Capítulo 5
Narra Barcode:
Me fui inmediatamente a buscar a Jeff, tuve miedo por si había un cachorro dentro de mí, pero conseguí un permiso médico y viajé lo más cómodo posible hasta Bangkok. Al llegar me encontré con una escena que no esperaba, había un joven más o menos de mi edad en su casa y andaba con un cachorro en brazos.
En principio, quería que Jeff fuera muy feliz, pero al ver a ese chico con su cachorro no pude evitar la punzada de envidia que invadió mi corazón; digo, él tenía todo lo que yo soñaba. Por supuesto que había dejado atrás la idea de querer tenerlo con Jeff, ahora solo lo añoraba con Saint, y aún así sentí muchos celos.
Después del espectáculo en la sala de estar, donde Jeff me gritó por su Omega, subí a su habitación, donde me instalé por puro capricho no lo negaré, pero yo también quería un cachorro de mi Alfa. Lloré durante horas y me quedé dormido sobre un colchón inflable en el piso, porque obviamente no invadiría la cama de Jeff y su omega, no sería correcto.
- Saint, ¿por qué tengo que ser tan débil? ¡No quiero ser una carga y no poder darte cachorros!
Cada vez que no estaba insultando a ese omega por mis celos y envidia, me sentaba sobre el colchón inflable y lloraba durante horas por no tener todo lo que realmente quería. Con lo que definitivamente no contaba, es que Jeff traería a Saint hasta su casa y mi corazón casi deja de latir cuando escuché su voz y vi el profundo azul de sus ojos.
- ¿Así que no es primera vez que demuestras que Jeff es tuyo? ¡Es mejor que digas cuántas veces! - Solo el color de sus ojos y su tono de voz me indicaban que estana hecho una furia y que posiblemente quería asesinaron ahora mismo.
- ¡Saint! - Me quedé de piedra y toda la envidia que había sentido por la familia de Jeff se disipó en un instante al sentir la ira irradiando de él.
- Se fue contigo hace unos años, y se supone que no debía volver a verlos. Pero ha venido muchas a veces a revolcarse conmigo en mi cama. Así que llévatelo y no vuelvan a presentarse frente a mí.
Las palabras de Jeff fueron el último clavo sobre mi ataúd, ahora era imposible negar mi infidelidad, lo peor de todo es que parecía imposible que Saint fuera a perdonarme.
- Las cosas no fueron como crees... Nosotros... - Estoy seguro que Saint quería contar la verdadera historia de cómo terminé atrasado con él y marcado a la fuerza, pero Jeff no le permitió contar su versión de los hechos.
- No me interesa, toma a tu omega y vete, no quiero volver a saber nada de ustedes. Ahora tengo a mi omega y a mi cachorro conmigo, no me gusta que nadie venga a molestar a mi familia, así que desaparezcan de nuevo, y esta vez que sea para siempre. Hasta nunca.
Los guardias de seguridad de Jeff nos sacaron casi que a patadas de su mansión, luego tiraron mi equipaje con todas mis cosas echas jirones adentro y tuve que ordenar todo. Cuando me levanté, tuve que enfrentarme a otro detalle, Saint estaba ahí, aún con sus ojos inyectados en azul océano, ni siquiera me miraba.
- Entra. - Dijo abriendo la puerta del auto donde Ben estaba en el asiento del piloto.
- Saint, yo... - Me interrumpió levantando la mano. - Alfa..
- Dije que entres.
No había espacio para peros en su orden, así que bajé la cabeza y las lágrimas brotaron de mis ojos mientras sentía la ira que fluía en nuestro vínculo y sabía que mi error no me lo iba a perdonar. Me quedé sentado lo más cerca a él que pude, pues a pesar de todo, aún necesito de su afecto, sobre todo ahora que me siento más sensible de lo normal.
- Ya deja de llorar, joder. - Su voz seguía oscura y me alejé instintivamente.
Sollocé y luego me callé, pero no podía controlar mi llanto, en verdad que no podía. En cuanto llegamos al hotel, él se bajó primero, esperando a que yo me bajara, ni siquiera me quiso abrir la puerta. Bajé y lo seguí en silencio y cabizbajo, sorbía mi nariz de vez en cuando y me limpiaba los ojos a escondidas.
- Toma. - Ben me dio su pañuelo y rompí a llorar de nuevo. - Cálmate, te hará daño llorar de esa manera.
- Estoy bien. - Dije entre sollozos y entré en el ascensor.
Entrando en el dormitorio, Saint sacó una cadena de eslabones no sé de dónde; de inmediato me encadenó a la pata de la cama y se fue echo una furia. Ben vino a dejarme comida, pero no podía llevar nada a mi estómago y me la pasé echo una bolita en una esquina de la cama y solo me levantaba para ir al baño con la libertad que me daba la cadena.
- Ben, necesito que me ayudes con algo. - Dije después de vomitar tres veces.
En cuanto Ben volvió, descubrí que mi envidia había estado infundada todo el tiempo y lloré de nuevo, mi sensibilidad estaba por la nubes y no podía controlarme en lo más mínimo. Ya entrada la madrugada, seguía con mis rodillas abrazadas a mi pecho, pero mis lágrimas habían cesado; de pronto la puerta se abrió y Jeff traía a rastras a Saint.
Pasó una semana entera antes de que Saint volviera de madrugada, siendo arrastrado por Jeff, quien lo dejó en la habitación y se fue.
Narra Saint:
Estaba realmente decepcionado, dolido y terriblemente agraviado cuando recibí la llamada del guardia de Jeff para decirme que mi pequeño y hermoso omega estaba en su casa. Sin embargo, nada me dolió más que escuchar a Barcode admitir su infidelidad con él sin tapujos y el dolor me llegó hasta el alma, provocando que mi Alfa tomara el control.
- "¡QUIERO MATARLOS A AMBOS!" - Mi Alfa estaba sumamente alterado.
- No le hagas daño a Code. - Supliqué aún con el corazón roto por su culpa.
En cuanto vi que tiraron sus cosas, no hice nada por ayudarle a recoger, aunque lo estaba viendo llorar y me dolía en el alma verlo así, mi Alfa y yo estábamos demasiado heridos. Jeff se desligó completamente de nosotros, cualquier intento de recuperación de amistad se verá como un ataque para él, por eso es mejor dejarlo como una bonita huella en mi pasado.
En cuánto se subió al vehículo, Ben nos llevó directo al hotel, no le hice caso, no queria ni verlo; es más, si no llevara mi marca, creo que mi Alfa habría sido capaz de destrozarlo literalmente. Al momento de entrar en el dormitorio, seguí ignorándolo, pero sentir su dolor me estaba ablandando, fue por eso que me fui, desaparecí por más de una semana.
- Señor...
- Ahora no, Ben. - Lo miré directamente con los ojos inyectados en el azul de mi Alfa. - Será mejor que no intervengas por él o juro que tendremos problemas tú y yo.
- Sí, señor. - Dijo con tono apagado.
Cuando veníamos para el hotel hice arreglos, por lo que una cadena de eslabones medianos con candado nos estaba esperando atado a la cama fue con lo que até a Code y me sumergí en mi trabajo muy lejos del hotel. Después de varios días, no podía más con mi propio pesar, ni siquiera lograba mantener mi cabeza en los documentos frente a mis narices.
Fue de esa manera que terminé llegando al bar donde vi a Jeff sentado y empecé a ahogar mis penas en alcohol; Jeff en cambio se mantenía sereno, escuchándome, solo eso. Al momento de irnos, estaba molesto, diciendo que yo no lo dejé emborracharse, pero lo que me descolocó, fue el consejo sobre ser rudo con mi omega.
- Iré a ducharme, ve a dormir. - Ordené a Code antes de entrar en la ducha.
- "No lo hemos hecho de la forma en que Jeff propone y sabes que es por la delicada salud de mi omega y su cuerpo tan frágil".
Mi Alfa tenía razón, moríamos por tomar el cuerpo de Code y bebernos su alma, pero decidimos esperar a que su cuerpo fuera más fuerte, no puedo lastimarlo, me niego a hacerlo. Cuando salí de la ducha, sentí las emociones revueltas de mi omega, estaba ansioso eso era seguro, pero las demás emociones, eran una montaña rusa completa.
- No voy a lastimarte. - Hablé firmemente al sentarme a su lado.
- Lo sé. - Respondió con un hilo de voz.
- No te odio por buscarlo. - Sus ojos buscaron los míos de inmediato. - Entiendo que yo no te dejo satisfecho y por eso... - Cubrió mi boca con sus pequeños y delicados dedos.
- No repitas eso. Yo te amo. - Lágrimas bañaron su delicado rostro. - Admito que sí lo busqué antes, cuando no éramos ni siquiera una pareja como tal. Pero desde que decidimos empezar de cero y amarnos cómo debimos hacerlo desde un inicio, no volví. Lo juro. - Besé sus dedos y separé su mano de mi rostro.
- Entonces, ¿qué hacías en su casa? ¿Y por qué dijiste eso? - Se mordió su labio inferior y limpiándose las lágrimas dijo.
- Porque me estoy muriendo de celos. - Sus palabras me dejaron en la luna. - Él tiene todo lo que yo quiero. Yo quiero un cachorro y no puedo tenerlo. - Lloró de nuevo. - Todo lo que dije o hice en estos días que estuve en la mansión de Jeff, fue por remordimiento, porque creí que verlo llorar me haría sentir mejor. Y me equivoqué.
- ¡Lo lamento! - Dije abrazándolo.
- Haz cuidado de mí, más de lo que nadie jamás lo había hecho. No tengo nada que perdonarte.
Nos quedamos en completo silencio, no me atrevía a decir nada para no arruinar el momento tan romántico que habíamos creado, lo mejor era callar en ese precioso instante. Mis brazos finalmente rodearon su cuerpo atrayendo su pequeña figura hacia mi pecho; fue entonces que se calmó, dejó de sollozar y me devolvió el abrazo.
- Jamás busqué a Jeff porque tú no me satisfacías, lo hice porque me habías dejado solo. - Confiesa.
- Te dejé para que te acostumbraras a estar conmigo...
- Pero nunca estabas conmigo. - Golpea mi pecho con sus pequeñas manos. - Siempre estaba con Ben. Incluso consideré casarme con él.
- Si quieres que Ben siga respirando, ten cuidado con lo que me dices de él. - Se puso a reír y siguió acercándose.
- Estoy embarazado.
No me dio tiempo de prepararme para esa noticia, solo me la dejó caer como un balde de agua fría y mi cerebro tardó unos segundos en procesarla antes de gritar y abrazarlo más fuerte...
×××××××××
N/A: Capítulo no revisado. Perdón por los errores ortográficos 🥰🤭
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top