Capítulo 5.
Capitulo 5.
Jonathan estaba exhausto emocionalmente; primero su proyecto se fue a la basura y después su relación, aparentemente, se estropeó.
Había planeado permanecer encerrado un buen tiempo en su apartamento, pero su madre no lo dejó en paz.
Tenía que admitir que la mujer que lo trajo al mundo tenía una buena intuición, o tal vez era algo entrometida.
Tessa no tuvo reparos en atacar de nuevo a Tristán cuando notó el estado de ánimo de Jonathan.
Jonathan no había dicho ni una palabra sobre lo que había ocurrido, nada sobre lo que presenció en aquel pasillo de hotel; pero su madre le echó la culpa a Tristán, a ese hombre que no merecía a su hijo, palabras de ella.
Lo peor fue cuando su madre le obligó a ir al Baby-Shower de Kenny; él no estaba de ánimo, pero Tessa le prometió que no le molestaría ni volvería a mencionar a Tristán en una semana si iba al evento social.
Una semana era muy poco, pero no pensaba poder conseguir más que eso, así que terminó yendo.
Se arrepintió casi al instante de haber llegado, aunque su padre y sus hermanos también asistieron, Grace, la cuñada de Kenneth no se le despegó ni un minuto. Para su completa desgracia, Tessa no dejo de decir lo bien que se veían juntos; eso solo le dio cuerda a Grace.
Jonathan estuvo un par de horas en el evento y, justo después de fotografiar a los futuros padres con sus hermanos, se largó de allí. Aquella prueba de su asistencia consideraba que era más que suficiente para hacer cumplir el trato con su madre.
Eran casi las nueve de la noche cuando encendió su teléfono móvil, lo había mantenido apagado durante algunos días. Al principio realmente pretendía distanciarse de Tristán, ahora ya no estaba tan seguro. Lo extrañaba.
Varios mensajes de texto llegaron a su bandeja, la mayoría de Tristán; estuvo a punto de abrir el apartado para leerlos, pero una llamada entrante de Ámbar se iluminó en toda la pantalla.
Presionó el botón para "contestar".
—Idiota, ¿por qué no atiendes?— fue la exclamación de su hermana menor al otro lado de la línea.
Él resopló, no estaba de humor para sus reclamos violentos; —¿qué quieres?
—He estado tratando localizarte desde hace horas.
—No estaba disponible— dijo lo obvio, —¿qué necesitas?
—Mira, Johnny, no sé qué habrá pasado entre tú y Tristán, pero hoy lo vi y-
—Oye, por favor, no te entrometas en esto—, Jonathan le interrumpió mientras se pasaba la mano por su cabello corto; no creía conveniente ventilar sus asuntos de pareja ni mucho menos sus riñas con otras personas; al menos no por el momento. Pero fue obvio para su familia cercana que algo no estaba bien. De eso se había afianzado Tessa para el chantaje del Baby-Shower y todo lo que había estado diciendo.
—No lo haré, solo te estoy diciendo que me encontré con él y mamá estaba conmigo.
Johnny se sentó en el taburete, estaba en la cocina de su apartamento; —¿ella habló con Tristán?
—¿Hablar? ¡Le dijo cosas horribles!— exclamó Ámbar.
Sintió su corazón martillar, sabía que Tessa a veces no se medía con sus comentarios, —¿qq-qué le dijo?
—Le echó la culpa, lo acusó de engañarte, dijo que te rompió el corazón y también...— titubeó, —también dijo que tú estarás mejor sin él, mamá deseó no volver a verlo jamás; ella fue muy cruel.
Jonathan imaginó que Tessa podía ser entrometida, pero nunca imaginó que pudiera cruzar esa línea.
—¿Qué respondió Tristán?—, quiso saber; el escritor nunca había sido grosero con Tessa, aunque Jonathan entendía si esta vez Tristán no se quedaba callado.
—Nada—, dijo Ámbar y suspiró, —él solo... yo pensé que se iba a desmayar en cualquier momento.
—Gracias por avisarme— agradeció Jonathan.
—Espera, ¿qué-?
Pero no le escuchó más, él presionó el botón para terminar la llamada y salió a toda prisa de su apartamento.
Camino a la casa de Tristán, Jonathan intentó comunicarse con él, pero no tuvo éxito, la voz pregrabada le indicó que el artefacto se encontraba apagado.
Necesitaba explicarle a Tristán que, lo que sea que su madre dijo, no era verdad; tal vez su progenitora había perdido la razón, no lo sabía, pero ella iba a escucharle también, ella no tenía derecho a entrometerse.
Apenas aparcó buscó con la mirada el auto de Tristán, estaba en el garaje, además una luz en el interior de la casa estaba encendida.
Recorrió a prisa el camino del acceso, subió los tres escalones hasta la entrada principal y tocó a la puerta.
Nadie atendió; era tarde, tal vez Tristán estaba dormido, pero Jonathan ya se encontraba aquí, así que volvió a tocar.
Al abrirse, la puerta dejó ver la figura con pose desgarbada de Tristán.
—¿Johnny?— exclamó con sorpresa.
Jonathan le estudio; "yo pensé que se iba a desmayar en cualquier momento", había dicho Ámbar; ahora se daba cuenta, lo ojos de Tristán estaban ligeramente hinchados y vidriosos, él parecía un poco más delgado y pálido.
—¿Estás bien?—, Jonathan no pudo evitar preguntar.
Tristán apretó los labios y desvió la mirada, sabía que no se veía del todo bien, no estaba bien; pero no iba a desaprovechar esta oportunidad, días anteriores había sido ignorado y ahora Jonathan estaba aquí.
La brisa nocturna fresca sopló, era otoño y el clima ya comenzaba a enfriar; el escritor se hizo a un lado, abriendo más la puerta y silenciosamente le invitó a pasar.
Temió que Jonathan rechazara el ofrecimiento; no fue así.
—¿Tristán?— insistió Jonathan una vez en el vestíbulo.
—Lo siento—, el escritor le enfrentó, —Jonathan, yo jamás te sería infiel, nunca te engañaría, no hay nadie en mi vida más que tú—, se acercó y le sujetó los antebrazos con suavidad, —lamento muchísimo haber herido tus sentimientos, no debí subestimar tus advertencias, fui un idiota al no alejarlo a tiempo.
—Me dolió verte con él.
—Lo siento mucho— repitió Tristán, si mirar una fotografía le había hecho sentir mal, no imaginaba como sería ver a Johnny en brazos de otra persona; así que reiteró y pidió, —cometí un error, perdóname, seré más cuidadoso, haré las cosas correctamente, solo dame otra oportunidad, por favor.
Tristán se vio reflejado en el color café castaño de esos ojos que le gustaban tanto; pero luego se asustó cuando Jonathan se zafó de su toque, ¿realmente esto había terminado?
No.
Jonathan le abrazó, pasando ambos brazos por el cuello de Tristán.
El escritor, con algo de reserva correspondió estrechándole por la cintura; y luego la tranquilidad regresó a él cuando Jonathan musitó en su oído.
—Te extrañé.
Sí, él también lo había extrañado.
Unos instantes después, Jonathan dio un paso atrás, alejándose solo necesario para mirar su rostro, el cual tomó entre sus manos y las deslizó hasta descansarlas en los laterales de su cuello; —sé que te encontraste con mi madre y, lo que sea que ella te dijera, no es verdad.
—Pero-
—No—, le interrumpió, —ella no sabe nada, si dijo algo que parecía acertado fue coincidencia; lo que sucede entre nosotros es privado, yo nunca le he hablado sobre nuestros asuntos, nunca lo haría, Tristán, lo juro.
El escritor sonrió, con ese gesto sus ojos se entrecerraron y dejaron correr un par de lágrimas y dijo, —lo sé, te creo—, se aproximó y le besó, lento y suave.
Fue un toque dulce que finalizó con ambos uniendo sus frentes.
—Esto fue mi culpa también, no tenía que acusarte de esa manera, debí escucharte— confesó Jonathan, —fue incorrecto salir y desaparecer por dos días.
—Tres—, le corrigió Tristán.
—Cierto, tres— coincidió Johnny y suspiró antes de admitir, —la verdad es que la estaba pasando bastante mal ese día, el proyecto en el que estuve trabajando los últimos meses se estropeó, traté de hacer algo, corregirlo o mejorarlo, pero no pude; y cuando esto sucedió sentí que lo había perdido todo.
Tristán fue quien ahora le tomó el rostro, pero mantuvo sus manos en las mejillas de Johnny, acariciándole, —¿por qué no me dijiste?
Johnny se sonrojó y desvió la mirada por un instante, —no quería ser un fastidioso novio quejica.
—Cariño, siempre puedes hablar conmigo de lo que sea, perdóname si te di la impresión contraria—, le acarició el cabello, peinando con sus dedos las cortas hebras, —una de las cosas que me gusta de ti es tu voz, llámame codicioso, pero amo escucharte.
Los labios de Jonathan se curvaron en una ligera sonrisa, —creo, entonces, que ambos tenemos un par de cosas que enmendar, ¿eh?
Esta vez fue Johnny quien comenzó el beso, ahora fue fuerte e intenso; tan enérgico y apasionado que casi se sintió frustrado cuando Tristán decidió romper el contacto, empujándolo suavemente por el pecho.
—Johnny, hay algo más—, dijo el escritor.
—¿Qué es?— preguntó recuperando el aliento.
—Ese día yo también estaba mal— comenzó su explicación Tristán, —sé que no es excusa, pero esa mañana me sentía cansado, estaba incluso aturdido; en verdad la situación me tomó por sorpresa y cuando te fuiste pensé en correr tras de ti, pero no pude, me la pasé vomitando e incluso sufrí vértigos.
Jonathan abrió bastante los ojos al recordar algunos detalles, como el rostro pálido de Tristán, el leve tartamudeo y la manera en que se sujetaba del mueble de la habitación.
Antes de que Johnny pudiera preguntar por más detalles, Tristán soltó, —pensé que había atrapado algún virus o que había comido algo en mal estado, pero no fue así, esa misma tarde descubrí que estoy embarazado.
Por unos instantes, los labios de Jonathan se abrieron en una curiosa "o" y miró el vientre aún plano de Tristán; después cerró la boca y sus cejas se fruncieron.
—Es tuyo, es nuestro, lo juro—, dijo Tristán.
El rostro de Johnny se suavizó cuando comprendió que su gesto pudo malinterpretarse, —lo sé, no es eso lo que iba a preguntar.
El escritor se sonrojó.
—¿Cuánto tiempo?—, indagó Jonathan.
—Un mes, tal vez una o dos semanas más—, se encogió de hombros, —fui a la clínica ayer y con unos análisis de sangre fue confirmado, el médico familiar me refirió con un obstetra.
La sonrisa que se dibujó en el rostro de Jonathan fue enorme y pareció resplandecer cuando tomó las caderas de Tristán, —te amo.
Tristán sintió sus ojos humedecerse, en su estado sus emociones parecían más abrumadoras, o tal vez era solo él sin poder contener su felicidad.
Jonathan le dio un beso superficial y rápido en los labios, las mejillas y el rostro y finalmente le abrazó; —y también amaré a nuestro bebé, amaré enseñarle a jugar videojuegos.
Tristán se echó a reír previendo en cómo de agitada y más dichosa se volvería su vida en ocho meses.
~ Fin ~
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ESPACIO PARA CHARLAR.
Espero les haya gustado. Como sabrán (o tal vez no), es la primera vez que escribo un MPreg, lo siento si no es lo que esperaban, deberé practicar más entonces; je, je, je.
¡Pero no se vayan todavía! Les tengo una pregunta: ¿Qué les parece un extra?
De ser así, sería por ahí del día 28 o 29; ya saben, para "cerrar el mes" ;D
Les leo, aquí y/o en el feisbuc.
¡Ósculos a todo/as!
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