Capítulo 13

Hola a mis amados lectores, aquí os traigo otra nueva parte de mis humildes escritos, sé que tardé en publicar, los motivos ya los dije pero los vuelvo a repetir: estaba de vacaciones en un lugar en el que no tenía internet, solo desde el móvil y no me gusta para nada escribir desde allí, salen un montón de imperdonables faltas de ortografía a causa de la rápida escritura y a los que os lo estábais preguntando: sí, una escritora (aunque sea novata como lo soy yo) necesta unas vacaciones y mucho más si al igual que yo eres estudiante y has estado esforzándote durante todo el curso escolar por sacar buenas notas, los dos meses sin clases están bien, pero unos pocos días lejos de tu ciudad están mejor todavía XD. Volviendo al tema, ya que seguramente a nadie le interesen mis desvaríos propios de mi locura sobre las vacaciones... Os dejo el capítulo 13 para que disfrutéis leyendo tanto como yo escribiendo. ¡En este capítulo empieza la acción! ^_^

***

Capítulo 13: Desmayos

Ya hacía dos días desde la última vez que tuve el sueño, estaba satisfecha conmigo misma, todo eran ventajas, dormía mejor, estaba más atenta, de mejor humor... y eso que estaba en esa parte del mes. Solucioné las cosas con Beth, hablamos y nos perdonamos mutuamente, al final, todo quedó como un pequeño enfado dentro de nuestra estupenda amistad.

Por unos días, todo volvía a estar en la normalidad. Bueno, todo lo normal que podía ser mi vida. Pero como dicen, la calma precede a la tempestad y esta no iba a ser una excepción.

Era Viernes, estaba en el parking del instituto esperando a mi hermano que como siempre, se retrasaba por culpa de sus amigos. Estaba en la zona de motos, al lado de la de mi hermano cuando lo vi. Un coche completamente negro, grande y brillante, seguramente de una marca muy cara que desconozco porque no me sé todas las marcas de coches, lo más impactante vino cuando divisé al condctor de tan imponente vehículo. Sería ideal que fuera como en los libros de adolescentes que me encantan:

<<Dentro había un chico de más o menos mi edad, con el pelo oscuro revuelto despreocupadamente, con una postura relajada, con lo que denotaba seguridad en sí mismo. De repente él se gira y nuestras miradas quedan conectadas, no puedo apartar mi vista de esos ojos color azul, no cualquier azul, es un tono increíblemente profundo, que te atrapa, tal y como me ha ocurrido a mí. Me ofrece una sonrisa de lado, que le queda de lo más sexy y mi mirada pasa de estar enfocada en sus ojos... hasta sus carnosos y apetecibles labios>>

Eso habría sido genial, desde luego. Pero la realidad no fue así, es decir, como yo era la persona con menos suerte del mundo, el hombre que había en el coche no era un chico sexy que se fija en mí, desgraciadamente era nada más y nada menos que mi padre, el mismo al que odio, que me abandonó y el que tiene que tener mucha pasta para tener un coche como ese. Que casualmente, también me estaba mirando, fijamente y de una manera que me causaba escalofríos que me recorrían todo el cuerpo.

Paolo abrió la puerta y salió del coche para dirigirse hacia mí. Mi primer impulso fue huir, huir de mi pasado, de aquel que me hizo tanto daño. Pero no podía moverme, no es que estuviera paralizada por el miedo, lo único era que mi cerebro no respondía, es como si no tuviese control de mi cuerpo, no pude reaccionar hasta que tuve a mi padre a menos de tres pasos de donde yo me encontraba. Sacudí la cabeza para despejarme y mi padre estaba cada vez más cerca, odiaba la sensación que eso me producía, me producía repulsión, sentía que quería hacerme daño, era como un cazador con su presa, todo mi cuerpo me advertía peligro. 

-Volvemos a vernos pequeña, cuanto tiempo, ¿verdad?

 Estuve tentada de contestarle de una forma que seguramente a él no le gustaría, pero las palabras murieron en mi garganta, el terror me inundó, era una sensación demasiado extraña, era como si no fuese dueña de mi cuerpo, nada de lo que pensaba o quería hacer era ejecutado y eso era horrible, por encima de todo, la impotencia y el miedo arreciaron.

-¡Sarah! La voz de mi hermano a lo lejos me hizo girar la cabeza y tener esperanza por primera vez.

-Mis dos hijos juntos, qué tierno.

-Cállate, padre.-dijo Tom bastante serio y dirijiéndome una mirada preocupada. Detrás de sus ojos había algo extraño, como comprensión, como si supiese algo que yo no, lo que era imposible porque parecía tan sorprendido de ver alli a mi padre como yo.

-¡¿Cómo te atreves a hablarle así a tu padre?!

-Sarah, vámonos, súbete a la moto, ahora.-Tom ya estaba a mi lado, cogiéndome del brazo y con el cuerpo totalmente tenso.

En cuanto llegó Tom, pude moverme e ir hacia su moto tal y como me había dicho él. Tras unos segundos de guerra de miradas entre padre e hijo, Tom se subió detrás mía en la moto y luego pasó los brazos por mis costados, creando así como una jaula a mi alrededor. Normalmente me quejaría, pero en esta ocasión, lo agradecía, me sentía protegida por mi hermano. Pese al calor inusual que hacía ese día, todo mi cuerpo temblaba, los dientes me castañeaban y sentía un frío que me helaba hasta los huesos.

-Tranquila, Zar. Estoy aquí, yo te protejo.

-Gracias Tom, yo... no sé por qué, no-n-no sé qué hacía allí y no sabía qué hacer y...

-Shh... tranquila, yo tampoco sé qué hacía papá allí, pero si te soy sincero, no me da muy buena espina.

En ese aspecto, estaba más que de acuerdo con mi hermano, es decir, ¿qué pintaba mi padre, al que llevaba seis años sin ver, viniendo a nuestro instituto a la hora de salida? Estaba más que claro que el motivo no era que estaba intentando ser un padre responsable y recoger a sus hijos del instituto. Entonces... ¿por qué? Todavía no tenía la respuesta a esa pregunta, pero esperaba conseguirla algún día.

Llegamos tranquilamente a casa, sin ningún acontecimiento especial que mencionar. Fui al baño para lavarme la cara e intentar despejarme un poco, mientras escuché a mi hermano desde fuera decirme que tenía que hacer una cosa y que si necesitaba algo lo buscase a su habitación pero llamando a la puerta, (recalcó eso último) supongo que iría a llamar a Paolo para pedirle explicaciones, una vez tranquila y calmada, subí hacia mi cuarto, en efecto, se escuchaban voces desde la habitación de mi hermano, aunque esta vez no me entretuve en escuchar lo que decían.

Las voces se comenzaron a escuchar borrosas y distorsionadas, los pies me pesaban y casi no podía dar un paso debido a ello, al llegar a mi habitación, apenas pude girar la manija para abrir la puerta y entrar, la cabeza se me volcaba hacia los lados y accidentalmente, mi cabeza golpeó contra el marco aunque extrañamente sólo sentí una leve punzada de dolor, los párpados comenzaban a pesarme y lo último que sentí fue mis piernas fallar y el contacto de todo mi cuerpo contra el frío suelo.

 ***

Samuel/Soños:

Ya había vuelto de hablar con el maestro, le conté las dificultades que hubo con Azahara, que era muy cabezota, pero él dijo que yo tenía que insistir, que ella tenía que venir aquí y convertirse en Guardiana, lo que me dejó más confundido fue que dijo que tenía que venir por un importante motivo, uno que no quiso confiarme, cosa que tendría que haber hecho puesto que yo soy algo así como su protector, pero el es el maestro y tiene mucho más poder de decisión que yo.

Fue cuando iba andando cuando lo sentí, su presencia me llegó desde el otro lado del escaso y débil vínculo que tenía con ella, Sarah estaba en peligro en ese momento, tenía cerca a un invocador de pesadillas. Me alarmé en seguida, no tendría que haberme descuidado tanto, no me comuniqué con ella durante dos noches debido a que tuve que viajar hasta aquí para hablar con El Maestro no llegaría a tiempo para ayudarla, ellos podrían hacerle cualquier cosa sin yo poder hacer nada. Tenía remordimientos de conciencia, ¿qué haría si le ocurría algo? ¿y si fallaba mi primera misión? No, eso no ocurriría. Sí, era mi primera misión y era inexperto, pero era bastante capaz de hacer esto, por algo era el Guardián más joven en pasar a el rango que ocupaba ahora, iba a solucionar eso fuera como fuese.

De pronto, esa presencia cesó y por un momento me sentí aliviado, pero no lo suficiente, Sarah podía estar a salvo por ahora, pero por experiencia sabía que no por mucho tiempo, los Invocadores no se rendían tan fácilmente y ahora que sabían que había una nueva Guardiana de Sueños en progreso, ellos se encargarían de atacarla, en conmemoración a una antigua y profunda enemistad que incluso ella desconocía. Por esa única razón, la de protegerla, salí corriendo todo lo rápido que podía, mis pisadas resonando en el pasillo de mármol y rompiendo el mágico silencio que envolvía todo el lugar. Estaba traspasando la puerta de entrada cuando un nuevo y agudo dolor que provenía de todo mi cuerpo me hizo caer al suelo y retorcerme, los ojos me pesaban, los sentidos poco a poco desaparecían, no veía, escuchaba o sentía nada, sabía qué significaba eso y me preocupaba demasiado lo que podía llegar a ocurrir, pero no me dio tiempo a pensar nada más, iba cayendo poco a poco en un abismo sin fin.

 ***

Sarah:

La negrura sobrecogedora de mi sueño me recibió, lo último que recordaba era ir perdiendo poco a poco la consciencia, nada más. Un momento... algo duro contra mi rostro me hizo levantar la cabeza y darme cuenta que estaba tirada en el suelo. Pero no estaba sola, él estaba a mi lado, Sam seguía tirado en el suelo, inmóvil.

 ***

Espero que os haya gustado el capítulo, es importante en la historia y disfruté mucho escribiéndolo, ¿qué pensáis que puede significar la repentina aparición de Paolo? Comentad vuestras teorías, seguro que son muy interesantes ;)

Os adelanto que la aparición de este personaje es bastante importante, no lo puse ahí de relleno, más adelante se desvelará ese misterio junto con otros.

 Como siempre os agradecería los votos y comentarios, son de gran ayuda para animarme a la hora de escribir, los lectores que a la vez seáis escritores en proceso (como yo) lo entenderéis.

¡Hasta el próximo capítulo! ejem ejem, espero que no tarde en publicar tanto comno tardé con este, pero reitero que fue culpa de un cúmulo de circunstancias (qué formal me quedó eso n.n jeje ^^)

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