Cap. 1
*es agosto, último año escolar para Sam y Nora*
Son las 7:16 de la mañana, el día está algo nublado y me estoy preparando para ir a la escuela. Sam siempre me busca y vamos caminando, aveces cogemos el bus y otras veces Dean nos lleva, pero es rara la vez. Anyway. Bajé a desayunar y en la cocina estaban mi mamá y mi hermano. Tengo un hermano menor que se llama Jacob y tiene 9 años.
—¿Quieres pancakes o quieres avena?— me preguntó mi mamá
—Avena— contesté mientras agarraba un vaso y me servía agua
—Hoy tengo que llevar a tu hermano al dentista, tiene una cita— me dijo
—¿A qué hora?— pregunté sentándome en la mesa
—A las 3, lo recojo en la escuela y voy a llevarlo— dijo —Puedes regresarte con Sam, ¿verdad? Sino, vengo a buscarte—
—Tranquila, claro que puedo volver con Sam, siempre regreso con él— le dije y ella me dio el plato de avena —Gracias—
—De nada, cariño— me dio una pequeña sonrisa —Jacob apúrate, hay que ponerte los zapatos —le dijo mientras salía de la cocina
—Ya estoy terminando, mamá— le dijo él mientras bebía de su jugo —Noris— me llamó
—¿Si?—
—El viernes tengo que hacer un trabajo especial para ciencias, ¿me puedes ayudar?— me preguntó
—¿Qué tienes que hacer?— le pregunté
—Un dibujo del sistema solar—
—Claro que te ayudo— asentí —Mañana lo empezamos, ¿si?—
—Está bien— asintió parándose de la mesa —Gracias—
—De nada— reí un poco
Él dejó su plato y su vaso en el fregadero y salió de la cocina. Yo terminé de comer y lavé las cosas, luego fui a mi cuarto y terminé de prepararme, dejé mi cabello suelto y me puse mis converse blancas. La verdad nunca voy tan wow a la escuela, hoy tengo puesto una camiseta color amarilla, un jean claro y las converse blancas, ni tan siquiera me maquillo. Eran las 7:32 y recibí un mensaje de Sam de que estaba esperándome afuera. Agarré un abrigo, mi mochila y mi celular y bajé las escaleras hasta la sala. Le avisé a mamá que me iba y salí de la casa.
—Uhh, alguien al parecer no se despertó bien— dije al ver a Sam —¿Y esa cara? ¿Qué pasa?—
—Que mi hermano verdaderamente sabe sacarme de quicio— me dijo mientras empezábamos a caminar
—¿Qué pasó ahora?— le pregunté
—No sabes la pelea que se acaba de formar porque mamá le encontró alcohol en el cuarto— rodó sus ojos —Y sí, tiene 21 y puede hacerlo, pero no sabes cuánto cansa oír a mamá peleando de que "esa es su casa y no podemos hacer lo que nos dé la gana mientras vivamos en ella"—
—¿Dean ya está trabajando?— le pregunté —Dijiste que había ido al diner el otro día—
—Sí fue, de hecho— asintió —Dijo que quedaron en llamarlo y entonces le darán una cita para la entrevista—
—Bueno, al menos quedaron en llamarlo, espero que lo acepten si lo hacen—
—Yo también— asintió —Anyway, dejando a un lado el tema de Dean, espero que nos toque en el mismo grupo porque estoy cansado de estar en el mismo salón que Caroline— hizo una mueca y yo reí
—Yo también espero que nos toque en el mismo grupo—
Llegamos a la escuela a las 7:56 y fuimos a la oficina a pedir nuestros horarios.
—Hola, Loren— le dijo Sam a la secretaria
—Hola chicos, ¿listos para su último año?— nos preguntó
—Algo así— me encogí de hombros —Tienen nuestros horarios—
—Hubo un problema con los horarios de los de último año, estamos trabajando en eso— nos dijo —Al parecer se hicieron más horarios y hubieron estudiantes que se dieron de baja y ahora hay un descuadre—
—¿No están hechos entonces?— le preguntó Sam
—Hay que volver a hacerlos para que cada maestro tenga un grupo— le dijo Loren y Sam y yo nos miramos
—En cuatro años, nunca te he pedido nada, Loren— empezó a decir Sam y ella levantó una ceja, yo reí —Pero por favor, ¿podrías hacer que Nora y yo estemos en el mismo grupo por fin?—
—Sabes que no puedo meter la mano en eso, Sam— le dijo
—Por favor, es nuestro último año, cuando me gradúe ya no volveré a joderte— le dijo —Y me vas a extrañar, lo sé, así que por favor hazme este último favor—
—Hazle tu carita de perrito— codeé a Sam
—No, no me hagas ojitos, no va a pasar— Loren lo señaló y Sam la miró
—Loren— se quejó —Por favor— le suplicó y Loren soltó un suspiro
—Si me despiden es culpa tuya— le dijo y yo reí —Yo haré sus horarios—
—Eres la mejor secretaria que esta escuela va a tener— le dijo Sam y ella rió
—¿Tenemos clases hoy?— pregunté yo
—Bueno, se supone que se queden porque toman asistencia, pero la verdad no hay grupos hechos así que no se puede dar clases, son cientos de estudiantes de último año— nos dijo —Firmen aquí para que tengan la asistencia de hoy— nos dió un papel
—¿Y luego qué?— le preguntó Sam mientras firmaba y luego me pasó el papel a mi
—Luego se van a sus casas, pero Loren no fue la que los mandó— nos dijo
—Gracias, Loren— le dije entregándole el papel de vuelta
—Los veo mañana— dijo y nosotros salimos de la oficina
—Entonces, ¿qué hacemos?— Sam me preguntó mientras salíamos de la escuela
—No sé, ¿qué quieres hacer?—
—No sé— dijo —Vayamos a casa y allá decidimos—
Nos fuimos de la escuela y fuimos a casa, mamá ya no estaba obvio, ella sale de casa más o menos a la misma hora que yo, lleva a mi hermano a su escuela y luego se va a trabajar. Mi mamá es enfermera y hay veces que puede estar todo un día trabajando, al igual que la pueden llamar a cualquier hora para que vaya al hospital.
—Ah, genial— dijo Sam
—¿Qué?— dije mientras buscaba en mi mochila las llaves
—Dean está en casa— me dijo y yo miré hacia al frente para ver el carro de Dean estacionado frente a su casa —¿Qué rayos buscas?— me miró
—Las putas llaves— dije mientras seguía buscando en mi mochila —Ugh, ¡mierda!— me quejé —Las dejé en casa, joder— pasé una mano por mi cabello
—¿A qué hora llega tu mamá?— me preguntó
—Hoy llega más tarde porque tiene que llevar a Jacob a una cita en el dentista— bufé —Genial—
—Relax, ven, vamos a casa— dijo
Caminamos hasta casa de Sam y entramos. Dean estaba en la sala, de hecho.
—Hey, creí que empezaban hoy la escuela— le dijo a Sam —Hey, Grace— me miró, siempre me llamó por mi segundo nombre, recuerdo que cuando pequeña no me gustaba mi segundo nombre y me molestaba con eso, pero he aprendido a amar mi segundo nombre y ya desde hace unos años no me molesta
—Hey, tú— respondí
—Bueno, teníamos clases, pero hubieron problemas con los horarios de los seniors así que no hay grupos formados, por lo tanto no hay clases— le dijo Sam —¿No te han llamado del diner?— le preguntó
—Sí, hace como una hora— asintió —El viernes me entrevistan—
—Eso es bueno— dijo Sam —Ven— se giró a verme a mi —¿Quieres algo?— me preguntó mientras iba a la cocina
—No, tranquilo—
—¿Qué vamos a hacer en todo el día aquí?— dijo cogiendo una botella de agua de la nevera
—Ni idea— le dije recostándome de la pared
—Sabes, ya que estás aquí, me vas a ayudar con algo—
—¿Qué cosa?—
—Ven— me jaló del brazo
—No puedo creerlo— rodé mis ojos mientras subíamos las escaleras
—Bien— dijo llegando a su cuarto —Necesito que me ayudes con esto— señaló y yo miré el cuarto de esquina a esquina y vi unas latas de pintura en el piso
—¿Con eso?— pregunté señalando las latas de pintura
—Exacto— asintió dejando su mochila en la esquina del cuarto —Papá nos dijo que podíamos escoger cualquier color si queríamos— se encogió de hombros
—¿Tu hermano ya pintó su cuarto?— le pregunté mirando los colores de pintura que tenía
—Pues que yo sepa no— dijo quitándose la camisa —¿Me vas a ayudar?— preguntó y yo lo miré
—Bueno si me lo pides así— me encogí de hombros y él me tiró con su camisa
—Déjate de chistes, asquerosa— me dijo y yo reí —Toma, cámbiate— me dio una de sus camisas —Te puedo prestar un bóxer, ¿quieres?—
—Tranquilo, traigo un pantalón en mi mochila— dije y él me miró —En caso de que me pasé un accidente, el cual tú no vas a entender— saqué el pantalón corto de mi mochila —Me voy a cambiar, ya vengo— dije y me metí al baño
Dean y Sam comparten un baño, al otro lado del baño esta el cuarto de Dean. Me cambié rápido de ropa y me hice un tuso en el pelo (o chongo o como le llamen en su país, es un messy bun). Salí del baño y Sam estaba sentado en su cama.
—Bien, ¿qué vamos a hacer?— pregunté guardando mi ropa en mi mochila
—No sé que colores usar—
Su cuarto ahora mismo estaba pintado gris, solo gris, recuerdo que cuando pequeño lo tenía pintado azul cielo y amarillo pastel, exacto, colores de niños, ya cuando tenía 11, le pidió a su papá que se lo pintara gris y hasta el sol de hoy lo tiene así.
—Okay, a ver— me senté en el piso a ver los colores, había blanco, gris claro, crema, gris oscuro, negro y azul —¿No hay más colores?— le pregunté
—Sí, están abajo en el almacén— dijo —Literal hay todos los colores creo—
—¿Puedo ir?—
—Pues claro— asintió y yo me paré del piso
—Okay, blanco definitivamente vamos a usarlo porque este cuarto necesita un poco de claridad además de la que entra por las ventanas--
—Okay, en lo que vienes voy a sacar las cosas del cuarto y a poner periódico en el piso— dijo y yo asentí
Salí del cuarto y bajé hasta el almacén de su papá que está afuera, de hecho. Miré los colores que habían allí y vi un color que me encantó para el cuarto de Sam. Traté de coger la paila de pintura, pero como era de las grandes, era demasiado pesada y no podía con ella yo sola. Entré a la casa y ya que Dean seguía en la sala, le pedí ayuda.
—Dean— lo llamé y él me miró —¿Puedes ayudarme?—
—¿A qué?— preguntó
—A coger una paila de pintura y llevarla al cuarto de tu hermano— dije y él se paró del sofá
—¿Donde está?—
—Afuera— dije y salimos al jardín
—¿Cuál quieres?— preguntó entrando al almacén
—Ese color azul— señalé —El de atrás—
—Mierda, Grace, ¿tuviste que antojarte de la que esta más lejos?— se quejó
—Perdón, pero es que ese es el más lindo— dije riendo y él sacó la paila de pintura del almacén
—Es esta, ¿verdad?— preguntó y yo asentí —Es nueva, está sin abrir— dijo dejándola en el piso
—¿Puedes subirla al cuarto?—
—Obvio— asintió cogiendo la paila
Entramos a la casa y subimos las escaleras hasta el cuarto de Sam.
—Aquí está— dijo dejándola en el piso del cuarto
—Gracias y perdón por molestarte—
—Tranquila, no estaba haciendo nada— dijo —Y de nada—
Bueno Dean volvió a bajar a la sala y yo entré al cuarto de Sam.
—A ver— dijo Sam
—Me gustó mucho éste azul— le dije —Tenía pensado en que podíamos pintar como una franja blanca arriba en la pared y el resto azul—
—¿Todas las paredes?— preguntó
—Bueno, si tú quieres—
—Okay, a empezar— dijo y me dio un rodillo para pintar
Cuando empezamos eran como las 9:20 más o menos y admito que a mitad de haber empezado, nos dio hambre así que bajamos a la cocina a comer. Son las 12:47 y estamos comiendo en la cocina, unos sándwiches porque nadie iba a cocinar obviamente, solo estamos nosotros tres en la casa. Cuando terminamos de comer, volvimos al cuarto y terminamos lo que faltaba. Terminamos de pintar como a las 3 de la tarde.
—Me duelen los brazos— se quejó Sam dejando el rodillo en el piso, tenía periódico, tranquilos
—A mi igual— dije —Ven, vamos a salir de aquí porque me estoy intoxicando--
—¿Abriste la ventana?— me preguntó
—Sí, desde que empezamos— asentí —Ven— lo jalé del brazo —A limpiar los rodillos antes de que se les seque la pintura—
—Cierto, vamos— dijo cogiendo ambos rodillos y bajamos las escaleras hasta el jardín
Sam prendió la manguera y empezamos a lavar los rodillos y sacarle la pintura.
—Toma, pon este en la pared— me dijo, yo cogí el rodillo y lo recosté de la pared para que se secara
—¿Ya el otro está limpio?— pregunté
—Sí, toma— dijo dándomelo y cuando cogí el otro rodillo, me mojó con la manguera
—¡Hijo de tu buenísima madre!— exclamé —Eres un imbécil— dije y él empezó a reírse
—¿Te acuerdas que en verano tú me tiraste a la piscina de la casa de Damon y Stef luego de que ya me había cambiado?—
—¡Creí que te habías olvidado de eso!— reí
—¡Oh, jamás!— exclamó riendo —Por fin me vengué—
—Idiota, te odio— dije riendo
—Me amas— canturreó y volvió a mojarme
—¡Sam!— grité y él rió —Muy gracioso—
—Me parezco a ti— dijo mientras apagaba la manguera
—Búscame una toalla que me muero de frío— le dije parándome cerca de la puerta
—Ya vuelvo— rió y entró a la casa
Cómo 3 minutos después me trajo la toalla y yo me sequé un poco antes de entrar. Subí las escaleras y me metí al baño. Me bañé como en 20 minutos ya que también me lavé el pelo, cuando terminé, salí de la ducha y me sequé, luego envolví la toalla en mi cuerpo y mientras recogía la ropa del piso, abrieron la puerta y yo di un brinco.
—Mierda, que susto me diste— dije poniendo una mano en mi pecho y Dean dio un brinco
—No jodas, creí que estabas desnuda, no sabes lo frío que me puse— dijo Dean pasando una mano por su frente —Deberías ponerle seguro a ambas puertas para la próxima—
—Lo sé, se me olvidó— dije —Pero ya me voy, puedes usarlo—
—Perdón—
—Tranquilo— lo miré y luego salí del baño
Cerré la puerta y me empecé a vestir, también tenia ropa interior en mi bulto porque ya saben, Andrés puede venir sin avisar aveces. Me puse otra de las camisas de Sam y busqué uno de sus bóxers para ponérmelo de pantalón. Cuando terminé, salí del cuarto y fui abajo que estaba Sam en la sala.
—¿Que hora es?— le pregunté sentándome en el sofá con él
—4:45— me dijo —¿Tienes hambre?— preguntó
—Un poco—
—Cocina algo— dijo —Mamá llega a las 5:30 así que tú nos alimentas hoy—
—¿Perdón?— lo miré —Ustedes dos son bastante grandes para cocinarse su comida—
—Ay vamos, Nora— se quejó —Solo esta vez— me dijo —¿Pretty please?— yo lo miré y me hizo carita de perrito
—Ugh, ¡bien!— dije —Voy a ver qué puedo hacer— me paré del sofá
—Nadie tiene a la mejor amiga por qué definitivamente la mejor es la mía—
—Eres un interesado— rodé mis ojos riendo mientras iba a la cocina —Espero que me ayudes—
—Si, si, si—
No hice nada wow porque la verdad no tenía ganas de estar tanto tiempo en la cocina. Hice pasta. Alguna otra cosa que se haga más rápido que la pasta? Además, yo vivo enamorada de la pasta y les cuento que a Sam y a Dean también le gusta. Hice pasta con pollo y salsa alfredo. Me tardé como 15 a 20 minutos y Sam no ayudó una mierda.
—Algo huele bien— dijo Dean entrando a la cocina —¿Ya está?—
—Bueno, prácticamente sí— asentí —Toma, prueba a ver— le di un tenedor y él cogió un poco de la olla
—Bueno, sabe mejor que hace 2 años, te digo eso—
—Eres un estúpido— rodé mis ojos riendo y él rió
—¿Podemos comer ya?— preguntó Sam entrando a la cocina
—Sí, ya pueden comer— asentí —Pero ustedes se sirven—
—¡Fine!—Sam rodó sus ojos
Nos servimos la comida y la verdad no sobró nada porque sólo hice para nosotros. Ya son las 5:30 de la tarde, yo me asomé por la ventana de la sala y vi que mamá ya había llegado. Subí al cuarto a buscar mis cosas y Sam se estaba bañando.
—Hey, voy a ir bajando a casa ya— dije entrando al baño
—¡¿Ahora que acabo de entrar a la ducha?!— exclamó —Espera a que salga—
—Sam, son sólo dos casa más abajo, relájate—
Desde siempre ha tenido la costumbre de acompañarme a casa, no importa la hora. Dean también, ambos son así desde siempre.
—Nora, incluso cuando salgas por la puerta, puede pasar algo— dijo asomando su cabeza por la cortina y yo lo miré
—Voy a estar bien, cuando llegue a casa te llamo, ¿okay?— le dije y él soltó un suspiro
—Está bien— chasqueó su lengua —Ten cuidado—
—Sí papá— rodé mis ojos y salí del baño
Cogí mis cosas, bajé las escaleras y me puse mis zapatos para irme.
—¿Ya te vas?— me preguntó Dean
—Sí, pero le dije a tu hermano que voy a estar bien que no necesito acompañante— le dije —Además se está bañando—
—Sí, pero yo estoy aquí, así que iré contigo—
—Ya no soy una niña, tengo 18, ¿sabes?— dije y él me miró
—Pues verás, no importa si tienes 30, vamos a seguir acompañándote— dijo —Vamos— abrió la puerta y salimos de la casa
—Son sólo dos casas más abajo— dije mientras empezábamos a caminar
—¿Sabías que a Lucy le robaron su cartera bajando de casa de Tyler?— me dijo y yo lo miré con una ceja levantada —Exacto y vivía 3 casas más abajo que él—
—Están exagerando—
—Maybe— se encogió de hombros —Pero así nos crió papá desde que te conocimos y así seremos hasta que te mueras—
—Oh créeme, lo tengo muy claro—
—Mientras sigamos viviendo aquí, sabes bien que no vas a venir sola a tu casa— dijo —Aunque estés molesta con alguno de nosotros—
—Lo sé, ni me lo menciones— rodé mis ojos y él rió
—Bien, llegamos, ya puedes dejar de quejarte— me dijo y yo lo miré
—No me estaba quejando—
—Right— asintió riendo
—Gracias— le dije
—No tienes que agradecerme— dijo y antes de entrar a casa le di una pequeña sonrisa
Entré a casa y cerré la puerta detrás de mi. Le envié un mensaje a Sam para que supiera que ya estaba en casa, luego saludé a mi mamá y le conté todo lo qué pasó hoy y después de eso, me fui a mi cuarto. Admito que no hice nada como hasta las 9 que me metí a bañar de nuevo y luego como a las 10 me quedé dormida para entonces mañana levantarme a las 6 de la mañana para ir a la escuela.
~・~・~・~・~・~・~・~・~・~・~・~・~・~
Bueno, primer capítulo, done ✅ y bastante largo también jajaja
Les confieso que tengo bastantes capítulos ya escritos, como hasta el 15 más o menos, aunque admito que hay dos o tres que no están terminados, pero todos están empezados, lo único que tengo que descifrar es si los subiré todos corridos o no xd
Anywayyy, espero que les haya gustado este capítulo, aunque no fue la gran cosa, más adelante se pondrá mejor, creanme jajaja
Voten y comenten ❤️
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