Capítulo 06

Los adolescentes corrieron con todas sus fuerzas por la zona del hospital en obras en busca de la hermana y hermano de Mike y Will. El grupo encontró a Jonathan dolorido y con sangre en varia zonas de su rostro, tratando desesperadamente de abrir una puerta con un recipiente metálico.
Jade apartó a Byers y se concentró en la puerta cerrada. La sombra rojiza rodeó la mano de la adolescente y cuando la sintió quemar su mano, la extendió. La puerta salió disparada en compañía a una bola roja oscura. Los chicos y Jonathan entraron, encontrando a Nancy y a un monstruo muy parecido al Mindflyer encima de ella, dispuesto a matarla.

Eleven alzó su brazo y sin dudarlo ni un momento atrapó al gran monstruo. Gritó con fuerza y lo aventó a todas partes de la habitación, golpeándolo furiosamente contra las paredes aún en construcción. Finalmente, lo lanzó por la ventana.
Todos pensaron que era imposible sobrevivir ante tal caída, pero luego simplemente pensaron en lo que esa cosa era capaz de soportar.

Jade agarró con fuerza la mano de Max, sintiéndose débil una vez más. La pelirroja la miró preocupada y simplemente apretó su mano. Mientras todos miraba si Nancy estaba bien, se acercó rápido a su oído.

- Si necesital algo, dímelo.-

Jade giró su cabeza para mirarla. Le sonrió dulcemente antes de asentir lentamente. Momentos después fueron sacadas por obligación de su pequeño ambiente.

Corrieron fuera de la habitación detrás de El y Jade, bajando las escaleras como si su vida (literalmente) dependiera de ello. Lucas incluso estuvo a punto de caer rodando por los escalones.
Jade tomó una gran bocanada de aire para intentar detener el cansancio. Contuvo como pudo las imperiosas ganas de lanzarse a llorar sin razón alguna. No entendía porque tenía que pasar todo esto en un lugar tan tranquilo como Hawkins y menos, a unos adolescentes en pleno verano, donde se supone que no tienen preocupaciones. Rezó por qué todo acabara muy pronto.

[...]

Jade y El estaban sentadas juntas. La pelinegra observándola atenta y tomando fuerte su mano para darle todas sus fuerzas. Ambas estaban extremadamente cansadas y sabían que iban a colapsar en cualquier momento, pero no querían parar. Mantener a los suyos protegidos era lo único que les importaba.
Jade le alcanzó otra toallita húmeda para que su mejor amiga se limpiase su ensangrentada nariz.

- Te traeré un poco de agua. Descansa mientras tanto.- Habló cálida la ojiazul, tomando suavemente el hombro de El.

La más pequeña obedeció y asintió, quitándose la banda de sus ojos algo triste de no haber conseguido nada todavía. Jade sonrió un poco al verla. El no lo veía, pero Harrington estaba muy orgullosa de ella.

- Lo estás haciendo genial, El. Sé que puedes hacerlo, no te presiones. Tú salud va por delante.- El no pudo evitar una sonrisa feliz.

- Gracias, Ede.- Agradeció aún con su sonrisa. - Creo que he encontrado algo.-

Jade le sonrió y acto seguido se levantó de suelo. Se acercó a la puerta y justo cuando iba a abrir la puerta, escucho las voces de su pelirroja y Mike hablando. Realmente, discutiendo. Algo muy normal entre ellos, pero notó que no era una discusión normal.

- Bien, ¿nos pueden aclarar unas dudas?- Los hermanos Byers y Nancy se miraron pero simplemente volvieron a observar a los adolescentes que discutían. - ¿Quién debe decidir los límites de Jade y El? ¿Mike o ellas?-

- La forma en lo que lo planteas es una mierda.- Contraataca Michael.

Jade no pudo evitar carcajear, llamando la atención de El quien trotó hacia ella con rostro curioso. Ambas entreabrieron la puerta para escuchar mejor la discusión de sus parejas.

- ¡No es una mierda, Mike! ¡Ese es tu problema! Y es esa precisamente la razón por la que El cortó contigo.-

Nancy abrió los ojos sorprendida.
- ¿El te dejó?-

- Oh, ¿estamos hablando de ser "malos novios"? Porque tú dejaste a Jade cuando tenía toda razón sobre ti.- Jade puso una mueca al recordarlo. - El me dejó porque estás conspirando contra mí. La estás corrompiendo.-

Max dejó pasar lo que dijo sobre Jade, no queriendo que la conversación siguiese otro curso.
- Iluminándola. El caso es que ninguna de ellas es tuya o mía. Son ellas mismas, totalmente capaces de tomar sus propias decisiones.-

- Están arriesgando sus vidas sin ninguna razón.-

- "¿Sin ninguna razón?"- Habla su hermana le primera vez. - Mike, esa cosa está ahí fuera haciendo Dios sabe qué.-

- Poseyendo...- Habla Lucas dándole la razó.

- Metiéndose dentro de las personas...- Continuó William.-

- Ninguna de ellas es estúpida. El conoce bien sus habilidades y Jade sabe controlarlos mejor que todos nosotros.-

- Exacto, gracias.- Espeta Max aliviada de saber que no era la única que pensaba así. - Solo El a salvado el mundo dos veces. Y Mike aún no confía en ella.-

- ¿Me estás hablando de confianza? ¿En serio?- Jade notaba la frustración de Mike desbordarse. - ¿Después de hacer que El nos espiase?-

Jade giró su cabeza hacia El, ignorando las siguientes palabras de sus amigos. Alzó una ceja algo acusadora y El sólo pudo sonreír inocentemente. Harrington puso una pequeña mueca en su rostro, que hizo a la menor ponerse roja de vergüenza. La pelinegra solo sonrió un poco y perdonó al instante a su mejor amiga, volviendo a pegar la oreja en la puerta.

- ¿Por qué estamos hablando de esto ahora?-

- Sí, ¿a quien le importa?- Dice Will harto de la discusión .

- Supongo que las novias no mienten; espían.-

- Solo estábamos bromeando.-

- ¿Hubiese sido muy gracioso verme cagar?-

- No lo hacías.-

- ¿Pero y si lo estaba haciendo?-

- ¡Pues qué asco!-

- Sólo quiero que se den cuenta de lo poco que Max tiene cuidado con los poderes de El y Jade. Igual que ustedes. Las tratan como si fuesen máquinas.-

- Yo no trato a Jade como una máquina.-

- Oh, no...- Susurra la pelinegra al escuchar el tono molesto de Maxine. Su rostro estaba un poco enrojecido por la defensiva de la pelirroja. Decidió escuchar un poco más.

- Apenas te importa ella. Sólo la estás utilizando para divertirte y para salvarte el culo del Mindflyer. El caso es que no quiero que El se muera buscando a esos esclavos que obviamente han desaparecido. Así que, ¿podemos trazar un plan nuevo? Porque la amo y no quiero perderla de nuevo.- Todos exceptuando a Max lo miraron.

- Mierda, Mike.- Cerró sus puños, dolida porque quizás sus amigos pensase que Jade no le importaba.- No soy una descerebrada ni una insensible. Me preocupo por Jade igual que tú con El. ¿Eres tan grosero de decir que no me preocupo por mi novia?- Tomó una pausa y lo miró muy enfadada. - Yo amo a Jade. Y soy la única que se acuerda de que ella también puede morir, al parecer, porque no veo a nadie apenas preocupada por ella.-

- Disculpa...-

- Sólo te interesa El, Mike. Sólo cállate.-

La sala sucumbió a un gran silencio. Jade incluso temió que su corazón se puede a través de la puerta. Se llevó una mano encima de su pecho y dejó escapar un suspiro que no sabía que tenía contenido. La sangre subió muy rápido por sus mejillas y un extraño y eufórico sentimiento se le clavó como una flecha. Max. Max dijo que la amaba. No a ella directamente, pero tuvo la fortuna de poder oírlo alto y claro.
Tomó el pomo de la puerta despacio, tomando algo se aire para bajar el color de sus mejillas. Luego recordó las palabras de Mike y observó a El. Estaba sonriendo tímidamente y tenía un ligero tono en sus mejillas, nada que se pueda sospechar.

- Um... ¿Qué pasa?- Pregunta Jade con El detrás de ella.

Las miradas se clavaron en ellas aún algo consternados por las palabras sinceras de los dos adolescentes.
Max miró a Jade y en un solo segundo era ella el tomate andante. Sintió un pequeño cosquilleo en el pecho pero lo dejó pasar creyendo que solo fue una reacción al ver a Harrington.

- Nada, nada... Sólo...- Mike trato de hablar. Bajó la mirada pensando que El no había oído nada.

- Discusión de familia.- Contestó Lucas a las chicas con una sonrisa de victoria.

- Oh...- Dijo Jade por lo bajo, intentando no mirar mucho a Max. - Lo ha encontrado.-

- ¿Encontrar a quién?-

El miró a Nancy seriamente. Al momento supo a quien se refería.

[...]

- ¿Y eso no es normal?-

- ¿Billy pasando el 4 de julio en su cuarto? No, no es normal.- Respondió Maxine.

Los ocho jóvenes estaban sentados, mirando a El con la banda negra tapando sus ojos. Jade estaba sentada a la derecha de la pelirroja y tenía a El a su alcance, lista para reaccionar a ayudarla por si algo le ocurría a su mejor amiga. Su seriedad se fue al sentir unos dedos recorrer su antebrazo con delicadeza. Los miró y sonrió mínimamente. Dejó a Max tomar su manos y la apretó fuerte.
Los ojos azules de ambas se dieron el lujo de poder apreciarse al menos unos escasos segundos, pero había sido más que suficiente.

- Quiere que lo encontremos.- Comenta Will.

- Eso es lo que más miedo da. Si vamos a por Billy, los demás esclavos nos encontrarán.-

- Exacto, es una trampa. Coincido.-

- No nos sorprenderán.- Dice Lucas con un tono extrañamente seguro para todos. - Sabremos que vendrán y vencemos a los esclavos.-

- Querrás decir: El y Jade les vencerán.- Max miró a Lucas con una ceja alzada mientras hablaba.

- Me encantaría.- Habló Jade por primera vez. - Pero es innecesario. Matar a los esclavos no detendrá al Mind Flyers. Tenemos que encontrar desde donde se propaga.- Cerró sus ojos buscando la palabra correcta. - La fuente.-

El apareció desde la cocina, con algo más de energía para seguir con la misión. Jade recordó lo que El le contó dentro de su habitación.

- Billy lo sabe. Él estuvo allí.- Dijo mirando a El con una leve sonrisa.

- En la fuente.-

- Sí, pero...- Mike trató de interrumpir, buscando algún otro modo de convencer a la chica que más le gustaba de no ir.

- Es muy una trampa, lo sé. No podemos ir a por Billy, pero creo que hay otra vía. Una forma de poder ver en dónde ha estado.- Contesta El.

Todos volvieron a tomar sus asientos. Eleven eligió un canal vacío y se sentó como india frente a la televisión. Tomó la cinta que había dejado encima de la TV. Antes de poder colocarsela, Mike se acercó a ella rápidamente, no interesándole la mirada expectante de la pelirroja.
Jade se sentó en el sillón y esta vez la pelirroja se puso entre sus piernas, con la excusa de que el asiento era muy repetitivo para ella. Harrington no dijo nada, sabiendo que a Mayfield siempre se apoyaba en sus piernas por el simple hecho de tenerla cerca.

- Se que crees que tienes que hacer esto, pero no tienes porqué. Sólo has hecho esto una vez. Y... tu madre, te quería, ella quería enseñar que había pasado. La mente de Billy, está enferma por culpa del Mind Flyer.

El lo miró, sabiendo que Mike no estaba del todo confiado.

- No puede hacerme daño. No ahí.-

- No lo sabemos.-

Jade entendió la preocupación de Mike y si también fuese por ella buscaría otra forma de hacerlo, pero no la había. Poner a El expuesta al peligro obvio que no le gustaba. Vio a Max lanzarle una mirada a Wheeler de que confíe en ella de una vez. Tomó los lados de su rostro con ambas manos y con delicadeza la jaló hacia atrás para que la pudiese ver a la cara. Max confundida le preguntó que ocurría. Jade sonrió. Inconscientemente su corazón se aceleró.

- Deja al pobre Mike preocuparse. Estás siendo muy dura con él.-

- ¡No confía en ella!- Protestó.

- Claro que sí, Maxie. Está preocupado. Es todo. No seas tan malvada.- Y para quitarle el rostro tan adorablemente fruncido, plantó un pequeño beso en sus labios. Luego, su diminuta molestia cambió por una sonrisa.

Finalmente, los ojos de todos de clavaron en la figura de Hopper, ya con los ojos tapados y concentrada para meterse nuevamente en el extraño mundo.
Harrington la miró con los nervios visibles, pero nadie los notaba ahora mismo. Estaban demasiado centrados en El.

"Tengo que entrar con ella." Pensó mordiéndose el labio.

Y así lo hizo. Cerró sus ojos e imitó lo que El hacía cuando visitaba ese desconocido lugar recóndito en su mente. Trató de ignorar las voces de sus amigos a su alrededor preocupados por El, expectuando la de Max. No la ignoró por completo. Esa era la voz que le daba mucha calma en la ansiedad que tenía encima de ella. Inconscientemente apretó el hombro de Mayfield con su mano, atrayendo su atención. La pelirroja la miró y se dio cuenta de inmediato lo que Harrington quería hacer.

- Jade, ni se te ocurra.- Dijo, interrumpiendo a todos sus amigos.

El gran grupo miró a la nombrada. Su semblante serio y tranquilo, más o menos parecido al de El cuando se prepara para entrar.
Mike no se movió mucho de su sitio y tampoco se preocupó. Sabía que El estaría más segura con Jade a su lado. Sólo El. Los demás, parecían no estar bien con la idea de que otro de ellos estuviese ahí.

[...]

Abriómis ojos al sentir sus pies descalzos sobre arena caliente y oír el sonido tranquilo de las olas del mar. Por un momento sonrió de alivio al saber que lo había conseguido.

Miró hacia todas partes. Para su suerte, El estaba a lo lejos de la playa, trotando hacia lo que parecía una peligrosa tormenta. Jade comenzó a correr hacia ella, llamándola desesperadamente con la esperanza de que la oiría.
El pasó por al lado de dos figuras masculinas. Una de un niño vestido con el uniforme de un equipo de béisbol y otra de un adulto con un guante del mismo deporte que ya había visto muchas veces antes. Neil Hargrove.

- Billy.- Suspiró con el corazón encogido.

Ese pequeño niño era el hermano de Maxine.
El pequeño Billy estaba corriendo lejos de su padre, con las lágrimas en sus ojos mientras que su padre se burlaba de él cruelmente. Se sintió por una parte identificada. Su fragilidad salió a la luz ante esa desagradable escena de abuso.

Corrió sin más, angustiada porque sentía que algo la seguía. Se adentró sin darse cuenta en la terrible tormenta. Los recuerdos de un Billy aún pequeño la golpearon demasiado rápido. Aún sus propias heridas cicatrizando como para que los de otra persona la atormente.

El hombre lanzó un puñetazo a la que es la madre de Hargrove. Más tarde, Billy llamando llororso a su madre, suplicante que de volviese a su higar.
No hubo nada más que impotencia e ira en el corazón de la adolescente.

Marica.

...

Marica.

...

¿Que está pasando?

...

Maricona

...

Puta lesbiana.

...

Asquerosa.

...

Enferma.

...

Loca.

...

Pervertida.

...

Jade corrió más rápido aún. Ahora ya no intentaba alcanzar a El. Ya sabía la fuente del Mindflyer. Sólo quería huir. Quiere llorar. Quiere terminar.

¿Dónde estaba?

¿Por qué está ahí?

- Billy, ven aquí. Esta es tu nueva hermana, Maxine.- Era el mismo hombre, con una niña más pequeña que Billy delante de él. Un pelo rizado largo y pelirrojo, que inevitablemente, hizo sonreír añorante a Jade.

- Max.- Corrigió.

Más recuerdos. Demasiados para su mente cansada.

¿Max?

...

Max.

...

¡Max!

...

...

...

...

...

Abrió sus ojos de nuevo. Estaba donde se suponía que había estado todo el rato. En la modesta cabaña de Hopper. Pero no había nadie. Absolutamente vacía. Sola. Fría.
¿Oscura? ¿Por qué oscura?

- ¿Max?- Llamó débilmente. - Max, ¿dónde... dónde estás?- Sus ojos pesaban demasiado.

El aire de sentía cargado y le costaba mucho respirar. Se levantó con dificultad del sofá y giró sobre sí misma para analizar la casa una vez más. Su fobia se incrementó al escuchar unos pasos lentos crujir la madera clara del piso. Por el marco de la puerta, apareció el temido Billy con un cigarrillo entre sus dedos índice y corazón. Pero no era Billy.

- No puede oírte.- Dijo.

Jade percibió la profundidad desconocida en su voz, pero por alguna razón no le sorprendió.
Sus piernas se sintieron débiles y tan solo se dejó caer bruscamente de rodillas en el piso, con la cabeza gacha. Comenzó a respirar más hondo, sin embargo parecía que ni respirando todo el aire de ese lugar le llenaría los pulmones de oxígeno.
Luchó como pudo contra ese cansancio.

- No debiste acompañar a El. Porque ahora puedo verlas.- Apagó el cigarrillo en el cenicero que tenía a su lado y con paso lento caminó hasta Harrington. - Todos podemos verte.-

Jade se levantó como pudo sobre sus pies y alzó la cabeza hacia el poseído. Juró poder ver la mirada de sufrimiento del chico.
Comenzó a tambalearse hacia detrás a cada paso que Billy daba hacia ella.

- Nos dejaste entrar en ti. Y ahora, dejaras que nos quedemos.-

"No."

Las palabras que quería soltar, no salían aunque quisiese. El pánico que se suponía que sentía, no estaba reflejado en su rostro. Había calma en su cuerpo. Todo era normal.

- Todo el dolor, todo el tiempo, todo el esfuerzo, para ella.- La cabeza de Jade no dejaba de seguirlo. - Y ya es hora. Hora de acabarlo. De que lo acabes.-

- No.- Logró articular.

- Y vas a acabar con ella. Y cuando ya no esté, vas a acabar con tus amigos.-

- ¡No!- Las lágrimas de desamparo salieron.

El poseído estaba ya a un solo metro de ella. Alargó su mano para tomar con suavidad su mejilla. Tan pronto que su mano la tocó, Jade notó un horroroso ardor en cada centímetro de su cuerpo. Miró de reojo su antebrazo. Las venas negras le hicieron tener un ataque en todos los sentidos posibles. La capacidad de controlar su propio cuerpo ya no existía, y no conocía nada más agobiante.

- Y después, acabaras con todos.-

El lado más humano del chico, dejó caer una lágrima. La pelinegra jamás se había sentido tan entendida antes.

No dijo nada. No pudo evitar la tan conocida activación de la que William había estado hablando antes. Su cuerpo finalmente no era de ella. Ahora solo era una cárcel de la que Harrington no pida salir.

...

- ¡Jade!-

La nombrada abrió los ojos, con la cabeza mirando a sus pies.

Eleven estaba fuertemente abrazada a Mike, sollozando desconsolada.

La poseída dirigió su oscura y vacía mirada lentamente hacia la chica pelirroja que tenía en frente.

- Jade, ¿estás bien?- Preguntó.

Los ojos azules claros de la pelinegra se tornaron negros. Las venas casi invisibles de su cuello se tiñeron de negro cuando condujo su mirada hacia El. Su mano se formó en un puño y las venas no tardaron en pintarse también de un tóxico color negro.

- ¿Jade?- Llama ahora Nancy.

No había Jade en ese cuerpo.

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perDON, LO SIENTO, DISCULPEN, PARDON.

felices 16 para mí y 2020 para ustedes JAJAJA oop-

-deli1️⃣6️⃣

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