Capítulo 04

Narra Jade

- Este eres tú.- Sonreí triste mientras observaba el dibujo de nuestro amigo.

- ¿Qué?-

Le enseñé uno de  los muchos dibujos que Will nos había hecho. Era un dibujo de yo y de Mike jugando con Will a las escondidas. Él siempre nos decía que cuando fuésemos grandes, nos mudaríamos los tres a una casa y estaríamos dibujando todo el día.
Mi pequeño Will...

- Salgo muy feo.- Dice riendo. Me uní a su risa y lo miré.

- Él dibujó lo que vio.- Volvió a reirse y sorbió su nariz.

Eleven no paraba de jugar con el SuperCom. Presentía la vena de Mike a punto de salirse de su cuello.

- ¿Puedes parar ya, por favor?- Pregunta muy cansado el chico.

Yo lo miré poniendo una mueca, pero no le dije nada.

El lo miró un momento. Su mirada se volvió enseguida hacia el aparato, ignorandolo totalmente. 

- ¿¡Estás sorda!?-

- Mike.- Le reprendí.

- ¡Creí que eramos amigos! ¡Los amigos no mienten!- Exclama él.

El lo observaba con los labios entreabiertos y una mirada de culpa en sus ojos. Aún así, no sentía nada por Will. Ella aún sabía algo que nosotros no.

- Me hiciste creer que Will estaba vivo, pero no fue así, ¡está muerto!- Se acomodó en el sillón.- Puede que intentases ayudar, pero fue al contrario, nos hiciste mucho daño.-

En ese momento, El me miró y yo negué. Eleven no me había hecho nada malo. Ella solo trataba ayudar.

- Basta, Mike.- Dije. 

Estaba sentada al lado de El, mostrándole los dibujos, aunque mucho caso no le ha puesto a ninguno.

- Lo que hiciste fue horrible. Lucas tenía toda la razón sobre ti, desde el principio.- 
- ¡Mike!- Y por fin guardó silencio.

Seguimos a lo nuestro después de esa pequeña discusión.

- ...should I stay or should I go?...- 

Mi vello se volvió de punta y observé el aparato que tenía El en sus manos. Luego, miré a Mike: él había escuchado exactamente lo mismo que yo. 
Le quité el Walkie-Talkie a El y Mike corrió hacia mí.

- Will, soy Jade, ¿me recibes? Cambio.- Dije desesperada.- ¡Will!- Pero no respondieron.

Mike me miró y luego miramos a El. Su nariz volvía a sangrar.

- ¿Era Will?- Me atreví a preguntarle a El.

Ella me sonrió sincera. Todas mis esperanzas volvieron y sentí que una parte de mí se volvía fuerte.

- Will.- Nos confirma ella.

[...]

- Woah...-

- Estás...- Mike me interrumpió.

- Muy bonita.- Acaba él.- Estás muy bonita.-

Eleven se dirigió al espejo y se observó durante unos segundos. Sonrió y miró a Mike desde el espejo.

- Pretty...-

[...]

Las puertas del gimnasio se abrieron de par en par. Toda la atención de los estudiantes y de los profesores se pusieron en nosotros. Me puse muy tensa pero lo ignoré.

- Aborten.- Susurra Dustin tratando de darse la vuelta para irse. Lucas se lo impidió, agarrándolo de vuelta y dándole vuelta.

El profesor Clarke nos llevó hasta un lugar libre apto para cuatro personas. Nos sentamos y el director siguió con su discurso.

- Will Byers era un alumno excepcional y un gran amigo para todos. El vacío que dejará en nuestra comunidad es indescriptible.- Me mordí el labio.- Quiero presentarles a Sandy Sloane, una terapeuta que...-

- Miren a cuantos falsos.- Susurré hacia mis amigos.- No sabían ni como se llamaba hasta hoy.-

Las  bajas risas de mi hermano Troy nos hicieron mirarlos. No podía creerme que esto les hacía gracia.

- ¿Qué? ¿A quién le interesa esto? Es una estupidez.- Comenzó a hacer ruidos extraños con su boca y James se rió a carcajadas.

Yo sentía como las ganas de estrangularlos se presentaba. Mi puño estaba cerrado con fuerza y mi cabeza a punto de estallar del enfado que tenía encima.

- "Era un gran estudiante".- Fingió lloriquear.- "Dejará un gran vacío en la comunidad."-

- Mouthbreather.- Murmura El.

Una media hora más tarde el pesado y repetido discurso del director y de la terapeuta por fin había terminado. Pero igualmente no me alegré, porque teníamos que irnos a clases otra vez, a escuchar a los pesados profesores. Aún así, me quedaba algo pendiente.

-  ¡Eh! ¡Eh, Troy!- Le llamé y él se giró a verme.- ¿Te parece gracioso?

- ¿Qué dijiste, bollera?- 

Hice mi mayor esfuerzo por no llorar ni romperle la mandíbula.

- Os vi riendo. Y me parece de inmaduro haberlo hecho.-

- ¿Acaso no escuchaste a la terapeuta, Harrington? El dolor puede manifestarse de formas curiosas.- Intervino James.

Noté como muchos alumnos nos rodearon.

- Además,  ¿por qué deberíamos estar tristes? Will está ahora en el país de las hadas, volando con las mariquitas, como él siempre soñó. ¡Contento y gay!- 

Comenzó a reír de nuevo. Se giró dispuesto a irse, dejándome destrozada. Pero no podía dejar que me pisoteara. Fui corriendo hacia él y le propiné un fuerte empujón.

- ¡Eres un idiota!- Le grité. Todos los allí presentes jadearon.- Me avergüenza compartir mi sangre y mi apellido contigo. Me das asco, Troy.- Algunos rieron en bajo provocando en él un odio indescriptible. 

Su mirada casi que me quemaba. Se levantó con el ceño fruncido

- Estás muerta, Jade. ¡Muerta!-

Corrió hacia mí. Sentí como el miedo entraba repentinamente en mí. 

Se detuvo en seco y yo alcé mi ceja confundida. Luego, miré hacia abajo y vi como una mancha oscura bajaba rápido por su pierna. Troy se estaba orinando encima. Todos comenzaron a reír a carcajadas. Menos yo. Era increíble, pero me sentí muy mal por él.

Me giré y vi a El con un poco de sangre en la nariz. Había sido ella. Y se lo agradezco en parte. Dio una media sonrisa y se fue realmente triunfadora mientras que se limpiaba con el dedo.

Lucas me tocó el hombro llamando mi atención.

- Jade, vamos.-

- N-no, yo... No puedo, debo irme.- Él me miró confundido y preocupado.- Estoy bien, solo... Debo irme.- Y tal y como dije, salí del instituto corriendo.

Eleven me llamó pero la ignoré. Sentía como si alguien me estuviese estrangulando. Por eso necesitaba salir. Porque sentía que me ahogaba.
Y sí, por si no se sabía, tengo ansiedad desde hace dos años, más o menos. Fin del comunicado.

Me senté en la acera a unos metros de la entrada del instituto. Me quité mi mochila y saqué dos pastillas y las tragué sin agua. 
Me sentía mucho más tranquila que antes. Decidí volver a mi casa. Ellos ya se apañarían sin mí.
Me levanté y tomé mi mochila colgándola en mis hombros. Pero el fuerte empujón de alguien me tiró al suelo, manchando mi camisa blanca con la tierra.

- Estás muerta.- Troy me agarró de los hombros y me alzó hasta la altura de su furioso rostro.

- ¿Si? ¿En serio? Genial. Vamos, pégame. Rómpeme la mandíbula en un puñetazo, ¿a qué esperas, Troy Harrington?- Me soltó bruscamente.- ¿Por qué eres tan capullo? Dime.- Lo encaré, procurando no dejar que ni una lágrima saliese.

- ¿No te das cuenta del daño que te hace tus amigos raros, Jade? ¡Tomas esos putos anseolíticos por su culpa, abre los ojos, mierda!- Le di un empujón.

- ¡No!-

- Aceptalo. Mírate, te hicieron lesbiana y una asmática.-

- No soy lesbiana.-

- ¡No soy idiota, Jade, te he visto! ¡Le das asco a todos! ¿Cuál es tu problema? ¿Por qué no admites que estás mal de la cabeza?-

- Tú, tú eres mi problema desde que nací. Déjame en paz, por favor.- Dije ahogada en lágrimas.

La alarma de incendios resonó por todos sitios. Ambos miramos hacia nuestro colegio. Yo aproveché para irme de aquí corriendo, para no escuchar los cuchillos en forma de palabras que mi propio hermano me lanzaba con pura maldad.

Big girls cry. (N/A La de Sia jsjs)
Esa, era mi canción favorita. Y por supuesto que no dudé en ponerme mis auriculares y reproducir la cinta.

No caminé ni cien metros y alguien ya me había tomado los hombros. Me giré muy asustada y me alivié al ver a Lucas.

- ¿El?- La llamé al verla con sangre y las venas marcadas en sus ojos.- Mierda, ¿qué...?-

- Luego te explicamos, ayúdanos con El.- Me interrumpe Mike.

[...]

El estaba reposando en mí regazo mientras, yo tan solo le acariciaba el cabello falso y su rostro. Sus ojos estaban cerrados, pero no estaba dormida, sino tranquila.

Los chicos, mientras tanto los chicos hablaban de algo llamado Upside Down. Mike les explicaba a Lucas y a Dustin sus teorías. Yo, a pesar de no prestar mucha atención a la conversación, lo poco que escuché, ya sabía a lo que Mike se refería. Un tanto complicado pero no demasiado. Es más, su teoría era bastante lógica y era entendible.

- Ede.- Me llamá en un susurro El.

- ¿Si?-

- ¿Qué es "bollera"?- 

Mierda.

- Es... eh... Realmente se dice lesbiana. Bollera es un adjetivo despectivo, ¿entiendes?- Pareció entender un poco.

- Y... ¿qué es "lesbiana"?-

Yo.

- P-pues... Es cuando una chica se enamora de otra chica, y no se siente atraída por los chicos.-

Ella se quedó pensativa unos segundos y me miró.

- Ede.- La miré de nuevo y agité un poco la cabeza, indicando que hablase.- ¿Yo soy lesbiana?-

No pude evitar reír de la ternura que me provocaba El.

- Yo no lo sé. Eso lo vas viendo con el paso del tiempo.-

- Y, ¿tú eres lesbiana?-

Ahí fue cuando mi corazón se paralizó y comencé a sentir el verdadero nerviosismo. Me asustaba mucho cuando la gente me preguntaba eso (aunque no eran muchos).

- A lo mejor... tal vez... puede...-

Ella me miró aún más curiosa que antes. Ahora sí que sentí presión, porque aunque no me molestaba que El me preguntase cosas, a veces preguntaba cosas que ni yo podía responderle con sinceridad. Como esta pregunta.

[...]

- Jade, te necesito, cambio... Jade, vamos, despierta, cambio... ¡Jade!- Con enfado tomé el SuperCom.

- Mike, son las cinco de la mañana, ¿que mierda quieres?-

- Necesito que me hagas un favor muy grande, cambio.- Dice alargando la 'u'.

Yo rodé los ojos y me puse los dedos en el entrecejo. ¿Por qué Mike me llama tan temprano para una idiotez así?

- ¿Qué es? Cambio,-

- ¿Puedes quedarte con Eleven durante el entierro del supuesto Will, cambio?- Bajé mis hombros y apreté mis dientes.

- ¿Otro más?  No soy una niñera, Mike. Creo que sabe cuidarse sola, y además, debo ir al entrierro de Will...-

- Por favor, cambio.-

- Está bien. Voy para allá, cambio y corto.- Bajé la antena y dejé el aparato a un lado de mi cama.

Puse mis manos en mi rostro y respiré hondo. Tenía mucho sueño. Quería mandar a Mike a la mierda. Pero también quería ir con El. No sé porqué. Quizá sea porque es la única niña a la que le he dicho que soy gay o porque no tengo muchas amigas igual que ella o quizás porque siento que El es la única que realmente me puede entender.
Y no, no me gusta.

Preparé mi mochila. Metí un paquete de chicles, el SuperCom, un paquete de snacks de papas, un libro de lectura, mis auriculares y el Walkman con algunas cintas, y, por último, una navaja. La navaja me la regaló mi tía cuando viajó a Suiza. Es preciosa, todo hay que decirlo.

Me vestí y salí de mi casa sin hacer ni un poco de ruido. Miré el reloj de mi muñeca. Eran casi las seis de la mañana. Mi calle estaba muy tranquila y eso en parte, me estresaba un poco.
No estaba del todo lejos de la casa de los Wheeler. El viaje se me hacía demasiado largo y eso me agotaba. Era raro, porque yo suelo tardar unos diez minutos en llegar caminando a casa de Mike, pero hoy, parecen que son cuarenta minutos de camino.

Unos minutos después, llegué. Fui al sótano toqué la puerta.
No me abrieron. 
Volví a tocar más fuerte. 

- ¿El? Soy yo, Jade.- Dije sin hablar muy alto.- ¿Me abres? Tengo algo de frío...-

La puerta se abrió lentamente, dejando ver el adorable rostro cansado de El. Sonrió al verme. 
No tenía la peluca puesta.

- Ede.- Su voz sonó feliz.

- Hola, El.- Entramos juntas.

Ella se sentó en su pequeña cama. Me indicó con dos palmadas al suelo, que me sentase a su lado y así lo hice.

- You look pretty.- Le sonreí sincera y ella se tocó el diminuto cabello.

- No tengo peluca...-

- Con o sin ella, eres bonita.-

- Mike dijo lo mismo.- Dijo con una diminuta sonrisa. 

Yo reí al ver la cara que puso. Hasta yo notaba como a El le atraía Mike y viceversa.

Ella cogió mi mochila y me miró, preguntando si podía mirar lo que había dentro. Yo le afirmé con la cabeza y sin más que decir se puso a rebuscar en mi bolsa. Miró con detenimiento todos los objetos que tenía en su interior, preguntándome sin pena alguna que para qué servía cada cosa. 
Me causaba dulzura pero a la vez pena, porque El no tenía ni idea de casi nada de lo que había en mi mochila. Eso significaba en las horribles condiciones en las que Eleven estaba pasando antes de nosotras encontrarla.

[...]

Narradora

Mike traspasó el papel con el lápiz, sobresaltando a la pequeña.

- Para construir un portal, haría falta mucha energía para ello. Pero tuvo que ser eso. Si no, ¿cómo llegó Will hasta ahí?-

- Claro.- Contestó El.

Pero su voz no sonaba tranquila.

- Lo que queremos saber es si sabes dónde está el portal.- Le dice Lucas.

Jade miró a su asustada amiga. Esta última negó ante el comentario de Lucas.

- Entonces, ¿cómo puedes saber dónde está el Upside Down?- Replica él.

El miró a sus manos. 
Dustin, mientras tanto, daba vueltas con una brújula en la mano, con un rostro de completa confusión.

- Dustin, ¿qué haces?- Pregunta Mike.

El rizado no contestó. Estaba tan ensimismado en su mundo que no escuchó las llamadas de sus amigos, hasta que Lucas le lanzó una almohada.
El chico miró a sus amigos aún confundido.

- Dejadme las brújulas.- Pide.

- ¿Qué?- Preguntan todos a la vez.

- ¡Vuestras brújulas, dejadmelas un momento!- Dice algo exaltado.

Todos se las entregaron, menos Jade, que no la había traído.

Mike y Lucas dejaron todos sus artilugios en una mesa.

- ¿Qué tiene esto de emocionante?- Pregunta la ojiazul alzando una ceja.

- Todas apuntan al norte, ¿verdad?-

- Sí. ¿Y?- Insiste Sinclair.

- Que ese no es el norte.- 

- ¿Qué quieres decir?- Pregunta Mike perdido.

- Lo que quiero decir es que ese no es el norte verdadero.- Hubo un momento de silencio.- ¿Ustedes son idiotas?- Lucas se encogió de hombros.- El sol sale por el este y se pone por el oeste, ¿no?- Todos asintieron.- Es decir, ese es el norte verdadero.- Señaló.

- Entonces, ¿las brújulas están rotas?-

Dustin algo frustrado suspiro ante el comentario de Mike. Tomó una brújula y se la enseñó a su amigo.

- ¿Tú ves que lleve pilas o algo?

- No.-

- No, porque no las necesitan.- Bajó su brújula y miró a Mike para ver si ya lo entendía.

- ¿Entonces que les pasa?- Pregunta la chica ahora.

- Eso es lo que me estaba preguntando antes, pero me he acordado. Un imán puede cambiar su dirección. Si hay un campo magnético más potente...-

- La aguja apuntará hacia esa fuente.- Finalizó Jade mirando a Dustin. Él sonrió.

- Y por lo que dijo el profesor Clarke, el portal sería tan potente...-

- Que distorsionaría el campo magnético.-

- Exacto.- Apoya Dustin a Mike.

- Eso quiere decir que si seguimos el norte de las brújulas, nos conducirás hacia el portal.-

Todos se miraron entre ellos y sonrieron.

El, no. 

---

-Deli

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