Cap. 8
Bien, es viernes por fin. Día del baile de homecoming. Son las 6:47, justo ahora terminé de hacerme el maquillaje, mamá me ayudó a peinarme y bueno, ya estoy vestida, estoy esperando a que Sam llegue.
—Ya Sam llegó— dijo mamá asomándose en mi cuarto
—Está bien, dile que bajo ahora—
Me miré una última vez en el espejo asegurándome que mi maquillaje se viera bien, luego cogí mi cartera de mano y bajé las escaleras hasta la sala dónde estaba Sam hablando con mamá.
—Awww, mírate— le dije riendo
—Mírate a ti— dijo cogiéndome de la mano haciéndome dar una vuelta
—Lo sé, toda una princesa— moví mi pelo fuera de mi hombro y él rió
—Una reina— me dijo riendo
—Eres tan cute— apreté sus cachetes y él rodó sus ojos riendo
—Okay, una foto antes de irse— nos dijo mamá
Nos tiramos como 5 fotos, luego nos despedimos de ella y nos fuimos directo a la escuela. Stefan llegó un poco antes que nosotros y nos estaba esperando.
—¡Wow! ¡Que sexys!— exclamó cuando nos vio y nosotros reímos
—No te quedas atrás, guapetón— le dije dándole un abrazo
—¿Ya hay mucha gente?— le preguntó Sam
—Más o menos— nos dijo —¿Entramos?— dijo extendiéndome su brazo
—Por supuesto— reí tomando su brazo y Sam me tomó del otro lado
Entramos a la cancha donde normalmente hacen las actividades de la escuela y admito que habían unos cuántos ya.
—Hey, mira Caroline— codeé a Sam
—Dios, ni la mires— dijo mirando hacia otro lado y yo reí
—Es linda, ¿por qué no?— Stefan miró a Sam
—¡Uf, no quieres saber!— dije riendo —Desde siempre ha tenido un crush en Sam—
—Mírate, con pretendientes—
—Cállate— Sam rodó sus ojos y nosotros reímos
—Yo le he dicho que intente aunque sea salir una vez con ella, pero él no quiere—
—No voy a salir con ella porque desde siempre me ha hostigado— me miró y yo reí —Y sí, es una chica linda, pero me da escalofríos—
—Eres un dramático— rodé mis ojos riendo —Stefan quizás se mete con ella—
—Quizás— Stefan se encogió de hombros —Es bonita—
—Lo es— asentí
—Bueno pues te deseo lo mejor si es que te metes con ella— le dijo Sam y nosotros reímos
Admito que las horas pasaron, nosotros estuvimos bailando, hablando, comiendo y ya saben. Son las 11:38 de la noche y yo estoy sirviéndome un vaso de Sprite. Stefan habló con Caroline, de hecho, y se llevan bastante bien, quizás cojan, pero bueno.
Sam está ahora mismo con Kassidy, ella ha sido literalmente la única chica con la que hemos hablado, no somos los súper mejores amigos, pero nos llevamos bastante bien con ella. También está Madison, a ella la conocimos cuando estábamos en intermedia, sexto grado para ser exactos. Kassidy ha estudiado con nosotros desde pequeños. Como sea.
Ah, casi se me olvida, Sam ha tenido un pequeño crush en Madison desde que la conoció, literal, pero no ha pasado nada entre ellos, hasta ahora. Cuando iba a darme la vuelta para sentarme en la mesa, Sam llegó.
—Hola de nuevo, ¿cogiste con Madison ya?— le pregunté caminando a la mesa
—No, tonta— dijo siguiéndome —¿Dónde está Stefan?—
-Caroline le cayó bien, llevan rato hablando— le dije mientras nos sentábamos en la mesa —¿Qué pasó con Madison?—
—Está en el baño—
—¿Y no pasó nada?— pregunté mientras bebía de mi vaso
—Pues no— se encogió de hombros —¿Y tú? Acaso nadie te llama la atención?—
—No, tonto— rodé mis ojos
—Pues, ¿qué esperas para buscar?—
—Lamento informarte que no me acostaré con nadie hoy— le dije riendo
—Aún falta prom— dijo —Faltan como 9 meses todavía, de aquí a allá pueden pasar muchas cosas—
—Es cierto— asentí —Pero tampoco voy a acostarme con nadie, así que los 50 dólares me los vas a dar tú a mi—
—Sigue soñando— rodó sus ojos y yo reí
Bueno, estuvimos unos minutos más en la escuela, como a las 12 ya todos los estudiantes se estaban yendo y bueno, nosotros igual, además de que mis pies duelen.
—Bueno los veo luego, chicos— Stefan se despidió de nosotros
—Probablemente nos veamos en estos días— le dijo Sam, yo asentí
—Probablemente— Stefan rió —Bueno, los amo, pórtense bien, los veo luego—
—Te amamos más Stef y pórtate bien tú— le dije y él rió
Nos despedimos de Stefan y luego nos fuimos de la escuela. Hoy me voy a quedar en casa de Sam, por cierto. Cuando llegamos, nos bajamos del carro y entramos.
—Sabes, tengo hambre— dije cerrando la puerta del carro con mi codo porque en las manos tenía mi celular, la cartera y mis zapatos
—¿A esta hora?— Sam me miró mientras sacaba las llaves de la casa de su bolsillo
—Bueno comí por última vez a las 7 de la noche, tonto— rodé mis ojos —Y no fue ni comida, eran papitas que tenían en el baile— le dije —Doritos, lays, cheetos— hice una mueca
—Pues te haces un sándwich ahora— me dijo abriendo la puerta
—Al parecer tu hermano está dormido también— dije mientras entraba, notando el silencio sepulcral que había y también estaba todo apagado, excepto la luz de arriba cerca de las escaleras
—Lo dudo— dijo dejando las llaves encima de la mesa —Quítame esto— señaló su lazo y yo se lo quité —Gracias—
—De nada— le dije mientras lo seguía a la cocina
—¿Vas a comer algo?— me preguntó
—Pues claro, jamás me voy a acostar con el estómago vacío— le dije dejando mi cartera en la mesa y mis tacones en el piso
—¿Quieres un sándwich entonces?— me preguntó —Yo también voy a hacerme uno—
—Bueno pues está bien— le dije —No te olvides de la lechuga—
—No se me va a olvidar— rodó sus ojos mientras abría la nevera
—Y haz el sándwich al sartén—
—Lo sé, Nora— dijo abriendo la bolsa de pan
—Ya sabía que algo hacían— escuchamos la voz de Dean haciéndonos dar un brinco a los dos
—Vas a matarnos del susto— puse una mano en mi pecho
—No estás dormido— Sam lo miró
—Nop— Dean negó con su cabeza y luego me miró a mi —Grace, casi no te arreglas así de linda— sus ojos escanearon mi cuerpo literalmente de arriba a abajo —Mírate, guapa— me agarró de la mano dándome una vuelta
—Ocasiones especiales, guapo— le dije
—Deberían haber más ocasiones especiales entonces— dijo —Te ves bien— me sonrió
—¿Verdad que si? Se ve hermosa— le dijo Sam y Dean asintió
—Si, definitivamente— Dean volvió a mirarme —Sexy —me guiñó un ojo y yo reí
—Basta, amores, me sonrojo— rodé mis ojos y ellos rieron —Bueno, me voy a ir a cambiar en lo que haces los sándwiches porque definitivamente ya no soporto tener esto puesto— señalé el traje
Cogí mi cartera y mis zapatos y salí de la cocina y fui hasta el cuarto de Sam. Busqué en su closet una de mis camisetas que he dejado de las veces que me he quedado y como obviamente no iba a quedarme sin pantalón, agarré uno de sus calzones porque no tenía pantalones míos allí. Me cambié de ropa, luego fui al baño para quitarme el maquillaje, me quité también el peinado que tenía y dejé mi cabello suelto y volví a bajar. Dean estaba en la sala y Sam estaba en la cocina con la camisa desabotonada mientras hacía los sándwiches.
—¿Te dio calor?— le pregunté riendo
—No tienes idea— dijo —Toma tu sándwich— me dio un plato
—Gracias— le dije cogiendo el plato
—Me voy a cambiar ahora, ya vuelvo— dijo y yo asentí
Sam subió las escaleras hasta su cuarto, yo cogí una botella de agua de la nevera y luego me fui a la sala y me senté en el sofá con Dean.
—Hey— me senté a su lado
—Hey— me miró —¿Cómo estuvo ese baile?—
—Bastante bien— dije dándole un mordisco a mi sándwich
—¿Te acostaste con Stefan entonces?— levantó sus cejas y yo reí
—No, idiota— rodé mis ojos y ambos reímos —Eso jamás va a pasar—
—Bueno, dicen que nunca digas nunca—
—Es cierto, pero ¿Stefan y yo?— levanté una ceja- Eso definitivamente nunca va a pasar— dije riendo —Las probabilidades de que esté con Stefan, son las mismas de que esté con tu hermano—
—¿Y cuánto es eso?—
—Cero obviamente— dije con tono obvio y él rió —Ni Sam y yo, ni Stefan y yo, jamás va a pasar— reí
—Estás decidida en tu respuesta, yo también pienso que no va a haber nada entre ustedes entonces— dijo riendo
Sam bajó unos minutos después y nos quedamos en la sala los tres viendo televisión, yo ya me había comido el sándwich.
—Hey— Sam trepó sus pies en mis piernas
—¿Qué quieres?— lo miré —No empieces a joder, ya es tarde— saqué sus piernas de encima mío
—Ay no seas tan estúpida— dijo empujándome con sus pies haciendo que me acercara a Dean, pero literal estaba aplastándolo cada vez más porque Sam me seguía empujando
—Auch, dejen de joder— nos dijo Dean —Aléjate, Grace— me empujó
—¡Pero si tu hermano es el que me esta empujando!— le dije riendo
—Sam, ya para—le dijo Dean y Sam rió
—Ya, imbécil— le di a Sam en las piernas
—Me diste duro, pendeja— dijo tirándome con un cojín
—Pendejo tú— agarré el cojín
—Por amor a Dios, ya es tarde, ¡¿quieren dejar de fastidiar?!— nos dijo Dean —Dame acá— me quitó el cojín y se lo tiró a Sam
—Oh acabas de elegir guerra— Sam lo señaló con su dedo
—Tú elegiste guerra primero— Dean rió
—Es cierto— asentí riendo
—Oh, ¡¿entonces estás del lado de él?!— exclamó Sam
—¡Por supuesto que sí!— reí —Tú empezaste a joder cuando nosotros dos estábamos tranquilos—
—Eres una pendeja— me sacó el dedo del medio —Vete del lado de Dean, es más, dile a él que sea tu mejor amigo ahora—
—Dean, ¿quieres ser mi mejor amigo?— lo miré
—Encantado de serlo, guapa— asintió y yo miré a Sam
—Ya tengo un mejor amigo, celoso— me encogí de hombros y él me miró mal
—Hicimos un pacto cuando teníamos 7 años, ¿vas a hacer un pacto con Dean ahora?— se cruzó de brazos
—¿Qué pacto?— preguntó Dean
—No fue un pacto— rodé mis ojos riendo —"Una promesa"—
—Y fue que no importara que pasara, siempre seguiríamos siendo amigos— dijo Sam —Mejores amigos, perra traidora—
—Eres un celoso— le dije riendo
—Sammy, Grace ahora también es mi mejor amiga— le dijo Dean
—Yo la conocí primero— le dijo Sam
—Pero yo la vi primero que tú, de hecho— Dean se encogió de hombros
—¿Me viste primero que Sam?— lo miré riendo
—Sí, tengo un vago recuerdo, pero creo que mamá le había llevado a Natalia un pie de fresa que había hecho— dijo —Yo la acompañé hasta tu casa—
—Creo que recuerdo eso— reí
—Oh, ¡¿recuerdas haber visto a Dean primero que a mi?!— exclamó Sam —Esto es genial—
—Ay ya celosín, tú fuiste el primero en todo lo demás— rodé mis ojos riendo —Dean sólo me vio primero que tú—
—Igual me siento celoso— cruzó sus brazos —Yo soy tu mejor amigo, no Dean—
—Bueno, ahora Grace también es mi mejor amiga— Dean pasó su brazo por encima de mis hombros
—No, Nora es tu amiga— dijo Sam y yo reí
—Mejor amiga—
—No peleen, puedo tener dos mejores amigos— les dije riendo
—Stefan Salvatore ya ocupó ese espacio— Sam rodó sus ojos
—Pues Dean Winchester va a pelear por ese espacio entonces— Dean se encogió de hombros
—No puede ser— pasé una mano por mi rostro y reí
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