Capítulo 20





Narra Jeff:




Creí que no podría hacer nada más que abrazar a Ta, hasta que mi bebé me confesó todo y no me enojé por eso, al contrario, comprendo perfectamente las razones que yo mismo le di. A la mañana siguiente, lo dejé sentado sobre el respaldar de la cama y luego fui por el desayuno, ahora su pancita se nota más y no quiero que vaya a lastimarse.

Regresé a su lado, mientras estuvimos comiendo y jugando sin cansancio, hasta que la comida en la bandeja se terminó por completo, lo cual no me sorprende, el apetito de Ta solo mejora. Luego nos quedamos hablando al menos por unas dos horas, porque mi bebé aún no puede creer que yo lo ame y tengo que contestar a sus preguntas.

BANG...

- ¿Fue un disparo? - La expresión de Ta y la mía cambiaron.

- Levántate, debo llevarte al refugio.

Con mi ayuda llegamos lo más rápido posible, quise dejarlo allí y salir a ayudar con lo que sea que estuviera pasando, pero mi bebé se puso muy nervioso y no podía dejarlo solo. Me escondí con él y lo abracé hasta que se controló, debo encontrar la forma de hacer que este lugar sea más seguro para que Ta se sienta a salvo y no vuelva a darle este ataque de nerviosismo.

Finalmente sonaron las alarmas para avisar que ya todo estaba bien, así que decidí sacar a mi Ta del refugio y lo primero que pedí, fue que le trajeran un té para que se calmara. Mientras mi bebé se relajaba con el té, un hombre invadió mi habitación, con las manos de Build atadas y agarrándolo del cabello con fuerza.

- ¿Quién eres tú? ¿Y qué haces con mi cuñado? - Pregunté apuntándole con mi arma.

- Soy el esposo de Build y vengo porque escapó de mí... ¿No es así amorcito? - Le pregunta con tono irónico.

- ¡Suelta a mi hermano! - Se altera Ta de nuevo.

- ¡Cálmate pequeño, yo sabía lo que me esperaba cuando me escapé! - Dice Build para calmarlo.

- Debe haber otra forma de resolverlo. No deberías ser tan exigente, él también es tu pareja. - Hablé por él.

- Dime, ¿qué harías si tu chico se escapa estando embarazado y se pierde por todo un mes, dejándote muy preocupado por su salud y la de tu bebé? - Rápidamente noté que Build tenía su vientre un poco abultado y no nos dimos cuenta. - Ahora me entiendes. Con tu permiso.

- ¡Espera! - Sé que Ta no estará tranquilo si este chico se lleva a Build. - ¡Quédense! Son bienvenidos a vivir aquí mientras dure el embarazo, así podrán compartir consulta con el médico y seguiremos en contacto. Por favor, no se vayan. - Entonces, Build usó sus manos atadas para envolverse alrededor de su cuello.

- ¡Castígame! Pero déjame quedarme con mi hermano, ¿sí?...

- Bueno... - Su decisión pareció cambiar con el cariño de Build y lo comprendo muy bien, porque así de fácil me doblega Ta.

- Por favor, Bible. Di que sí y te doy lo que quieras.

- Está bien, pero primero el castigo.

- ¡Un momento! - Agarré del cuello de la camisa al tal Bible y lo acerqué a mí. - ¿Fuiste tú el imbécil que trató de meterse a punta de balas en mi mansión?

- Yo... - Titubea confirmando que sí lo hizo.

- ¡Maldito! ¡Asustaste a Ta!

- ¡Oye, déjalo, es mi marido! ¡Ta! - Grita Build cuando iba a golpear a Bible y él se interpuso entre ambos.

- Mi amor, Jeff... Mírame. - Ta fue a pararse a mi lado con un puchero, antes de abrazar mi cintura. - Si estás a mi lado, ¿qué podría pasar?... Déjalo, vamos a la cama y yo te calmo.

Solté a Bible y a lo lejos escuché una conversación, en la que Build lo detenía de seguir peleando conmigo y se lo llevaba de mi habitación, pero yo no podía apartar mi vista de mi bebé. Ta envuelve sus brazos en mi cuello y me veo totalmente hipnotizado por sus ojitos, sus labios gruesos de cereza y sin poder resistirlo, lo besé como si mi vida dependiera de ello.

Me incliné a tocar los muslos de mi bebé y él saltó a mis brazos, donde nos perdimos por completo en ese delicioso beso, y nuestras lenguas se fundieron en la lucha de poder que teníamos. Finalmente, quise arrojarlo a la cama, pero recordé que lleva un fruto de nuestro amor en su vientre y con mucha voluntad, logré sostenerlo, aunque casi se cae y nos reímos.

- ¿Qué haces? ¿Quieres tirarme? - Me reclama entre risas.

- No bebé... - Suspiré en sus labios. - Quiero someterte, azotarte, comerte, castigarte, morder tu cuerpo... - Mis palabras salían mientras lentamente bajábamos hacia la cama y Ta se rindió ante mi lujuria.

- Haz lo que quieras Jeff.

Efectivamente, hice lo que quise, sometí a Ta a que me diera placer al menos por unas cinco horas, antes de que se quedara dormido por las agotadoras rondas. Al siguiente día me reí mucho, cuando me encontré con Build en la cocina y le vi todas las marcas en piernas, brazos, cuello y no pude bromear con eso, porque Ta está igual.




Narra Ta:




Jeff sigue siendo mi Jeff, él mismo hombre fogoso que conocí hace más de tres años, que soñaba con tenerme en su cama y ahora que estoy aquí, ya no me quiere dejar ir. Sin embargo, ahora con el embarazo, mis hormonas aceleradas y mis cambios de humor, parece que soy un adicto al sexo, esperando al momento en que mi delicioso hombre se atreva a someterme.

- ¡Más vale que estés pensando en mí o te juro que...!

- Me castigarás, azotarás, morderás y te comerás mi alma... Adelante, estoy listo...

Jeff entra de repente en la habitación, con una bandeja de comida en sus manos y empieza a despotricar, solo porque estaba perdido en mis pensamientos, pero lo vi como una oportunidad. Me molestó mucho cuando se negó a tocarme, pero dijo que primero comiéramos, luego nos bañamos y al final, me ayudó a ponerme ropa de él porque la mía no me queda.

- ¿Adónde vamos? - Pregunté emocionado cuando nos subimos a la limusina.

- Aguarda un poco. Ya casi... - Nos vimos interrumpidos cuando la puerta se abrió, dejándonos ver a mi hermano con su pareja.

- Hola Ta... Ayer fue muy loco todo, pero él es mi esposo, se llama Bible y es igual de troglodita que el tuyo. - Jeff y yo reímos ante la presentación en un principio, hasta que Build dijo las últimas palabras y el único que reía era yo.

- No le veo lo divertido. - Me dice Jeff, con voz cortante.

- Lo viste divertido cuando habló de Bible. - Le reclamé.

- Dejen eso. - Nos regaña Bible. - Build dice que no sabes defensa personal, así que cuando pase el tiempo de embarazo y recuperación, yo mismo te mostraré. De esa forma, nadie volverá a pasar sobre ti. - Bible me da una sonrisa bastante maquiavélica, pero me gustó.

Llegamos a un gran centro comercial, donde Jeff y Bible compraron todo lo que mi hermano y yo pedíamos, Jeff solo sonreía ante mis gustos y preferencias, antes de pagar en efectivo. Por primera vez en varios meses, me doy cuenta de lo que Jeff está dispuesto a hacer por mí y que cumple todos mis caprichos, ¿debería de aprovecharme de esto?

- Aprovecha para llevar todo lo que quieras para nuestro bebé y ropa que puedas usar durante el embarazo. - Me dice Jeff al entrar en una tienda de maternidad.

Sí, vaya que lo aproveché, durante casi todo el embarazo, cuando estuvimos en casa e incluso cuando salíamos a pasear, pero en la cama, dejaba que él tomara todo lo que quisiera de mí. Finalmente, casi cinco meses más tarde, había nacido el nuevo heredero de la mafia de Jeff, porque sé que lo entrenará para ser un niño rudo como su papá.

- Mi hijo. - Dijo Jeff mientras lo sostenía en brazos y con lágrimas en sus ojos. - Mi primogénito. Tu nombre, será Chakrii.

- ¿Chakrii? - Le pregunté medio dormido aún por la anestesia que empezaba a desaparecer de mi cuerpo.

- Mi padre quiso otro hijo varón, para ponerle ese nombre, significa 'rey'. Mi madre fue una mujer con poco conteo de óvulos, el hecho de quedar embarazada de mí fue un milagro para ellos. Además, yo dejé su cuerpo muy débil internamente, otro hijo la habría matado.

Jeff se acercó para besar mi frente y decirme que me ama y que jamás había sido tan feliz en su vida, como ahora que tiene la oportunidad de cargar a nuestro bebé en sus brazos. Además, me mimó durante todo el tiempo de recuperación y contrató a dos niñeras para que cuidaran de nuestro hijo y así, poder descansar durante las noches, o tener tiempo a solas.

Mi hermano dio a luz dos semanas después, a otro niño, cuyo nombre es Sun; Bible se volvió loco, apenas nos dejaba acercarnos a su bebé y fue más o menos cuando ya me recuperaba de la cirugía. Para en esos días, veía desesperado a Jeff, sabía que quería estar conmigo, pero el doctor lo había prohibido, al menos por unos tres o cuatro meses.

- Jeff. - Me armé de valor una noche y quise preguntarle.

- ¿Qué pasa? ¿Te duele algo? - Me revisa el cuerpo.

- No... - Le quité las manos y le hice un puchero. - ¿Me extrañas verdad? - Jeff me miró incomprensible. - Sabes de lo que hablo.

- No voy a poner en riesgo tu salud solo por sexo Ta. - Me dijo seriamente.

- ¡Quítate la pijama y la ropa interior! - Le ordené al ver su preocupación por mi salud.

- Dije que no. - Se puso renuente.

- Te lo quitas tú, o te lo quito yo. - Lo miré fijamente para que supiera que no estoy bromeando y solo así cumplió con lo que le pedí. Fue cuando me acerqué a su oído y susurré: - ¿Acaso no hay otra forma en que puedo darte placer?

- Ta... - Sollozó mi nombre en cuanto lo toqué.

Nos besamos apasionadamente, mientras lo masturbaba, su respiración se volvió errática y me gustó sentirlo así, que solo yo tengo el control y puedo hacer lo que yo quiera. Jeff dejó caer su cabeza hacia atrás y fue justo lo que necesitaba para poder inclinarme hacia su polla, y en lugar de usar mi mano, empecé a chupársela con gran deseo.

Mi lengua se paseaba por todo su miembro grueso y abultado, con una gotas de presemen saliendo de la punta, su glande rojo y todo su falo latiendo en mi boca dolorosamente, esperando su liberación. Jeff puso su mano sobre mi cabeza para guiar las estocadas, y a lo lejos luchaba contra el reflejo de las náuseas por lo largo que es, incluso unas lágrimas se me escaparon.

- ¡Oh sí!... ¡Más rápido, Ta!

- Hmmm... Mmmm

Hice lo que pidió, acelerando los movimientos de mi cuello, podía sentir como más presemen anunciaba una orgasmo magistral y apresuré aún más mis succiones. Por momentos lamía, succionaba, besaba y chupaba como si fuera lo mejor que había estado en mi boca, era como un premio por lo bien que se siente cuando me folla a su manera.

- ¡Voy a... Ta! AAAAHHHH...

Jeff se corrió por completo en mi boca, algo de su semen escurría por las comisuras de mi boca, así que me levanté un poco para mirarnos a los ojos, mientras me limpiaba con mi dedo y lo metía en mi boca. Al terminar, Jeff me acostó en la cama, acostándose cuidadosamente sobre mí y besándome como si quisiera hacerme el amor con su lengua.

- Cada vez te vuelves más experto y me la chupas más rico. Tendré que follarte la garganta, hasta que pueda volver a follar tu culo.

Mordí mi labio inferior y me reí levemente, antes de que él también me hiciera un oral que me llevó a tocar las estrellas; luego nos quedamos dormidos. Pasaron los meses necesarios para mi recuperación total, y después Jeff me enseñó a usar armas en defensa propia, aprendiendo a armar y desarmar, desde las más pequeñas, hasta las más grandes.

- Bueno, creo que ya estás listo para tus clases conmigo... Te voy a enseñar a partirle el hocico a cualquier perro que quiera meterse contigo. - Me dice Bible con una sonrisa ladina y mi hermano también sonreía.

Tienen razón, ahora tengo un hijo y en caso de emergencia, debo estar preparado para protegerme y protegerlo a él, cueste lo que cueste...

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