Capítulo 16


Oía como las piedras caían una encima de la otra, agrietando aquel túnel como si fuera una galleta, era como una espantosa lluvia de tierra y rocas, no sabía en qué momento me iba a llegar el fin pero esta vez no me tocaba, gracias al cielo que se detuvo.

— ¿Estas bien Cody?— grita el señor Piedras agachándose hacia el orificio de entrada.

—Sí, es.es.estoy bi.bien— respondo mientras me arrastraba para salir.

Por fin afuera, resguardado por la seguridad del exterior me decidí en lavar mi rostro, sacudiendo mi ropa al igual que mis nervios, aun me mantenía en estado de shock, podía escuchar los latidos de mi corazón golpeando mis tímpanos, fue una experiencia muy desagradable.

— ¿Cómo te sientes?— inquiere el señor en un tono gentil.

—Me.mejor— digo mojando mi cabeza una vez más, el calor de ese túnel era insoportable.

—Gracias a Dios que solo se calló la vieja mina del fondo, jamás imaginé que se callera tan pronto pero...—prende un cigarrillo y exhala el humo— cosas así pasa en minas viejas y abandonadas como estas

¿Abandonada? Eso significa que la mina en que estamos picando ahora mismo ya fue cavada, no entiendo porque el señor Piedra quiere buscar un mineral en una mina ya explotada.

—Espero que no te quedes todo el día bañándote la cabeza pues no hemos terminado— advierte soplando otro humo—Necesitamos ver resultados antes del anochecer jovencito.

—Si se.señor


***********


Ya cuando el sol se estaba ocultando y el túnel cada vez se inundaba por la fría oscuridad del exterior (sé que es normal que se mantenga oscura pero cuando cae la noche se vuelve más negra en el interior) estaba por fin saliendo de ese incomodo orificio bañado en tierra, sobando mis brazos adoloridos por toda la fuerza que empleé durante el día, sin ningún fruto.

Afuera me esperaba los tres hombres a la expectativa de algún resultado, cuando llego escucho al señor Piedra decir —Bien Cody ¿Cuánto es el botín de hoy?

Cansado y completamente sucio como mal oliente niego desanimado — ¿Nada?— inquiere aquel señor en un tono represivo.

Asiento bajando la mirada

— ¡Oh vaya! Bueno no fue nuestro día, mañana veremos los resultados— vuelve a recuperar su tono amable—En el campamento te dejé la cena, buen provecho—señala.

—Oh gra.gracias se.señor— dije más animado.

Ya han pasado siete días y lo único que conseguí en ese pequeño orificio fue unas cuantas piedritas del tamaño de una moneda — ¡¿Eso fue todo?!— inquiere aquel señor con desconcierto.

Asiento

Enseguida se levanta el regordete señor Gustavo Percas, impaciente por la falta de ganancias y con ganas de discutir —Vez te lo dije— señala —En esa vieja mina ya no hay nada ¡TODO SE LO LLEVARON!

— ¡Cálmate Gustavo! Claro que si hay Mica en esa mina o ¿No te acuerdas de la roca que conseguimos hace dos semanas?

—De seguro se olvidaron de ella— se cruzas de brazo el señor Gustavo

— ¡Tonterías!— señala—Dentro de esos hoyos se encuentra nuestra mina de oro, nadie se han fijado en ellas, reconozco cuando una mina no fue completamente explotada, así que si debe haber algo.

—Esperemos que tengas razón

— ¡Y claro que la tengo! solo que esta vez exploramos el hoyo equivocado— extiende sus palmas.

¿Hoyo equivocado? Eso significa ¿qué hay más? Enseguida se me acerca y dice —Bien Cody mañana te mostraré el siguiente. Que duermas bien.

Al siguiente día, me estaba arrastrando en el segundo hoyo pero este era un poco más grande y más adentro de la mina, estuve picando todo el día sin importar los dolores que aquejaba mis brazos hasta que...

—¡OH POR DIOOOOS!— se asombra el señor Piedra al igual que sus compañeros sobrecargados de la impresión por la enorme roca que arrastré, era más grande que mi cabeza, así que su valor debía ser mayor, aquellos sujetos brincaron de la emoción como si fueran unos vaqueros <<YIIIIJAAAA...>> por fin estaban emocionados, por fin iba a tener mi anhelada paga.

El señor Gustavo se arroja en revisarla, picando con un martillo y cincel los residuos —Vieron—señala la roca— tenía razón— dice Piedra golpeteando con su sombrero la cabeza de Gustavo que se mantenía callado en su oficio — ¡Encontramos nuestra mina!— vuelve a brincar.

Regresé a mi cabaña para darle las buenas noticias a mi hermana —Espe.peranza— exclamé mientras abría la puerta, la vi en el suelo jugando con sus juguetes y la levanto dando giros con mis pies mientras la sostenía. Mareado caigo de nalga y ella se echa a mí, riendo a carcajadas, le fue divertido.

—Otra vez, otra vez— apremia agitando mis hombros —Después herma.mana— digo tratando de verla pero mi cabeza se sigue desviando, ella sigue su recorrido tratando de verme a los ojos —Hola Nini— dice sonriendo.

—Hola— respondo esperando a que las cuatro Mabel se vuelvan a unir — ¿Qué me ibas a decir?

—Ha si... eso— sacudo mi cabeza— conseguí u.u.una pi.piedra de Mica así de.de grande— le mostré con mis palmas el tamaño de la roca, según mis inexactas perspectiva.

— ¿Tan grande?— esboza sorprendida

—Si— asiento

— ¿Y cuánto te van a pagar?

—No lo sé. E.e.estoy e.esperando a que.que la limpien y la pesen pe.pero a como vi, su.supongo que estaría entre los 500 dólares.

— ¿Y eso es mucho?

—Ta.tanto co.co.como para comprarte ci.cincuenta bolsas de galletas o más.

—SIIIIIIIIIIIIIII...— brinca de la emoción con las palmas arriba— Y ¿Cuándo vamos a comprar todas esas galletas?

—No seas ta.tan literal Ma.mabel, es tan solo una expresión pe.pero si te.te puedo comprar má.maximo cinco cu.cuando me pa.pa.paguen.

—Está bien— sonríe

—Bien, eso era to.todo lo que.que te iba a decir, de.de.debo volver a ver por fin cuanto me.me.me toca— le beso la frente.

— ¿Y mañana las compramos?

—Si herma.manita— me despego afuera escuchando sus exclamaciones de suma emoción.

Cuando llego al campamento del señor Piedra vi en él, que algo se apagó, su mirada llena de brillo de hace unas horas se había esfumado y sus hombres estaba en el mismo tono desanimado, no sintieron mi llegada hasta que dije — ¿Qué.que sucede?— sus dos compañeros se levantan y se retiran dejándonos solos.

—Veras Cody—suspira— tengo una buena y mala noticia— se soba detrás de su cuello— La buena es que la mina tiene potencial para seguir siendo explotada, la mala es que la roca que trajiste solo se pudo extraer esto— de su bolsillo saca una pequeña piedra de Mica del tamaño de una moneda de cobre.

Me quedé tieso de la mala impresión ¡no lo podía creer! esa enorme roca tan solo guardaba esa insignificante esencia —Pe.pero... no lo entiendo— meneo la cabeza— la.la roca que.que con.conseguí era azul y ro.rojo, ca.casi plateada ¿Cómo es posible?

—Veras—suspira—Hay minerales que se les parece, tal como es la Pirita con el oro pero en este caso se adhiere disfrazándose de ella, es por eso que muchos mineros novatos caen a la trampa que le impone este retador mineral.

—Enti.ti.tiendo— bajo mis hombros con un profundo suspiro de desanimo

—Pero igual esta piedrita tiene valor, así que solo te puedo dar esto— enseguida me da diez billetes de 100 de la moneda de nuestra nación en la cual su valor va perdiendo fuerza cada semana que transcurre. Con este dinero solo me alcanza para cubrir los gastos de dos días si me mantengo ahorrativo.

— ¡Descuida muchacho!—palpa mi hombro derecho con ánimo— tengo fe de que conseguirás la verdadera roca, solo te falta un poco más de experiencia— sonríe —Descansa hoy, mañana seguimos.

De camino a la cabaña, mientras que el sol se ocultaba, andaba pensando en lo que me dijo aquel hombre ¿Por qué se emocionaría cuando traje esa roca si sabe que había la posibilidad de que no sea lo que parece? Él dijo "Encontramos nuestra mina" además él debe reconocer de una, cuando una roca de Mica es falsa o verdadera o ¿No es así de fácil a simple vista? No quise seguir dándole vueltas a la cabeza, pues en el tema de la minería soy un inexperto, así que debo confiar en las palabras de alguien que conoce el tema, pero debo confesar que en el fondo había algo que no me daba buena espina.

Al día siguiente, faltando pocas horas para que llegue la noche, seguí en mi oficio si ningún resultado, hasta que logré picar una roca plana del tamaño de mi palma, revisé aquella piedra minuciosamente a ver si conseguía alguna diferencia entre la mica real y el mineral que la imitaba pero noto que todo es exactamente igual como si fuera lo mismo.

—Qué extraño—pienso— ¿Cuál es la diferencia?— le daba vueltas y vueltas y todo era del mismo color con la misma textura, si me voy a dedicar a la minería por un tiempo debo reconocer la diferencia para no seguir fallando. Decidido, salgo de la mina a una hora antes de que concluya mi jornada, quería pedirle a señor Piedra que me explique la diferencia ante mis ojos, espero que no se moleste por salir antes de lo acordado.

Cuando llego al campamento, a medio metro de rodear la tienda del señor Gustavo, veo que la trenza de mi zapato izquierdo estaba desatada, me agacho en anudarlas sin darme cuenta que me mantenía escondido y mis oídos tropiezan antes los comentarios del señor Percas que no se había fijado de mi presencia

— ¡Veo que lo has engañado muy bien!—ríe plácidamente—Hasta yo me creería ese cuentito si no te conociera— vuelve a reír hasta toser —Buena idea de conseguir a un pobre huérfano para este trabajo—añade— sin nadie que abogue por él, por si ocurre algún accidente es como utilizar a una mula de carga sin dueño, nadie reclamaría por si se muere— ríe una vez más hasta escupir

—Conseguir a ese muchacho— dice Piedra— fue un gran golpe de suerte, pues explotar a un niño para que entre en zonas donde un hombre no puede acceder, nos evitaría en tener que gastar una fortuna en dinamita, tan solo es esperar que nos traiga más de esas rocas hasta que no quede la última piedra pequeña.

—Si— vuelve a reír Percas —Espero que el muchacho aguante hasta el final del verano, pues conseguir a otro ya es cosa de suerte.

Me quede estupefaciente por escuchar aquellas desagradables palabras, a parte me sentía humillado por ser utilizado, me estaban engañando y explotando. Mis intuiciones sobre estas personas no estaban equivocadas. Me levanto, sigo adelante pero esta vez con mi peor cara.

El señor Piedra le hace un gesto a Percas para que se callara y el voltea a verme —Hola Cody— sonríe el señor Piedra fingiendo que no han hablado de mi — ¿Por qué saliste temprano? ¿Sucede algo?

—U.u.ustedes— le señalo con desprecio en mis ojos— ¡Me han engañado!

— ¿De qué hablas?— inquiere aquel hombre como si estuviera ofendido

— ¡Les a.a.acabo de.de escuchar! Me.me estuvieron mi.mintiendo y a.aparte me.me quieren explotar hasta que.que muera. Sabes, por mí no me interesa su dinero, así que.que ¡RENUNCIO!

Enseguida, el señor Percas y Sam bigotes voltean a ver la cara de Piedra y este cambia su gesto a uno muy diferente pero encajaba perfecto con su escondida personalidad: su mirada era como ver los ojos de una serpiente y su sonrisa tan inquietante queda daba escalofrío, su expresión se vuelve sombría y como su sombra se me acerca en pleno silencio.

Camino hacia atrás pues su mirada inquisidora me causaba perturbación hasta que me toca el hombro y dice —Sabes Cody—se agacha y me ve a los ojos mostrando el brillo de su maldad que se escondía en su alma— Este lugar está solo ¡completamente aislado del pueblo! cualquiera podría sufrir un horrible accidente o desaparecer sin ser encontrado y sus gritos se perderían en la profunda oscuridad del bosque ¿Lo sabias?— de su bolsillo saca una filosa navaja y acerca la hoja brillosa hacia mi cara —No te conviene renunciar después de todo ¿Me entiendes verdad?—me señala con el filo la mejilla

Observo el filo que casi picaba mi nariz y el brillo de maldad de su mirada, estaba completamente aterrado, mi corazón golpeaba tan fuerte mis tímpanos como si fuera un tambor y mi sudor se volvía frío como las gotas de un hielo, ahora estaba convencido de que estos sujetos son peligrosos y si no hago lo que me ordenan, son capaces de lastimarme a mí y a mi hermana... 

 ahora ¿Qué hago?


Continuará...

Hola mis estimados lectores semanales, espero que hayan disfrutado de otro capítulo más, sin más rodeo Siguiente Intriga: Cody de nuevo en problemas, esos mineros por fin descubrieron su disfraz, ahora si no hace lo que se le dice la vida de él y la de su hermana corre un grave peligro ¿Qué hará? ¿Seguirá trabajando para ellos? ¿A caso el señor Piedra le estará guardando una sorpresa? ¿A caso la niña sufrirá algún maltrato o algo mucho peor? O ¿Conseguirá algún escape? O ¿Tal vez alguien los salvará? Todo eso lo sabrán en los siguientes capítulos, Saludos ^^

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top