Capítulo 10

Luego de que la comida que habían ordenado llegó, Regina se dispuso a comer y luego decidió subir a su habitación y se puso la pijama, segundos después se había quedado dormida, Gold llegó un poco tarde, luego de revisar archivos e investigar cosas referentes a su caso fue a tomar algunas copas con unos compañeros, cuando llegó a su casa, todo estaba tranquilo supuso que Regina ya se había dormido, fue a la cocina y en el microondas encontró una nota donde Regina le decía que la comida ya estaba lista y solo debía calentarla.

Una sonrisa se formo en su rostro, nunca pensó que una nota podía hacerlo sentir contentó, luego de comer, encendió la televisión y se dispuso a ver las noticias, una hora después decidió que era mejor descansar, tomo su saco y corbata del cual se había despojado en cuanto estuvo en el sillón y subió a su habitación, se puso un pijama y antes de recostarse fue a la habitación de Regina, lentamente abrió la puerta de la misma y ella se encontraba ya dormida, se acerco a ella y beso su frente, puede que esto se considerará cursi o no propio del Sr. Oscuro, pero esta era su nueva oportunidad de ser padre, le hacía recordar muchos años atrás cuando era un hombre común y cobarde, pero quitando eso, era un padre, alguien que siempre velaba por el cuidado de su pequeño hijo, puede que hubiera cometido muchos errores, pero ser padre no incluye un manual de instrucciones, cuando supo que Regina era su hija, una pequeña chispa de esperanza creció en el, tantos años cerca de ella y a la vez tan lejos, luego de eso se fue a la habitación y se durmió.

Día Siguiente

Eran las 8:00 am del día domingo

Cuando de repente alguien tocaba (con mucha insistencia) la puerta de la casa Goldsmill

Regina despertó gracias a los golpes en la puerta, estaba molesta porque quería seguir durmiendo, pero los golpes en vez de disminuir aumentaban, busco su celular para revisar la hora y estaba apagado, había olvidado cargarlo entonces optó por revisar a hora en un reloj que se encontraba cerca de su mesa de noche, ¡Eran las 8 de la mañana! No sabía quién era, pero debía tener una muy buen razón para despertarla, era seguro que Gold seguía dormido, por ello aún no había abierto la puerta, entonces se puso sus pantuflas y sobre su camisón de seda negro puso una bata del mismo color, pero no la amarro, bajo las escaleras con mucho desánimo, y al fin abrió la puerta, su sorpresa fue grande al ver ahí a Rodrigo y Keyla, se froto los ojos y les dijo:

—Buenos días ¿Qué hacen tan temprano aquí?— dijo ella

—Buenos días dormilona, te envié un mensaje anoche avisándote que vendríamos por ti temprano— explicó Keyla

Rodrigo estaba ahí sin decir nada, pero Regina notó que la observaba discretamente, recordó que su pijama consistía en un vestido corto y ajustado, tampoco llevaba sostén y había olvidado amarrar su bata, se ruborizo y rápidamente le hizo un nudo a su bata y cruzó sus brazos en un intentó de cubrirse, luego los invitó a pasar, ellos estaban ahí y era más que seguro que no se irían, entonces Regina subió a su habitación, se alistó y luego de unos minutos bajo, traía puesto unos vaqueros y una camisa blanca simple y ajustada claramente no podían faltar sus amados zapatos de tacón, ambos se quedaron sin palabras al verla, Regina sin importar lo que vistiera es una mujer hermosa

—¿No desayunaremos antes de irnos?— preguntó ella

—Pasaremos por Starbucks, así que andando que se nos hace tarde— apresuró Keyla

Estaban por marcharse cuando un soñoliento Gold venia bajando las escaleras

—Buenos días— dijeron todos al mismo tiempo

—Buenos días, no sabía que ustedes acostumbraban madrugar los domingos—dijo él con un tono sarcástico

—No siempre, solo cuando tenemos motivos verdaderos para hacerlo— comentó Rodrigo

Keyla sonrió y Regina no dijo nada

—Nos vamos— anunció Regina

—Que les valla muy bien— dijo Gold mientras caminaba rumbo a la cocina

Los tres subieron al auto de Rodrigo y este partió rumbo a el centro comercial, ahí irían a desayunar y luego al supermercado a comprar lo necesario para las tartas que Regina prepararía

Siempre era divertido cuando los tres iban en auto, la radio estaba encendida y estaban pasando muy buenas canciones, cuando llegaron al centro comercial, caminaron hasta el establecimiento antes mencionado y cada uno pidió su desayuno, luego de eso aprovecharon a observar algunas tiendas y se detuvieron a comprar algo, de ahí partieron al supermercado, Regina hizo una lista mental de todo lo que necesitaría y luego de comprar todo lo necesario, partieron de regreso a casa de la ex alcaldesa, Keyla y Regina entraron mientras Rodrigo bajaba las bolsas de compras, Gold se encontraba en el patio disfrutando de leer el periódico, aún era temprano por lo cual tenían tiempo suficiente de preparar las tartas, como la fiesta era por la tarde, también habían comprado lo necesario para preparar el almuerzo, decidieron que Regina y Rodrigo estarían a cargo de las tartas y Keyla prepararía el almuerzo "su especialidad" como ella le decía, o "lo único que sabe hacer" según palabras de Rodrigo,

Rodrigo había resultado ser un buen ayudante, había aprendido rápido, aunque constantemente se encontraba saboreando todo, lo cual causaba que Regina y Keyla lo regañaran, el almuerzo había estaba bueno, Keyla había preparado pasta y todos habían quedado satisfechos, luego del pequeño descanso que tomaron después del almuerzo retomaron la preparación de las tartas, aún faltaba tiempo para que la fiesta comenzará, tiempo justo para que las tartas estuvieran ya lista y frías, Rodrigo y Keyla se habían ido de la casa y se verían hasta la hora de la fiesta, aunque Rodrigo llegaría a ayudar a Regina y Gold a llevar todo a casa de Keyla (donde seria la fiesta/reunión) ya con las tartas en el horno y todo limpio, Regina subió a su habitación y tomó un relajante baño y luego comenzó a vestirse, arreglo su cabello dejándolo liso y suelto, maquillaje natural y un conjunto hermoso, Gold había tomado un baño y se había puesto su traje o como él los llamaba "su arma secreta", Rodrigo llegó puntual y ayudo a llevar las tartas ya que habían preparado varias (ya que la fiesta seria un poco grande) cuando llegaron a casa de Keyla, la Sra. Ross agradeció mucho a Regina por las tartas y estas fueron colocadas en la mesa, Keyla llegó a recibir a su amiga junto a su padre, el Sr. Alex Ross, él y Gold comenzaron a conversar animadamente, mientras Keyla iba presentando a Regina con los demás invitados, muchos de ellos personas que vivían ahí también, (ósea vecinos de Gold y Regina) la tarde era agradable al igual que la mayoría de las personas, todos fueron atentos con ambos y les hicieron saber que como vecinos estaban ahí para brindar su ayuda de ser necesario, llegó la hora de la cena, todos procedieron a tomar asiento y degustaron del menú preparado para esa fiesta, cuando llegó el momento del postre todos alabaron a Regina por tal exquisitez, ella solo sonreía, ese día había empezado de manera un poco extraña con la visita de sus amigos a horas tan tempranas en la mañana, pero había resultado ser un día estupendo, luego de cenar todos se encontraban en el patio, disfrutando del bello cielo estrellado o degustando alguna de las bebidas preparadas en el mini bar, este fiesta era en honor al día del padre, entonces había una sección donde todos se tomaban una foto con su papá y luego te la daban de recuerdo, luego de la insistencia de Keyla, Gold y Regina fueron hasta ahí y se tomaron la fotografía, luego se las entregaron y les brindaron 2 copias (así cada uno tenía una) ambos admiraban la foto, no tenía nada de extraordinario, solo el hecho de estar ambos ahí y portar una gran sonrisa, su primera foto padre/hija. Muchas de las mujeres que se encontraban en la fiesta habían coqueteado con Gold o bueno al menos lo habían intentado, algunos hombres se habían acercado a Regina también, era una escena muy divertida, las horas avanzaban y ya era tarde, considerando que el día siguiente era lunes y debían ir a trabajar, Regina y Gold se despidieron de todos en la fiesta y fueron a su casa, entraron y Regina se sentó en el sofá mientras se quitaba sus zapatos, se sentía muy llena como para ir a dormir, Gold se quitó el saco y se sentó en el sofá también, ambos estaban sentados frente a frente, sin decir ni una sola palabra, pero con grandes sonrisas en sus rostros, había sido una buena fiesta y sobre todo agradable, tal vez nunca habían celebrado el "Día del padre"* u otra día festivo en Storybrooke, pero había sido un buen día, Regina se levantó y le dijo a Gold que regresaría pronto, ya que tenía una sorpresa para él, así que tomó sus zapatos y corrió a su habitación, aprovechó que estaba ahí y cambio su atuendo por algo más cómodo y bajó llevando consigo una pequeña cajita color azul en sus manos, se la entregó a Gold y tomó asiento a la par de él

—Ábrela— dijo ella

—Muchas Gracias— dijo él mientras lo abría, y cuando terminó descubrió el contenido de la cajita, era un reloj Rolex dorado muy lindo

—¿Te gusto?— preguntó ella

Gold no respondió simplemente la abrazo y le susurró un tierno gracias

Regina correspondió el abrazo, Gold se probó el reloj y le gustaba como se le veía, realmente era lindo y agradecía inmensamente el gesto de su hija.

Storybrooke

Zelena tenía todo listo y a todos reunidos esperando que el hechizo al fin funcionará, ansiosos se encontraban en la biblioteca, mientras Zelena tenía la bola en sus manos y creó una especie de pantalla para que todos pudieran ver, Zelena comenzó el hechizo, este requería de mucha magia y concentración, pero todo valió la pena cuando vieron como las imágenes al fin se proyectaban, observaban a Regina y Gold en una casa, ella había llegado y le había entregado una caja en la abrió y era un reloj, Zelena rodó los ojos ante ese gesto tan afectivo, todos quedaron muy sorprendidos cuando Gold abrazó a Regina aún mas cuando ella correspondió al abrazo, estos no eran "La Reina Malvada" y "Sr. Oscuro" que se habían ido de Storybrooke, ambos sonreían, una sonrisa brillante, sincera sin ninguna culpa o miedo visible en sus ojos, luego de eso ambos conversaban animadamente, todos se sentían un poco intrusos al estar observando esa escena, parecían verdaderos padre e hija, Rumple había encendido la televisión y Regina había traído palomitas, ambos disfrutan de ver la película inclusive Regina le había lanzado unas cuantas palomitas a Gold en son de broma

Henry contemplaba la escena, jamás había visto a su madre tan feliz y eso lo llenaba de alegría

Belle observaba a Rumple y pensamientos de culpa la invadían

Emma y Killian observaban juntos, cada uno sumergido en sus propios pensamientos

El hechizo perdía fuerza y Zelena tuvo que finalizarlo, todos seguían tratando de digerir lo que habían visto, ¿Tenían ellos el derecho de ir a buscarlos? ¿Debían ir y traerlos al lugar del cuál ellos habían huido?

....

*Se hace referencia a el "Día del padre" el tercer domingo de junio fecha celebrada en USA.

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