escondía detrás de sus gruesos lentes que cargaba, por un momento me quedo embobado antes sus bien dibujados labios y la mirada dulce pero tímida que florecía de sus ojos.

—Oh... pe.perdón— dije con el rubor afincándose en mis pómulos —No te preocupes— dice ella con una fina y delicada voz que al tropezarse con mis palabras esta se quebraba en dos.

—Venecia ven...— ordena una voz femenina gruesa que salía de la cocina, se levanta y se despide de mí—Adiós— con una mirada tímida pero encantadora, se tropieza con una mesa que casi se le caen sus lentes esparciendo toda su fragancia que desprendía de su rizado cabello, Mmmm... olor a caramelo.

Cuando por fin se va, vuelvo a mi oficio y veo la risueña sonrisa de mi hermana —Veo que te gusta— dice — ¿De qué.que hablas to.tonta?— respondí con amargura volviendo a trapear el suelo —Te gusta, te gusta, te gusta...— repite entre risitas como si lo cantara. Molesto le doy un beso a mis nudillos para darle otra dosis de coquito que hace tiempo le hacía falta y en el momento de atinarle a su cabeza, veo que detrás de la ventaba estaban unos sujetos muy familiares —Oh... no— suspiré con angustia y Mabel entrecogida esperando su golpe, me ve con mi expresión tiesa y voltea a ver que era — ¡CODY!— exclama aterrada. En ese momento estaba entrando el señor Piedra con sus secuaces...


Continuará...

Hola mis estimados lectores, espero que hayan disfrutados de este capítulo, por fin hay buenas noticias para Cody, consiguió asilo temporal y con trabajo, bueno casi, se podría decir asilo con deuda a pagar pero es mejor que nada ¿O no? En fin. Siguiente intriga: Ese Piedra no deja de molestar, de todas las pastelerías del pueblo justo tiene que ir en donde esta Cody ¿A caso lo vio entrar? ¿A caso sabe que está allí? ¿Cómo hará ahora cuando Budy se entere que es perseguido con la mentira de que es un ladrón? ¿Podrá por fin librarse de él? O ¿Es tan solo el principio de otra calamidad? Todo eso lo sabrán en el próximo capítulo, Saludos! 

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top