Capítulo Final
La enorme mansión que antes se mantenía en silencio y sin la presencia de Jimin, ahora es diferente, por que Jungkook se terminó de mudar a la mansión por petición de Jimin.
Ahora ya no es por el trabajo, ahora es diferente, las risas de ambos, los besos y abrazos, todo el romance se puede percibir en casa rincón de la enorme y elegante mansión.
Jimin tiene cinco meses, lo que se supone que esta muy cerca para dar a luz, y su pancita a crecido, cosa que Jungkook ama completamente.
A seguido las normas de Namjoon, lo cuida en todo momento y cumple cada antojo.
Aunque aveces Jimin siente que exagera, por que literalmente no lo deja hacer nada. El amor que hay entre ellos es capaz de verlo en sus acciones y en sus ojos que brillan cada vez que se ven, en sus risas contagiosas al compartir momentos felices.
— Jungkook, por favor. Solo iré a la cocina, no es necesario que vayas conmigo.
Pero el humano negó, ni el mismo Jimin lo haría cambiar de opinión, así que lo tomo de la cintura y sostuvo su mano para empezar a bajar las escaleras.
Y Jimin solo suspiro rendido, dijera lo que dijera, Jungkook no le haría caso.
— ¿Haz tenido antojos? — preguntó Jungkook una vez llegaron a la cocina.
El embarazo de Jimin iba tranquilo, uno que otro antojo que Jungkook se encargaba de cumplir, las náuseas desaparecieron a los cuatro meses, ahora son pocas las veces cuando las tiene.
La mayor parte del tiempo pasa durmiendo, despierta solo para comer y vuelve a dormir. Jungkook ama poder consentirlo.
A pedido de Jimin, o más bien, orden de Jimin el trabajo lo ha instalado al despacho de Jimin, dónde se encarga de todo lo que le corresponde. Y temporalmente Taehyung es quién a tomado el mando para que Jimin no tenga que hacerlo y pueda tener un embarazo fuera del trabajo.
— Desperté por eso, las fresas que trajo el señor Lee las dejé aquí, se me antojaron con chocolate.
Respondió Jimin y Jungkook se tenso.
— ¿F-fresas?...
Jimin asintió yendo a buscarlas al refrigerador, pero para su sorpresa, las deliciosas fresas que él recuerda no están.
Incluso bajando las escaleras podía degustarlas, rojas y jugosas, solo para él.
— Jeon Jungkook, ¿donde están mis fresas?
Se giro molesto para ver al humano que sonreía inocente, pero más bien parecía una mueca.
— Cariño...
— Nada de cariño. Quiero mis fresas. — Casi gruño molesto. Tenía unas enormes ganas de comer las fresas.
— Está bien, lo lamente, ayer me las comí. — Confesó Jungkook — Pero ahora puedo ir a conseguirte unas. ¿Si amor? No te enojes.
— Las quiero igual, grandes, rojas y jugosas. — demandó señalandolo con el dedo y su entrecejo fruncido.
Jungkook asintió, salió de la cocina casi corriendo a comprar las fresas de su omega.
— Joder, no debí comerlas.
Dijo cuando estuvo en el auto y se ponía el cinturón de seguridad.
💙
Media hora después Jungkook llego a la mansión con una bolsa grande de fresas tal y como su omega las quería.
Se le complicó un poco cuando una anciana ya había puesto sus ojos en la misma bolsa de fresas.
Por primera vez en su vida se puso a discutir con una anciana. La señora dijo que no era su problema si su pareja estaba embarazada, que ella quería esa bolsa de fresas para su tarta de fresa.
Al final Jungkook termino engañandola diciendole que se la daría y cuando la señora aflojó el agarre el castaño las tomo rápidamente y corrió.
Entro a la mansión con una sonrisa en su rostro, una que desapareció de su rostro cuando se dio cuenta de que habían visitas no deseadas en la sala.
Park SangMin se levantó del sofá, su rostro serio e inexpresivo, su postura recta y esa mirada tan característica de ver de menos a los demás.
— ¿Qué está haciendo aquí?
Preguntó Jungkook, Jimin no estaba, lo que le preocupaba a Jungkook.
— Eso debería preguntar yo. — Yoongi estaba al lado del alfa. Y su rostro era muy diferente al de su padre.
— Con mucho respeto, agradecería mucho si se fueran. No creo que la presencia de ambos vaya a agradarle a Jimin.
— ¿Y tú quien eres para decir eso? — preguntó molesto.
— Soy la pareja de Jimin, por lo tanto-
— ¡Tú no eres nada! — grito. — No permitiré que la vida de ese omega se arruine estando con un humano. No eres más que una poca cosa, nada comparado a los Park. Los humanos no sirven, son una basura completa e incompetentes. Lo mejor que puedes hacer por él es alejarte y dejarlo. Por que nunca estarás a su nivel.
Las palabras duras y crueles chocaron en el corazón de Jungkook. Apretó la bolsa y sintió como su garganta se cerró, quería responder, decirle muchas cosas al anciano pero parecía que no podía.
Y fue peor cuando sintió que sus ojos amenazaban con llorar.
— Y espero que los rumores de que esta en cinta de un humano sean falsos. ¡Ese niño será un bastardo!
La presencia de Jimin llego tan rápido que ninguno de los hombres lo vio venir, y no solo eso, sus ojos azules eran reemplazados por los dorados de su parte lobuna.
— ¿Qué haz dicho de mi hijo?
Su rostro estaba completamente enojado, apretaba sus puños intentando contenerse.
— Lo que haz oído
Respondió el hombre, aunque su voz se había rotó un poco y su postura había flaqueado.
— Dire las cosas una vez, padre. No te atrevas a volver a mi casa, por que no serás bienvenido, tú ya no tienes derecho a meterte en mi vida y mis decisiones. Que sea la primera y última vez que ofendes a Jungkook, por que es mi pareja te guste o no. Por que él siempre tendrá a alguien que lo defienda de personas como tú. ¿Y que crees? Ese alguien seré yo. Y último, te prohíbo que vuelvas a llamar a mi hijo como bastardo. Y el que nunca estará a mi nivel, serás tú, hagas lo que hagas, nunca llegaras a hacer ni la mitad de lo que yo he hecho.
El señor Park se quedo sin palabras, y Yoongi no lo defendió. Por que después de mucho había entendido las cosas.
— Largo de mi casa. Ahora. — le dijo— Sí tú decides seguir a nuestro Padre, Yoongi, entonces ten por seguro que tu tampoco serás bienvenido a esta casa.
Sus últimos palabras dieron una sentencia.
— Lo siento mucho padre. — Fue lo único que dijo Yoon.
💙
Después de unos minutos Yoongi se fue, Jimin hablo con él y por primera vez en su vida Yoongi haría algo por el mismo.
Y sería renunciar a la empresa, por que nunca quiso el puesto.
Jungkook estaba en la sala, sentado en el sillón mirando sus manos, las palabras del alfa no salían de su mente.
Jimin llego a su lado, desde que el señor Park se había ido Jungkook no había dicho nada. Y no había pasado desapercibido por el rubio el estado del castaño.
— Jungkook. — le llamo, sentándose al lado de él y tomando las manos del humano. — ¿Estás bien? —
Preguntó y Jungkook asintió, pero seguía sin darle el rostro.
— Hey, Kook, si estas así por mi padre, dejame decirte que no deberías estarlo.
— Tú padre es cruel.
— Lo sé.
— ¿Como pudiste soportarlo tantos años? — preguntó.
Y unas pequeñas lágrimas resbalaron.
— Por que siempre fui, y sigo siendo fuerte. Tal y como tú. No dejes que personas como mi padre te hagan sentir mal, eres más que él y cualquier persona. — Jimin tomo el rostro de Jungkook entre sus manos para que le mirara. — Te amo, tal y como eres. Promete que jamás dejaras que alguien te baje el autoestima.
Jungkook asintió con un leve puchero qué hizo reír a Jimin.
— Se supone que el embarazado soy yo. — le dijo Jimin.
— Dejame, estoy sensible y tú solo me molestas. — Jimin sonrió grande por las palabras de Jungkook.
— Eres un dramático. Pero te amo.
— Yo también te amo.
Unieron sus labios en un delicado beso, luego Jimin comió sus ansiadas fresas.
💙
Jungkook no paraba de dar vueltas en el mismo lugar, tanto que Yoongi, Taehyung y Hoseok sentían que podían marearse.
— ¿Quieres por favor sentarte? Siento que voy a vomitar de tanto verte.
Le dijo Taehyung al castaño. Pero no podían culparlo, el embarazo de Jimin había durado siete meses, lo que dura los embarazos de cambia formas.
Había entrado en labor de parto y ya había pasado media hora y no le decían nada.
Sentía que iba a enloquecer si Namjoon no aparecía. Y sus plegarias fueron escuchadas por que el alfa llegó.
— ¿Todo bien con Jimin, con el bebé?
Namjoon se quito la mascarilla y respiro.
— Sí y sí. La cesárea salió bien, tu bebé lo estan revisando y Jimin esta descansando.
Y Jungkook sintió que pudo respirar en paz, sus dos amores estaban bien.
— ¿Puedo verlos?
— Sí, en unos minutos les llevarán al bebé.
Jungkook asintió para casi correr hacia la habitación de Jimin. El omega estaba recostado en la camilla.
Jimin sonrió cuando vio a Jungkook, y el humano llego hasta donde él para besarlo.
— ¿Te sientes bien? — preguntó Jungkook.
— Sí, solo es la anestesia. Pero estoy bien. ¿Dónde está nuestro SeoJung?
Si, ellos habían tenido un hermoso niño, SeoJung.
— Lo traerán pronto.
Le dijo Jungkook. Y en efecto, una enfermera entro con el bebé en brazos y se lo dio a Jungkook. El humano lo tomo, aun con sus brazos temblando.
Y Jungkook sintió una sensación inolvidable en su corazón al ver a su pequeño.
— Es... Hermoso...
Se acercó a Jimin para que también lo viera.
— Se parece a ti. — Dijo Jimin tocando la mejilla del bebé quién permanecía con sus ojos cerrados.
— Es perfecto. Y nuestro.
Jimin asintió, dejo un beso a la frente del pequeño, con el único pensamiento de que lo amaría sin importar lo que fuera.
💙
El pequeño SeoJung ya tenía tres meses.
Y tanto para Jimin y Jungkook no había sido fácil al principio. Pero lograron encontrar la forma de poder acoplarce a la vida de ser padres.
El nacimiento del pequeño había sido toda una bomba en las redes, pues lo que eran solo rumores, Jimin salió para dar a conocer la realidad.
No dio información, solo afirmó estar en una relación con Jeon Jungkook, y haber dado a luz al primogénito.
— Miralo, no parece que es una maquina de comer. — Dijo Jungkook mirando al pequeño que se mantenía solo en pañales y en el calentito nido que Jimin le había hecho.
— Solo es un bebé. Dejalo.
— No. Hablo en serio. Pasa prendido a ti todo el tiempo.
Jimin rió y con cuidado se levantó para no despertar a SeoJung.
Jungkook lo recibió en sus brazos.
— ¿Acaso estas celoso? Amor, es solo tu hijo, necesita alimentarse de mi.
— Yo también necesito alimentarme. — Respondió Jungkook.
— ¿Es eso? Bueno, ya tengo tres meses de la operación, yo digo que si puedo alimentarte.
Le diji tocando su pecho, sus ojos azules apreciaron el hermoso anillo de compromiso que Jungkook le había dado.
— Me parece pefecto entonces, omega. Pero ahora solo quiero dormir.
El nido también se había convertido de Jungkook, pues encontraba el lugar demasiado bueno para dormir,todo el aroma de Jimin impregnado en las sábanas del nido.
— Te amo.
— Yo también te amo. — Respondió Jimin.
Se refugio en los brazos de Jungkook, lugar donde podía botar su armadura.
Es feliz, por que la llegada de Jungkook a su vida causó solo cosas buenas.
Él es Park Jimin, un omega dominante, dueño de su imperio, con una belleza etérea que nadie más puede poseer. Un omega que lucha por lo que quiere, un omega que cumple sus palabras, y se queda con lo que desea.
Y Jeon Jungkook, él humano que cayó ante Jimin, y termino siendo del omega.
Todos lo saben, por que Jimin se encarga de dejarlo claro, ese humano, es suyo, y muy pronto será Jeon Jimin.
💙FIN 💙
Helowii
Hemos llegado al final de This Is My Human, pasaron cosas que hicieron que me tardará, pero aquí estamos.
Solo falta el epílogo, para dar por finalizado todo🥺
Espero les haya gustado como a mi🫶🏼💙
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top