Capítulo 7

Capítulo 7

"Pretendiendo ser un héroe parte 1/3"

La suave brisa de la mañana chocaba contra mi cara; respire profundo, lentamente mientras llenando mi pecho del frío viento. Tenía los ojos cerrados. Concentrando todos mis movimientos en aquella respiración.

Suspire.

"Desde que Persephone se había ido de la cafetería no he sabido de ella, bueno ni que fuera acosador para saber dónde está todo el tiempo."

Me reí ante mi propio pensamiento, y decidí tocar algo.

Cabe decir que estaba en el techo del teatro, y que no me voy a matar, ya que aún no es tiempo de mi partida.

Respire profundo y me deje llevar por las cuerdas, por el sonido, solo podía pensar en el sentimiento que me generaba esa canción.

Tristeza, soledad, dolor...

Esos sentimientos que siempre estaban bajo una roca en mi corazón.

Solo, sin nadie... Como siempre lo estoy.

***

Me encontraba guardando unos materiales que el día pasado habían dejado regados en el estudio principal, hasta que oigo a mi niño tocar el violín, una melodía con tantos sentimientos ocultos.

Suspire.

Deje las cosas en el almacén, dirigiéndome a mi oficina, donde Me senté en mi escritorio y tome la taza de té humeante que se encontraba en este. Solo oyéndolo mientras tomaba.

Oigo como la puerta del teatro es abierta, algo raro al ser tan temprano en la mañana. Salgo para ver quién era la visita.

–Oh Persephone, cariño, que gusto verte– comente mientras veía como ella volteaba a verme haciendo una gran sonrisa.

–Señora blanca, hola – Dijo, mientras se acercaba a la recepción –Vengo... Ya sabe por... La práctica –Me reí al verla titubear con sus palabras.

–No te avergüences cariño, te seguiré viendo mucho por estos lugares– Dije mientras rebuscaba en los cajones del escritorio de la recepción–Toma pasa–Le dije al encontrar el carnet de entrada, vi cómo se la ponía en el cuello y me dio las gracias haciendo una leve reverencia.

Se formo un silencio, que podía ser todo menos incómodo.

–Ven pasa, te voy a ofrecer una taza de té, hoy es un día especial–Le dije mientras caminaba a mi pequeña oficina, ella asintió y me siguió tal como un patito bebe a su mamá.

–¿Ese es Axel? –Pregunto extrañada al oír la melodía sonar.

–Si cariño– Respondí invitándola a sentarse – Algunas veces viene más temprano de lo usual y sube al techo, debes en cuando toca algo– Comente sirviendo algo de té en la taza que por decoración tenía flores rosadas pastel –¿Quieres azúcar? – Ella negó y yo solo le aproxime la taza.

–¿Por qué hoy es un día especial? – Pregunto para dar el primer sorbido, al haberlo tomado rápido se había quemado.

–Se me olvido decía que estaba muy caliente, lo siento cariño– Ella hizo un ademan con la mano negando.

–Fui yo quien lo tomo muy rápido, no se preocupe–

–Y respondiendo a tu pregunta, es un día especial porque es el cumpleaños de Axel— Casi escupe el te de la impresión, yo solo me limite a pasarle servilletas.

–¡¿Es su cumpleaños?! –Preguntó con los ojos abiertos, demasiado abiertos, mientras daba unos toques en su boca con la servilleta para limpiar los rastros de té.

–Si– Sonreí viendo la impresión de su rostro- La verdad es que pocas personas saben de su cumpleaños ya que el ... bueno eso no es algo que debe estar contando una señora como yo- Intente sonar lo menos preocupada posible, pero viendo la expresión de Persephone deduzco que no lo hice bien- Entra y dale un feliz cumpleaños cariño, debe estar sintiéndose solo- Le quite la taza de sus manos, dejándola en el escritorio.

Ella rasco su mejilla, se levanta despidiéndose de mí, la vi alejándose lentamente hasta que ya no la podía percibir por mi poca visión.

–Es una de las pocas cosas que podemos hacer por el– Sonreí con tristeza, terminé mi Té y seguí trabajando como de costumbre.

"Tal vez deba hacer un pastel antes del anochecer "

Agarre mi libreta donde tenía mi lista de cosas que hacer y lo anote.

–Debo invitar a Liam ... tal vez a Dakota, no mejor ella no– Suspire y deje mi libreta de lado.

"Mi querido niño... tienes muy pocos amigos"

***

Suspire, ya había terminado de tocar la pieza que había practicado hace unas semanas.

–Debería practicar más la pieza de la competencia– Suspire, me siento en el piso de cemento y miro como el sol ya estaba en su punto de iluminar todo el pueblo.

–¿Qué haces? –

–¡¡AHHH!!­– me sobresalto al oír la voz de alguien detrás de mí, coloco mi mano en mi corazón, el cual latía muy de prisa por el susto, volteo ver quien era y me encuentro con Persephone cruzada de brazos viéndome fijamente –Me asustaste horrible Perse – Ella rodo los ojos y se aproxima a mi posición , sentándose al lado mío.

–Feliz cumpleaños – Abrí mis ojos, no le había dicho acerca de mi cumpleaños, de hecho, casi nadie sabe que cumplo años hoy.

–¿Cómo sabes que es-...

–La señora Blanca me lo dijo, si hubiera sabido de eso te hubiera traído un regalo –Ella tenía la vista en el suelo evitando mi mirada, sonreí al ver como desviaba mas su mirada de mi – ¿Cuantos años cumples? – reí colocando ambas manos atrás de mi para apoyarme y mirar el cielo.

–Cumplo 17 – Empieza a toser, yo preocupado le empiezo a dar palmaditas en la espalda – ¿por qué es tan sorprendente? – comente.

–No sabía que eras menor que yo – Esta vez fui yo quien casi se atraganta con su saliva.

"¡¿Ella es mayor que yo?!" – Abrí mis ojos al pensar eso.

Ella empezó a reírse nerviosamente –Oh me estoy sintiendo incomoda –coloco ambas manos en su cabeza para empezar a reír –Siento que estoy cometiendo un acto de pedofilia.

–No creo que seas tan grande, a ver ¿Cuántos años tienes? – Ella me miro burlona.

–Tengo 18 – ...– Tengo una razón más para poder molestarte– Sentí como una gota de sudor paso por mi cien –, No puedo creer que estuve hablando con alguien de 16, sigues siendo muy pequeño, eres un bebe para la sociedad- Agarra mis cachetes para empezar a pellizcarlos.

–No creo que sea tan importante la edad, además solo me llevas un año – Hice un puchero.

–El bebe hizo un puchero awww – Dicho esto empezó a reír.

–¡Para ya! – Aparto sus manos de mi cara, ella aun no paraba de reír, fruncí el ceño por sus acciones ella solo se empezó a reír más fuerte.

–¡NO RESPIRO! – se agarraba la barriga, yo rodé los ojos, después de varias bocanadas de aire por fin dejo de reírse para mirarme – Algún día el FBI va a ir a la puerta de mi casa –

"No da tanta risa" – Aprete mis labios, y muevo mi cabeza de un lado a otro, hasta que la miro – "Me da risa su risa..." – ya no podía tener un semblante serio por pensar en eso – "...Parece la de una tetera hirviendo"

– Ya paro– Levanto las manos que se encontraban en u barriga para formar una señal de rendición, pero aun tenia una sonrisa en su rostro.

"Tiene una linda sonrisa" – Sonreí inconscientemente.

–Gracias, ahora si puedo hablar– Ella rodo los ojos divertida de la situación, me miro esperando a que hablara – Vamos a practicar, aun hay muchas cosas que debemos pulir, aún queda una competencia que ganar– Empecé a guardar mi violín en su estuche para ir al Estudio – Vamos – me levante, sacudí el polvo y le ofrecí mi mano para ayudarla a levantarse.

Ella se quedo viendo la mano, pero la acepto, acomodo su chaqueta y de ella se cayo un paquete de cigarrillos.

–¿No muy joven para fumar? – Dije al tomar el paquete de cigarrillos en mis manos.

–Metete en tus asuntos niño– Me arrebato el paquete de las manos, y se dirigió a la puesta de la azotea del teatro – ¿no vienes? – dijo mirándome de perfil ignorando lo sucedido, no comente acerca de los cigarrillos y me limite a callarme, siguiéndola hasta el Estudio.

***

–¡Por favor! llevamos más de una hora practicando la misma parte–se quejó fastidiada Perse, la cual se removió en el banco del piano para al final estampar su cara con las teclas – si va a ser así de fastidioso, me aburriré de tocar contigo– yo solo reí por su berrinche.

–Fuera menos problemático si no te quejaras todo el tiempo, míralo por el lado positivo lo harás perfecto al final– Ella me miro.

–Positivamente te digo que no quiero hacer ni una mierda más– dijo para después dejarme de mirarme.

–"Ni qui fuiri tin mili."

–Entonces ¿Qué hacemos? – Comente mientras me sentaba en el suelo de madera, viéndola fijamente.

–Pues, no lo sé, solo algo diferente– Quito su cara de las teclas y me miro.

Duramos varios minutos sin decir nada, su mirada de intenso negro me hizo removerme en mi puesto, sentí como mis cachetes se coloraban así que decidí apartar la mirada primero.

"Es muy linda" –pensé, tapando mi cara con mis manos.

–Me decidí– Hablo tan de repente que me asusto.

–¿Ah?

–Es tu cumpleaños debemos celebrarlo– Se levantó y se aproximó a mí, agarro mi brazo, arrastrándome hasta la puerta.

"Tiene mucha fuerza"

–Espera un momento– Ella se detuvo, y me pare acomodándome la ropa – Aun no he guardado el violín – Me iba a soltar, pero ella solo me jalo devolviéndome.

–No le pasara nada, nadie pasa por aquí, tu mismo lo dijiste– Dijo como si fuera lo más obvio

–No recuerdo que te haya dicho eso – Ella rodo los ojos y me siguió jalando del brazo.

–Venga ya, solo nos iremos unas cuantas horas– Se soltó de mí, yendo a buscar su bolso– Hasta le podemos poner llave a la puerta al salir– Dude un poco en aceptar, pero al final cedi.

–Bien, creo que si necesitamos un descanso, pero solo por hoy– Ella rio.

–Okey Señorito menor de edad, vámonos de esta cueva.

–Pues esta cueva tiene mas luz que otras de verdad.

–Deja la bobada y vámonos–camino a la puerta esperándome.

Acomode el violín, dejándolo al lado del piano; agarre mi celular, guardándolo en mi bolsillo y tome mi cartera, guardándola en el otro bolsillo de mi pantalón.

–¿Ya termino el niño? – rodé los ojos y asentí.

Camine hasta estar junto a ella y salimos del lugar, caminamos en silencio, ninguno de los dos quería interrumpir el momento hablando.

"Quiero pastel"

–¿Por qué no me dijiste que era tu cumpleaños? –Pregunto aun mirando al frente.

–Pues no lo veo relevante, hace mucho que es solo otro día mas en mi vida– sonreí sin importancia– Además, apenas nos conocimos y se me vino a la cabeza decirte que dentro de poco era mi cumpleaños–

–la próxima vez, te hare un pastel.

–¿sabes cocinar? ­– pregunte sorprendido, ella me miro incrédula.

–¿En serio tengo cara que no cocino? – Negué con la cabeza ante su pregunta.

–Solo que no todo el mundo sabe cocinar y menos un pastel­–

–Tienes un punto...– Ella pareció recordar algo, ya que tenía una espléndida sonrisa en su rostro. – Además es algo que me enseño hacer mi mama, no es mucho, pero me quedan bien.

–Ya quiero probarlo, deben quedarte bien­– sonreí, no puede ver muy bien que pasaba porque cuando sonreía mis ojos se achicaban impidiendo mi visión.

–Me alegro de oírlo–Ella miraba a un lado, solo pude ver como su oreja estaba roja.

"Que linda" – reí suavemente.

Llegamos a la recepción y la señora blanca no se encontraba, así que decidimos salir dejándole una nota en la recepción.

"Señora blanca salimos, le dejamos los carnets acá"

–Ya– Dije saliendo, Persephone había salido antes que yo así que ella me estaba esperando afuera.

–Primero vamos por un café– Dijo al verme, no dije nada y solo la seguí.

"¿Quién rechazaría una invitación para tomar café?"

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Disculpen la demora del cap pero he estado ocupada, pero trato de traer todo lo antes posible.

He estado teniendo problemas de inspiracion, pero no se preocupen no pausare la historia :'3

Se que se sorprendieron al saber que Axel tiene 16  y Persephone 18,pero no se preocupen es legal (no tanto pero ya casi)  esta cumpliendo 17 jsjs

Si se preguntan que fecha es, bueno seria el 13 de septiembre, Persephone cumple el 18 de abril, Mayor por un año y varios meses jsjs

Espero que le haya gustado mucho el cap, dentro de poco procuro subir el 8.

Bai y cuidense mucho uwu.




Es lo mas cercano que encontré :'3

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