Capítulo 14

Capítulo 14: Susurros

Fui hacia Sam corriendo para zarandearlo. Una cosa era estar cabreada con él y otra cosa muy distinta era dejarlo ahí tirado en e suelo e inmóvil. Tras gritar unas cuantas veces su nombre, sus ojos se abrieron poco a poco y pude ver de nuevo esas esferas de colores cambiantes del azul al verde con las que ya estaba familiarizada.

-Sam...¿estás bien?.

-Sí, solo... me- me desmayé. ¿Tú estás bien? ¿te pasó algo? ¿Te hicieron algo?

-¿Si? Yo también me desmayé. Estoy bien, no pasó nada y nadie me hizo nada, ¿y esa preocupación repentina?

-Un Invocador de pesadillas te atacó, yo estaba en... dejémoslo en que estaba en un lugar lejano... y noté por nuestro vínculo que estabas en peligro, iba a venir lo más rápido posible pero me desmayé, supongo que me pasó lo mismo que a ti.

-¿Qué narices es eso de “el vínculo”.

-En terminos de nuestra comunidad significa que estamos conectados, yo soy algo así como tu mentor y tu mi aprendiz, tengo que enseñarte sobre los Guardianes de sueños, aparecer en tus sueños, protegerte cuando lo necesites y estés en peligro... cosas así. El vínculo me permite saber cuándo estás en peligro para así poder ayudarte.

-Bien pero... no sé dónde está en peligro, lo único que ocurrió fue que Paolo vino a recogerme al instituto.

-¿Quién es Paolo?

-¡Oh! Es verdad, es la costumbre. Es mi... podríamos llamarlo padre aunque odie llamarlo así.

-¿No es tu padre?.

-Sï lo es, pero me abandonó hace seis años, a mi, mi hermano y a mi madre. Apareció hoy sin previo aviso, no es que estuviese en peligro, solo quería irme pero no podía, algo me lo impedía y...

-No puede ser...

-¿Qué no puede ser?

-Son... cosas mías. ¿Estarás bien? Tengo que irme para concretar una cosa, quédate en casa y no salgas, ¿de acuerdo? Es importante.

-Está bien pero ¿qué...

-Mientras me hagas caso todo estará bien. En cuanto llegue a la ciudad de nuevo iré a tu casa, tengo que hablar contigo y... mejor que sea en persona.

-¿Cómo vas a venir? No sabes dónde vivo.

Su risa grave inundó el ambiente.

-No te preocupes, me las apañaré.

Dicho esto, él desapareció y yo desperté con un terrible dolor de cabeza y unas manos en mi cintura. El vaivén con el que me movía me hizo saber que alguien me llevaba y al levantar un poco la cabeza (lo que me provocó aún más dolor) vi que mi hermano me llevaba sobre su hombro.

-Tom... 

Él me miró, sorprendido pero luego esbozó una gran sonrisa y me dió un sonoro beso en la mejilla.

-Zar, mi Zar... creí... creí q-que te había pasado algo, me tenías preocupado. Escuché un sonoro golpe y fui hacia donde provenía, lo que me llevó a tu habitación y a verte a tí tirada en el suelo con la oreja sangrando.-llevé mi mano a mi oreja y me noté una venda cubriéndola- no te preocupes, te la vendé. Ahora te iba a llevar a tu habitación. Pequeña, llevas horas desmayada. Ya son las siete de la tarde

-Gracias Dom, no sé qué me pasó ni por qué me desmayé.

-Shh... tranquila, ¿estás bien?.

-Sí... creo que sí.

-Bien, te llevaré a la cama y descansa. SI necesitas algo, vendré, ¿de acuerdo?.

-Vale y... ¿hablaste con...? ya sabes c-con pap... agh, me da asco decirle papá.

-Ya... hablé con él pero no saqué nada claro, no me quiso decir el motivo de su “agradable” visita. Pero no te preocupes por él, ahora, duerme.

-Adiós, Dom.

-Duerme bien pequeña.

Cerré los ojos, sin pensamientos de dormirme, en cuanto mi hermano cerró la puerta, abrí los ojos de nuevo y me puse a pensar, ¿dónde estaría Sam? ¿qué era esa tontería del vínculo? ¿y qué...

Unos potentes golpes en la puerta interrumpieron el ritmo de mis pensamientos,después de unos cinco golpes, el ruido cesó, reemplazándolo por los golpes de los pies de mi hermano por la escalera. Tom abrió la puerta de mi habitación velozmente y frunció el ceño al verme despierta e incorporada en la cama. Me hizo un gesto para que me acercase pero sin hacer ruido. Me destapé con cuidado y fui hacia él de puntillas.

-Sarah, diga lo que diga... tienes que hacerme caso, ¿de acuerdo?.

-De acuerdo.

-Bien, no abras la puerta, vamos a esperar a ver si se van.

-¿Quiénes?

-Son... unas personas que es mejor para ti no conocer.

-¿Son amigos tuyos?

-Ehm... algo así .

-¿Y por qué no les dices que se vayan por ahí?

-Porque créeme, lo mejor es que no sepan que estamos aquí. Y deja ya de cuestionarme 

-Vale...

-Bien, si siguen llamando, ve fuera y salta el muro.

-¿¡Y cómo...- comencé a elevar la voz.

-Shh.

-Vale, vale... ¿y cómo piensas que voy a poder saltar el muro, eh?

-No sé, lo único que sé es que tienes que salir de aquí de cualquier manera, me pareció que esa era la más fácil.

-Vale, lo intentaré, pero... ¿por qué?

-Ahora mismo no puedo decírtelo.

-¿Y cuándo?

-No lo sé -pff ... genial- pero cuando salgas de la casa, vete, como eres lista, supongo que sabrás que tienes que ir por sitios oscuros.

-¿Pero de qué tengo que huir?

-De gente como yo.

Y entonces los golpes en la puerta volvieron, esta vez más fuertes, el susto que me llevé fue enorme, mi hermano me cogió de la mano y juntos, bajamos de puntillas las escaleras. Una vez abajo, mi hermano fue hacia la puerta, cuando fui a seguirlo, me hizo una seña indicándome la puerta hacia el jardín, le dediqué una última mirada , él me mandó un beso y leí un “te quiero” de sus labios. ¿Por qué tanto dramatismo?. Volvería dentro de un rato, supongo que él saldría detrás mía al poco tiempo.

Me dirigía hacia la verja pensando como podría saltarla, cuando un estruendo me sobresaltó, el grito de alguien retumbó en la noche y con terror, supe que fue mi hermano. Estuve tentada de haber ido a ayudarle, a ver qué pasaba, pero en el último momento, subí el muro con una agilidad que no imaginaba en mí y con un salto, al segundo siguiente ya estaba en el otro lado, vi que mis rodillas estaban raspadas y que tenia otra herida en la palma de la mano derecha porque me había raspado al subir.

Corrí hacia una esquina que estaba en la sombra, se escuchaban voces y una extraña sensación en el estómago, no me abandonaba, potentes voces se escuchaban de vez en cuando desde el interior de mi casa, no entendía lo que decían, pero nada de esto me daba buena espina, decidí hacerle caso a mi hermano y huir lejos de la casa por calles oscuras y en sombra. Ya llevaba unas cuantas calles atravesadas, me dirigía a casa de Beth, era la más cercana a la mía propia, me quedaban solo un par de calles para llegar, no me parecía seguro quedarme sola y en una calle oscura en medio de la noche.

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Miré hacia todos lado pero no veía a nadie, continué con un paso más rápido que antes, mirando hacia los lados para intentar descubrir quién había hablado.

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“¿Dónde estás tú?” pensé en mi mente, ese desgraciado o desgraciada me preguntaba donde estaba yo cuando yo ni siquiera sabía donde estaba él o ella.

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Vaale... esto empezaba a asustarme. Esta vez, comencé a correr, no entraba en mis planes que cualquier maníaco me secuestrase, me matase o me violase.

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¿Eh? Espera... ¿Acaso he dicho eso en voz alta?

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¿Qué dices? Me estoy volviendo más loca por segundos...

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Pues sí, ¿algún problema, voz desconocida dentro de mi cabeza?

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¿¡QUÉ!? Sin darme cuenta, me había detenido, ¿cómo podía estar Sam dentro de mi cabeza? 

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¡¡Para ya de leerme el pensamiento!!

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¡NO PUEDO!

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Vale pero por favor, sal YA de mi cabeza.

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La verdad es que estoy en una calle oscura, desierta, sola y en medio de la noche, por lo demás... estoy perfectamente-pensé con ironía.

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¡Ay! ¡tú tampoco grites!

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Salí de casa por razones importantes, unos “amigos” entre-comillas de mi hermano no paraban de llamar a la puerta, él quería que huyese subiendo el muro porque dijo que eran muy peligrosos y que luego fuese lejos de casa, siempre por callejones oscuros para que no me viesen ni nada, ahora iba a casa de Beth, no me hace gracia estar sola en una calle oscura y en medio de la noche.

>-su voz comenzaba a sonar preocupada.

No, no me lo quiso decir, solo dijo que eran como él. Pero no sé a qué se refiere, supongo que es porque él es algo así como un “chico malo” esos chicos estarían metidos en asuntos turbios.

NO llames al timrbe, espera en la parte trasera y pega con piedrecitas en la ventana superior derecha, si todo va bien, yo estaré allí y lo más seguro es que la luz de esa habitación esté encendida.>>

Uff... ¿hoy es el día de decirle a Sarah lo que tiene que hacer o qué?

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Vale, seguiré hacia la parte trasera de la casa de Beth.

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Foto de Tom en multimedia. El chico es un nuevo actor español que a mí personalmente me enamoró y sus ojos oh, dios! sus ojos son de lo mejor y ese aire de chico malo es asdfghj


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