🖤 Capítulo 18 🖤
NOTA: Como mismo nos hace saber el número del capítulo, hay escenas +18
🖤 Capítulo 18 🖤
Any
El trayecto a casa se hace eterno. Nick va a máxima velocidad pero no se salta los semáforos y cada vez que frena en uno de ellos me mira. Cielos, su mirada dice tantas cosas. La principal: Deseo.
"Perdí Any, no aguanto más. Volvamos a casa y déjame llevarte a las estrellas".
Sus palabras, aquel beso y ahora sus miradas han encendido una enorme fogata en mi. Mi cuerpo arde y estoy empezando a sentir un leve dolor en mis partes. No lo voy a negar, yo también lo deseo.
Mis ojos brillan cuando pasamos la verja de la casa y estacionamos en el garaje. Sin decir nada Nick apaga el auto y se baja de él dando un portazo. Me apuro a bajar yo también.
- ¿Pasa algo? –pregunto
Abre la puerta principal y entra, yo solo lo sigo y cierro la puerta tras mío.
- ¿No me vas a responder? ¿Ahora que pasa? –se detiene– Pensé que después del beso....
De repente voltea y me agarra el brazo pegándome a él. Sus pupilas están dilatadas y el bulto entre sus piernas está muy duro. Suspira y pega su frente a la mía.
- Ay Any –cierra los ojos– Quiero hacerte tantas cosas, tantas....–siento su aliento en mis labios. Se acerca un poco a ellos pero se detiene luego de rozarlos un poco– Una vez me des el sí, no me detendré. Una vez pruebe tu cuerpo, ya lo marcaré como mío. Serás mía, y no dejaré que nadie más te toque.
Solo lo miro. Sus palabras son el recordatorio de que a la vez que le entregue mi cuerpo, estaré pactando un pacto bien grande con el diablo. Sin embargo, lo necesito, en el fondo lo necesito. En el camino no dejé de pensar en sus fuertes manos por mi cuerpo desnudo, sus besos en zonas que ahora mismo ya están húmedas. Deseo a Nick desde que lo ví y mi misión solo es una escusa que me pongo para justificar que si me quiero acostar con él. ¡Al carajo todo!
Coloco ambas manos en su rostro y lo beso, más bien devoro cada parte de su boca. Él me recibe de la misma manera, con hambre y muchas ganas. Caminamos hacia atrás y me acorrala contra una pared. Una de sus manos se encuentra en mis tetas y la otra en mi cadera, sujetándome con fuerza. Coño, con mucha fuerza. Se cansa de acariciar, mejor dicho, apretujar mis tetas y rompe el escote del vestido con rudeza. Deja mi boca y comienza a dar besos y mordidas en mi clavícula hasta llegar al centro de mis pechos, agarra uno y se lo lleva a la boca para comenzar a chupar con ansias. Dios, siento que estoy en el cielo.
- No es Dios, soy yo. Y no estás en el cielo, estás en mi infierno – contesta. Genial, yo y mi manía de hablar en voz alta.
Lo acerco más a mí en busca de fricción, la humedad corriendo por mis piernas. Nick desplaza la mano que tenía en mis caderas al interior de mis muslos, trazando un camino de caricias hasta que llega a mis bragas.
- Vaya, estás muy mojada. –acaricia mi centro por encima de la tela y me arqueo un poco. Mierda, hace mucho que no tengo sexo
- Y si nos dejamos de juegos y me la acabas de meter –le digo soplando un mechón que me molestaba en la cara
Si, soy directa,y en estos momentos solo quiero su pene dentro de mí.
Se aparta un poco y sin esperarlo destroza por completo mi vestido hasta que quedo totalmente desnuda. Luego me carga como costal de papas y me da una nalgada super fuerte, que me hace chillar, mientras comienza a caminar directo a su cuarto. A mitad de camino repite la acción pero con más fuerza, esta vez se me salen algunas lágrimas.
Abre la puerta de su cuarto con la mano que le queda disponible, cierra con una patada y me tira bruscamente en su cama.
- Quítate los tacones y las bragas –me pide mientras se comienza a quitar la camisa
Me quedo boba mirando su magnífico cuerpo pero hago lo que me dice. Se desabrocha los pantalones y se deshace de los zapatos de mala gana. Yo simplemente me dedico a observarlo apoyada sobre mis codos en la cama. Va hacia un cajón y saca una caja de condones, luego se acerca. Yo solo le sonrió maliciosamente, le guiño un ojo y abro mis piernas dándole la invitación que no necesita, porque para colarse en mis piernas ya no necesita permiso.
Nick me mira y solo puedo ver oscuridad en sus ojos mientras me devuelve la misma sonrisa maliciosa que le dí. Saca un condón de la caja y la tira al suelo, cerca de la cama. Sube a la cama y vuelve a besarme, me besa como si mañana ya no existiéramos. Acaricia cada parte de mi cuerpo: mis pechos, la cintura, el interior de mis muslos; y cuando toca mi clitoris perdí totalmente la razón. Acaricia esa zona con experiencia, con movimientos exactos para hacerme gemir de placer.
- ¡Ahhhhhh! –chillo cuando de repente introduce dos dedos en mi interior
Los mueve de manera experta y solo puedo escuchar el sonido de sus dedos entrando y saliendo, y sus besos por mi cuello. Empiezo a sentir un cosquilleo y sé que estoy al venirme. Introdujo un tercero y tuve que echar la cabeza para atrás. No aguanto tanto placer. Coloco mis manos en su torso y lo empujo, haciendo que caiga al otro lado de la cama.
- Detente, quiero venirme con tu pene dentro de mi, no con tus dedos.
Me coloco a horcajadas sobre él y le bajo el bóxer. Tuve que pasar la lengua por mis labios porque de repente me quedé seca. Ya presentía que su pene era grande pero nunca pensé que tanto. La máxima mía era de 18cm y "eso" debe medir más de 22cm. Abrí el condón y comencé a ponérselo. Él solo se dedicaba a mirarme. Cuando termino, me acomodo de manera que quede en mi entrada y comienzo a bajar lentamente.
Wow, no puedo evitar el fuerte gemido que sale de mi cuando introduce su miembro en mi vagina. Él suspira también y cierra los ojos. Me cuesta un poco de trabajo, pero logra entra completo y empiezo a moverme al principio de manera lenta para después comenzar a moverme con mayor velocidad. Nick coloca ambas manos en mis caderas y comienza a embestirme con fuerza. Siento que su dureza toca hasta el fondo y mis gemidos más bien son gritos. Él se sienta conmigo y comienza a mover sus caderas más rápido.
- Eres tan deliciosa. –gruñe en mi oído.
Muerde el lóbulo de mi oreja y lame mi mejilla. Yo araño toda su espalda y al parecer eso lo excita mucho más, porque sus embestidas se vuelven más rudas. El cosquilleo vuelve a aparecer y siento la presión en mi vientre. Intento callar mis gemidos mordiendo mis labios ,pero Nick me lo impide.
- Quiero escucharte. Vamos Any, grita mi nombre.
Agarra mis caderas y comienza a golpearlas con fuerza contra las suyas.
- ¡Oh Dios! –grito
- Dios no, –agarra un puñado de mi cabello y hace que lo mire– soy yo. Grita mi nombre.
Cierro los ojos por el orgasmo que se aproxima y aprieto su cuello con fuerza. Él solo sonríe y sigue embistiendo con un ritmo tan excitante. El sudor recorre nuestros cuerpos y ya no puedo contenerlo más, él lo sabe.
- Vamos princesa, hazlo. –muerde mi cuello
- ¡Nick! –grito cuando un exquisito orgasmo me destruye y lo abrazó con fuerza.
Nick embiste un poco más dentro de mi hasta que lo siento tensarse y suspirar, dejándose ir en un orgasmo que lo deja sin energías al igual que a mi.
Aún conmigo encima se tira en la cama, sale de mi interior y se queda abrazándome. Me separo un poco para mirarlo y el aparta el pelo de mi cara.
- Esta vez te doy la bienvenida a mi infierno. Espero que tu estadía sea muy agradable. –y cierra los ojos
Solo sonrío y me acurruco en su pecho.
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- Ufff, estoy muerta.
Nick cae al lado mío respirando pesado, al igual que yo. Pasa una mano por su cara tratando de quitar un poco de sudor de su frente. Ambos estamos bañados en sudor, después de todo esta es la cuarta vez que lo hacemos. Siento que no puedo terminar de sacarme de él y eso me preocupa. Me estoy involucrando mucho con Nick Murray, lo cual no debería ser así. Él es mi objetivo, mi misión son llevarlos a él y a su padre a prisión y no puedo desviarme de eso, por más que el cabrón me guste y folla super delicioso.
Estiro la mano y empiezo en buscar en sus cajones.
- Si estás buscando cigarros, tengo una caja en la última gaveta. –cubre sus ojos con su antebrazo derecho– Ahí también hay un encendedor.
Hago lo que me dice y exactamente, encuentro la caja. Saco uno y lo prendo sintiendo como mi cuerpo se relaja con la primera calada. Me siento en la cama y recuesto la espalda al espaldar de la cama. Miro al hombre al lado mío y luego al techo, doy otra calada y cierro los ojos.
...Da una calada a su cigarro y me lo pasa. Hago lo mismo y sonrío al ver como el humo sale en forma de anillo.
- Desde que descubriste ese truco no dejas de hacerlo. –ríe
Me sale uno más pequeño y lo miro. La mata de pelos castaña se le pega a la frente por el sudor. Sus mejillas sonrojadas, de seguro como las mías, y su expresión parece cansada.
- Sabes que soy como una niña y esto es como mi nuevo juego favorito.
Se sienta en la cama y me quita el cigarro de los dedos para darle una calada.
- Nunca me esperé que fumaras. –hace tres anillos con mejor forma que los míos y me guiña un ojo. Me río por su infantilismo
- C'è molte cose di me che ti mancano per sapere (hay muchas cosas de mi que te faltan por saber) –simplemente le contesto mirando para la ventana de mi cuarto
- Amo cuando hablas en italiano. –me besa. Su boca sabe a nicotina y a ese sabor que tanto me gustó desde que lo besé la primera vez.
El sonido de su teléfono nos interrumpe. Estira la mano para agarrar el teléfono de mi cómoda y al ver quien lo llama cuelga. Posteriormente, se levanta de la cama y comienza a vestirse.
- ¿Qué pasa? –pregunto– Pensé que te quedarías el resto de la noche. Mañana regreso a la academia.
- Disculpa pero me tengo que ir.
Termina de ponerse los zapatos, me roba un beso y abre la puerta de mi cuarto para irse. Sin embargo, se detiene antes de salir. Voltea y sonríe.
- Te ves muy sexy fumando B.
Y cierra la puerta tras él. De saber lo que más adelante pasó, hubiera deseado que nunca más entrara por esa puerta....
- Any
Abro los ojos y miro a Nick, este me mira con curiosidad. Al parecer ,he estado mucho tiempo metida en mis pensamientos porque dejé caer el cigarro y este se consumió por completo en el suelo.
- Dime. –me acuesto nuevamente
Se queda callado y solamente se escucha nuestras respiraciones, todavía un poco afectadas por el sexo intenso de hace rato. El reloj de Nick marca las 04:30 a.m. Suelto un bostezo, el cansancio empezando a ganarme.
- Deberías dormir. ¿Quieres que te abrace? –sonríe con malicia a pesar de que también parece con sueño
- No gracias, pero puedes hacerlo. –cojo las sábanas y nos arropo
Nick me jala con él y me acurruco en su pecho. Se mueve un poco buscando una mejor comodidad y besa mi frente. Mis ojos se cierran, quedándome dormida pero antes lo escucho decir:
- Te ves muy sexy fumando Any
Y odie que dijera esas palabras. Ambos son monstruos, pero verdaderamente, creo que prefiero caer en la perdición del sufrimiento que trae el simple nombre de Nick.
Nota de la autora:
Hola mis amores. Después de mucho tiempo esta historia regresa. Disculpen por no actualizar, los estudios no me daban descanso. Espero que les haya gustado el capítulo. Si es así no te olvides de votar y comentar.
¿Quién es hombre que tanto piensa Any?
Lo descubriremos más adelante.
Besitos😘
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