Capítulo 19
—A.aléjate de.de la pu.puerta— dije extendiendo mis palmas
—Roble ven— grita mi hermana acercándose al fuego y le agarro la mano jalándola hacia mí —PORFAVOR MA.MABEL OBEDE.DECE— grité muy alterado —Pe.pero... pero...— balbucea corriendo en tropezones
—Ro.rodrigo— grite tocando su puerta, la abrí y lo desperté de varios jalones que hasta su cama se movía—Va.vamos de.despierta ¡HAY FU.FUEGO!— le señalé el techo que humeaba.
Aquel grandulón todavía no se ha percatado de la realidad hasta que huele el humo y se sobresalta gimiendo —Te.tenemos que.que salir de.de aquí—dije pero no me entendía, de todos modo estaba consciente de que debíamos escapar, se levanta y sale al pasillo a buscar una salida. Se da cuenta que la sala estaba ahogada en llamas y se regresa, me toca el hombro y gime varias veces señalando otro camino — ¿Hay o.otra sa.salida?— digo y él sigue bramando señalando otro lugar, lo seguimos y entramos a una habitación trasera pero descubrimos que la puerta de atrás se estaba carbonizando —Oh no— suspiré — ¿Y a.ahora?
Rodrigo mira en varias direcciones y ve que hay una ventana que no ha sido tocada por el fuego, corre hacia ella y la abre, me señala a mi hermana y se la entrego para que la saque, Mabel trataba de decirnos algo pero le interrumpí —Po.por favor Ma.mabel, si de.dejaste tu.tu muñeca lo.lo la.lamento
—Pero no es...— ¡LO LAMENTO!—le interrumpí con impaciencia
Cuando estaba afuera, fui el segundo y en el momento en que el fuego estaba tocando el marco sale Rodrigo, por fin somos libres pero, algo falta
—ROBLE— exclama la niña— ¡Falta Roble!
— ¡QUE! Pe.pero... ¿No esta.taba co.contigo?
—Te trataba de decir que faltaba él
—Oh... no— exclamé con la mirada tiesa como el fuego consumía más esa casa.
Rodrigo se da cuenta de su usencia y escucha su ladrido en medio de la candela, desesperado decide entrar y yo lo detengo —NO... ES PE.PELIGROSO... NO.NO LO HAGAS— jaloneo su camisa pero era inevitable.
—PORFAVOR NO DEJE QUE SE MUERA ROBLE— exclama la niña con voz quebrada, uniendo sus dos palmas como si fuera un rezo
—RO.RODRIGOOOO— grite esperando a que saliera pero no lo hacían, cada vez el fuego agarraba más fuerza y las lágrimas de la pobre Esperanza se deslizaba sobre sus mejillas y yo desesperado decido entrar —Espé.perame aquí— le señalo
Cuando entro, era asfixiante andar de pie, ya no se veía nada y el humo me picaba los ojos, aparte el calor era muy intenso —Rodri.drigo— exclamé siguiendo adelante, tosiendo mientras le llamaba —Rodri.drigo— veía como los escombros ardientes caían del techo alimentando más la candela—En do.donde están— pienso, buscándolo hasta donde podía ver pero no se podía ver nada, hasta que escucho los ladridos del cachorro <<Woufs.. woufs... woufs...>>
—ROBLE—seguí adelante y me encuentro con el pequeño perro entre mis piernas, temblando y gimiendo —Aquí e.estas— dije aliviado pero ¿En dónde está Rodrigo? Seguí adelante y lo encuentro en el suelo forcejeando con un pilar de madera recostado en su pierna—RODRI.DRIGO—exclame alterado—Oh... ¡Estas a.atrapa.pado!— intento con todas mis fuerzas levantar aquel pilar pero era muy pesado, enseguida Rodrigo con los ojos vidriosos acaricia a Roble y aquel perrito gime lamiendo su mano, luego me mira a mí y me señala—F..F..FFF..R.R..AA (Fuera)
— ¡QUE!— exclamé—No, no te.te voy a a.abando.donar— volví a intentar en levantar aquel grueso pilar que cada vez agarraba calor—Pu.puedo hacerlo—seguí una vez más—pu.puedo hace.cerlo— pero solo vi como el techo descendía poco a poco— Rodrigo agarra mi mano, me mira directo a los ojos y con su otra mano me entrega al perro cerrándolo con su palma—CC..CC..UU..DDAA.. M.M..CHO.OO RR..BLLL..EE (Cuida mucho a Roble)
Asentí con una lagrima rosando mi mejilla—si— asiento con más fuerza—¡Te.te lo pro.prometo!—Rodrigo besa la cabeza de Roble y me señala de nuevo —FF...RRAA (Fuera)— abrazo al perro y salgo corriendo, con mi otra mano me tapo la nariz, buscando la salida, era muy difícil ver con el humo negro en tu cara, me agacho al suelo y me arrastro lo más que puedo, mientras me movía vi como la candela me cerraba el camino, de un salto lo esquivo y por fin vi la ventana, estaba cubierta de fuego, no podía treparla, solo tenía una oportunidad de salir con un brinco, respiré hondamente, contando —Uno... dos y ¡TRES!— corrí saltando hacia afuera, aterricé sobre mis brazos y codos, justo a tiempo pues la casa se desmoronó segundo después.
—NINI— grita mi hermana echándose de rodilla moviendo mi espalda— ¿Estas bien?— dice asustada, de mis brazos sale el pequeño Roble sacudiéndose y me sostengo con mis palmas diciendo —Esto.toy bi.bien— volteo hacia atrás y el fuego se estaba comiendo la casa y Mabel abraza al cachorro que gemía de la tristeza.
Cuando salió el sol, el fuego estaba descendiendo hasta quedar en humo más el olor a hollín que se esparcía con la brisa y la casa convertida en cenizas, pérdida total, hasta algunas de nuestras cosas fueron devoradas pero eso era lo que menos me preocupaba. En ese momento estaba usando su pala para abrir un hueco debajo de un árbol, en ella arrojo las cenizas de la casa como si lo estuviera enterrando, luego tallo su nombre en el árbol "Aquí yace un gran hombre que dio su vida para salvar a otras" "Rodrigo"
Cuando terminé de tallar su nombre meto mis manos sobre mis bolsillos y me doy cuenta que cargo la bolsa de moneda que me regaló, recordando sus torpes palabras, la sostengo y varias lagrimas se impregnan en ellas, aquel gesto hermoso me conmovió sin poder contenerme —Gra.gracias Ro.Rodrigo— dije con voz quebrada. Guardo la bolsa y me pongo mi gorro después de sacudirlo, diciendo —Vámo.monos
Mientras nos íbamos, el pequeño Roble aullaba de la tristeza recostado en los brazos de Mabel, en parte no quería abandonar a su dueño, comprendo lo que debe sentir ese pequeño animal, perder a la persona que más amas así de repente, nadie está preparado para algo así en su vida, ni siquiera los mismos animales. Me daba dolor ver como ese animalito sufría sin ver a su dueño, me pregunto ¿Cómo reaccionara Mabel cuando se entere que nuestra madre esta...? (Suspiro) Hasta el día de hoy no he hallado las palabras, no las he hallado para nada, prolongando esta nefasta mentira...
Continuará...
Pobre Rodrigo, es una pena su fallecimiento, hasta el pobre roble sufre por su perdida y la gran pregunta es ¿Cómo le dirá Cody la verdad sobre su madre a su hermana? Algún día lo sabremos...
Publiqué otro capitulo siguiente. Que lo disfruten ^^ ----->
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