Capítulo 23

Ashley

<< Hundida >>

Así es como me siento, destrozada por dentro de una manera inexplicable. Mis lágrimas se desvanecían en todo el trayecto hasta casa. Siento asco de mí misma, necesito darme una ducha, dejar atrás todos esos pensamientos.

Dejo caer el agua sobre mi cuerpo, intentando diluir mis ideas, pero es imposible, siguen ahí. Caigo en la realidad, acababa de asesinar a un hombre, alguien inocente, aunque fuese por salvar al hombre del que estoy enamorada.

Cuando me dejaron salir fue un gran alivio, no iba a aguantar mucho más, tenía ganas de vomitar. Sin embargo, no esperaba la reacción de Christopher, se fue caminando lejos de mí, como si fuera la peor persona del mundo.

<< Joder >>

Dejo escapar un grito, necesito desahogarme, soltar lo que tengo por dentro. Espero que Chris me llegue a entender, lo hice por él, porque lo amo y no puedo perderlo. Salgo del baño con una toalla alrededor de mi cintura, debatiéndome entre llamarlo o no.

Percibo un impulso en mi interior que me empuja a hacerlo, por lo que termino marcándole. El teléfono da timbres y timbres, pero nadie lo coge, tal y como esperaba. Lo mejor será darle tiempo, estoy segura que pronto querrá hablar, tanto como yo quiero.

Pongo el televisor de la sala, sin ganas de beber ni comer nada, tengo repugnancia a la comida, no quiero correr el riesgo de vomitarla. Paso la siguiente hora intentando enfocarme en el documental, hasta que poco a poco se me van cerrando los ojos.

***

Christopher

Me encuentro exhausto, tanto física como mentalmente. Abro la puerta de la casa lleno de furia, tratando de dejar esos pensamientos atrás. Salí de ese lugar caminando por la carretera, donde afortunadamente un señor se ofreció a llevarme en su coche, según él, me veía sin rumbo alguno.

El cansancio se apodera de mí, aunque antes necesito ducharme, quitarme todo ese aire asqueroso de aquel sitio. De inmediato me deshago de la ropa, dejándola a un lado, mientras que abro la ducha.

El estómago se me revuelve mientras llega a mí la imagen de aquel sujeto, su cabeza masacrada ante el disparo. En serio que he tratado de buscar alguna excusa para perdonarla, pero no la encuentro. Desde el principio le advertí claramente sobre lo que esto tendría como consecuencia. Parece que no me escuchó, y si lo hizo, entonces se merece mi rechazo.

Cuando nos encontramos afuera, no podía hacer contacto visual con su rostro, era como si una barrera se interpusiera entre ambos. Tengo miedo, miedo de observarla y ver en ella a una asesina.

Siento vibrar mi teléfono dentro del pantalón, aunque no tengo el mínimo interés por saber quién es. Serán días largos, pero tendré que sobreponerme a esto, borrar de mi mente esos momentos, aún así tenga que alejarme de Ashley.

Me seco con la toalla para luego hacerme del móvil. Era evidente, Ash fue la que llamó, la rabia se me acumula más y más.

<< Es que no tienes idea de lo que hiciste. ¡Déjame tranquilo joder! >> grito furioso, nublado por la ira.

Me dirijo hacia mi habitación, incapaz de hacer algo más que no sea descansar.

—¡Por favor, no quiero morir!— grita un adolescente sentado sobre una silla.

—¿Por qué no? Matar no es algo malo, se siente bien— replica una muchacha con una voz conocida.
Es ella, ésa es Ashley.

—¡No me mate! Soy demasiado joven, quiero tener hijos y un futuro con mi novia, no lo haga por favor—

—Me gusta asesinar, se siente una adrenalina extra, ya es imprescindible, no puedo vivir sin ello— esta mujer no puede ser la chica de la que estoy enamorado, es un monstruo.

—Se lo suplico, no me haga daño—

—Estúpido—

Retumba en mis oídos el estruendo del disparo, no lo puedo creer.

Abro los ojos confuso, me hallo arriba de mi cama en medio de la oscuridad. Corro impulsado hacia el baño, arrodillándome en el servicio y dejando salir lo que estaba reteniendo. Daba por hecho que tarde o temprano iba a vomitar, aunque no de esta manera.

Me cepillo los dientes, intentando dejar atrás ese sabor a vómito. La cabeza me da vueltas, doy mi máximo esfuerzo por vaciarla, pero no puedo, es imposible. Llego a la cama inseguro en si podré dormir.

Acuesto la cabeza a la almohada cerrando los ojos, convencido de que esta no será mi última pesadilla.

Salutes para todos. ¿Qué tal estáis? Bueno, capítulo intermedio que nos muestra el estado de ánimo de Ashley y Chris. Ya vemos el enfado de este último. ¿Qué opinan ustedes? ¿Están de acuerdo con su actitud o discrepan? TIC TAC TIC TAC...
¡Buona giornata para ustedes!

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