05

Yoongi reía mientras observaba las divertidas reacciones de los animales del paraíso, siempre que su Señor estaba ocupado en observar las nuevas reacciones que Adán y Evan tenían con sus nuevas vidas, el ángel se dedicaba a bajar para disfrutar del hermoso lugar donde los humanos ya no podían estar.

Siguió su recorrido, acercándose a los árboles de frutas para probar cada una de ellas, tan deliciosas y tan diferentes la una de la otra, realmente eran un manjar para sus papilas. Dejó de probar las riquísimas fresas cuando un árbol llamó su atención, era aquel árbol del que no debería comer.

Sabía que no debía, era desobedecer a SeokJin, pero, le causaba curiosidad saber a que sabia esa extraña fruta y lo que pudiera causar en él si la comía, se preguntaba si comiéndola seria más útil para su Señor. Tomó una de las frutas entre sus manos, acercándola a sus labios, dispuesto a morderla cuando se detuvo, simplemente no podía.

- ¿Que estas haciendo, Yoongi? - Giró al escuchar una voz, topándose con los horrorizados ojos de uno de los arcángeles de Dios - ¿Pretendes ser igual a nuestro Señor? ¡Eso es una blasfemia!

- N-No, yo solo...

Ni siquiera le dio tiempo de explicarse, el arcángel ya se había marchado en su camino al cielo. Suspiró antes de extender sus alas, de seguro tendría que explicarle a SeokJin que todo era un mal entendido, él jamás lo desobedecería a propósito, lo amaba después de todo.

Cuando estaba por llegar al palacio un grupo de ángeles lo detuvieron, Hoseok estaba al frente, ese era el ejercito de su Señor y el arcángel lo observaba con tristeza y desilusión en sus ojos, como si estuviera profundamente decepcionado de él. No entendía que había pasado hasta que la imponente presencia de SeokJin se abrió paso entre todos los presentes.

- SeokJin, yo...

- ¡Tenias prohibido acercarte a ese árbol, Yoongi! - El ángel guardó silencio antes la fuerte voz - Me desobedeciste y sabes que mereces un castigo

- Pero, yo...

- ¡Pero nada! - Yoongi se quedó en silencio, observando como SeokJin luchaba con las lágrimas que comenzaban a acumularse en sus ojos, lo que estaba a punto de hacer, destrozaba su corazón - Debes irte de mi reino, Yoongi

- Pero, SeokJin...

- ¡Largo!

Bajó la mirada, todos los ángeles los observaban, sabía que todo esto le dolía a SeokJin, podía sentirlo en su corazón y también sabía que debía hacerlo, porque el hecho de ser su favorito, no significaba que no fuera castigado si desobedecía una orden de su Señor, así como habían sido castigados Adán y Eva.

Se alejó del lugar, bajando a la tierra, al menos aun podía visitar ese hermoso lugar, aunque supuso que ese seria ahora su hogar hasta que pudiera ganarse de nuevo el perdón de SeokJin. Se recostó frente a un árbol, observando a los animales hasta que uno se acercó a él, enredándose en su cuerpo con delicadeza para que el ángel lo acariciara.

- Hola, pequeña serpiente, al parecer ahora ambos somos marginados - Sonrió, viendo como la criatura le atraía con su cola una fruta, sabia que fruta era - Supongo que aun haces lo que te mandé a hacer, pero Adán y Eva no están ¿Porque me la ofreces a mi?

No necesitó una respuesta, él era ahora el único habitante de aquel lugar a quien la serpiente pudiera ofrecerle la fruta. Sonrió antes de tomarla, su aroma era dulce y algo dentro de él le decía que debía hacerlo, que debía morderla, después de todo, no había ser en ese mundo ni en ningún otro que mereciera ser como su Señor, sino él, porque los unía un lazo irrompible.

- Quizás sea más útil para él si puedo pensar como él - Mordió la fruta y tragó sin detenerse a arrepentirse, sintiendo como sus pensamientos se abrían, sus alas se tornaban de un color negro al igual que sus prendas, de ahora en adelante tendría una mejor perspectiva.

***

***

Bueno, de aquí en adelante ya no tenemos al tierno ángel Min Yoongi :D

Más tarde subiré CICATRICES y House of Cards

Sonrían y muestren esos lindos dientes de Conejitos :D

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