Capítulo 33.
Personajes Utilizados en esta historia no me pertenecen, los créditos son para sus respectivos creadores.
—¿Puedo preguntarte algo? —Nino preguntó y con un poco de inquietud, Gokú afirmó con su cabeza sin separar su mirada dispareja de la Nakano.—¿has salido con una chica antes? —cuestionó fingiendo no estar muy interesada, tampoco es que estuviera empeñada en delatarse, aunque la situación fue distinta para su acompañante.
—No-no en realidad.—respondió un poco nervioso por lo sorpresiva que resultó esa cuestión.
—¿y te gusta alguien? —ella continuó y esta vez Gokú se exaltó un poco por las inesperadas cuestiones de Nino.
—¿Po-por qué me haces estas preguntas?.—respondió aún nervioso.
—¡Pues es tu castigo por haberte dormido!—Contestó la Nakano fingiendo disgusto y Gokú se frustró nuevamente por ese recordatorio, estaba condenado y no tenia derecho alguno en oponerse.
—No he tenido una novia, tampoco me gusta alguien en particular.—Finalmente contestó poco contento por relatar su deprimente vida amorosa, pero distinto a él Nino si que estuvo sorprendida por su respuesta.
—¿De verdad? ¿nadie te ha interesado? —ahora en sus adentros celebraba esa respuesta, si era así parecía no haber problemas si de expresar sus sentimientos se trataba ¿por qué esperar a la fogata cuando tenía el camino libre?.
—Bueno, tampoco es como que me relacione o conozca a muchas personas.—respondió riendo nerviosamente. —Y mucho menos soy alguien interesante. —afirmó con una risita que intentaba burlarse de sí mismo ante su desfavorable situación, mas sin embargo, Nino no estuvo de acuerdo con su respuesta, al menos para ella era todo lo contrario, pero tampoco es que fuese todo lo que Gokú tenía para decir. —Aunque, hay una chica que me llamó bastante la atención. —él confesó y los ojos de Nino se abrieron de intriga ante esa inesperada información.
—¿Una chica? —titubeó al formular esa pregunta y para su mala suerte él afirmó.
—Fue hace algunos años, la conocí en kyoto, ella era muy amable y linda, bueno, lo sigue siendo.—describió con una sonrisa dibujando su rostro. —pero solo era un niño en ese entonces y creo que malinterpreté las cosas, .—concluyó risueñamente mientras volvió a beber de su soda y ese fue un relato que trajo más dudas que respuestas para la Nakano, y obviamente no se quedaría con el desconcierto.
—¿Por qué dices eso? ¿por qué le detestarías? —indagó confusa, y no lo entendía, cualquiera que le conociese a fondo sabría lo que ella sabe y le vería de la forma correcta al no dejarse llevar de comentarios que nada tienen que ver con él, pero la respuesta era muy simple, al menos para el joven que ha tenido que vivirlo una y otra vez a lo largo de su vida.
—Bueno, supongo que así son las cosas y no puedo cambiarlas.—Respondió. —Creo que es un castigo por las cosas malas que hice y al final es de esa forma, ella terminó detestándome al igual que el resto.—confesó y ahora su semblante cambió a uno un poco más melancólico y deprimido, en su mente la imagen de esa chica apareció y ese desprecio que nunca podría olvidar. Dolía, porque esperaba a la única persona que le hizo feliz.
La pareja caminaba tranquila y serena, no obstante, eso no significaba que Nino estuviese satisfecha con esta que debió haber sido una buena cita, los ánimos que tenía respecto a declarar sus sentimientos se habían esfumado en un abrir y cerrar de ojos, así como su confianza y seguridad.
no importa cuanto lo evitase, dejar de pensar en esa chica le era imposible ¿Quién podría ser? ¿Cómo era ella? ¿Gokú aún gusta de esa persona? tantas dudas y pocas respuestas, ahora que podía ver una nueva faceta del joven sentía que verdaderamente le faltaba bastante por conocer de él.
—Lamento lo de hoy, yo de verdad quería pasarla bien y terminé arruinando todo.—Gokú habló y se detuvo al no poder continuar sintiéndose mal.
—Si aún insistes con eso, mañana tendrás que comprarme un helado después de la escuela ¿te parece? —le cuestionó levantando un dedo y Gokú afirmó una y otra vez con su cabeza, sin embargo pronto su expresión cambió.
—¡Demonios!—Gokú masculló preocupado.
—¿Qué ocurre? —indagó Nino.
—Olvidé que mañana es la fecha límite para la inscripciones, debo llevar el formulario que mi hermana me entregó.—respondió. —Te importa si lo aplazamos para después de mañana. —le preguntó, y aunque no resultaba de su agrado no tuvo más de otra que aceptar.
—Claro, no te preocupes.—Dijo ella y sonrió. —Además no quiero que te duermas la próxima vez.—ella aclaró, porque claro, esta no sería la primera ni la última cita que tenía planeada.
—Yo también quiero pasar más tiempo contigo Nino-san.—dijo Gokú y continuaron avanzando, pero de poder aclarar su próximo destino, los pasos de Nino se detuvieron una vez más.
él se volvió y miró con un poco de intriga a la chica que le confrontaba directamente con la mirada, no dijo nada, pues era muy notorio que ella tenía algo para decir.
—¿Sabes? pienso que lo haya pensado esa chica no debería de importarte.— dijo y algo de sorpresa vino al joven por esa declaración. —Así que no dejes que te afecte, después de todo es cosa del pasado ¿verdad? —cuestionó buscando tener una respuesta respecto a lo que él sentía por esa persona, no podía evitarlo, quería saberlo.
—Creo que tienes razón.—Gokú respondió.—No debería de importarme, últimamente han ocurrido tantas cosas que he dejado de pensar en eso.—aclaró y ofreciendo una dulce risita apaciguó la angustia de la Nakano.
—Ya-ya veo... —dijo y sonrió, en el fondo le alegró saber que esa chica no era una prioridad para él y aunque podría tratarse de un recuerdo amargo, si continuaba así podría conseguir que sea solo ella a quien pueda ver, tal vez hoy no era el momento para declararse.
—Mira Nino-san, están vendiendo helado de arándanos! —Gokú vociferó y tomó la mano de la Nakano, sin pensarlo mucho corrió con ella hacia el puesto que tanto le cautivó, recordando a Nino que no debería de preocuparse, solo disfrutar de este día que tanto a ansiado vivir.
¿Novios? - Capítulo 33.
—Vaya, estoy muy agotada... —Yotsuba exclamó jadeante cuando su recorrido habitual concluyó.
—¡Que bien, pudiste completarlo sin descansar ni una vez! ¡reamente eres sorprendente Yotsuba-san!—Gokú le elogió con gran ánimo desbordando de su voz, la Nakano no evitó avergonzarse, continuamente él le apoyaba tanto que saber si lo hacía solo para alentarle le era complicado, aunque una parte de ella deseaba que realmente se sintiese así respecto a ella.
—dentro de poco se elegirán a los representantes ¿estás listo? —un poco nerviosa Yotsuba preguntó.
—Usualmente es lo que menos me preocupa.—Respondió. —Tú tampoco deberías preocuparte, eres muy veloz y estoy seguro que vas a lograrlo.
—No deberías tener altas expectativas Son-kun...—expresó con un rubor y rascó su mejilla con un poco de duda.
—No son expectativas, realmente lo creo así.—gokú se detuvo y le aclaró. —Creo que eres tú quien debe confiar un poco más en ti, si lo haces te darás cuenta que tengo la razón. —Bueno, yo también tengo un poco de miedo, pero aunque fallemos creo que solo nos queda volverlo a intentar.—terminó por decir.
Yotsuba Podría estar recorriendo una ruta que ni ella misma estaba segura de continuar, lo hacía por gokú y eso era suficiente, era eso, o saber que es Gokú la única persona que la admira, veía en él algo que no ha podido ver en nadie más.
—las clases empezarán muy pronto, deberíamos irnos.—el chico le informó y la chica estuvo de acuerdo, caminaron hacia los vestidores con la idea de continuar su rutina escolar, pero cuando Gokú abrió su casillero supo que le esperaba algo muy extraño.
—¿Una carta? —Ichika exclamó perpleja por la noticia que llegó a sus oídos, Gokú afirmó con su cabeza y era notorio que al igual que ella estaba impactado. No parecía una carta de amor y tampoco es que esperase recibir una, pero saber la razón detrás de ese evento solo sembraba más y más incertidumbre —¿Crees saber de quién se trata? —la dama continuó indagando, pero el joven negó.
—Solo los chicos del club, y si me buscan no es para algo bueno...—respondió un poco preocupado, sin embargo Ichika no estuvo muy de acuerdo con esa suposición.
—O con el campamento escolar tan cerca, alguien quiere invitarte a bailar con ella en la fogata ¿no lo crees?—cuestionó bastante coqueta buscando hacerle avergonzar, y vaya que pudo lograrlo.
—Claro que no, sería imposible...—dijo él un poco frustrado. —En el mejor de los casos solo se tratará de una broma.—argumentó negando con su cabeza, pues esa era la mejor respuesta que tenía, después de todo no es la primera vez que le ocurre algo similar, pero Ichika no pensaba lo mismo, en el fondo parecía preocupare más que intrigarle, le revolvía el cuerpo pensar en las posibilidades que venían con esa carta.
—Yo pienso que deberías ir ¿sabes? —opinó la chica. —No creo que alguien te haga una broma, en el peor de los casos debieron confundirse de casillero.—le explicó, su tono despreocupado fue lo suficientemente convincente para que Gokú pensara una vez más la situación, pero ni la misma Ichika sabía de lo que hablaba, ¿y si de verdad era una carta de amor? ¿y si alguien de verdad le invitaba a bailar en la fogata? sea cual sea la respuesta no estaba muy contenta con especular, por eso mismo cuando la hora llegó, gokú no fue el único en ir.
Se adentró en el salón de clase, estaba nervioso e inquieto, muchas ideas rondaban por su cabeza y en cierto punto se arrepentía de haber ido, más lo que le esperaba no era nada de lo que tanto imaginaba, pues en el interior de esas cuatro paredes lo que le esperaba era algo distinto.
Gokú le detalló un poco, su cabello era rubio y no hace falta decir que traía el uniforme de la escuela, sus ojos inspiraban cierto aire de intimidación y por esa razón daba la impresión de ser un delincuente, era un chico y aún así gokú no recordaba haberle visto, aunque no evitaba encontrarle familiar de alguna parte.
—Disculpa, recibí esto ¿Tu lo pusiste en mi casillero? —preguntó desconcertado observando a los alrededores y extendió la carta.
—Así es, quería hablar contigo Son.—respondió el desconocido, con un tono bastante serio, lo suficiente para alertar a Gokú y ser reconocido por la Nakano que les espiaba desde el exterior.
—E-escucha no quiero problemas, no voy a pelear, así que diles a esos idiotas que no me fastidien —exclamó y con su respuesta el que se mostró desconcertado e intimidado fue el chico rubio.
—¿Pelear? ¡¿de qué estás hablando?! —le interrogó.
—¿No vienes por el incidente del club de atletismo?—preguntó un poco confuso y con esa declaración vino la confusión y extrañés. —¿ Entonces quién eres y qué es lo que quieres? —preguntó ahora frotando su nuca sin tener idea de lo que ocurría.
—¿De qué hablas? Yo soy Maeda.— dijo señalándose así mismo, pero Gokú no pareció reconocer más que el nombre que ya pertenecía a uno de los bastardos que tanto despreciaba, pero no se inmutó ni un poco. —¡¿no sabes el nombre de tus compañeros de clase?! ¡me siento junto a ti!—le aclaró, y cuestionó indignado por la falta de atención del joven.
—Bu-bueno, en realidad no conozco el nombre de nadie...—respondió avergonzado, recordó entonces que nadie se le presentó y tampoco prestaba atención más que para hablar con Ichika. —¿me necesitabas para algo? —indagó decidido a cambiar de tema.
Algo de silencio se dio, el joven suspiró con resignación y se enderezó con rigidez encarando al Son con seriedad antes de hablar.
—¿Cuál es tu relación con Nakano-san? —preguntó directamente, sin titubear, y le señaló con sus ojos intimidantes al joven que, perplejo parpadeo varias veces procesando la extraña cuestión.
—¿mi relación con Nakano? —indagó repleto en confusión, si estaban en la misma clase era fácil saber a cual de las cinco chicas se refería, de hecho, de quien hablaban les estaba escuchando anonadada y perfectamente atenta. —Ichika-san y yo somos compañeros ¿no es obvio? —le respondió con ingenuidad.
—no me refiero a eso.— exclamó un poco alterado. — ¿estás saliendo con ella? —indagó con un tono mucho más directo y esta vez, aquella duda sorprendió tanto a Ichika como a Gokú que retrocedió completamente exaltado.
—¿Sa-salir con Ichika-san? —titubeó. —Po-por qué preguntas esas cosas ¿Qué es lo que buscas? —ahora fue él quien se mostró un poco molesto. ¿acaso se burlaba de él?
—Es un rumor en la clase, siempre están juntos, pero algunos en el club de atletismo dicen que sales con su hermana. —explicó, una información que continuó impactó a Gokú e Ichika por igual.
—¿Yotsuba? —el corazón de la Nakano se angustió de tal forma que no le fue posible preocuparse por cuan verídicas eran esas declaraciones.
—¿Salir con Yotsuba-san? —repitió ahora mucho más perplejo ¿Cómo es que pensaban eso? ni siquiera fue capaz de responder.
—Planeo invitar a Nakano-san dentro de poco, supondré que no hay problema con eso ¿verdad? —le preguntó Maeda acorralando más y más al joven solicitando una respuesta, pero antes de que siguiera Gokú pudiese responder, la figura femenina de la Nakano se asomó y caminando lentamente se adentró en el salón de clases.
—Go-kun, te estuve buscando, no deberías dejarme sola de esa forma.—La chica habló fingiendo estar disgustada, pero de forma tierna y cariñosa tomó el brazo del Son y se apegó bastante al joven de cabellera alborotada
—¡¿Na-nakano-san?! —impactado Maeda retrocedió y la reacción en Gokú no fue muy diferente.
—perdón por interrumpirlos, estaba buscando a Son-kun y no pude evitar escucharlos.—Ichika soltó una risita dulce al momento de decir eso.
—¿escuchaste todo? —pregunto el chico y para su mala suerte Ichika afirmó con su cabeza confirmando sus sospechas.
—Lo lamento Maeda-san, estoy saliendo con Gokú y bailaré junto a él en la fogata.—confesó. —Te agradezco que quisieras aclarar los rumores antes, realmente aprecio eso.—Finalizó, y no esperó de mucho tiempo para que la ahora pareja de la clase 2-4 abandonase el recinto.
—¿Qué-qué fue eso? —Gokú titubeó, él caminaba por el pasillo siguiendo a la chica que pocas explicaciones le ofreció.
—Perón por eso, creo que esa era la forma más fácil de salir de esa situación.—respondió un poco risueña, más en en el rostro del joven no había esa misma expresión.
—Pu-pues supongo que tienes razón.—respondió. —Pe-pero, creo que no era lo correcto.
—tal vez sea así, pero matamos dos pájaros de un tiro, dejarán de pensar que sales con Yotsuba y yo no tendré que rechazarlo.—respondió, pero inmediatamente se detuvo y le encaró. — ¡¿o acaso estás saliendo con ella?! —preguntó un poco impresionada.
—No- claro que no!, ¡no estoy saliendo con Yotsuba-san!—él aclaró e Ichika sonrió en respuesta con alivio, realmente no consideró esa posibilidad antes de actuar de esa forma.
—¿Lo ves? ¿entonces no debes preocuparte? ¿o es tan malo que piensen que estamos saliendo? —cuestionó mirándole fijamente, buscando ver a través de su faceta desagrado o una mínima pizca de disgusto, pero lo único que encontraba era esa timidez y nerviosismo que le invaden en estos temas que no sabe sobrellevar.
—No, pero se siente extraño... —respondió. —habrán rumores en la clase, eso no es bueno para ti.—intentó aclarar, no simplemente se trataba de la incomodidad, es bien sabido que no tiene una buena reputación.
—No te preocupes, no es como que importe, además los rumores no iban a detenerse.—argumentó y tomando el brazo del joven lo presionó contra su pecho y caminaron juntos por el pasillo, por alguna razón el corazón de Gokú no pudo calmarse, incluso después de que ambos se separaron más adelante.
Un poco frustrada intentaba leer y comprender lo que en los escritos dictaba, pero era poco lo que podía entender, su mente estaba en otro lado y su atención y concentración eran dirigidas a otra cosa, o mejor dicho a los recuerdos de la cita que tuvo hace poco.
Suspiraba a la vez que jugaba con su bolígrafo, la idea de estudiar por su cuenta no le daba muchos frutos. Con una de sus manos en su mentón recordaba la conversación que tuvo con Ichika después de que gokú le dejase en la puerta de su casa, no tenían mucho sentido y aún así no sabía por qué le afectaban tanto en estos últimos días.
—Gokú... —Suspiró ese nombre, no sabía la razón del porqué pensaba mucho en él. Había sido muy lindo y atento con ella, evidentemente no podía saber si él realmente estaba interesado en ella, eso junto con las extrañas ideas que Ichika le insinuó solo la confundían más y más. y ese sentimiento extraño fue avivado cuando esa voz le sacó de sus pensamientos.
—hola Itsuki-san, sabía que estarías aquí.—escuchó susurrar cerca de su oído, inmediatamente la reconoció y absorta retrocedió en un movimiento que poco le faltó para hacerle caer de su silla.
—Go-gokú?! —exclamó apenas pudiendo evitar levantar la voz. Fue una inesperada sorpresa y se exaltó aún más cuando el joven tomó asiento a un lado suyo, manteniendo presente aquel dulce gesto que tiene para con ella. —¿Qué haces aquí? —preguntó extrañada, su presencia le impactó, de todo lo que esperaba, verle aquí no era una de ellas.
—Vine a devolver unos libros y te vi desde el mostrador.—respondió y sonrió gentilmente. —Estudiamos juntos aquí la última vez ¿recuerdas?
—Si, lo recuerdo.—dijo ella aún intranquila por como fue tomada desprevenida.
—aunque también quería verte.—confesó, no dando tregua para que el calor y estupor en la Nakano.
—¿Po-po-por qué querías verme? —preguntó y esta vez no pudo contener su voz, tanto fue el escandalo que varios sonidos de fastidio la silenciaron en todo el recinto, sin otra opción tuvieron que salir del lugar.
Una vez más solo eran ellos dos transitando las calles con dirección al apartamento, Itsuki no supo cómo terminó en esta situación, caminar juntos de regreso a casa con un chico no era precisamente un plan que estuviese considerando.
En este punto Itsuki cuestionó las declaraciones de Ichika, últimamente Gokú y ella coincidían bastante, ¿podría ser que él gusta de ella? ¿es por eso que se empeña en tenerla cerca?
Él era una persona muy extraña, pero también muy amable y gentil, ya no supo qué pensar de él en este punto y la idea de bailar con él en la fogata había cruzado mucho por su cabeza ¿acaso ella también esperaba esa casi remota posibilidad? No negaba que encontrar una pareja para el evento no sonaba mal y cierta inquietud le embargaba de pensar que Gokú pudiese ser quien le acompañe, ¿sería extraño si ella diera el primer paso ahora?
Fin del capítulo 32.
Bueno gente, aquí el capítulo, espero leer sus opiniones en la caja de los comentarios.
Aquí pues un poco de Goku x Ichika, si les gusta este ship no olviden dejar su voto.
Nos vemos en el siguiente, gracias por leer.
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