Capítulo 19
Narra Ta:
Flashback de cuando Ta despertó:
Aún estaba con mis padres, en aquel lugar pacífico y hermoso, cuando empezó una discusión con mi madre, porque ella juraba que mi corazón anhelaba volver y yo no quería aceptarlo. Todo se puso peor para mí en cuanto escuché la confesión de Jeff, porque sí pude escuchar su voz, como un eco en todo aquel lugar.
- Debes volver. Y ya que no quieres aceptarlo, le daré mi bendición a tu corazón, para que él mismo decida que hacer.
Mi madre se acerca y me besa en la frente, justo cuando se escuchó un fuerte disparo y todo se tornó negro nuevamente; luego, escuchaba leves voces que iban y venían, pero nada concreto. Hasta el día en que por fin pude abrir mis ojos otra vez y casi me pongo a llorar cuando vi a todos allí, menos a la persona más importante para mí, es decir, que Jeff no estaba.
Noeul se abalanzó a la cama y me abrazó con fuerza, mi cabeza dolía un poco, pero dolía más mi corazón al ver que mi mafioso no estaba esperando a que yo despertara. Todos los chicos empezaron a contarme lo que pasó en estas semanas que llevo en coma, estaban tan emocionados que apenas lograba entender lo que me decían.
- ¡Enamoraste a Jeff! Eso sí que es otro nivel. - Me dice Mix.
- ¿Y él... Se fue? ¿Me dejó? - Pregunté con una leve punzada de dolor en mi corazón.
- ¡Con un demonio! Definitivamente, llevamos la misma sangre. ¿Sabes? Me vine escapando de mi esposo, el muy maldito, es un tóxico y enfermo por tener el control sobre mí, pero aún así lo amo, e imagino que es lo mismo que sientes por mi cuñado.
- ¿Tu cuñado? - El chico habló desde una esquina de la habitación, a la que todos dirigimos nuestra atención.
- Así es... Tardé mucho en encontrarte hermanito, y solo quiero decirte que no estás solo... Y que estoy dispuesto a ayudarte para castigar a tu novio, si es que quieres, por supuesto.
Me mordí el labio inferior, porque debo aceptar que lo pensé por un momento, analicé todo lo que ha pasado en estos meses junto a Jeff y creí que tal vez, no sería tan mala idea. Acepté y mi hermano quién se llama Build, me dijo que fingiera haber perdido la memoria, de igual manera, le pidió al doctor que nos cubriera.
Me reí mucho al principio, Build me enseñó a portarme como un mal chico, malcriado con Jeff para que sintiera la diferencia y hacerle creer que realmente, yo no era el mismo Ta. Y fue así, como llegamos hasta el momento en que Jeff le confesó a Build que me ama con todo su corazón y se puso pálido al instante cuando me vio.
Fin Flashback
- ¡Ta! ¿Por qué saliste de la habitación? ¡Podría ser malo para tu salud! - Me regaña.
- Por favor amo, no me haga ver tan débil. Solo quiero la verdad. - Me miró a los ojos por un instante y a verme seguro me contestó.
- Tal vez siempre te amé, es difícil de decir. Pero, ¿podrías recordar cuando me confesaste todo lo que te hacía Tawan? Estábamos en un hotel de París y destruí la habitación. Ta, mi bebé... Esa noche te hice el amor por primera vez.
Aún hay cosas que no termino de procesar, como el hecho de que esté embarazado de este hombre y ahora resulta que aquella noche, me hizo el amor, "debo sentarme o me marearé", fue todo lo que pensé. A pesar de todas sus confesiones, Build movió su cabeza para decirme que no le dijera la verdad de que yo no he perdido la memoria y creo que es buena idea.
Mantuve esa mentira por una semana completa, hasta el día que me dieron de alta; Jeff ya era mi amo de nuevo, aquel hombre mafioso y de gran garbo que obtuvo mi corazón a punta de venganza. Toda su imagen había sido restaurada a la misma de aquella noche, la primera vez que lo tuve en mi camerino y me gustaba verlo otra vez en sus cinco sentidos.
- Y aquí, es donde dormimos...
Prácticamente, me dio un nuevo tour por toda su mansión, esa que yo ya conozco como la palma de mi mano, pero cuando me llevó a nuestra habitación, recordé algo muy importante. Y es que se supone que yo no recuerdo a Jeff, ¿cómo podemos dormir en la misma cama, cuando siempre dormíamos abrazados?
- ¿Puedo dormir en otra habitación? - Pregunté y su expresión se vio un poco sombría.
- ¿Por qué?... No, Ta, por favor no me hagas esto. Te extraño demasiado bebé. - Dijo llevándome a sus brazos y correspondí a su cariño. - ¡Quédate! Prometo no hacer nada, yo solo... Quiero sentirte a mi lado esta noche.
Asentí, porque en realidad, llevo varias noches sin poder dormir bien, estoy tan acostumbrado a sus brazos rodeándome, que me pongo a dar mil vueltas en una cama que se siente vacía. Por la noche, nuevamente fingí que no lo quería cerca y me quedé en un lado de la cama, Jeff intentó acercarse varias veces, pero al final, respetó y se dio vuelta, quedando de espaldas a mí.
Me di vuelta fingiendo estar dormido, y fue el momento que estaba esperando para abrazarme y darme un beso en la frente, me sentí tan cálido, lo he extrañado mucho. Su cariño y caricias estaban haciendo que me quedara dormido; aunque en mi interior, también había un ápice de excitación, porque eran las manos de mi amo, las que recorrían mi cuerpo.
- No te dejaré ir de nuevo Ta. Y si no me amas, yo lucharé por ganarme tu corazón; quiero que seas mío porque me amas y no porque te sientas atado a mí. - Susurra de pronto interrumpiendo mi sueño y sacándome algunas lágrimas. - Esta vez, haré las cosas bien, aprovecharé esta segunda oportunidad para demostrarte mi amor...
- Yo también lo amo... Con todo mi corazón. - No pude más, mi corazón incluso dolía por lo rápido que estaba latiendo, así que solo le dije la verdad, toda completa. - Jamás perdí la memoria, lo recuerdo todo. Pero quería saber si sus sentimientos eran reales. Yo... Mmmm
Jeff estaba impactado al escuchar mi confesión, tanto así, que se inclinó para besarme como si el mundo se acabara hoy, su lengua me invadió por completo, chupando mi boca hasta que la sentí entumecida. Algunos jadeos y gemidos salían de mi boca, porque estaba desesperado buscando el aliento que este hombre me había robado.
- Entiendo porqué lo hiciste... Pero mis sentimientos son muy reales, no hay forma en que te libres de mí. Es más, no vuelvas a llamarme "Amo", te devuelvo tu libertad, bebé...
- ¡NO! No se atreva a hacerme esto, usted no puede alejarme de su lado. ¿Es mentira que ama? ¡No debí decirle que recuerdo todo, porque...! - Cubrió mi boca para que no siguiera hablando.
- Quiero que estés conmigo, porque tu corazón así lo quiere, no porque estés agradecido conmigo, me creas tú héroe o tu dueño por haberte comprado en aquel burdel. Te pido que te quedes a mi lado, no como mi sumiso, si no como mi pareja, que todos sepan que te robaste mi corazón, pequeño ladrón... Y sobretodo, quiero que te dirijas a mí por mi nombre. ¿Queda claro?
- Sí, Jeff. - Dije cuando él apartó su mano de mi rostro y me dejó hablar.
- Buen chico...
Cuando Jeff volvió a besarme, sentí como mariposas aleteando en mi barriga, supe que mi bebé se movió por primera vez y eso me llenó de mucha alegría el corazón. Puse mis manos sobre el rostro de Jeff y quise traerlo encima de mí, pero él se negó varias veces, hasta que hice un puchero y me enojé, porque sé que quiere hacerme suyo.
- No te enojes. - Dice besándome levemente. - Es que no quiero lastimar a nuestro bebé.
- Entonces... - Dije con una mirada malévola. - ¿Puedo hacerlo sobre ti? - Pregunté mordiendo mi labio inferior.
- Sí, puedes.
Me quedé anonadado por unos breves instantes, no pensé que me diría que sí, se ha negado a esto tantas veces que no creí que lo aceptaría por fin. Solo que antes de que hiciéramos algo, Jeff empezó a desvestirme y también él mismo quedó desnudo; sus ojos recorrieron mi cuerpo y sentí como si todo en mi interior ardiera.
De repente, se sienta y recuesta sobre el respaldar de la cama para estar más cómodo; extiende su mano y con cuidado me sube sobre su regazo, antes de depositar un beso en mi vientre abultado. Su forma de mirarme es tan diferente, tan linda y cálida, que me hace desear no irme jamás de su lado, solo ser felices juntos.
- Te amo tanto, Ta. Mi bebé, mi todo... Mi Perdición. - Dijo acariciando mis muslos, luego se inclinó hacia mis pezones y los succionó como dulces.
- Oh, Jeff...
Su mano guió la mía para agarrar nuestras pollas y masturbarnos a gran velocidad, mis gemidos y sus gruñidos no se hicieron esperar, llenando todo aquel lugar de una gran lascivia. Sus dedos se fueron justo a mi culo, en lo más alto de mi excitación, cuando ya estaba mojando con anticipación, ya que por alguna extraña razón, estoy más caliente de lo normal.
Levanté su rostro y lo besé con ahínco mientras hice un esfuerzo por acomodarme mejor para meterme esa rica polla que tanto he extrañado, sin separarme de sus labios. Al instante de sentir su glande presionar en mi agujero, juro que casi me corro antes de tiempo; me agarré con fuerza del respaldar y gemí separándome de la boca de Jeff.
- Estoy muy caliente... No puedo ponerlo adentro, ¡ayúdame! - Casi que le ordené que lo hiciera. - AAHHHH... AAHH... POR FAVOR...
- ¡Quédate quieto! ¿Por qué estás tan caliente? - Me reclama Jeff, luego me metió todo su falo en una sola estocada.
- ¡¡OH, MIERDA!! - Grité y él me mordió la boca.
El aire había abandonado mis pulmones, y me abracé al cuerpo de Jeff porque creí que me iría flotando del placer en cualquier momento; pero él empezó a mover mis caderas. Comencé a saltar poco a poco, movía mis caderas en círculos, es tan rico tener sexo con la persona que amas, pero con mi Jeff, me siento insaciable, siempre quiero más.
Su pene es largo y bastante grueso, haciendo que mi agujero se sienta en la gloria, como si tener un orgasmo se hubiera convertido en algo necesario para que yo pueda vivir en paz. Jeff seguía dejando chupetones en mi cuerpo mientras yo montaba esa polla que palpitaba con el dolor de querer correrse en mi interior.
- ¡Mierda, Ta!... ¡Estás... Apretando mucho!
Claro que estoy apretando mucho, es por la satisfacción de tener su pene de nuevo dentro de mí, su calor me envuelve en un placer tan excitante, que me hace parecer un desquiciado ansioso de su pene. La posición en la que estábamos, era perfecta para que él tuviera un buen acceso a mi cuerpo, hasta que finalmente, me dio un par de nalgadas.
El ardor hacía que todo fuera más erótico, sus manos marcando mis nalgas era lo que necesitaba para llegar a mi clímax, lo abracé con fuerza por los hombros y él me mordió levemente el cuello mientras sentía su semen caliente escurrir en mi interior. Fue en ese mismo instante que yo me corrí con él y nos besamos hasta que quedamos extasiados.
- ¡Hagámoslo de nuevo! - Pedí, mordiendo sus labios.
Jeff no puso resistencia, me hizo el amor toda la noche, en diferentes posiciones, pero siempre cuidando a nuestro bebé y que no me dieran náuseas. Me quedé dormido luego de la última imagen que vi, esta fue del cielo a través de la ventana, justo cuando ya se estaba aclarando, fue cuando mis ojos se cerraron por el cansancio, mejor aún, estaba en los brazos de Jeff.
Definitivamente, ahora sí estoy muy seguro del amor que tanto afirma tenerme...
N/A: Ya volví 😎✨
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top