Capítulo 18.
Capítulo 18.
Noah miró su vaso, casi todos los cubos de hielo se habían derretido y su bebida de cola ya no sabía muy bien. De hecho, esas bebidas nunca habían sido sus favoritas, él prefería el vino.
—Lamento esto, en serio, pero no sabía a quien más recurrir— dijo algo apenado, —creerás que solo te llamo cuando necesito un favor—, pues básicamente así era en ese momento.
—Descuida— le sonrió Samuel, antes de echar un vistazo a la hoja de descripción que tenía enfrente.
Al ser Noah el presidente de una compañía de seguridad en Blue Hills, tenía a su cargo la revisión de contratos y especificaciones sobre medidas de protección y similares; la última vez hubo algunos errores en la redacción de unos manuales, así que en esta ocasión pensó en acudir a alguien más experimentado y en el cual podría confiar. Noah y Samuel se habían conocido en su adolescencia; en el pasado, el padre de Sam fue jefe del cuerpo de bomberos y trabajaba en conjunto con el padre de Noah, quien era y seguía siendo el alfa de la manada de la zona. Samuel y Noah no habían sido ni eran amigos íntimos, no se frecuentaban demasiado, pero ambos se respetaban y estaban conscientes de las fortalezas del otro; Samuel había sido un dedicado y destacado bombero desde muy joven, mientras que Noah desarrolló habilidades sobresalientes para los negocios y liderazgo corporativo, a pesar de "no haber nacido" para heredar el liderazgo de la manada.
Noah miró pacientemente al otro, esperando algún comentario sobre lo que estaba redactado en aquella hoja.
—Revisa con tu equipo la referencia de la última norma, la distancia mínima para la ubicación de los extinguidores respecto a las salidas de emergencia no es la que se indica aquí— señaló el último párrafo, —y tienes que verificar con tu proveedor la caducidad de los tanques.
Noah asintió, anotando en su pequeña libreta lo que el otro beta había dicho.
—¿Alguna otra cosa?— indagó cuando terminó de garabatear.
—No, todo lo demás está en orden.
—Bien— asintió Noah, justo cuando la mujer llegaba a su mesa a dejar los platillos que habían ordenado, Noah había insistido en invitarle el almuerzo.
Una vez que la mujer se retiró, Noah sonrió, pues estaba hambriento, había tenido varios asuntos qué atender desde muy temprano y esta reunión fue la perfecta excusa para escapar de la oficina un rato.
—A ver, platícame— dijo, —¿cómo va todo en la tienda?— porque sabía del "nuevo oficio" de Sam, incluso había recomendado el lugar a uno que otro conocido y amigos, como a Jared.
—Excelente, tiene más aceptación de la que se esperaba— sonrió también, disponiéndose a tomar sus cubiertos.
Noah asintió, —me dijiste que tienes un socio, ¿no es así?— sabía que existía, pero no le conocía, ni siquiera sabía su nombre.
—Sí, se llama Lucian es un gran tipo.
Asintió, —¿y qué opina tu padre sobre ello?
Samuel se encogió de hombros, —no tiene porqué opinar algo, fue mi decisión.
Noah comprendió, a pesar del tiempo transcurrido, aún era duro para Sam hablar sobre la razón del cambio en el giro de su oficio, y no le culpaba; así que prefirió cesar sus preguntas y dedicarse a comer.
Pero Samuel, tras el segundo bocado, fue el que continuó con su interrogatorio.
—¿Y tú, cómo estás? ¿Cómo está tu familia?— porque Sam la conocía y sabía de la existencia del hermano gemelo de Noah.
—Liam se ha mudado a otra ciudad, ahora tengo que viajar varias horas en auto para visitarle; pero está bien, le va bien— se limpió la comisura de los labios con la servilleta de tela y agrego, —y yo estoy saliendo con Lily.
Lily; Samuel la recordaba vagamente, era una muchacha muy bonita, de ojos claros y cabello castaño; cuando eran niños, ella solía defender a Liam y a Noah de los abusivos, a pesar de ser una delta.
—¿Con Lily? Nunca lo hubiera pensado— sonrió empáticamente, habría de ser bonito tener una pareja.
—Es linda y amable, muy educada, papá y mamá están contentos con ella.
Samuel estudió el gesto de Noah al decir esas palabras, no tenían que ser tan cercanos para intuir lo que sucedía, —pero tú no estás enamorado de ella— dijo.
Noah suspiró, —es perfecta, la quiero mucho, el cielo sabe que yo quiero amarla de la manera que merece.
Sam negó con la cabeza, —no entiendo, si no estás enamorado, ¿por qué sigues con ella?
—Porque estamos bien así, y porque en un futuro no muy lejano debe haber un heredero, ella es la mejor candidata.
Para Samuel las cosas no eran del todo claras, —¿ella lo sabe, sabe que no la amas?
—Sí.
—¿Y aun así está contigo?— abrió muchos los ojos, sorprendido.
—Es igual para ella; digamos que desde pequeños somos cercanos, nos acostumbramos el uno con el otro, ella tampoco me ama, pero me quiere; somos sinceros en ese aspecto; además, nuestra relación voluntaria es una manera de evitar que formalmente nuestros padres hagan el pacto de matrimonio, pues lo aprueban; pero Lily y yo no tendríamos problema en romper nuestra relación si alguno de nosotros encontrara a su pareja verdadera.
—¿Pareja verdadera?— Samuel había escuchado sobre ello y trató de hacer memoria
—Sí, a nuestra alma gemela, la que el destino ha hecho para cada uno de nosotros.
Samuel sonrió un poco socarrón, —eso no existe, son solo cuentos— expresó cuando recordó las historias que una vez su abuela le llegó a contar.
—Por supuesto que existe, conozco a una pareja de primera mano.
—¿Ah sí?
Noah asintió, —y tú conoces a uno de ellos.
Sam entrecerró los ojos. ¿Quién sería? Por haber compartido incluso un par de años en la escuela, tenían varios conocidos en común.
—Jared— dijo Noah, —¿lo recuerdas?
—Sí, claro que sí, el sujeto de cabello largo; hace algún tiempo fue a la tienda, yo mismo trabajé en su tatuaje, hasta ahora ha sido uno de los diseños más elaborados que he hecho— cómo no recordarlo, Jared era un tipo que sobresalía, con su cabello castaño rojizo y largo, heterocromía y rostro perfecto, tenía una piel tan lisa y clara que parecía irreal, pero una cosa era su apariencia y otra muy diferente su personalidad, porque era muy serio y algo hosco, no recordaba haberle visto sonreír jamás.
—Pues él encontró a su pareja, en uno de sus viajes se encontraron, creo que fue algo romántico— suspiró.
Sam negó con la cabeza, aun reusándose a creerlo, —sí, como no; no dudo que haya quedado impresionado por la belleza de una chica, pero eso no la hace su verdadera pareja.
Noah ladeó el rostro, —¿Cuál chica? La pareja de Jared es un hombre, se llama Duncan.
"Es un hombre"... eso quería decir que...
—¿Jared es gay?
—Sí, siempre lo ha sido.
¿Cómo era eso posible? Es decir, Samuel admitía que Jared era un espécimen atractivo, pero no tenía "pinta de ser gay", y eso que lo había tenido más de tres horas sobre el camastro, mientras trabajaba en su tatuaje al costado de su torso.
—No puedo creerlo— dijo, más para sí que para Noah, pero este le escuchó con claridad.
—¿Por qué no?
—Porque no parece uno.
Noah frunció el ceño, —¿pues cómo debería lucir un gay?
Samuel abrió la boca, listo para decir lo que creía, pero al notar el malestar de su acompañante decidió cerrarla de nuevo.
—Respeto como piensas, en verdad, y no voy a obligarte a cambiar de opinión— dijo Noah aún serio, —pero no consentiré comentarios homofóbicos de tu parte, no frente a mí.
—No soy homofóbico— se defendió con firmeza, porque estaba seguro de que no lo era, si fuera así no toleraría al sujeto que vivía unos pisos más abajo, en su mismo edificio; con el que, por el contrario, se llevaba bien, como buenos vecinos, le saludaba y a veces recibía el diario por él.
—Eso espero— Noah suavizó su mirada, —porque no tienes que juzgar a la gente por eso, sería tan estúpido como juzgarme porque me gusta el color amarillo y a ti no.
Esas palabras le recordaron su charla con Lucian, cuando hizo una analogía similar, pero con cerveza.
—En verdad, no lo soy— reafirmó, —es solo que me sorprende no haberlo notado antes.
—No tendrías por qué hacerlo— se encogió de hombros, —los homosexuales son gente normal, así como tú y yo, así como Liam.
¿Qué tenía que ver Liam en esa conversación? A menos que...
—¿Liam es...?
—Sí— respondió Noah, —mi hermano es gay y le quiero mucho.
Samuel conocía a Liam, él y Noah eran malditamente iguales, con su cabello castaño oscuro y ligeros rizos, ojos verdes y lunares en el rostro, eran una acertada descripción del término varonil; solamente que Noah era ligeramente más corpulento que Liam, y era obvio por su condición de cambiaforma; por eso cuando los veía juntos era algo fácil identificarlos, por separado jamás pudo hacerlo. Ahora el asunto de "no juzgar" le estaba quedando más que claro.
Asintió no queriendo decir algo fuera de lugar y pensó en dedicarse a comer, pero Noah continuó con el tema de las verdaderas parejas; un tema que evidentemente le apasionaba.
—Duncan es un sujeto agradable, tan opuesto a Jared que no me imagino cómo habrá sido su primera cita— rio.
—Si son tan diferentes como dices, ¿por qué están seguros de que son el uno para el otro?
—Porque Duncan me lo dijo— suspiró, —dice que de alguna manera las parejas se complementan y que cuando la encuentras no puedes pensar más que en ella o él, sueñas incluso con estar a su lado, quieres protegerle y los celos crecen, algunas veces también puedes sentir su aroma peculiar; tu cuerpo y tu mente de alguna manera saben que esa persona es especial y solo para ti.
—¿Ah sí?— ahora esto parecía muy interesante.
—Dice que si tienes la suerte de reconocer su aroma, lo percibirás como el más delicioso que puedas imaginar, es algo que amas y que te traerá paz y calidez; no hay una manera sencilla de explicarlo, y que quien pasa por esa experiencia es muy afortunado.
Por la forma soñadora en la que Noah decía las cosas, Samuel podía apostar que era todo un romántico, pero eso no le importó.
—¿De esa manera supo que era su pareja?— comenzó a sentir un vacío en el estómago cuando "las piezas del rompecabezas de su vida" comenzaron a encajar.
Noah asintió, —sí; pero claro, para cada uno puede ser diferente; Duncan tiene un amigo llamado Julián, quien encontró a su pareja en un humano, un chico también; Julián siempre había gustado de las mujeres, eso casi hace que eche a perder las cosas— sonrió negando con la cabeza, —pero supongo que el amor puede con todo al final.
Sí, definitivamente Noah era muy romántico.
Samuel se relamió los labios, —eso quiere decir que... ¿podría ser cualquiera?
—Supongo que sí, podría ser hembra, macho, cambiaforma lobo o coyote, humano o...
—¿Incluso un chico de veintiún años?
—Sí, incluso un...¡Espera! ¿Acaso tú...?
—No lo sé— Samuel se encogió de hombros y dejó los cubiertos sobre la mesa, de pronto ya no tuvo tanta hambre.
Noah le miró atento por tal vez un minuto, o más, pues Sam se había encorvado. Noah pensó que su actitud tenía un poco de sentido, pues habiendo escuchado a través de Duncan la historia de Julián, pudiera ser que Samuel estuviera pasando por algo similar y que nunca hubiera considerado tener a un hombre como pareja; entonces comprendió que, más que homofobia, era miedo y desconocimiento de sí mismo lo que le hacía pensar y emitir juicios sin pies ni cabeza.
—Oye— le habló con suavidad, pues parecía estar absorto en sus pensamientos, —al menos tiene una edad legal, ¿no?
Sam levanto su vista y tragó saliva, nervioso.
—¿Lo quieres?— preguntó Noah.
—Sí— se había dado cuenta de ello, el relato de ese tal Duncan parecía ser justo lo que le estaba ocurriendo últimamente; y no solo le quería, estaba enamorado de Leonel, desde antes, cuando inconscientemente esperaba que Leo estuviera en casa cada vez que iba a visitar a los hermanos; cuando disfrutaba su presencia camino al supermercado escuchando música en la camioneta, cuando disfrutaba de verle sonreír; cuando reconocía lo dulce, atento y lindo que era.
—¿Qué harás; ir por él?
—No lo sé, creo que lo eché a perder desde el principio.
—Te lo dije, para todos ocurre diferente, no te culpes, tranquilo, ¿cómo ibas a saberlo?— trató de reconfortarlo.
Samuel torció los labios, en algo similar a una sonrisa lastimera, —él me lo dijo de frente, me dijo que yo le gustaba.
—¿Y lo rechazaste?
—De la peor manera— se llevó la mano al rostro, frotándolo y echando su cabello hacia atrás, —tuvo razón al decirme que era un idiota.
—No lo conozco y ya el chico me agrada.
Probablemente se hubiera ganado una mirada de reproche, pero Samuel pareció no escucharle, porque se estaba reprendiendo mentalmente el ser un grandísimo idiota.
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ESPACIO PARA CHARLAR: ¡Hola! Pues aquí está la aparición de otro personaje, y la mención de otros, que me parece fueron/son/serán importantes. Como les mencionamos desde el principio, las historias están "conectadas". En mis listas de lectura hay una que se llama >> My Universe Wwolfe, allí están los libros en orden y pueden "consultarlos", en caso de que no recuerden quienes son los mencionados en este capítulo.
Les agradecemos su atención y nos leemos el domingo. Conejo & Índigo.
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