Capítulo 6.
Antes que nada: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS A CONEJO! Niña bonita, muchas gracias por tu apoyo y por tu paciencia, muchas felicidades <3
Ahora sí, el capítulo. ¡A leer!
----------
Capítulo 6.
¿Desde cuándo se volvió difícil hablar con Leo? Samuel se preguntó qué estaba haciendo mal, no fue muy difícil hacer la conexión con el próximo cumpleaños del chico; seguramente pasado el 19 de mayo todo volvería a la normalidad.
Leonel suspiró por última vez antes de finalizar el plato de avena que Lucian había puesto frente a él. Debía cumplir con su parte del trato y comer todo aquello si no quería ir al médico.
Dio la última cucharada y luego alejó el plato de él.
—Muy bien— Lucian afirmó tomando la vajilla para apartarla de en medio, ya que se encontraban frente a frente, con esto hizo un poco de tiempo antes de tocar ese tema que apremiaba.
Vaciló un poco antes de llamarle, —oye, Leo, hay algo que... que quisiera hablar contigo.
El menor le miró atento, dando por entendido que le escucharía, pues permaneció en su lugar.
—Tu cambio de apetito y de ánimo, sé porqué está sucediendo, Samuel me lo ha dicho.
Leo tuvo que sujetarse del borde de la mesa porque, literalmente, sintió desfallecer aún estando en la silla.
—¿Tt-te lo dijo?
Lucian asintió con la cabeza y continuó, —lamento no haberme dado cuenta antes, las señales eran obvias, pero Sam dijo que era algo normal, que incluso a Amelie le sucedía.
Leonel miró el plato vacío, pues no se sentía con el valor suficiente para enfrentar a los ojos a su hermano, las rodillas comenzaron a temblarle, respiró hondo y exhaló, debía tranquilizarse.
—¿Por qué no le me lo dijiste?— preguntó Lucian.
El omega volvió a respirar hondo y entonces se dio cuenta de que Lucian no parecía reclamarle, sino que su tono de voz era de preocupación, además había mencionado que Sam dijo que era "algo normal" y que Amelie también pasaba por eso, ¿a qué se estaba refiriendo exactamente su hermano?
—¿Lucian, de qué me estás hablando? ¿Qué te dijo Samuel?
—Me dijo sobre el estrés que sufren los estudiantes debido a los exámenes; eres admirable por haber logrado que te adelantaran de curso, en serio; pero tampoco debes sobre-esforzarte.
Leonel se sintió mucho mejor, como si un gran peso hubiera sido removido de sus hombros, aunque no del todo, pues aún estaba el asunto de sus calificaciones; y si Lucian y Lucas pensaban que su estado anímico era por eso, qué mejor, así que se dispuso a confesar sus últimos resultados.
—Hermano, yo... yo fallé en las últimas pruebas— y bajó el rostro mostrando compunción, —lo siento mucho.
Sintió la mano grande y pesada de Lucian acariciarle la cabeza, —está bien, no es el fin del mundo, puedes volver a intentarlo, ¿no es así?
Lucian pensó en que no había necesidad de mencionar que había visto aquellas hojas, decidió darle el mérito por decir la verdad.
—Sí, la próxima semana puedo volver a intentarlo— respondió irguiéndose de nuevo.
—Solo si tú lo deseas, no quiero presionarte ni que pienses que Lucas y yo nos vamos a enfadar, ¿entendiste? Puedes incluso repetir el curso y descansar de la escuela un año— se encogió de hombros, —después de todo estás adelantado.
"Si supiera que soy gay, ojalá fuera así de comprensivo", pensó Leonel, pero decidió continuar con aquello, —pero lo haré, me esforzaré de nuevo y no repetiré el curso, lo prometo.
Lucian le sonrió asintiendo, después tomó aquel plato vacío y se dirigió a la cocina para lavarlo.
Una vez solo a la mesa, Leo pudo respirar mejor; antes de salir aquella noche a dar un paseo en su forma de lobo, sus emociones negativas hacia Sam se estaban suavizando, pero después del enfrentamiento de la noche anterior no quiso salir de su habitación, incluso pretendió estar dormido para que no le molestasen con la cena; parecía que el mismo Samuel se empeñaba en desilusionarle, pero tampoco había dicho su secreto a Lucian, no aún, ¿hasta cuándo mantendría la boca cerrada?
Era una bonita mañana y ya no quiso estar encerrado entre aquellas cuatro paredes que lo habían visto llorar tanto.
—Voy a salir— anunció poniéndose de pie.
—¿A dónde irás?— Lucian salió de la cocina.
—Sólo por allí, daré un paseo por el vecindario.
—¿Irás a pie, o llevarás la bicicleta?— preguntó por el único transporte que se le tenía permitido, ni loco dejaba que su hermano menor subiera a una motocicleta.
—A pie.
—Bien, solo ten cuidado y lleva tu teléfono móvil; yo iré a la tienda, pero antes le dejaré una nota a Lucas para que, cuando despierte, sepa dónde estás.
A Leo no le sorprendía los cuidados extra que Lucian tenía con él.
--...--...--
Un par de noches atrás había salido a dar un paseo por el vecindario, lo hacía a menudo y ya conocía por dónde andar para no ser descubierto, pues sabía que sus vecinos eran humanos; por eso le había sorprendido encontrarse con un lobo, pequeño y gris, alrededor de la media noche. Se veía asustado y un poco triste, ¿por qué razón un omega estaría vagando solo a esa hora? No se veía perdido, probablemente solo había salido a tomar algo de aire fresco, así como él; por eso decidió dejarle el camino libre, aunque fastidiar o maltratar de los más jóvenes y pequeños nunca estuvo en la naturaleza de Trevor.
Aceleró en su patineta para cruzar la calle, aún era temprano, pero, no por tener como jefa a su tía, tendría un retardo en el trabajo.
Solo unos pocos autos transitaban por la calle, era fin de semana y eso era normal; una vez que cruzó, estando en la acera, notó a un joven, probablemente de su misma edad, que caminaba un poco encorvado y parecía estar demasiado entretenido en sus pensamientos, pues no escuchó el ruido característico de la patineta para hacerse a un lado y dejarle pasar.
Trevor desaceleró, incluso bajó de su patineta; el muchacho en verdad se veía muy distraído y no quiso ocasionar un accidente, pensó en la posibilidad de que, al rebasarle en la patineta, este cambiara repentinamente el rumbo de sus pasos y chocara.
Y casi así sucedió, pues cuando Trevor iba pasando junto a él, el chico giró de manera súbita para doblar por una esquina.
—Ey, con cuidado— no fue un reclamo por parte de Trevor, más bien fue una advertencia.
—Oh, lo siento— se disculpó el muchacho mirándolo apenado a través de sus anteojos de pasta gruesa, entonces Trevor le reconoció, reconoció los redondos y bonitos ojos cafés, él era el omega de la otra noche; y este definitivamente le había reconocido también, pues retrocedió dos pasos sorprendido.
----------
ESPACIO PARA CHARLAR: Bueno, como verán, no sólo es el cumpleaños de Conejo, sino también de Leonel :) Muchas gracias por leer y muchas más gracias por comentar. // jujo14 ha respondido correctamente a la cuestión anterior: una de las referencias que se hace a las otras historias es la mención de Noah, el chico que le dio la dirección/número telefónico de un médico a Sam y que Sam se lo dio a Lucian. Falta que ubiquen/encuentre la otra referencia, esperamos la puedan mencionar.
Nos estamos leyendo. Mañana (domingo) también habrá capítulo, pues es el que corresponde normalmente; el de hoy fue por la fecha especial. Ojalá puedan dejarnos sus comentarios, Conejo y yo les agradecemos <3
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top