Capítulo Tres

El monstruo de huesos










Merly se encontraba en un teléfono publico, intentando sacar con un pequeño palo las monedas que dan para el cambio desde la pequeña rejilla de la maquina. Le estaba costando a ella mucho, metió el palo hasta dejarlo atorado para que lo dejara abierto y metió su mano, doblándola lo mejor que podía hacerlo y con sus dedos sintió una moneda. 

Los cuales, Merly con sus dedos intento agarrar la mayor cantidad posible de monedas, saco la mano haciendo que el palo se cayera debido al movimiento. Con una pequeña sonrisa, Merly comenzó a contar cuánto es lo que pudo sacar. Mientras sacudía la mano, la que había metido a la maquina, por lo cual ahora empezaba a dolerle por haberse doblado en tal posición.

Era el segundo día que Merly Saltzman estaba en Beacon Hills, Merly durmió en el parque el día anterior, porque, aunque parezca extraño no le hizo tanto frio, o tal vez no lo sintió. Era como si su cuerpo entero estuviera a la misma temperatura del ambiente y se calentara recién al sentir calor por la mañana.

Eran las 12 del medio día, y Merly tenia hambre.

—¡Si!, tengo suficiente par hacer dos llamadas.—Dijo Feliz Merly, dando suspiros de felicidad. 

Comenzó a poner moneda, por moneda hasta que fue suficiente para poder llamar a alguien. Agarro el teléfono publico y lo puso en su oído, mientras que su otra mano se dirigía a donde marcaria los números, deteniéndose cuando estaba apunto de tocar un numero.

—¿Cuál era el numero de papá?, recuerdo solo los primeros 5 números pero lo demás me es confuso..—Decía la Saltzman, dándose con la sorpresa de que no se acordaba del numero. Aunque pensándolo bien, Ella nunca se lo había aprendido. Lizzie siempre le decia que para que se lo iba a aprender si tenia su celular donde lo tenia guardado en automático. 

Merly casi iba a entrar en pánico, cuando una idea se le vino a la mente.—¡MG!, me sé el numero de MG.

Mer dejo salir un suspiro agradecida de todavía recordar el numero del vampiro, comenzó a marcar los números antes de olvidarlos o confundirse. Ya listos, Mer espero paciente a que contestara debido a que se escuchaba el pitido desde la línea, Mer estuvo un rato con el timbre haciendo que se impaciente.

Iba a colgar cuando una voz contesto.

"El numero de teléfono que ha marcado, no existe.."

Merly frunció el ceño y se pregunto si había colocado mal los números. Nuevamente volvió a recordar a más detalle el numero de MG, el cual era al que estaba llamando.

—Probemos con el de Dorian. —Se dijo mientras marcaba el numero, ya que ese si se lo sabia de memoria. Puesto que su padre las había hecho sabérselos a al menos una de las tres trillizas.

Timbre, timbre, y la misma voz diciéndole que el numero no existe.

—¿Por que no funciona ninguno?—Grito Mer sintiéndose ofuscada, sin saber que más hacer.

Merly había gastado todas las monedas que logro sacar, y no se arriesgaría de que la atraparan intentando sacar más monedas, ya que a diferencia de antes. Ahora había mucha más gente afuera pasando por fuera del teléfono publico, que si bien solo pasaban, había un riesgo de que la atraparan.

Cansada, Merly salió del teléfono publico y comenzó a caminar por las calles. Dándose cuenta de que no tenia nada que hacer, por lo que sin saber que mas hacer de nuevo volvió al parque. Sentándose en la banca de cuando llego el día anterior.




[...]

Merly estuvo jugando en el parque, tanto en los juegos para niños como en el césped. Mer no tenia nada más que hacer, así que distrajo su mente lo más que pudo para no pensar en otra cosa que no sea distraerse, y así las horas pasaron hasta oscurecerse por completo.

Merly estaba planeando dormir en el mismo sitio que antes, que aunque no le agradara la idea no tenia a donde más irse, Mer suspiro dando un vistazo a los faros que iluminando el gran parque, cuando un pensamiento le llego a la mente.

«¿habrá llegado la información a papá?, siquiera pudieron dar con el?»

Merly lo pensó, le dijeron que lo llamarían o contactarían, no sabia como pero lo harían. Entonces, si ayer le informaron. Hipotéticamente entonces saben cuando vendría. Mer se levanto de la banca ilusionada con esa idea, pero había un conflicto y es que era muy de noche, debían ser como las ocho o nueve de la noche. 

—Pero un hospital esta abierto las 24 horas del día, ¿verdad?—Se dijo así misma Merly, mientras pensaba en esa posibilidad con todas sus fuerzas.

Con eso en mente, Mer salió disparada hacia el hospital, sabia el camino ya que fue una vez y aunque estuviera oscuro Merly reconocía algunas cosas que la orientaban.







Finalmente había llegado. Merly estaba parada afuera, respirando agitadamente y super cansada. No había parado de correr hasta llegar al hospital, Mer estaba a unos metros de un auto rojo, se acomodo bien su cabello que se le coló en la cara y troto para dirigirse a la entrada, pasando por el estacionamiento del lugar hasta llegar a la entrada iluminada. 

Merly ingreso sintiendo el cambio de ambiente frio a más o menos cálido, dándose cuenta de que esa no era la entrada donde había entrado la ultima vez, pero no le importo. Mer busco entre la gente a una enfermera en particular, justo al verla se le acerco rápidamente tocándole el hombro.

—Merly, volviste.—Exclamo la enfermera sorprendiéndose de volver a verla, tardando un segundo en reconocerla.  

—¿Lograron contactar con mi padre?—Pregunto Merly, con esperanza de que ya fuera a regresar a su hogar.

—No lo se aun, pero la doctora está en el tercer piso.. tal vez ella sepa.—Le informo—, Puedes usar el ascensor y..—Estaba dándole indicaciones hacia el ascensor cuando las luces comenzaron a parpadear asustando a Merly—. Diablos, eso a estado sucediendo desde hace unos minutos, ¿tal vez tumbaron un poste de luz?, no lo se, parece que no se detendrá rápido.—Menciono la enfermera dando un suspiro, tendrían más trabajo—. Solo sube al tercer piso, y no te recomiendo usar el ascensor por nada del mundo con esta falla de electricidad.

Merly abrió ligeramente los labios al no haberlo pensado mucho, la enfermera tenia razón.—Si, claro.—Asintió la menor.

 —Esta bien, me tengo que ir ya que con la falla de luz parece que ha alborotado a todos, así que tengo que irme.—Le explico alejándose—. No olvides, tercer piso Doctora Shepherd.

Merly solo asintió viendo a la mujer irse a pasos rápidos. 

—Dijo la escalera, ¿No?—Se dijo así misma Merly frunciendo el ceño, girándose hacia los lados buscando con su vista las escaleras. Ya que como dijo la mujer, era mejor no entrar en el ascensor si la energía fallaba.

Rápidamente, Mer fue hacia las escaleras y comenzó a subir temerosa de pisar mal y tropezarse, estaba oscuro y las luces de emergencia de ese pasillo de escalera no dejaba ver mucho, además la luz iba y venia. Lo que hacia que Merly pudiera desorientarse más.

Paso por el primer piso, el segundo piso y ya de ahí subió despacio, ya que se había cansado. Un suspiro de cansancio salía de la boca de Mer cada que subía otro escalón hasta llegar al piso 3, justo cuando iba a abrir la puerta y pasar al piso 3, un estruendo se escucho arriba de las escaleras donde se encontraba Merly.

Ella salto del susto y se dio la vuelta, viendo que las escaleras seguían a un cuarto piso, o lo que parecía ser más bien la azotea.

Otro golpe junto con un gruñido, grito se escucho provenir de allí. Haciendo que Mer se quede de piedra, mirando las escaleras hacia arriba. Volteo su vista a su mano, donde tenia la mano agarrada de la agarradera para empujar la puerta, miro su mano unos segundos sin saber porque no se movía.

«¡Vamos Mer!, tienes que ir con la Doctora Shepherd.

Se decia hacia si misma Merly, mientras veía como sus manos y su cuerpo no obedecían irse. Regreso la mirada a las escaleras, sintiendo que lo que iba a hacer era algo estúpido y suicida, pero vamos. Habían pasado cosas peores en la escuela Salvatore.

Merly tomo una bocanada de aire y soltó la agarradera de la puerta, comenzando a ir hacia la escalera que conducía a la azotea.   

Mer subía cada escalón con una tensión y un escalofrió horrible, Merly sentía que había algo malo pasando arriba por que cada que subía más, su corazón latía más fuerte.

Los escalones se acabaron y ella ya tenia la puerta a unos pasos, Merly trago su propia saliva mientras se acercaba. Tomando la manija y empujando la puerta hacia afuera con nervios.

Los ojos de la joven bruja se abrieron de par en par al estar afuera, veía la espalda de un ser sumamente horrible con calaveras y huesos en forma de traje a solo unos metros de la puerta.

La respiración de Merly se detuvo unos segundos, apretando sus puños del miedo que tenia, salió de su estupor cuando la cosa lanzo a una chica hacia un lado con una fuerza brutal dejándola desmayada y aturdida al impacto. 

Pensando a mil por hora, Mer no tuvo otra opción que acercarse a la espalda de aquella cosa, que se encontraba entretenido peleando con un chico que parecía estar ayudando a despertar a la que se había desmayado. 

Mer puso ambas manos en la espalda iniciando a extraer la magia de lo que fuera esa cosa, lo hacia de forma brusca y desenfrenada para que sintiera dolor y se distrajera de los chicos. El monstruo se retorció con unos gruñido de dolor. 

Merly despego las manos de la espalda y con un movimiento rápido recito un hechizo antes de que aquello se diera la vuelta para atacarla.

¡MOTUS!—Exclamo Merly en voz baja, dirigiendo con ambas manos al monstruo hacia un lado. Ocasionando que se estrelle contra la pared con un fuerte sonido. 

Merly al ver lo que hizo, miro unos segundos incrédula y sorprendida a la cosa, la cual se estaba comenzando a levantar.

—¡ADSOMNUN!—Exclamo Merly, lanzando con lo que le quedaba de magia el hechizo.

La cosa cubierta de huesos, y ahora que Mer lo veía más de cerca. Logro divisar que tenia garras de metal en las manos lista para usarlas cuando se desmayo, dejando se moverse.

Escucho unos quejidos, lo que hizo que Mer se girase de inmediato. Viendo con más claridad que un chico que parecía tener su edad se encontraba con un hilo de sangre saliendo de su boca, junto a una chica unos dos años mayor que el. La misma que ese monstruo arrojo como trapo hacia piso. 

Merly rápidamente se acerco preocupada al ver sus estados.—¿Estas bien?—Consulto Mer, extendiéndole su mano al chico. 

El chico la miro un tanto confundido aceptando su mano, Mer lo ayudo a pararse, tomando su mano y dándose cuenta de algo inmediatamente al momento de tocarlo.


«Es un hombre-lobo.»

Aseguro Merly en su mente, ya que este al agarrarle la mano para levantarse vio por unos segundos los ojos característicos de los licántropos, el brillo amarillo de sus ojos que aunque fue fugaz Mer lo pudo ver. Junto con unos dientes raros que sobresalían de la boca de él, los cuales ya no estaban.

El chico ya levantado, miro con cautela y un tanto impresionado a la chica que parecía tener más o menos su edad derrotar al Berserker sola.

Mer todavía sosteniéndole la mano, también se encontraba viéndolo, y para confirmar su teoría. Extrajo de forma suave y gentil un poco de magia, al tener las manos juntas.

El joven de ojos azules sintió un pequeño escalofrió recorrerle desde la mano hasta llegar a su cabeza, haciendo que se le ericen los vellos de su piel. Parpadeo confundido y sin dejar de mirar a la chica bajo su vista por un segundo confuso al ver como una pequeña luz naranja rojiza desaparecía de su mano, proveniente de la chica que lo tenia agarrado. 

Mer siguió la línea de visión del chico sin tenderle, dándose cuenta que todavía tenían las manos agarradas.  

De un manotazo ella dejo de tocarlo, sintiéndose avergonzada.—Creo que tu amiga necesita..

—¡Liam se acaba el tiempo, Scott!

La chica salió corriendo, luciendo asustada sin ver muy bien quien los había salvado. El chico que aparentemente se llamaba Liam, abrió sus ojos como si acabara de recordar algo de suma importancia.

Esté dudo si seguir a la chica o darle las gracias a quien lo salvo.

—Ve, debe ser importante para que salga de esa manera.—Opino Merly señalando con un movimiento de su cabeza por donde se había ido la chica, recibiendo un asentimiento de parte de él, para luego el chico Liam también bajar por las escaleras.  

Merly suspiro sintiéndose agotada tanto física como mentalmente.

—Siento como si me olvidara de.. ¡Hijo de pu..!—Merly salto del susto al escuchar algo caerse, se giro y vio que no era nada más que una parte rota de la armadura de el monstruo.

Mer se dio media vuelta y a pasos rápidos se dispuso a bajar por las escaleras, no sin antes cerrar la puerta que daba a la azotea.







[...]

Ya por fin en el vendito piso tres, Merly busco a la doctora Shepherd con la mirada, preguntando tanto a las enfermeras como a la gente en particular sobre ella, pero sin éxito de encontrarla.

—¿Dónde esta la maldita Doctora Shepherd?—Cuestiono al aire Merly, sintiéndose molesta de no hallarla.

—Aquí esta la maldita Doctora.—Se oyó una voz en su atrás, que hizo que Merly se girara a velocidad flash con los ojos muy abiertos. 

—Yo no quise..—Comenzó Mer, intentando disculparse al ver a la doctora shepherd justo atrás de ella. 

—No te preocupes, es lo mas suave que me han dicho, ¿Para que me buscabas?—Cuestiono la mujer, dándole una mirada inquisitiva a la joven.

—Quería preguntarle si tenia información de mi padre y si ya se pusieron en contacto con el. —Explico Mer, de manera muy rápida haciendo que la mujer apenas y si entendiera lo que dijo. 

—¿Nombre?—Pregunto la doctora.

—Merly Saltzman, señora.—Dijo Mer con calma.

La doctora analizo unos segundos el nombre hasta luego de unos segundos lograr recordar.—Si, intentamos contactar con el pero tal parece que no existe.—Termino de manera firme, haciendo que Merly frunciera el ceño—. Niña si tienes problemas con tu familia, esta bien. Pero no tienes que dar un nombre falso, por que sabemos que Merly Annabelle Saltzman no existe, no esta registrado su nacimiento en ningún hospital o seguro medico en ningún hospital internacionalmente. Créeme, la doctora April se encargo de buscar exhaustivamente ese misterio.

—¿De que habla?, ese es mi nombre lo juro..—Prometió la joven bruja, sintiéndose confundida sobre lo demás, sobre que no existía. Eso no podía ser posible.  

—Si, claro.—Respondió con cansancio la Dra Shepherd—. Dinos tu nombre, tú verdadero nombre y podemos..—Un pitido interrumpió el hablar de la doctora, la cual al escuchar dicho sonido reviso algo en su cintura—. Demonios, debo irme pero ten en cuenta lo que te dije, ¡pospondremos esta charla!—Explico saliendo a toda prisa del pasillo, dejando sola a Merly con miles de preguntas.


Mer se quedo unos segundos parada en medio del pasillo, sin saber que hacer o decir. Por que eso de que ella no existía era falso, ¿cierto?, no había posibilidad de algo así. De seguro debía de ser una equivocación.

Vine para nada.—Murmuro Merly sintiéndose desanimada, comenzando a dirigirse al ascensor ya que ahora no parecía haber problema con la energía.

Merly entro en el ascensor y presionó el botón del segundo piso, ella quería caminar hasta llegar a la salida y no escapar por la escalera como una delincuente. 

Las puertas se abrieron en el segundo piso, saliendo de ahí Merly caminaba lento hacia las escaleras. Doblando el pasillo cuando se topo con el chico de antes.

—¡Tú!—El chico la señalo—. Tu eres la chica que nos salvo.—Exclamo con el ceño fruncido acercándose a la bruja, mientras le daba una mirada analítica. 

—Si, soy yo..—Acepto Merly con el ceño fruncido al ver que la apuntaba, llamando la atención de algunos que pasaban cerca de ellos.

El chico Liam dejo de apuntarla y se rasco la nuca, cambiando por completo la expresión molesta y preocupada que traía consigo antes, cambiándola a una de nerviosismo.

—Quería decirte, gracias. Por lo de allá arriba.—Murmuro Liam, aclarándose la voz.

—No hay de que Liam, además creo que tu hubieras podido solo si no me hubiera interpuesto.—Garantizo Merly, dando una pequeña sonrisa la cual fue correspondida con otra, pero luego la expresión del chico se frunció en confusión.  

—¿Cómo es que..?—Balbuceo Liam, apunto de cuestionarla. 

—¿Se tu nombre?—Merly termino la palabra por el—, la chica lo grito antes de salir corriendo, ¿lo olvidas?—Menciono Mer, haciendo le recordar un poco al chico lo que sucedió en la azotea, ya que después de un pequeño análisis abrió ligeramente sus labios y luego los cerro al no tener nada que decir ante eso. 

—¿Entonces tu eres?...—Indago Liam mirándola confundido.

Merly alzo las cejas confundida y algo divertida sobre a que se refería.— Soy Merly Saltzman.—Se presento haciendo que el chico asienta su cabeza de nuevo, aunque esa no era lo que había querido preguntado.

—Bueno, nos vemos algún futuro día, Liam.—Se despidió Mer, pasando junto a el. Para luego darse un poco la vuelta y sacudir su mano en señal de adiós mientras se alejaba. 

El chico solo la miro irse en silencio, para luego darse la vuelta y dirigirse a donde iba en primer lugar.

Mer camino tranquila por el pasillo sin notar unos ojos que pasaron fugazmente sobre ella haciendo que esa persona se quede en estado de shock, la mujer se giro por completo para verificar bien si no era un engaño de sus ojos. 

Lo cual para su alivio al parecer lo era, ya que la figura de la joven había desaparecido. Merly había escapado sin querer de los ojos de la mujer.

—Enfermera McCall, la necesitamos aquí.—Hablo alguien, haciendo que la mujer identificada con ese nombre deje de mirar en dirección del pasillo, para luego seguir a su colega a donde la necesitaban.

Merly se detuvo en la sala de espera del primer piso, donde se podía ver mucha gente esperando ver a sus familiares, algunos hasta incluso durmiendo. Miro por unos segundos las sillas y luego miro la salida de donde venían entrando personas temblando del frio, ella lo medito unos segundos antes de decidirse.

Merly se volvió a girar a la sala de espera y se fue a sentar en el ultimo asiento, sintiendo lo suave que era a pesar de ser una silla, se acomodo y lentamente cerro sus ojos. Dejándose caer en el profundo sueño.   


























29/03/2024 [Escrito] [3139 palabras]

Holaaa, espero y les este gustando.

¿Algunas teorías? o suposiciones que piensen que pase en el futuro?


Los amo<3

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top