06
¿Cuanto tiempo había pasado? Quizás no mucho para Adán y Eva, quienes apenas habían tenido dos hijos, pero uno de ellos mato al otro por celos, ahora la tierra tenía más y más hombres, aunque lo que ellos ignoran, es sin duda lo más emocionante. En ese tiempo, Yoongi había descubierto que podía crear sus propios "ángeles", aunque decidió darles el nombre de "demonios", seres con alas negras que hacen muchas travesuras.
Tal fue su ejército, que decidió visitar a SeokJin, aunque Hoseok y el resto de los ángeles guerreros no les permitieron entrar, causando una pelea innecesaria hasta expulsarlos del lugar. Solo pudo observar el enojo en el mayor y la forma tan cruel en la que le daba su nuevo nombre, Lucifer, que significa "ángel caído" o "portador de luz", aunque esta es una luz bastante negra.
Yoongi se encontraba sentado en su bastante imponente trono, porque sí, ahora tenía su propio reino, el "infierno", tenía sus súbditos y por ende, ahora eres el rey, el rey de todo ese infernal lugar, divirtiéndose de todo lo que sus demonios causaban y del terror que incluso a los ángeles de Dios llegaban.
También en ese tiempo, SeokJin se había agregado dos arcángeles más a su reino, Sariel, el encargado del purgatorio y de las almas de los hombres que pecan, y Remiel, el que se encarga de las almas de los resucitados, aquellas almas puras que tienen las puertas del cielo abiertas porque se las ganaron en vida.
Claro, Yoongi también tenía algunos demonios que eran especiales, aunque la mayoría eran demonios débiles que solo asechaban a las personas para hacerlas pecar, tenía otros seis a los que les habían entregado más poder y tareas especificas, los llamó los siete pecados capitales, Lujuria, Avaricia, Envidia, Gula, Pereza, Ira y Soberbia, siendo el mismísimo Yoongi, el último pecado, según los ángeles que los expulsaron del cielo.
- ¿Yoongi? - Una voz lo sacó de sus pensamientos.
- ¿Que necesitas, Jungkook? - El menor sonrió antes de entrar, era uno de sus pecados favoritos, la lujuria.
- Solo quería ver como estabas - Jungkook se acercó con una sonrisa coqueta, acercando sus manos a los hombros del rey, acariciándolo con suavidad con toques de deseo - Quizás necesitas distraerte un poco ¿Quieres divertirte conmigo?
Yoongi sonrió antes de tomar al menor del brazo, sentándolo en sus piernas, dedicándose a besar su cuello, escuchando los suaves jadeos que Jungkook dejaba escapar. No era más que sexo, solo una forma de divertirse cuando las cosas en la tierra se volvían aburridas.
Jungkook se deshizo de sus ropas, dejando ver su tan marcado abdomen, el menor era un deleite para los ojos de cualquiera y no era para menos, su trabajo era seducir a las personas. Yoongi mordió con cuidado el cuerpo de Jungkook, desde su cuello hasta su abdomen, dejando marcas sutiles que sabía, se borrarían en pocas horas.
- Andas rudo hoy - Yoongi sonrió antes de morder con más fuerza en la oreja del menor - Me encanta que te distraigas, Yoongi
- Me encanta tenerte, Kook, haces que deje de pensar en él - Acarició con cuidado el cabello del menor antes de dejar un corto pero lujurioso beso en sus labios - Ahora girate, hoy tengo ganas de follarte fuerte
- Entonces no te contengas
Ambos rieron antes de que el menor se girara, quedando apoyado del trono mientras Yoongi se desvestía para posicionarse detrás de Jungkook, alineando su miembro en la entrada, introduciéndose sin pudor alguno, comenzando a penetrar con fuerza he intensidad, una de las ventajas de Jungkook, al ser el demonio de la lujuria, no requería preparación, su cuerpo se adaptaba a la perfección.
Cuando terminó, se alejó de el menor para volver a vestirse, tomando nuevamente asiento en su trono e indicándole al menor que se sentara en sus piernas. Jungkook obedeció y se dedicó de dejar caricias en el cuello de su mayor, procurando dejarlo lo más relajado posible.
- Yoongi - La voz de uno de sus demonios se hizo presente mientras entraba a la habitación - Te tengo noticias
- Espero que sean interesantes, Nam - El hombre asintió, Kim Namjoon era el pecado de la avaricia y uno de los que mejor trabajo hacia en su reino, por eso le tenía mucha confianza.
- Lo es - Sonrió antes de acercarse - Dios envió a uno de sus arcángeles a mandar un mensaje a una mortal
- ¿Y que tiene de emocionante que enviara a Taehyung a dar un mensaje?
- El mensaje es lo importante, pues escuché cuando le dijo a la mortal, que ella daría a luz al hijo de Dios
Yoongi se quedó en silencio, sintiendo su cuerpo tensarse - Que... Interesante
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***
Estamos avanzando, nuestro Yoongi ahora es el Rey del inframundo *-*
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