Capítulo 8


Narra Zee:

Estoy muy molesto, es decir, no puedes alejarte de las personas solo porque sí, debe haber una razón, necesito una explicación. Pero, veo a Saint muy nervioso, aún así no lo dejaré ir hasta que me diga la verdad.

- Dime Saint, te lo pido...

- ¿Por qué quieres saberlo?

- Porque si puedo hacer algo, quiero hacerlo para no perderte...

- ¿Perderme? ¿Tienes miedo de perderme?

- ¡Sabes qué, hablemos después de clase!

- No, tú de aquí no te vas, hasta que aclares eso.

- ¿Y qué quieres que te aclare? ¿Qué te deseo con locura? ¿Qué sigo queriendo besarte? ¿Qué sueño con hacerte mío? ¿Qué jamás había deseado a nadie como a ti?

- ¿Estás seguro de lo que acabas de decir?

Me desesperé y comencé a besarlo con locura, no sé qué me pasa con él, yo ni siquiera había besado a nadie en mi vida. Todo para mí han sido mis estudios, hasta que aparece Saint con sus labios carnosos y su piel de porcelana.

Lo que más me sorprende es que él no me pone resistencia, siempre que lo beso me corresponde y me deja quitar su ropa. Cómo en este momento, que estoy deslizando mis manos, mientras lentamente le quito su camisa.

Él tiró de mi cabello con fuerza cuando presioné sus pezones con mis dedos y un pequeño gemido salió de su deliciosa boca. Definitivamente, me volveré loco si lo pierdo, así que dejé de torturarlo y puse mi frente sobre su pecho para decirle...

- No te entiendo Saint, tú también quieres esto, ¿Por qué te quieres alejar de mí?

- Porque yo... Descubrí tu secreto...

- ¿Mi secreto?

- Sí, así es... Sé que anoche dijiste que irías a cenar con tu familia, pero no fue así.

- ¿Cómo me descubriste?

Entonces Saint llevó su mano hasta su bolsillo, sacó su celular y entró en la galería de fotos solo para mostrarme un video. Me dolió mucho ver ese video, creí que podría mantenerlo lejos de mi vida privada, pero no pude hacerlo.

- ¿Te quieres alejar de mí porque te molesta mi trabajo?

- ¿Desde cuándo trabajas en esto?

- Hace unos años, desde que que comencé en el gimnasio.

- Contestando tu pregunta, no, no me molesta tu trabajo.

- Entonces, ¿por qué quieres alejarte?

- Porque lo que no puedes aclarar, también me pasa...

- Eso no es un problema para mí, es lo mejor que me puedes decir.

- Para mí sí es un problema, porque lo primero que haré es ponerme celoso.

- ¡Te lo suplico Saint, no te alejes de mí!

- Tengo que irme...

Entonces quitó el seguro, para salir del cubículo, pero no quiero perderlo, mis lágrimas estaban a punto de brotar de mis ojos. Mi mente estaba bloqueada, no podía pensar en alguna manera de que se quedara cerca de mí, hasta que tuve una idea.

Narra Saint:

Me puse mi camisa; después de eso salí del cubículo, pero seguía dentro del baño, cuando de pronto Zee sale del cubículo y me agarró del brazo. Me puse muy nervioso, ya entendí que no me quiere dejar ir, aún así, me da miedo quedarme cerca de él, hasta que dijo:

- Dime lo que quieres Saint.

- ¿Lo que quiero?

- ¡Sí! Pídeme lo que quieras a cambio de no alejarte de mí y de no publicar ese video en redes sociales.

- ¿Me darás lo que sea que te pida?

- Lo que sea que garantice no perderte...

- Bien, quiero dormir...

- ¿Dormir? ¿A qué te refieres?

- ¿Cuánto tiempo te tomó llegar a mi casa?

- ¡Fueron casi tres horas en mi motocicleta!

- Yo viajo en transporte público y son más de tres horas.

- Pero, cuando entramos temprano y salimos tarde...

- Casi no duermo Zee... Déjame vivir en tu casa el resto del semestre.

No sabía cómo interpretar la expresión de Zee, parecía feliz y al mismo tiempo preocupado, no entiendo cómo pueden mostrarse dos emociones a la vez. Un inmenso no era evidente, era obvio que él no me dejaría vivir en su casa.

- No quiero invadir tu privacidad, si no quieres está bien.

- No, no te vayas, lo qué pasa es que no podré controlarme.

- ¿Y eso qué significa?

- Qué en cualquier momento serás mío, si eso no te molesta, por mí está bien.

No puedo creerlo, estoy a punto de tener un orgasmo solo con lo que acaba de decirme, me va a volver loco. Pero, eso no es un problema para mí, la verdad es que no quiero esperar más y si quiere hacerme suyo, claro que me entrego a él.

- ¡Estoy seguro de que podrás resistirte!

- Pues yo de lo que estoy seguro, es que no esperemos más.

Me agarró de la mano y me llevó hasta su Lamborghini, comenzó a conducir muy rápido, llegando a mi casa a una velocidad increíble. Su tiempo fue récord, estaba muy sorprendido; me pidió que me bajara y que fuera por mis cosas que regresaría por mí en una hora.

Lógicamente, espere a que se fuera y corrí hasta mi habitación, estaba como loco arreglando mi equipaje, respiraba profundo para calmarme. Tal y como Zee lo dijo, en una hora regresó, con mis cosas salí y nos fuimos para su casa.

Por más que seguía tratando de calmarme, me fue imposible, mis nervios seguían disparados, como si me hubieran dado mucha azúcar. Todo eso se incrementó, cuando entramos en su garage y él cerró la puerta.

- No abras la puerta espera... - Se bajó y fue a abrirme él...

- ¡Veo que eres todo un caballero!

Cerró la puerta del auto detrás de mí y me acorraló con todo su cuerpo junto al mío, mi corazón estaba por salir de mi pecho. De pronto, me besó y me tocaba cómo si estuviera apreciándome, mi excitación estaba llegando a un límite, hasta que me dijo:

- Bienvenido a tu nueva casa, Saint.

¿Será mala idea vivir con Zee?...

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top