Capítulo 44


Más tarde subo el final. 

Estoy escribiendo una nueva novela y voy por el capítulo 20, me estoy tomando mucho tiempo en escribirlo y editar los capítulos porque es de una trama y de un protagonista que nunca escribi, asique les pido paciencia. 

Espero que les guste <3

*************************************

Después de unos días, decidi mudarme a la casa de Mercedes para estar con ella. Lo que menos quiero es que ella corra peligro por culpa de la loca de su hermana.

Por suerte me siento muchísimo mejor y guardando reposo para recuperarme del todo.

Mi Mercedes está a mi lado, su cabeza está apoyada en mi pecho y mis brazos la abrazan con suavidad. Gracias a Dios estamos bien, lastima que no se sabe nada de Barbara pero mi gitana está conmigo y mientras yo esté, no va a correr peligro.

Sin embargo, antes de que me dieran el alta, la policía nos alertó que Ricardo fue asesinado por ella y que escapó con su coche. Rastrearon el auto y lo encontraron hacia la ruta que lleva a Entre Ríos, todavía la siguen buscando y solo ruego que lo hagan lo antes posible.

2 semanas después...

Narra Mercedes:

Por suerte Leandro ya está completamente recuperado, me alivia tanto que esté completamente sano y como pareja estamos muy bien, ya dejamos atrás el dolor y solo nos enfocamos en nuestro presente.

Ahora estoy tomando unas vitaminas cuando veo a Leandro sentado en una de las sillas de la cocina y lo noto muy serio. Leandro está enfocado en el celular y mira hacia otro lado.

– ¿Que pasa, amor?

Me mira un segundo después y se pone de pie antes de acercarse, me abraza con fuerza y me muestra su celular. Lo agarró con suavidad y miró a la pantalla.

"Casting:

Se necesita un actor entre 20 a 25 años para una serie dramática."

Leo los requisitos para el casting, buena presencia y enviar el cv al mail que está en la publicación. Levantó la cabeza y miró a Leandro.

– Tienes que hacerlo.

– ¿Te parece? – Duda.

Veo que tiene miedo. Soy consciente que es una excelente oportunidad y confío en él.

– Claro que sí, mi amor. – Dejó su celular y acaricio su mejilla. – Se que lo harás muy bien.

Cierra los ojos y apoya su frente con la mía.

– Confío en vos, mi vida. – Dandole ánimos. – Estoy segura que vas a ganar.

Me miró con una sonrisa y besa mis labios.

– Te amo tanto. – Contento.

Le respondo al beso y sus brazos me abrazan con fuerza.

El timbre empieza a sonar y beso de nuevo sus labios antes de ponerme de pie, caminó hasta la entrada y sonrió al ver a mis padres.

Los hago pasar y saludan con afecto a Mercedes. Me siento tan aliviado de que las cosas entre Mercedes y mi mamá se están arreglando.

Se sientan con nosotros y charlamos un largo rato.

Narra Mercedes:

Después de tanto pensarlo, Leandro mando el cv al mail de la publicación y ya está ansioso por la respuesta. Me abraza con suavidad y acaricia mi vientre.

– Quiero que todo salga bien... solo quiero que tu y mi bebé se sientan orgullosos de mi.

Sonrió con ternura al verlo y tomo su rostro.

– Ya estamos orgullosos de ti, mi vida...

Juega con mi nariz y sonríe.

– Solo quiero darles lo mejor... – Beso su nariz.

Mis ojos brillan al verlo, Leandro es un hombre increíble... el amor de mi vida, la persona con la que quiero estar toda mi vida.

A medida que fueron pasando los días, la directora de casting se contacto con Leandro y le mando una parte del guión

Mi pareja tiene que presentarse en la zona de Belgrano y lo noto muy emocionado, estudiando el guión y lo ayudó en los ensayos. No puedo evitar sonreír al mirarlo, me siento tan orgullosa de él y se que lo va a lograr.

Narra Barbara:

Mis manos sostienen mi celular, leyendo una y otra vez el mensaje que me mando Alfonso hace dos semanas.

Este imbecil piensa que voy a caer en su trampa. Claro que no lo hare, no podra hacer nada para impedir que mate a esa maldita.

Mercedes va a morir si o si, aunque me cueste la vida en ello.

Apago el celular y lo tiró al costado de mi asiento.

Sé que la policía me está buscando y tengo que actuar ya. No puedo perder más tiempo, por eso compre un pasaje en micro hasta la capital y por suerte solo me quedan pocas horas para llegar a mi destino. Me las arregle muy bien para pasar desapercibida, teñi mi cabello a rubio y nadie se ha dado cuenta de mi verdadera identidad.

Ahora tengo que ponerles una trampa y ya sé muy bien cómo hacerlo. Una sonrisa aparece en mi rostro y respiró con satisfacción.

Mi querida hermana no va a pasar de está semana.

Narra Mercedes:

Es el día del casting y Leandro está que se muere de nervios. Tiene el rostro pálido y no paro de darle ánimos.

– No te preocupes, mi amor. – Sonrió mientras miro a la calle.

Estoy manejando hasta el barrio de Belgrano y mi amor agarra mi mano por un momento.

– No se que haría sin ti, mi vida... me tranquilizas de una manera...

Muevo la cabeza en un instante y le regaló una sonrisa antes de enfocarme en la calle. Llegamos hasta los estudios y se quita el cinturón.

– Vos entra... yo te voy a estar esperando afuera. Mucha mierda.

– Te amo. – Me besa. – Si me llega a ir bien... te juro que no les va a faltar nada.

– Tenerte a mi lado tengo todo, Leandro. – Acaricio su rostro. – Tengo todo lo que alguna vez desee. – Feliz.

Me besa de nuevo y baja del auto, lo veo entrar al estudio y busco un estacionamiento. El semáforo se pone en rojo y espero a que se ponga en verde, en cuanto cambia a verde, quiero acelerar cuando un auto se atraviesa en mi camino y una mujer baja de aquel auto.

Mis ojos la miran con confusión al no tener idea de quien es esa mujer pero cuando abre la puerta de mi auto del lado del copiloto, el panico se enciende en mi cabeza. Quiero sacarme el cinturón de seguridad para escapar de ahi pero utiliza su arma para apuntar mi vientre.

– Acelera. – Ordena. – Dale o te pego un tiro acá mismo.

Asiento, mi cuerpo tiembla y le hago caso. Acelero y conduzco por la Avenida Virrey Cisneros. Mis ojos se llenan de lagrimas por el miedo que estoy sintiendo, no se que hacer... Barbara es capaz de hacer cualquier cosa y ahora está dispuesta a matarme... se que lo va a hacer...

Lo noto en su mirada desencajada, todavia sostiene el revolver y lo hace con firmeza. No duda, no vacila... Dios santo, que no me mate... por favor.

– Hace tanto soñé con este momento de matarte... de deshacerme de ti para siempre. – Sonríe. – Ya bastante me arruinaste la vida arrebatandome a los unicos dos hombres que ame de verdad. – Levanta la voz. – !¡Ellos eran míos! – Grita. – Y tu me los sacaste con esa maldita cara de mosquita muerta.

Aprieta mi vientre con el arma y las lágrimas se desparraman sin control. No puedo hablar, mi cabeza dejo de pensar ante el peligro inminente.

Trago con dureza y mi cuerpo sigue temblando. Aprieto mi pie en el acelerador cuando mi cabeza empieza a pensar en mi supervivencia.

Aprieto a fondo, ignorando la luz en rojo y choco contra un auto, provocando que Barbara impacte la cabeza contra el parabrisas y saliera disparada contra el pavimento.

Toda la cabeza me da vueltas, lo único que recuerdo es a la gente acercándose hacia el coche y pierdo la consciencia. 

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top