Capítulo 23


Narra Saint:

Me puse extremadamente nervioso cuando su mamá dijo que nos había escuchado el día anterior, mientras su hijo me hacía el amor. Pero, nada fue peor que ver a su familia entrar con muchas compras para el pícnic, creí que mi corazón se saldría de mi pecho.

- ¡Te ves pálido Saint! Creo que debiste comer ayer.

- Tranquila mamá, solo está colapsando de nervios porque todos están aquí.

- Zee, ya basta, no me hagas sentir peor.

- Saint cálmate, mi familia no muerde.

- No hermano, nosotros no, pero tú sí...

- ¿De qué hablas Tommy?

- Jimmy, mira el cuello de Saint, parece que lo atacó un vampiro anoche.

Rápidamente cubrí mi cuello, pero ya era tarde, todos estaban riéndose muy fuerte y mi rostro cada vez se sentía más caliente. Zee tocó mi pierna como tratando de decirme que me relajara, así que literalmente hundí mi cabeza en su cuello.

- Tommy, si no dejas de molestar a Saint, te golpearé tan fuerte que no podrás comer en tres semanas.

- No amenaces a tu hermano.

- Mamá está molestando a Saint.

- Tommy, ya basta, siéntate y cállate.

- Por favor, no peleen por mi culpa.

- ¿Pelear? Así jugamos con Zee desde niños... Por cierto, soy Tommy, él es mi novio Jimmy y somos tus cuñados.

- Es un gusto conocerlos.

- Soy Lou, prima de este par de bobos.

- Yo pensé que tú estabas... Perdóname no era mi intención pensar que...

- No te preocupes, después de lo que escuchaste cuando venías llegando, es lógico que pensaras que quería robarte a tu hombre.

- ¡Uy! Me encanta la idea de ser tu hombre. - Dice Zee mientras desliza su mano en mi entrepierna.

- ¡Quédate quiero Zee! O tendrás que llevarme de nuevo a la habitación. - Susurré en su oído.

- Bueno ya, dejen de molestar a Saint, debe desayunar, después podrán hablar con él.

En ese momento, me sentí sumamente agradecido con la mamá de Zee, porque de manera literal nos acaba de salvar. Luego, ellos y yo pudimos comer en completa paz mientras los demás comenzaron a preparar las cosas que llevarían al pícnic.

Después de conversar un poco con su familia, estábamos muy divertidos, me hacían reír y me abrumaban con preguntas. Disfrutábamos tanto del momento, que ni siquiera vi venir cuando Zee me agarró como bolsa de papas y me llevó a su habitación.

Narra Zee:

Todo estaba bien cuando terminamos el desayuno, hasta que llevaron a Saint al sofá y comenzaron los toqueteos, eso no lo permitiría. Tommy lo abrazó, Lou tocó su sedoso cabello y Jimmy se atrevió a tocar su pierna.

Eso fue lo que rebalsó los celos que me comían por dentro, cuando vi los dedos de Jimmy pasar por la pierna de Saint, es que no hay palabras para expresar lo que sentí. Por eso, lo agarré de esa manera y me lo llevé a la habitación con él gritando.

- ¡Bájame, estás loco!

- Te vas conmigo, así que cállate.

- Zee, no puedes llevarme así... ¡Bájame!

- Zee, ¡Suelta a Saint de inmediato!

- Iremos a arreglarnos mamá, para el pícnic.

- Nos iremos en cuatro horas, ¿Estás loco?

- Saint se tarda mucho arreglándose.

Por más que Saint gritó que no era cierto, nadie intervino por él, porque sabían que es por celos que me lo estaba llevando. Al entrar, cerré la puerta, lo bajé y fue cuando se vino sobre mí para besarme como un loco, lo más maravilloso del mundo.

- Amo cuando los celos te hacen perder el control conmigo.

- ¿Por qué gritabas que te bajara entonces?

- ¿Qué querías que gritara? ¿¡Hazme el amor Zee y demuestra que soy tuyo!? - Bajó su mirada, parecía que ocultaba algo.

- ¿Qué sucede Saint? ¿Quieres confesar algo? ¿Una fantasía tal vez?

- Fantasías no, eso te lo diré cuando estemos en casa.

- Entonces, ¿Qué pasa?

- Durante dos años tuve control sobre mi adicción; pero llegaste tú y te robaste ese control.

- Eres tú quien tiene control sobre mí; te amo tanto Saint.

- Yo te amo mucho más Zee. - No abrazamos.

- ¿Quieres descansar un momento antes de salir?

- Sí, pero descansa conmigo.

Lo acompañé hasta la cama, nos acostamos, me encanta ver cómo Saint se queda dormido casi de inmediato. Me acosté sobre él, estaba tan emocionado escuchando los preciosos latidos de su corazón, que pronto, yo también me quedé dormido.

Habían pasado algunas horas cuando desperté, revisé mi celular y solo faltaban 25 minutos para irnos, así que traté de despertarlo. Comencé tocando su rostro, apreté sus cachetes gorditos, pero no logré nada, fue ahí que decidí hablarle mejor.

- Saint, despierta, ya es tarde.

- No quiero, déjame dormir. - Dice sin abrir sus ojos.

- Me parece perfecto, así no vamos al pícnic. - Se levanta de una.

- ¡Ya desperté, ya estoy, me lavo la cara y nos vamos!

- No quiero ir, estoy seguro que van a tocarte...

- ¿Qué pasa si dejo que me toquen? - Se acercó mucho a mi rostro.

- Entonces, te castigaré. - Mordí su labio inferior.

Se puso a reír muy fuerte, mientras fue al baño, lavó su cara, sus manos y sus dientes, incluso me atrevo a decir que se ve más hermoso. Luego hice lo mismo y bajamos con la misma ropa, mi familia estaba haciendo los últimos preparativos.

Todos estaban muy contentos, la verdad a mí no me gusta la idea de que estén tocando lo que es mío, así que estoy poniéndome celoso. Saint por otra parte, se dispuso a ayudar a mi mamá con la comida, hasta que mi prima dijo.

- ¿Les parece normal esto?

- ¿Y ahora de qué rayos hablas? - Le contestó Tommy.

- De ellos dos, digo, ¿Desde cuándo un adicto al sexo hace buena pareja con un Striper?

- ¿Zee tú? - Se veía sumamente preocupado.

- Saint, espera, puedo explicarlo.

Ni siquiera me dejó decir nada, solo salió corriendo a nuestra habitación y cuando iba a perseguirlo, Lou pidió disculpas. Sabía que no era culpa de ella, desde que llegó debí decirle a Saint que ellos ya lo sabían, pero estaba buscando el momento ideal.

- Tranquila Lou, iré por él.

- No Zee, déjame hablar con él.

- Pero mamá.

- ¡Está bien! Saint está asustado y creo que ya es hora de que conozca otro secreto de la Familia Pruk...

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top