Capítulo 9
Narra Zee:
Jamás pensé que Saint pediría vivir conmigo, estaba tan desesperado por llegar a casa y evitar que se arrepintiera. Teniéndolo tan cerca es lógico que lo haré mío en cualquier momento, así que lo dejé en casa y fui a comprar lubricante y condones.
Cuando regresé por él, ya estaba listo para irnos, el aire acondicionado no estaba tan fuerte pero todo el cuerpo de Saint temblaba. Por ahora, solo sé que estaría dispuesto a cualquier cosa, incluso si me hubiera amenazado, todo por disfrutar de este momento en mi auto.
- Entremos, te mostraré las partes de la casa que aún no conoces...
- Está bien. - Al estar adentro le dije:
- Una cosa más... Mi casa, mis reglas... ¡Aquí se hace lo que yo mande o apruebe!...
- Eso no lo dijiste en el baño...
- ¿Estarías aquí si te lo hubiera dicho?
- Eres un tramposo.
- Como sea, por aquí está la sala, allá el comedor y la cocina, hay un baño en el pasillo con ducha incluida...
- ¿Me estás diciendo que las habitaciones también tienen baño?
- Sí, de hecho, tú dormirás aquí...
- Pero, esta es tu cama.
- Así es, ¿Qué tiene?
- ¿Dónde dormirás tú?
- En mi cama... No tengo habitación para invitados, porque no traigo a nadie, así que no la necesito.
- ¡Puedo dormir en el sofá!
- Te lo acabo de decir y ya lo olvidaste...
- Tu casa, tus reglas. Ya entendí.
- ¡Que bueno que ya entendiste!
- Dormiré en tu cama, con una condición...
- ¿Me pondrás condiciones ahora?
- Sí, tu ropa es horrible. No me gusta, ¿Quién te dijo que los cuadros y las rayas se combinan?
- ¿Eso es todo? ¡Vamos a comprar ropa nueva entonces!
Lo agarré de la mano y nos subimos de nuevo en mi auto, conduje hasta llegar al centro comercial para que pudiéramos comprar. Saint me llevó a una tienda de ropa para caballero, que era muy elegante, solo por complacerlo quedaré en bancarrota.
Narra Saint:
No quiero que Zee se quede sin dinero, así que solo compró un traje y luego nos fuimos a una tienda menos sofisticada. Luego, fuimos a otra tienda donde encontramos ropa para uso diario y yo esperaba afuera del vestidor para ver y aprobar su ropa.
- Saint, ven a ver esta...
- Esa me gusta bastante. Te queda perfecto.
- ¿De verdad te gusta?
- Sí, te ves como un chico normal.
- Creo que conquistaré a alguien con esta ropa.
- ¡Quítatelo inmediatamente! No puedes conquistar a nadie...
Después de decir esas palabras, Zee sacó su cabeza para ver si había alguien cerca, al no ver a nadie, me agarró del brazo y me metió con él. Me miró por un momento, sonrió un poco y luego me dio vuelta hacia el inmenso espejo, pude ver su rostro lleno de picardía mirarme desde mi espalda.
- Mírate Saint, te estás muriendo de los celos.
- ¿Quién te dijo que son celos?
- Estás hasta rojo de la ira que sientes con la idea de que pueda conquistar a otra persona.
- ¡Puedes conquistar a quien quieras!
Le dije muy enojado, me di la vuelta, él me miró confundido, pero aún así decidí salir de ese vestidor, porque estaba muy molesto. Entonces puso su mano en mi pecho y me dejó contra el espejo, para después besarme, metiendo su lengua en mi boca hasta dejarme sin aliento.
- ¿Crees que hago esto para conquistar a alguien que no seas tú?
Mordí mi labio inferior, sus palabras me dieron tranquilidad, es decir que solo puede fijarse en mí. Al salir de esa tienda fuimos a su auto, pasó comprando comida rápida y luego directo a su casa, estando ahí le cayó un mensaje.
Narra Zee:
Así es como trabajo, a veces recibo un mensaje con una dirección y debo ir a donde sea que me manden, no tengo opción. Le dije a Saint que se acomodara y que se durmiera, quiero que descanse, tal vez así se le quitan las bolsas que tiene bajo sus hermosos ojos.
Cuando salí, me subí a mi motocicleta y vi a Saint desde la entrada diciéndome adiós, fue una sensación inigualable. Me gustó la idea de saber que esa persona que se despedía, también estaría al regresar, quiero sentir eso cada día de mi vida.
No tardé mucho, ya que fue algo sencillo, regresé a casa antes de las 10:00 pm, todas las luces estaban apagadas. Sin embargo, había un olor que me preocupaba, se sentía, como si algo estuviera quemado, ¿por qué mi casa tenía ese olor?
Fui a la habitación y Saint estaba ahí, completamente dormido, así que abrí mi closet para sacar mi pijama, pero solo estaba la ropa nueva. Luego, decidí seguir el olor que venía desde el patio y cuando abrí la puerta, vi toda mi antigua ropa quemada, ¡Saint quemó mi ropa!
Tomé una camiseta y me tocó dormir en ropa interior, estaba tranquilo hasta que el celular de Saint me despertó a las 2:00 am. Él estaba tan cansado que olvidó desactivar su alarma antes de dormir, aproveché para abrazarlo, la noche estaba fría.
- ¿Acabas de llegar? - Me dijo soñoliento.
- ¡No, llegué hace cuatro horas! Vuelve a dormir...
- Buenas noches, Zee.
Me desperté temprano por la mañana para ir a clase, pero vi a Saint tan tranquilo que no pude despertarlo. Así que me acerqué a su rostro y le di un suave beso para tener suerte todo el día, luego me fui solo a la universidad.
Pude sentir las miradas de todos sobre mí, sabía que era por mi nueva apariencia, al finalizar la clase vi que Max y Tul querían hablar conmigo. Pero, cuando me acerqué a ellos, el profesor me llamó, y tuve que ir.
- Joven Pruk, venga por favor.
- Dígame profesor.
- ¿Sabe usted la razón por la que el joven Suppapong no vino hoy?
- Saint, se mudó conmigo ayer, casi no dormía porque vivía lejos, así que lo dejé dormido.
- Bueno, déjelo descansar, no habrá clase hoy en la tarde y tampoco mañana.
- ¿Y eso por qué?
- Mi mamá está enferma y me pidió que fuera a visitarla el fin de semana.
- Espero que su mamá se recupere.
- Gracias joven Pruk, cuídense mucho.
¡Gracias a usted profesor, por todo el tiempo que me dará con Saint!...
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top