Capítulo 37
Suena un estallido tan fuerte que de un reflejo me aferro a un árbol escondiéndome bajo su sombra, por un momento pensé que me estaban disparando hasta que siento varias gotas tocar mi nariz y luego rosan mis labios. Nini, mi hermano ¿Por qué te fuiste? ¿A dónde fuiste? Tengo miedo, estoy sola, perdida y cada vez el bosque se vuelve penumbroso y siniestro. Ahora cae la lluvia y otro relámpago les da la bienvenida ¿Qué debo hacer? ¿A dónde debo ir? Nini, —Cody—suspiré y me puse a gemir, quería llorar y mis lágrimas no se contenían mezclándose con las gotas de lluvias que caminaban por mis mejillas ¡Estoy sola!
Debía buscar refugio, cada vez se hace más espesa la cortina de agua que me bañaba, mis dedos temblaban al igual que mis labios, tengo mucho frío, mis sandalias se estaban embarrando con la tierra que se convertía en lodo al paso del primer minuto, no sé a dónde ir y me dolía las rodillas. De repente entre la neblina fría se ve una sombra que se dibujaba en una silueta negra que agarraba más fuerza, no lograba distinguir quien era su protagonista hasta que me di cuenta que era — ¿Robli?— allí estaba, a medio metro de mí, cansado y triste, parecía un trapo mojado, me aferro a él con todas mis ganas y se recuesta bajo mi pecho, no me contuve y me puse a llorar, Ahora no estoy sola.
Minutos después, me sentía un poco mejor, siento como su nariz frota una de mis lágrimas y me mirada a los ojos como si el sintiera lo mismo que yo —Debemos buscar refugio Robli— exhalé con mi aliento caliente, pero no sé a dónde ir, el camino se estaba volviendo oscuro y profundo. Enseguida el perro toma la iniciativa y corre en dirección a la oscura profundidad del bosque, ladrándome desde la distancia —Roble VEN ¿Adónde vas?— grité y fui tras él. Mientras entraba, el temor me abrazaba de frente, los arboles parecían tener garras y ojos negros, quería retroceder y huir de allí pero cada vez que me detenía, Roble me retenía con sus ladridos —¿A dónde vas?— exclamé—¡Roble!—seguí adelante, el camino se hacía más oscuro y lo que restaba de luz era opacada por las sombra de los árboles, solo me guiaba por los ladridos de aquel perro que competía con el sonido de la lluvia —Roble— seguía gritando con mi voz que era opacada con el sonido del relámpago—Ven— hasta que veo a lo lejos un foco de luz. Corro en su dirección tropezándome con los arbustos y algunas ramas que me rasguñaban. Cuando estoy cerca veo que se trataba de una cabaña de madera antigua con manchas negras y de un olor a acre muy extraño, lucía un aire de historias de brujas pero no podía ver más a fondo por la oscuridad que la cubría, en el pórtico me espera Roble, sacudiéndose el agua. Mis piernas están adoloridas, pidiendo descanso, sedo cayendo sobre sus patas, muy agotada por el trajín de hoy. Siento que me lame la oreja, todavía mis pies siguen afuera siendo bañada por las gotas del techo, intento levantarme y gateo hasta recostarme en la puerta que me daba la sensación de que algo me vigilaba por las ventanas, creí a ver escuchado algo que se movía en el interior pero como el sonido del agua era tan fuerte pensé que solo es un animal buscando refugio al igual que nosotros. No quería moverme y Roble se recuesta en mis piernas, acaricio su cabeza con tacto mientras que mis parpados cedían —Gracias Robli—cerré mis ojos, escuchando el sonido de la lluvia. Me puse a pensar en mi madre, anhelando escuchar su voz con un plato de galleta en la mano, luego en los chistes de mi abuelo jorungando los bellos de su bigote, sentado en su rodilla y por último en mi hermano, tuve un rato pensando en él, Cody, mi hermano, mi protector ¿A dónde fuiste? ¿Qué te estarán haciendo? Te extraño, me puse a llora un rato, enserio me sentía desamparada. Sin darme cuenta dejo de escuchar la lluvia y el frío que me abrazaba se esfumó sin previo aviso.
De repente siento un aroma a vainilla y coco rosando mi nariz, abro los ojos de un sobresalto y noto que estoy en un lugar diferente, no recuerdo que los arboles fueran de paletas coloridas con frutillas de gomitas adheridas a ellas y los arbusto fueran de bombones . Me quedé sentada aún sin comprender el ser que me estaba observando — ¿Cómo te llamas?—dice aquella enorme galleta con brazos y piernas como si fuera un hombre, fruño la mirada como si algo me dijera que esto no tiene sentido —Si tú— exclama impaciente la cosa que me saludaba — ¿O eres muda?— meneo la cabeza aun procesando el asunto.
—Entonces ¿Por qué no hablas?—se pone las manos sobre su deliciosa silueta crocante bañada en chocolate—Porque...—me mantengo un tanto perdida mentalmente —Tu no deberías hablar— le señalo aun enrarecida
—Pero me estás hablando—dice—Si— asiento —Ahora, como sé que no eres muda ¿Tienes un nombre?
—Esperanza
—Es un gusto Esperanza—se baja su sombrero de azúcar y me da la mano que olía canela con vainilla—Ya faltan unos minutos para la cena ¿Quieres acompañarnos?— le seguía mirando aun con cierta incredulidad en mis ojos esperando algo lógico pero como si esto fuera normal para mí por unos segundos, asiento con el mejor semblante—Excelente—me agarra de la muñeca y me jala con él—Créeme que será delicioso—dice con voz optimista—Hoy el platillo será especial, algo que nunca olvidaras
—Pero eres una galleta—digo mientras seguía sus pasos sintiendo el golpe de los arbustos verdes que desprendían azúcar y leche—Si, eso ya lo sé—exhala sin bajar la intensidad de su marcha pero un tanto fastidiado por mi asombro—Hace un momento me dijiste que no podía hablar y te respondí, así que ¿crees que no podre comer como tú?
Me quedé en silencio sin hallar argumentos sólidos para tumbar algo que parecía ilógico y ahora como si solo lo conociera a él en el mundo le pregunto— ¿Qué vamos a comer?
Se detiene y voltea su circular existencia hasta salpicarme con sus migajas que sabían a coco bañado en chocolate — ¿Te gustan las sorpresa?—inquiere en tono amenazante
—He, Si
—A mi igual—con voz amistosa me vuelve a jalar y reanuda su marcha. Ahora me dejé llevar hasta ver una mesa cérvida en medio de un colorido bosque con aromas a caramelo que seducían tus papilas hasta hacerte agua a la boca. De repente por encima de un mantel blanco bañada en azúcar como si fuera escarcha veo varios dientes regado sobre la mesa reposando sobre unos platos de chocolate blanco, ahora no me sentía tan cómoda como antes — ¿Dientes?—musito enrarecida mientras revisaba una al tacto de mis dedos ¡Eran de verdad!—Si— afirma la galleta—Son deliciosas ¿Las has probado?
—Paso—la pongo sobre la mesa asqueada y turbada— ¿Por qué? ¿No te gustan?—inquiere la galleta como si aquello le fuese tan extraño como si hablara con alguien que no fuera de su mundo—No como dientes— digo aun con mi cara arrugada— ¡Pero son deliciosas!—exclama—Además esta no es la cena—extiende sus palmas que desprendían azúcar— tan solo es una entrada—dice con una voz un tanto rara—Si la entrada es dientes no me quiero imaginar de que será la cena—digo con ganas de marcharme— ¿No te vas a quedar?
—Creo que no—digo un tanto cohibida, tenía algo de miedo y no sé por qué, como si intuyera lo que viene a continuación. Me levanto de la silla y a punto de marcharme la galleta dice con entusiasmo de niño— ¡Ya llegó!—enseguida siento un aroma dulce que me recordaba a todas las golosinas que he disfrutado en toda mi vida mezclado en un solo aroma, volteo a ver que era esa sorpresa y solo estaba la bandeja cerrada esperando ser abierta— ¿Estas segura de que quieres marcharte?—dice la galleta con los dedos sujetando la tapa, asiento con optimismo en mis ojos, esperando algo sumamente delicioso, cuando abre la bandeja en un abrir y cerrar de ojos siento que mi mundo cambia de forma drástica, por un momento estaba parada en frente de esa bandeja, ahora ando acostada sobre él sin saber porque, veo hacia arriba y allí estaba esa galleta con un cuchillo y un tenedor en cada mano. Enseguida se le dibuja una línea a través de él, de extremo a extremo mostrando una escalofriantes galería de colmillos con su sonrisa brillante y enorme, abre toda su boca deformando su redonda figura y su aroma a dulce se vuelve putrefacta como un cadáver, de su aliento desprendía varios gritos de niños suplicando piedad en gemidos y sollozos, algo sumamente aterrador. Por ultimo dice — ¡SORPRESA!— de un grito me despierto y Roble se levanta de un salto tan impactado por la sorpresa de mi voz. Agitada veo el bosque vestido de un azul índigo, apenas iniciando el frío amanecer —Todo fue un sueño—suspiré aliviada aun con mi respiración en alta intensidad como si hubiera corrido y veo que mis dedos temblaban, no las culpo, aquello fue como para salir corriendo.
De repente escucho un ruido raro, algo se movía entre la oscuridad del arbusto, me cubro entre mis brazos pues es lo único que cargo pero Roble mantiene la guardia con un gruñido "Gggrrrrrr...." Era lo que sonaba con su respiración, aquello más se movía haciendo que barias hojas se desprendan. Enseguida se muestra aquel bulto negro y desconocido, mi corazón pega un sobresalto pero fue en vano ya que se trataba de un —Gato— dije aun sin creerlo—Es un gato— repetí como si alguien me estuviera escuchando, fue un tremendo alivio pero para Roble era como recibir un insulto en la cara, aquel perro pega la mayor persecución de su vida y como es natural el gato huye, perdiéndose en el bosque —ROBLE NOOOO...—grité—Ven— pedí y fui tras él.
Mientras estaba en su búsqueda de árbol en árbol escucho unas pisadas pero era más pesada—Roble—fui tras ese sonido—Roble ven aquí— grite pero el sonido era más fuerte y seco— ¿Roble?—me detuve, veo otro arbusto moviéndose pero se estaba sacudiendo con mucha violencia, sentía como una mano fría tocaba mi corazón cuando vi que se revelaba una figura de un ser peludo y alto como un oso pero no se lograba distinguir cuál era sus ojos y su boca, lo único reconocible eran sus cuernos de alce y ruge como un león pero este era como escuchar una trompeta apocaliptica.
Grité del pánico y Salí corriendo como alma tras el viento, aquel monstruo iba tras de mi— ¡AYUDAAAAA!—grite y cada vez sentía como la tierra vibraba de lo cerca que estaba, su sombra me envolvía y el hedor a tierra húmeda que desprendía era insoportable, para mi mal infortunio me tropiezo con una rama como si este la levantara, sirviendo mi último destino, me embarro en la tierra aun cargada de agua pero sentía su aliento rosar mi cabello, era mi final —Cody— fue la única palabra que pasó sobre mi cabeza contrayéndome y esperando el golpe que me hará llegar a la otra vida.
De repente aparece Roble en mi rescate, aquel perro se mete entre sus piernas mordiendo lo que debería ser su tobillo, ahora aquel monstruo en vez de bramar o hacer otro de su estruendoso sonido como toda buena bestia de cuentos de terror, este comienza a proferir unas vulgaridades como si fuera uno de esos hombres de los que mi mamá me decía que no los escuchara pues eran unos mal educados. Roble se aferra en su muñeca y no lo suelta ni por medio segundo — ¡Dile que me suelte!— ordena aquel monstruo agitando de un lado a otro su brazo—Suéltame— dice con una voz más ahogada, le estaba doliendo.
Aquello me daba cierta sensación de pena, incluso empecé a sentir lastima por el monstruo—Roble suéltalo— dije y aquel perro seguía aferrándose más hasta que aquella bestia rara se arrodilla rendido y por fin lo suelta. Ahora la cabeza del monstruo se desprende recostándose en sus garras, mostrando la cara de un hombre viejo de cabello largo con la cara bañada de granos y su piel decolorada como si se hubiese quemado, en comparación con el monstruo este era más aterrador en aspecto.
Arrugo la frente, era como si mirara una persona comiendo excremento, aquel viejo me ve con un gesto igual o incluso mucho peor pues era bien feo—Deberías tener amarrado a tu perro niña ¡Es una amenaza!— dice en tono represivo.
—Y usted no debería asustar a niñas indefensas como yo— no me había dado cuenta de lo que dije, wow ¿De dónde saque el carácter para responderle así? Estaba muy nerviosa. Aquel viejo se queda callado carraspeando su garganta y escupiendo saliva delante de mí, se levanta y se marcha caminando de forma humana, ahora lo veía como una persona disfrazada en vez de un gigante peludo como al principio. Aquello me pico en una gran curiosidad y fui tras el —Oiga señor— dije pero no me respondía, seguía su marcha y este chitaba con la lengua aumentando la intensidad de sus pasos, cuando creyó perderme le ataqué de frente —Oiga ¿Por qué se disfraza de monstruo si no es halloween?
—Hallo... ¿Qué?—dice arrugando su feo semblante—Ya sabe, es la fecha en que la gente se disfraza de monstruo ¿O acaso se le olvidó que es dentro de cuatro meses?— vuelve a escupir y sigue su camino ignorando mi curiosidad. Seguí tras el con Roble atrás vigilándolo como si estuviera a la espera de una de sus maniobras—Oiga ¿Por qué quiso asustarme?— seguía asediándolo con muchas preguntas, no paraba la lengua, mi curiosidad me ganaba hasta que se harta y gruñe volviendo a su papel de monstruo, cosa que ni me impacto como antes pero a Roble si, lo puso en posición de ataque ladrándole varias veces, haciendo que este se asusta y caiga al suelo de un salto —Por favor dile que no me muerda—extiende su brazo bueno, resguardando su rostro—Solo hasta que deje de gritar y gruñir, eso lo asusta—dije—Y eso a ti no te asusta—abrió su mirada poco complacida— ¿Acaso yo no te asusto?—inquiere frunciendo su frente. Negué con la cabeza, aquel viejo resopla y se levanta con una mirada de resignación. Enseguida veo la cabaña de antes, era más pequeña, más acogedora, sin la lluvia y la oscuridad del bosque dejo de lucir una casa de terror, de ella se asomaban unos ojos desde sus ventanas hasta que extienden sus cabezas y se trataba de orangutanes o es así que se le llamaban, me fui dando cuenta que ese extraño viejo vive allí con esos animales pero todavía me seguía preguntado ¿Por qué se disfrazó de monstruo? Y ¿Por qué quiso asustarme?
Continuará...
Buenas mis estimados lectores, espero que hayan disfrutado de este capítulo. Dentro de todo lo malo Esperanza tiene en donde refugiarse y con Roble a su lado no está desprotegida ¿Quién será ese extraño hombre? ¿Por qué se disfraza de monstruo? Y ¿Por qué vive aislado del pueblo? ¿Qué secretos esconde? ¿A caso podrá recibir a nuestra pequeña niña? O ¿Es una amenaza y ella corre verdadero peligro? Todo eso lo sabrán en los próximos capítulos. Saludos ^^
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