🖤 Capítulo 19 🖤
🖤 Capítulo 19 🖤
Any
Despierto a causa de los rayos de sol que se cuelan por la ventana. Me estiro antes de abrir los ojos. Mi mamá siempre me decía que es un acto de vagos, pero me da igual; para mí es muy relajante. A mi lado ya no se encuentra Nick y sonrío al recordar la noche. Lo hicimos 10 veces. ¡10 VECES! Vaya, fue la mejor sesión de sexo que he tenido en los últimos dos años. Con la sonrisa aún grabada en mi rostro decidido ducharme en su baño, me da pereza caminar hasta el mío. A pesar de todo mamá tiene mucha razón, soy una vaga.
Después de ducharme reviso en su armario algo para ponerme. Toda su ropa me queda enorme, pero trato de buscar algo que más o menos se acerque a mi talla. Escogo un pantalón corto negro y una camiseta del mismo color. Antes de abandonar su habitación acomodo la cama y le robo otro cigarro a la caja de ayer.
Cuando abandono su cuarto enciendo el cigarro y le doy una calada. Decido caminar hacia la cocina para ver si está ahí, y allí estaba. Solo puedo verle la espalda cuando llego, pero se ve que está preparando algo. Lo abrazo por la cintura con la mano que tengo desocupada.
- Buenos días -me dice con una sonrisa, aún sin mirarme
- Buenos días -respondo dándole un beso en el cuello- Huele súper bien. ¿Qué es?
Remueve un momento sea lo que sea que está cocinando.
- Relleno para tacos. Ya casi termino.
Veo que tiene hecho ya unos cuantos. Mi estómago ruge, tengo un hambre que me está matando. Apaga el fogón y por fin se voltea. Me quita el cigarro y le da una calada. Luego me voltea en menos de un segundo.
- Dale, pon la mesa.
Me da una nalgada y yo río.
Diez minutos después terminamos de desayunar y me pongo a ayudarlo a fregar los platos. Al final terminamos también limpiando el piso porque nos pusimos como niños a lanzarnos agua y espuma.
- Viste, ahora tengo que volver a bañarme. Estoy toda mojada. -digo riendo
- Pues -se acerca a mi, pone una mano en mi cintura y me acerca a él- a mi me gustas así.
No me da tiempo a responderle, ya que junta nuestros labios en un beso rudo y apasionado. Le sigo el ritmo colocando mis brazos alrededor de su cuello y pegarlo más a mi. Muerde mis labios sin delicadeza alguna para luego besar mi cuello. Ladeo la cabeza y él succiona esa parte. Se me escapa un pequeño gemido.
- Mira como ya me tienes nuevamente -susurra contra la piel de mi cuello y pega su dureza en mi vientre
- Entonces, solucionemos eso. -lo aparto y me bajo los pantalones
De un momento a otro me quita el pantalón, me agarra las piernas y las engancha en su cintura. Comienza a besarme de nuevo y siento que nos movemos. Mis nalgas aterrizan en la mesa del comedor de golpe. Una de sus manos me acaricia el interior de los muslos y va subiendo hasta llegar al punto que en estos momentos late tan fuerte como mi corazón. Me acaricia sobre la tela de mis bragas y comienzo a jadear. No deja de besarme y sus caricias se vuelven más rápidas y firmes.
- Nick.... -se me escapa un gemido
En respuesta a mi súplica, corre la tela e introduce dos dedos en mi interior. Los mueve a un ritmo lento, tortuoso pero exquisito. Si antes ya estaba mojada, ahora estoy hecha una laguna. Desciende a mi cuello y empieza moverlo a la vez que introduce otro más. Escucho que suena un teléfono y reconozco que es el mío. Creo que lo dejé en el salón ayer, pero lo ignoro. Solo me concentro en el placer que en estos momentos los dedos de Nick me están dando. Él coloca su otra mano en mi cuello y lo aprieta.
- Vamos nena, córrete para mí.
Siento como el orgasmo se aproxima y me dejo ir con él en un poderoso gemido. Suelta mi cuello para sostener mi espalda. Mi teléfono vuelve a sonar y esta vez Nick también lo escucha.
- Un teléfono está sonando, ¿es el tuyo? -pregunta
Bajo de la mesa, lo empujo un poco y me arrodillo frente a él.
- Si, pero después lo atiendo. Ahora tengo cosas mucho más importantes. -digo y sonrío
Estoy hecha un desastre: sudor por todas partes, respiración agitada y mejillas rojas. Pero no es justo que yo sola goce. Además muero por meterme su pene en la boca desde que lo vi ayer.
Con mis dos manos bajo sus pantalones y libero su erección. La acaricio y lo miro. Está serio, pero sus ojos tienen el deseo grabado en ellos. Sin dejar de mirarlo lo introduzco en mi boca y comienzo a lamer, succionar y devorar su miembro, como si de un helado o una paleta de caramelo se tratase. Lo hago igual que como él lo hizo conmigo; a un ritmo lento y tortuoso, disfrutando viendo como de vez en cuando tensa la mandíbula y se le escapan gruñidos.
- Si vieras lo que estoy viendo....eres toda una diosa.
Después de decir esas palabras agarra un puñado de mi pelo y comienza a follarme la boca. Hace movimientos rápidos, fuerte, y yo trato de no ahogarme. Sigo trabajando con la lengua, apoyo una de mis manos en sus caderas y con la otra acaricio sus testículos; cosa que al parecer le gusta mucho porque embiste mi boca con más rapidez. Lo siento tensarse y sé que está a punto de correrse. Escucho un teléfono sonar, pero esta vez no es el mío. Ambos lo ignoramos.
- Any voy a ....
No le doy tiempo a terminar, succiono con fuerza y a los segundos algo caliente llena mi boca. Me trago su semen y lamo su pene, limpiándolo. Nick se acerca a la mesa y se recuesta, subiéndose el pantalón. Yo encuentro el que le robé y también me lo pongo. Va a decir algo cuando los teléfonos de ambos suena nuevamente. Él me guiña uno de sus preciosos ojos y va a por su teléfono en la meseta. Yo decido buscar el mío en el salón. Las tres llamadas perdidas son de Joshua. Le marco para atrás y a los tres timbres responde.
- Any, pasó algo -su voz parece agitada y un mal presentimiento me recorre
- Habla Joshua, me estás poniendo nerviosa.
Nada se escucha al otro lado de la línea, solo sé que todavía no ha colgado porque puedo escuchar su respiración.
- ¡Habla de una vez!
- Any -comienza- el padre de Nick...
- ¡No puede ser verdad! -escucho un grito en la cocina y corro hacia allá.
Cuando llego Nick sostiene su teléfono con fuerza, tanto que creo que lo va a romper. Su teléfono no está en altavoz, pero escucho lo que la persona al otro lado dice, en el mismo momento que Joshua murmura:
- El señor Murray fue asesinado.
- Lo sentimos Nick, pero Marco y su madre fueron asesinados por un francotirador esta mañana.
🖤🖤🖤
Al caer la noche ya estamos de nuevo en la cuidad. Ante las noticias, ni tiempo tuve de bañarme otro vez. Cogí el primer vestido que vi en mi armario, guardé todas mis cosas y salimos para acá. Antes de volver dejamos todo preparado en la morgue de Roma para que los cuerpos de Marco y la señora Murray fueran traídos para la cuidad. Deben llegar mañana en la tarde.
Ahora nos encontramos en la mansión de Nick reunidos con todos los funcionarios de la mafia. Estoy sentada a la derecha de Nick, quien encabeza la mesa, y a su izquierda está John. Todos hablan exaltados, gritándose unos a otros. La tensión es tan grande que siento que me asfixio. Eric murió igual que Marco e Isabel: un francotirador les disparó cuando iban saliendo de distintos lugares. Al parecer sabían muy bien la rutina que tenían. Tanto el de Roma como el de la cuidad fueron arrinconados rápidamente y antes de ellos mismos quitarse la vida dijeron que todo esto fue obra de Daylon. Dejaron a Nick huérfano en un mismo día. Todo fue tan bien planeado que nadie lo vio venir.
Nick golpea la mesa, callando a todos al momento.
- ¡Cállense todos! ¡Lo único que hacen es gritar y hablar mierda tras mierda! -le da un trago al whisky que tiene a su lado y vuelve a dejar el vaso en su lugar- ¡Ahora se insultan, se echan la culpa unos a otros ¡Todos tienen la maldita culpa!
- Nick....
- ¡Dije que cerraras la jodida boca Aiden! -el mencionado la cierra de golpe y bajo la mirada- ¡Nadie hizo su trabajo y por eso estamos aquí! ¡Por culpa de todos ustedes mi mamá va a estar bajo tierra dentro de unas horas! ¡Por culpa de ustedes yo estoy sentado aquí y no.....¡
Su voz falla y se toma lo que queda de su trago de golpe. Se pone de pie y se dirige a la puerta, aunque se detiene. Aún sin darnos la cara dice casi susurrando:
- El causante de todo esto es mi tío Daylon.
Todos los presentes sueltan un jadeo menos yo. John abre los ojos como platos y se pasa la mano por la cabeza, negando.
- Hace años que Daylon está muerto. Es imposible.
- Pues, regresó de sus vacaciones en el infierno -Nick suelta una carcajada sarcástica- ¡Quiero que lo busquen a él y a toda la gente que lo sigue por toda la puta ciudad! ¡Quemadla si es necesario! ¡Lo necesito muerto antes de que se acabe el mes! - y se va dando un puertazo
Todos empiezan a murmurar cosas; Aiden parece preocupado, Leo mira todo serio, los trillizos Miyers se pararon para fumar en la ventana y John sigue impactado por la noticia. Suspiro y me pongo de pie. Todos se detienen a mirarme.
- Ya es tarde, no podemos cambiar lo que pasó. -digo con tranquilidad- Ahora solo queda activarnos porque los próximos somos nosotros.
- ¿Y qué sugieres? -me pregunta Aiden con desdén
- Hacer lo que acaba de decir el señor Murray. Quemar la puta cuidad si es necesario y encontrarlos antes de que ellos acaben con todos nosotros.
Camino y me posiciono al lado de John. Los miro con la mayor seriedad que puedo sacar.
- Los trillizos, en conjunto con Jonh, van a revisar cada cámara de seguridad, sin excepciones. A la mierda la ley, hagan lo que tengan que hacer. -los cuatro asienten.- Aiden, a partir de ahora los prostíbulos son para algunos clientes, no todos. Mañana quiero la información de los clientes fijos y te diré quienes tienen permitido entrar. Mientras tanto estarán cerrados.
El susodicho me mira pero no dice nada. Sin embargo, su mirada dice que entendió el mensaje.
- Quiero a todos trabajando. Leo, encárgate de las negociaciones que estaban pendientes esta semana y asegúrate de que el cargamento de drogas de mañana salga como todos los días.
- Tranquila, yo me encargo sin problema. -me dedica una pequeña sonrisa
- Perfecto. Dicho todo, me marcho.
Los miro por última vez y me retiro de la sala. Marco el número del Jefe y al segundo tono me contesta.
- Any, estaba esperando tu llamada.
Cierro los ojos y los vuelvo abrir. Esos días con Nick fueron espectaculares. Sin embargo, tras la muerte una de las personas por la que estoy aquí, recordé mi misión, aquella que voy a terminar sí o sí.
- Ya tenemos las pruebas suficientes y el resto te las envío en menos de 48 horas. Antes de que se acabe este mes, Nick y su mafia tienen que estar tras las rejas.
Nota de la autora:
¡Se prendió esta mierda, señores! Ya llegamos a la etapa final de Corazón Oscuro. Nick y Any por fin mataron el deseo jjj. Sigan hasta el final de esta historia.
Se les quiere 😘
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