Cap. 10
Mi celular empezó a sonar haciéndome despertar de un brinco. Estiré mi mano hasta la mesita de noche para cogerlo y contesté sin mirar la verdad.
—¿Hola?— bostecé frotando mi ojo
—Grace—
—¿Dean?— me senté en la cama y miré mi reloj en la mesita de noche, son las 2:13 de la madrugada
—Hey, perdón por despertarte, pero necesito tu ayuda— dijo y escuché como un quejido
—¿Estás bien?—
—¿Me puedes abrir?— me preguntó
—Pues sí, pero Dean...— antes de que dijera algo, me colgó la llamada
Rodé mis ojos soltando un suspiro y me paré de la cama. Salí de mi cuarto y bajé las escaleras lo más cuidadosa posible para no hacer ruido, abrí la puerta con cuidado y Dean rápido se dejó caer encima mío.
—¡Por Dios, Dean!— exclamé del susto y lo aguanté como pude —¡¿Qué carajos te pasó?!- lo miré, tenía la cara golpeada
—Luego te cuento— hizo una mueca
—Ven— lo jalé dentro de la casa —No hagas ruido— le dije en voz baja
Volví a cerrar la puerta y subimos a mi cuarto con cuidado para que mamá no se despertara.
—¿Me explicas?— lo tiré en mi cama y cerré la puerta de mi cuarto
—No puedo— dijo mirándome
—¿No puedes?— me acerqué a él —Vienes a las dos de la mañana a mi casa hecho mierda ¡¿y vas a decirme que no puedes explicarme que carajos te pasó?!—
—Grace, ahora no puedo— dijo y yo solté un suspiro
—Ya vuelvo— rodé mis ojos mientras entraba al baño
Busqué alcohol, servilletas, vendas y una crema triple antibiótico para ponerle cuando le limpiara los golpes.
—Siéntate— me senté en la cama y él se sentó —Al menos dime como te hiciste esto—
—Me cayeron encima, ¿qué parece?— me dijo y yo le pasé una servilleta húmeda por la frente —Ahh, suave— se quejó y yo lo miré
—¿Por qué viniste a dónde mí?— pregunté mientras seguía limpiándole la cara
—Porque no puedo llegar a casa así—
—¿Y en dónde estabas?—
—En un lugar— dijo y lo miré —No puedo decirte, Grace—
—¿No puedes o no quieres?—
—Ambas—
—No me digas entonces— rodé mis ojos
Le limpié la sangre de la cara, que no era mucha y solo tenía golpes pequeños, gracias a Dios porque no pensaba coserle nada a nadie a las putas 2 de la mañana.
—¿Me puedes mirar?— lo agarré del mentón para poder ponerle la crema en los golpes
—Podría mirarte toda la noche— me dijo y yo fruncí mi cejas
—¿Estas borracho?—
—No— negó con su cabeza
—¿No?— levanté una ceja
—Bueno, tomé un poco, pero no estoy borracho— dijo —Creo—
—¿Te duele?— le toqué el golpe de la mejilla
—¡Auch, Grace!— se quejó empujando mi mano —Claro que me duele, está abierto, estúpida— dijo y yo reí
—Era para estar segura— dije riendo y le puse de la crema con mi dedo en los golpes —Ya está— dejé la crema a mi lado —¿Tienes algo más?—
—Creo que me di en la espalda, pero no sé si tengo sangre—
—A ver—
Él se quitó la camisa y Dios.. qué espalda.
Okay, Nora, tienes que concentrarte y no en la espalda de Dean. Yo sacudí mi cabeza y vi el golpe que tenía. Era más un raspón.
—¿Con qué te diste?— le pregunté pasándole una servilleta húmeda secando el poquito de sangre que tenía
—En realidad no sé— dijo, tenía el golpe en la parte de arriba, cerca del hombro —¿Está sangrando mucho?—
—No, es sólo un raspón— negué con mi cabeza y mojé la servilleta con alcohol —No grites— le dije y le pasé la servilleta encima del golpe
—¡Grace!— se quejó entre dientes arqueando un poco su espalda —Maldición—
—Cálmate, ya terminé— le puse una curita —A ver tu cara— lo cogí por el mentón y él me miró
Y aunque tuviese los golpes, siento que se ve más lindo que nunca. O sea, desde siempre he pensado que Dean es un chico bastante atractivo, pero aja. Una cosa es estar pensándolo y otra muy diferente es tenerlo aquí sentado en mi cama viéndome con esos ojitos verdes que siendo sincera, me encantan.
Estoy hablando del hermano de mi mejor amigo.
Crecimos juntos.
Qué me pasa.
—¿Vas a quedarte viéndome así?— habló sacándome de mis pensamientos —Tu cara está muy cerca de la mía y ya sabes— me guiñó un ojo
—Déjate de cosas— rodé mis ojos y solté su rostro
—¿Qué te pasa? ¿Te pones nerviosa?— bromeó y yo lo miré
—Sí, de hecho— asentí y él se quedó mirándome —Basta, Dean— empujé suavemente su rostro y él rió
—Okay, okay, perdón—
—Creo que ya estás como nuevo- dije guardando las vendas en la cajita —¿Qué vas a hacer mañana?—
—¿A qué te refieres?—
—Bueno, tu mamá eventualmente te va a ver la cara— le dije —¿Qué vas a decirle?—
—No lo sé, algo me inventaré— se encogió de hombros —Bueno, creo que debo irme ya— dijo poniéndose la camisa otra vez y yo asentí
Salimos de mi cuarto y lo acompañé hasta la puerta otra vez.
—Gracias por contestarme y no decirme que no— me miró
—No me agradezcas— me recosté del marco de la puerta —Además, creo que tú harías lo mismo conmigo—
—Tienes razón, creo que haría eso y más— asintió —Y perdón por despertarte—
—No importa, tranquilo— reí un poco —Me dices que excusa le dices a Mary—
—Te dejaré saber— dijo riendo
—Y ponte hielo en los golpes— dije —Para que no se te vean tan hinchados—
—Lo haré— rió —Te veo luego, Grace, descansa—
—Tú también, Dean— le di una pequeña sonrisa
Él salió de casa y yo cerré la puerta con seguro. Apagué las luces de abajo y volví a mi habitación. Me aseguré de botar las servilletas y también de guardar las cosas que usé, luego me volví a acostar en la cama y en minutos me quedé dormida.
A la mañana siguiente, me desperté como a las 9 de la mañana. Usé el baño, lavé mis dientes y luego bajé a desayunar, mamá estaba allí de hecho.
—¿No trabajas hoy?— le pregunté
—A las 4— asintió —Me llamaron hacen como 15 minutos para avisarme—
—¿Me quedaré sola?—
—Como si no te gustara— rodó sus ojos divertida y yo reí —Mañana es domingo y ya sabes lo que significa—
—La verdad no— fruncí un poco mis cejas —¿Domingo de qué?—
—Bueno, domingo de hacer algo divertido— dijo —Vayamos al cine, ¿hace cuánto no vamos?—
—Me parece bien— asentí riendo
La verdad tengo una relación bastante buena con mi mamá, quedó embarazada de mi cuando tenía 17 y mi papá tenía 20. Y se preguntaran por mi padre, bueno él murió hacen 10 años ya, yo tenía 7 cuando lo mataron, digamos que estaba un poco involucrado en la calle y ya saben, ese fue el motivo de su muerte. Pero mi mamá y él no estaban juntos para ese tiempo, ellos se separaron cuando yo tenía 2 años, nunca se habían casado, pero luego yo siempre veía a mi papá y pasaba tiempo con él. Más o menos igual a como Jacob pasa tiempo con su papá luego de que mamá y Daniel se divorciaran.
Mamá conoció a Daniel cuando yo tenía 6 años y se dejaron cuando tenía 14 años, Daniel fue esa figura paterna durante esos años y lo adoro, la verdad. Desde entonces mamá no ha vuelto a salir con nadie, sí ha tenido uno que otro muchacho con el cual sale dos o tres veces, pero nada oficial por ahora.
Bueno como sea, me preparé el desayuno, cuando terminé de comer me fui a la sala y estuve con mamá viendo Grey's Anatomy, le encanta esa serie. Admito que las horas pasaron y la verdad no hice nada interesante.
Dieron las 3 de la tarde y mamá ya estaba preparándose para irse, yo estoy en mi cuarto sentada en mi ventana dibujando cuando mi celular empieza a sonar, lo cogí y vi que era Sam así que contesté.
—¿Qué pasó?— me pegué el celular al oído
—A que no adivinas quien va a salir con Madison en la noche—
—¡Omg! ¡¿Enserio?!— exclamé riendo —¡Por fin!—
—La verdad pensé, ya estamos en nuestro último año así que yolo—
—Me alegro por ti— reí —¿A dónde irán?—
—Creo que vamos al cine primero y luego estaremos en el centro comercial un rato— dijo —O al revés—
—Bueno me mantienes al tanto—
—No seas enferma, no vamos a coger—
—No pensé nada de que iban a coger— rodé mis ojos —Es sólo que estoy emocionada, Madison ha sido tu crush desde siempre—
—No desde siempre, exagerada— bufó y yo reí —¿Qué vas a hacer tú hoy?—
—Pues quedarme aquí supongo— dije —Llamaron a mamá para trabajar a las 4 de la tarde—
—¿No se suponía que estaba libre sábados y domingos?—
—Pues sí, pero bueno— me encogí de hombros aunque no me viera —Anyway, a que hora te vas a ver con Madison?—
—Como a las 6 creo—
—Bueno, pues estaré esperando para saber como te va en tu date—
—Lo sabes—
Hablé por unos minutos con Sam hasta que colgamos. Mamá ya se fue al trabajo y yo me fui a la sala y me quedé viendo NCIS por un buen rato, creo que había maratón. Me estaba dando hambre así que me paré y fui a la cocina, pero la verdad no encontré nada así que fui a mi cuarto y me puse un jean, una camisa de manga larga y mis chanclas y volví a bajar. Apagué la televisión, cogí mi celular, mi cartera y mis llaves y salí de casa.
Caminé hasta el diner y 5 minutos después llegué. Entré y para mi suerte no había casi nadie, como 5 personas comiendo. Hice la fila y vi a Dean y la verdad me sorprendí.
—¿Qué haces aquí?— me preguntó al verme
—¿Qué haces aquí tú? Creí que no trabajabas los sábados—
—Solo trabajo lunes a viernes, pero me llamaron para cubrir un turno— me dijo —A ti no esperaba verte aquí un sábado a esta hora—
—Digamos que me aburrí de estar sola y tengo hambre— le dije —Y tu hermanito está en un date—
—Eso me dijo— rió —¿Entonces estás sola? Pobre—
—Muy gracioso— rodé mis ojos y él rió
—¿Qué vas a pedir?— me preguntó
—La verdad no sé— dije mirando el menú —Y no quiero cheeseburger— hice una mueca
—Waffles, ¿quieres?— me miró —No te hagas, sé que te encantan—
—Sí, pero ya son las 6 de la tarde—
—Como si hubiese una hora para comer waffles— rodó sus ojos —Dime si quieres, yo mismo te los puedo hacer—
—¿De verdad?—
—Claro, tonta— asintió —¿Quieres o no?—
—Bueno está bien— dije —Y para tomar...—
—Batida, extra whipped cream— dijo y yo asentí —¿Fresa o vainilla?—
—Esta vez voy a coger vainilla— reí —Por favor dime que son menos de 10 dólares porque sólo traje eso— le dije abriendo mi cartera
—$8.82— dijo riendo
—Gracias Dios— rodé mis ojos y le di el billete de $10
—Okay, ve a sentarte, en un rato te llevo las cosas— dijo dándome el cambio y yo asentí
Me fui a sentar en una mesa pegada a la ventana y me puse a mirar hacia afuera en lo que esperaba la comida. Como 15 minutos después, Dean me trajo los waffles y la batida y yo me puse a comer. Cuando terminé, eran las 7:16. La verdad no había nadie en el diner, solo una señora tomándose un café, en lo que comía las personas que estaban se fueron. Yo me paré de la mesa y llevé el plato y el vaso hasta el estante donde estaba Dean.
—Estaban ricos— le dije poniendo el vaso y el plato en el estante
—Me alegra que te hayan gustado— me miró —¿Quieres más batida?—
—Bueno ¿hay refill?—
—Se supone que no, pero a ti te lo doy—
—¿No te van a despedir por darme un refill?— dije riendo
—Por Dios— rodó sus ojos mientras cogía el vaso
—¿A qué hora sales hoy?— le pregunté mientras me sentaba en una de las sillas altas
—A las 10— respondió —Me toca cerrar—
—¿Te gusta cerrar?—
—Sí— asintió —Es bueno porque si sobra postre, me lo llevo—
—Buen punto— reí
—Además, luego de las 5 de la tarde casi no viene mucha gente—
—¿Entonces prefieres trabajar 4 a 10?—
—Exacto— asintió —Además puedo tenerte de compañía a ti o a Sammy mientras limpio el diner—
—Cierto— asentí
—Pero si no tienes quien te recoja a Topeka, entonces no podré ir yo por ti—
—Ay ni te preocupes por eso, tonto— rodé mis ojos —Me puedo regresar en el bus—
—Prefiero buscarte yo— dijo —Ya sabes, para estar seguro de que estás bien—
—Ya sé, ya sé— rodé mis ojos y él rió
—Aquí tienes tu batida— me volvió a dar el vaso —Y extra whipped cream-a dijo echándole whipped cream encima
—Gracias, guapo— dije cogiendo un sorbeto
—De nada, guapa— me dio una pequeña sonrisa —¿Vas a irte a tu casa ahora?—
—¿Me estás botando ya?—
—No seas estúpida, claro que no— chasqueó su lengua —Sólo pregunto—
—Bueno pues si— asentí dándole un sorbo a la batida —¿Por qué?—
—Por saber, tonta—
—¿No quieres quedarte solito hasta las 10?— bromeé
—Chistosa— rodó sus ojos riendo y yo reí
—¿Tu mamá te vió?— le pregunté
—Sí, de hecho— asintió
—¿Y qué pasó?—
—Le dije que me di con el gabinete en la cara—
—Tremenda excusa— reí —¿Y te creyó?—
—Para mi sorpresa sí— dijo riendo
—Genial— negué con mi cabeza riendo —¿Quieres que me quede hasta que salgas?—
—Bueno, ¿quieres quedarte conmigo?— me preguntó recostándose del estante
—Bueno sólo si tú quieres— me encogí de hombros riendo
—Bueno pues sí me gustaría que te quedes— asintió —Así no me aburro— dijo y yo reí
—Pues me quedo entonces— dije y le di un sorbo a mi batida —Además tu hermano en un rato se supone que llegue de su date con Madison y obviamente quiero saber absolutamente todo—
Admito que nos quedamos hablando, ma verdad solo vinieron como dos personas al diner y ya son las 9 de la noche. Yo sigo sentada en la silla alta frente al estante y bueno, Dean está del otro lado.
—Ya te dije que jamás vas a ver que pase algo entre Stefan y yo, bájate de esa nube— le dije a Dean
—Que tonta eres— negó con su cabeza y yo reí
—¡Es mi mejor amigo, idiota!— exclamé riendo
—Supongamos que no lo es— se encogió de hombros —Yo pienso que se verían bien—
—Si no fuese mi mejor amigo, no lo sé, quién sabe, pero igual no, es extraño— hice una mueca —Es como si dijera que tendría algo con Sam—
—Pero Sam es diferente— rodó sus ojos —Se conocen desde bebés casi, Stefan no—
—No voy a estar con Stefan, Dean— dije riendo —Ni con Stefan, ni con Sam, ni con Damon y probablemente tampoco contigo—
—Okay, entiendo, ¿pero por qué?—
—Porque crecimos juntos— reí —Aunque obviamente son atractivos, no va a pasar—
—Por lo menos piensas que somos atractivos—
—Lo son— asentí —Son mis amigos, pero no estoy ciega—
—Y dices que es extraño estar con alguno de nosotros, en fin— rodó sus ojos —La hipocresía—
—No sabía que era un crimen admitir que tengo amigos lindos—
—No a menos que quieras coger con uno—
—¡Que no!— exclamé riendo y vimos a Sam entrar al diner
—¡Hey llegaste!— Dean lo miró
—Llegué— asintió
—¿Cómo te fue?— le pregunté
—¿Qué hicieron?— le preguntó Dean —¿Se agarraron de manos?—
—¿Se besaron?— pregunté yo
—Oh por.. ¡¿Se besaron?!— exclamó Dean, yo reí
—Cálmense por amor a Dios— Sam rodó sus ojos mientras se sentaba en la silla de al lado mío —No, no nos besamos, bola de chismosos—
—Tenía esperanzas de que pasara hoy— puse una mano en mi pecho como si tuviese el corazón roto
—¿Cómo te la pasaste?— le preguntó Dean
—Bastante bien, la verdad— respondió él —Fue un buen date—
—Que emoción— hice un puchero —Estoy tan feliz de que estés saliendo con Madison que siento que voy a llorar—
—Ay no seas ridícula— me dijo riendo —Además no estamos saliendo aún, sólo fuimos al cine—
—No puedo esperar a que empiecen a salir entonces— dije —Sadison—
—Creí que yo era el que creaba los nombres— Dean ladeó su cabeza
—¿Shippeandome con Stefan?— rodé mis ojos riendo
—Nefan se oye bien— se encogió de hombros —Y Samison se escuche mejor—
—Samison definitivamente no se escucha mejor que Sadison— negué con mi cabeza
—Creo que ambos se oyen bien porque se parecen mucho— Sam rodó sus ojos
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Les dejo a Dean golpeado en multimedia, todo un papucho con su cara tallada por los ángeles 🥰
Espero que les vaya gustando la historia, más o menos luego del capítulo 15 las cosas se ponen mejor 😉
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