Epílogo.

EPÍLOGO

Promesa.

Poco más de treinta años después...

Enrique miró por la ventana y sonrió al ver a la feliz pareja en el jardín. Dafne y Héctor estaban muy entusiasmados por la noticia: ella tenía tres meses de embarazo, ambos esperaban que fuera un cachorro, macho, pues hasta habían escogido el nombre que le pondrían: Duncan.

Sin planearlo, la mente de Enrique viajó al pasado, a esa tarde cuando Anthony y Nicholas le trajeron a Rilltown. Los vampiros habían sido amables con él, proveyéndole de comida y cobijo por unos meses, hasta conseguirle una nueva manada; Enrique pensó que al tener veinte años nadie querría "adoptarlo", sin embargo, el alfa Arrieta escuchó lo sucedido y accedió a la petitoria, con la pequeña condición de que Enrique se incorporase al grupo de médicos, el muchacho no pudo estar más de acuerdo con ello, incluso estuvo presente y ayudó durante el parto de la alfa, cuando Adolfo Arrieta nació.

Ahora Enrique ya no tenía veinte, sino cincuenta y tres años ya y ninguna pista concluyente sobre lo que había ocurrido con su manada. ¿Qué eran exactamente esas cosas?, ¿Cuál era su propósito?, ¿Volverían a parecer?

Era cierto que él "había hecho su vida", tenía incluso una nieta, pero las dudas siempre habían estado allí, como una pequeña espina que no iba a salir jamás.

—¿Enrique?— Adolfo le habló, el médico dejó de ver hacia el jardín y miró al que próximamente sería el nuevo líder de la manada: un adulto joven y casado con la hermosa Beatriz, Adolfo no podía estar en mejor forma para ello.

—¿Sí?

—Hay una llamada para ti, mi padre dice que puedes tomarla en su propia oficina.

Enrique asintió, solo había alguien que le llamaba con tales "especificaciones de seguridad": Nicholas, aquel vampiro que desde la muerte de su pareja se había vuelto algo distante, muy frio, despiadado con sus enemigos y con una sola cosa en mente: cumplir con la promesa de venganza que hizo con Joshua en sus brazos.

Usualmente, era Anthony quien llamaba a Enrique; gracias al príncipe vampiro, el médico había logrado escribir varios libros donde describía conjuros, pociones, metodologías e incluso criaturas que muchos podrían considerar fantásticas, pero ninguna pista concluyente de los que atacaron a su manada. Ahora era Nicholas quien le telefoneaba porque Anthony estaba de "encubierto", o algo así, buscando información entre los mundos más bajos, infiltrarse llevaba tiempo, años, lustros enteros.

Enrique tomó el auricular y lo pegó a su oreja, mirando al alfa salir de su oficina y brindándole privacidad, él era el único que sabía sobre su procedencia y sobre los vampiros, ni siquiera la alfa ni Adolfo lo sabían.

—¿Señor Nicholas?— nunca le perdió el respeto que le tenía.

Hola, Enrique— a pesar de a palabra "hola", su voz era plana.

—¿En qué puedo ayudarle?

Le escuchó suspirar, —en realidad solo llamé para saber que estás bien, Anthony se puso en contacto conmigo la semana pasada, te envía saludos.

—Muchas gracias, señor, pero ¿está todo en orden?

Demasiado bien, aún nada revelador.

Enrique sabía que debía ser frustrante, para todos lo era; el médico de alguna forma había seguido adelante: había tenido una familia, ocupaciones y preocupaciones; en cambio Nick no, el vampiro había pasado las últimas tres décadas con el recuerdo de Joshua, conservando aquella daga de plata.

—Lamento escuchar eso.

Nicholas dejó salir un sonido gutural de asentimiento, luego cambió el tema, —me iré a otro continente, Anthony ha sugerido eso y creo que tiene razón.

—¿A dónde irá?— mayormente Enrique estaba al tanto de su ubicación general, Nicholas continuaba instalado al otro lado del mundo, el lobo sospechaba que el vampiro aún no quería alejarse de la tumba de Joshua.

Cruzaré el océano, me he puesto en contacto con un alfa de apellido Bennett y el beta Black, ellos están invirtiendo en investigación, seguridad y medicina, quieren una alianza y tienen una interesante propuesta.

—Oh, entiendo— incluso cabeceó, aunque no le pudiera ver y agregó, —¿son de confianza?

Lo son, los he investigado y ellos han tenido un encuentro con un par de esas criaturas, digamos que la causa nos unirá— Enrique escuchó que el vampiro cambió seguramente de oreja el auricular y continuó con el tono de voz un poco más bajo, —ellos están creando una unidad secreta para investigar este caso, van con todo en cuanto a recursos, ya comenzaron a armar el equipo; Emily, la hija del beta Black que es experta en armas, junto con un delta de nombre Dylan que se especializa en estrategias, formaran parte de él.

Enrique dejó salir un silbido, —eso es sorprendente.

Sí, por eso debo ir pronto a Blue Hills.

—Será un recorrido largo— dijo lo obvio, desde donde estaba, Enrique tendría que tomar un avión y probablemente viajar en autobús para llegar hasta allí; si lo pensaba, aunque Nicholas se encontraba aún más lejos no dudaba que llegase en un santiamén, sin embargo, dudaba que la despedida de Nicholas y Joshua fuese así de rápida y sencilla.

Estoy seguro de eso y, aunque no lo prometo, puede que pase a visitarte— contestó el vampiro.

—Será agradable verle de nuevo.

Nicholas concordó con ello y luego hubo silencio.

Con el pasar de los años, Enrique lo había ido conociendo y se dio cuenta de que Nick no era muy bueno para las despedidas, ni siquiera telefónicas, tampoco hacía promesas; intuía que antes de Joshua las cosas no eran así.

—Bien, señor, entonces, si no hay nada más debo ir a atender mis deberes— fue su forma de despedirse sin decir la palabra tal cual.

Sí, yo también.

—Sea precavido en su viaje, y dele mis saludos al señor Anthony.

Gracias, lo haré.

Y la llamada terminó.

----------------------------------------------------------------------

ESPACIO PARA CHARLAR: No se vayan, aún faltan las notas del autor; donde doy posibles spoilers y comentarios.

***Recuerda que la colección de libros de este Universo sigue el orden:

01. Creciente.
02. Menguante.
03. Moonlight.
04. Sunlight,
05. ¡Sam, me gustas!
06. Clear.
07. Starlight.
08. Hidden.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top