Capítulo 1
" ¿Cual es el precio que estarías dispuesto a pagar?"
Noah, una joven de bellos orbes color avellana, cabello negro y piel clara y suave como la porcelana era una señorita de 17 años de edad la cual se encontraba enferma de forma terminal, la joven se la había pasado en hospitales toda su vida, sus padres buscaban con desesperación una ayuda, alguien, algún médico que pudiera darles una esperanza a la cual aferrarse... Pero era inútil, todo apuntaba a que ella moriría en cuestión de días, por lo que toda esperanza empezaba a esfumarse. . . La joven tenía un novio el cual, se quedo a su lado pese a que ella tenía los días contados, siendo amable, cariñoso y afectivo cada vez que estaba a su lado, pero el saber que pronto la perdería para siempre le provocaba un nudo en el estomago. . .
A lo lejos, dos gatos negros observaban a la joven que descansaba en la cama de la habitación 256 del hospital mejor equipado de Londres, ambos felinos observaban a la chica calmada y con un semblante neutro. . . Pese a las escasas horas que la esperaban. . .
— ¿Alguien digno apareció ya? —Cuestiono un chico de orbes azules oscuro y cabello azul el cual se balanceaba en la orilla del edificio con una pelota en mano.
— Espera un poco mas. . . De ser que no aparezca nadie. . . Ella va a morir. —Sentenció el azabache de chispeantes orbes oscuros y patillas rizadas. — ¿Y los demás?
— ¿No es obvio? Llevando a los otros.~
— Entiendo. . . Este aroma. . .
— ¡Oh! ¡Alguien digno! —Exclamo emocionado el peliazul y levantarse de un brinco de la orilla donde se encontraba sentado.
Frente a ambos chicos de ropas oscuras, un médico apareció frente a la joven, la cual le indico que deberían de operarla para intentar salvarla, pero corría el riesgo de que ella muriera en el proceso, la joven, ante la posibilidad de poder seguir viva, aceptó de forma inmediata, haciendo que los dos chicos sonrieran y desaparecieran del techo.
El médico, un hombre azabache de orbes dorados miraba a la joven despedirse de sus padres y decía que los vería pronto, ni bien el médico terminara la cirugía, haciendo que sus padres entre lagrimas la abrazaran y les decía a la de hebras oscuras que al recuperarse la llevarían a casa...
" ¿Cual es el precio que estarías dispuesto a pagar?"
Él medico escuchaba esa pregunta en su cabeza desde hace ya varios minutos mientras esperaba que la joven se despidiera de su familia... Y joder, daría lo que fuera por salvarla... Ella era tan joven, tenía una vida por delante, una familia amorosa... ¡Incluso un novio que pese al mal pronostico se quedo a su lado! Sin duda, esa chica merecía vivir mucho mas... Incluso mas que él. . . El ya dio todo lo que tenía que dar en vida. . . Si tan solo. . . Pudieran intercambiar papeles. . .
♦ ♦ ♦ ♦ ♦
— La operación fue un éxito. . .
— Hai, Ren-sensei lo hizo de nuevo, es un médico muy habilidoso. . .
— Si que lo es. . . Esa chica tendrá una larga vida. . . —Comento una enfermera que charlaba con otra.
— Veo que lo logro. . . —Musito el peliazul que jugaba con su pelota al lanzarla por los aires y atraparla de nueva cuenta.
— Así es. . . Ven vamos, hay que darle nuestras felicitaciones al médico. . .—Murmuro el azabache que salió de ahí junto al chico de cabellos azules.
Dos gatos negros salieron del hospital, siguiendo a la joven que iba en silla de ruedas, ambos felinos miraron a la joven irse del hospital antes de dejarse caer en un vórtice oscuro que los llevo a una vieja parada de autobús en medio de la nada, un hombre que portaba un uniforme como los antiguos conductores de trenes ayudaba a la gente abordar el autobús que estaba por salir, en el lugar, 2 chicos y una chica esperaban a los otros jóvenes de ropas oscuras, los cuales se despedían de ellos y les agradecía. . .
— Tardaron . . .
— Lo lamento Mike-san, pero queríamos ver todo el desenlace de esta historia. . .
— ¿El desenlace? —Cuestiono la única chica del grupo.
— Tsk . . . Siempre viendo de mas. . . —Mascullo molesto el azabache azulado y de lentes oscuros que estaba a lado de la chica.
— H-Haruhiko n-no deberías de ser a-así. . . —Murmuro la chica antes de darle palmaditas en la cabeza.
— Tsk. . .
— Bueno, es hora. . . —Murmuro para ver la hora en su reloj el azabache de patillas rizadas y notar las manecillas moverse.
Los 5 chicos observaron al ultimo miembro abordar el autobus que estaba por salir, el médico que había salvado a la chica empezó a caminar por el pasillo de este, para observar la ventana y agradecerle a los chicos de ropas oscuras los cuales sonrieron. . . Mike, un joven de orbes platinados observaba el libro que cargaba, posando la mirada en la hoja frente a él. . .
Ren Xiao, 42 años de edad.
Falleció de regreso a su casa al ser envuelto en un accidente automovilístico, los estudios preliminares indicaron que el hombre falleció en el lugar de los hecho.
Pero lo que los medios jamas contaron y nunca contaran sera sobre lo que el hombre vio ese día, dos jóvenes, de no mas de 20 años lo miraban con ternura, a pesar del fuerte impacto que recibió su automóvil no sentía dolor alguno, provocando las risas de los dos chicos los cuales lo ayudaron a levantarse, le dijeron que todo estaba bien y que no se preocupara, nadie mas saldría herido en el accidente, provocando su alivio, notando así lo que ellos eran y sonreír un poco ante eso. . . Dejándose llevar por ellos a la parada del autobús donde miles de bellos recuerdos inundaron sus pensamientos, dejándolo en paz...
Ren Xiao, había muerto en paz.
[The End. . . Chapter 1]
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