Capítulo 53: "Mi dulce corazón dorado"
Ocultos, en una base secreta subterránea de ubicación desconocida, se presume que se encuentra en una isla del océano atlántico, se hallaba Nima en terapia intensiva recuperándose progresivamente de sus quemaduras, tiene la suerte de tener los poderes de regeneración de Eva, ayudando a borrar las cicatrices. A diferencia de su madre ella necesita de más tiempo.
Más abajo, en un anexo enorme y restringido estaba Bersatán en todo el medio del salón, a su alrededor lo envolvía una enorme mesa en forma de anillo, sosteniendo veinticinco pantallas LCD de las cuales tres estaban apagadas pero las que están encendida proyectaban la silueta negra de cada miembro de la Orden presente.
—Joven Bersatán— dice el delegado de la orden —Supimos del accidente en la mansión de Black Hill, nuestros influyentes invitados están indignados, fue toda una calamidad y esperan una explicación.
—Comprendo la situación que debieron pasar nuestros distinguidos invitados— comenta el joven— y SÍ, fue más que una calamidad, me atrevo a decir que fue toda una catástrofe, una indignante catástrofe que jamás hubo. Al parecer los generadores de luces y las baterías que mantenían el funcionamiento de los juegos comenzaron a tener un corto circuito generando una repentina explosión o esa es la explicación que me entregaron los ingenieros.
—Estimado Bersatán los equipos eléctricos se supone que andan en completa revisión como en mantenimiento, nos cuesta creer que haya habido alguna falla proviniendo de ellos. Debe haber algún responsable ante calamitoso suceso.
—Con todo el respeto a la autoridad de la orden, no tengo más respuesta que otorgarles para satisfacer sus dudas. Ocurrió algo que nunca debido haber pasado pero como bien dicen, debe haber algún responsable ante calamitoso descuido.
—La orden no está del todo complacido ante aquella respuesta pues las victimas desean explicaciones más lógicas y profunda pero a fin de cuenta es muy difícil ejercer una investigación ante aquella devastación y mucho menos con la FBI merodeando en los restos. A sí que armaremos una explicación más completa pero este descuido acarreará una mayor consecuencia, el Gran Varón está muy disgustado pero nos encargaremos de apaciguar su cólera, ya se puede retirar, mañana habrá otra reunión, hablaremos sobre sus funciones.
—Funciones ¿A qué se refieren?— se altera el joven
—Mañana lo sabrá...
—No— interrumpe el impaciente Bersatán—Quiero que me lo digan ahora— señala — ¡Ahora mismo!
— ¿Te atreves a darnos una orden?— inquiere aquel desconocido con una voz más fuerte— ¡Sabes que es una falta de respeto lo que estás haciendo!
— ¡Quiero hablar con mi padre!— exige con una mirada airosa— Debo hablar con él
—Por ¿Cuál motivo?
— Soy su hijo y exijo mi derecho a través de la ley de sangre impuesta en el año 1995 en comunicarme con mi padre de forma privada sin dar razones a sus subordinados, articulo 20 ¿O no lo recuerdan?
La orden se queda callada por unos segundos pero se sentía una pequeña murmuración como si se escuchara el susurro de sus pensamientos, hasta que el delegado dice —La orden lo consultará con él y solo él decidirá si quiere hablar contigo ¿Esta claro?
Bersatán cierra sus puños con mucho disgusto diciendo con voz severa — ¡De acuerdo!
—Bien, ahora retírese
El elegante joven se marcha sin hacer la respetuosa inclinación de saludo como despedida que por ética y respeto manifiesta cada miembro cuando habla con la orden.
Cuando por fin sale, golpea la pared diciendo entre dientes — ¡Idiotas!
***********
En un cuarto oscuro y desconocido se hallaba Cristian tirado en el suelo, de manera repentina se despierta estremecido inhalando una bocanada de aire como si estuviera a punto de ahogarse — ¡Rebeca!— exhala, se sienta sobándose la cabeza —Mi cabeza— queja, cuando por fin pasa el dolor, ve en ambos extremos desorientado — ¿En dónde estoy?— se pone de pie —HOLA— grita y se expande en forma de eco su voz — ¿HAY ALGUIEN AQUÍ? HOLA...— no hay respuesta.
Camina hacia adelante sin saber a dónde va, por fin se activa una luminosidad que solo se reflejaba en el suelo negro detallando un fondo sin un final, pero no era de algún bombillo si no una llamarada de fuego que se expandía alrededor de él — ¿Qué está pasando?— se estremece Cristian alejándose del fuego —REBECA ¿EN DONDE ESTAS?— insiste en llamar a su amiga. El fuego cada vez agarraba más fuerza y le estaba siguiendo como si estuviera vivo, Cristian se asusta y parte corriendo —OH DIOS... HO DIOS... HO DIOS— suelta asustado mientras corría.
Las llamas no se detenían, claramente iban por el —Esto no tiene ningún sentido— dice ansioso —DEJA DE SEGUIRME— sigue corriendo. A continuación escucha una voz familiar que chillaba amargamente — ¿Rebeca?— se detiene y el fuego hace lo mismo —REBECA— grita y escucha — ¿Cristian? ¡CRISTIAN PORFAVOR HUYE!— vuelve a quejar del dolor.
— ¿En dónde estás?— comienza a correr en dirección de su voz
—Por favor no vengas, es muy poderoso ¡SALVATE!
—Nooooo...— suelta con los ojos vidriosos —No volveré a abandonarte
—Cristian— su voz se hizo más débil
— ¡REBECA!— por fin la encuentra pero estaba tirada en el suelo, se lanza hacia ella y solo levanta parte de su cuerpo— ¡Rebeca por favor responde! te sacaré de aquí.
—No— le detiene con mucha debilidad —Lo lamento Cristian, enserio lo lamento mucho... eres el mejor amigo que pude tener— el brillo de su mirada estaba desapareciendo.
—No Rebeca, no te despidas, saldrás de aquí, te lo prometo— dice el pobre chico en agitados respiros
—Te quiero mucho— sonríe débilmente tocando su rostro hasta que cede y muere
— ¿Rebeca?— agita sus hombros— ¡Rebeca!— vuelve a agitarla —No, por favor Rebeca, NO, no, no, NOOOOOOO...— grita amargamente y llora colocando su rostro en su pecho, agarrando sus manos. Ahora escucha unas pisadas más una risa muy familiar— ¿Mac?— inquiere en susurros y voltea lentamente sin ganas de ver tan esperado rostro de aquel verdugo.
—TÚ— exclama Cristian muy sorprendido y a la vez con un brillo airoso en sus ojos
—Hola amigo— responde el abominable Mac con una mirada asesina acompañada de su perversa sonrisa—Tanto tiempo sin vernos.
— ¿Por qué lo hiciste?— inquiere con odio en sus ojos
— ¿Por qué lo hice?—sonríe— Es una perra y murió como se lo merecía
—No— menea la cabeza —Te equivocas, TÚ... TU... ¡TÚ!— dice con una voz potente en ira
Mac ríe sin remordimiento — ¿Y qué me hará el popular líder del equipo de futbol? ¿Golpearme?— suelta una carcajada perversa.
Cristian se levanta, cierra sus puños tan fuerte que le tiemblan las manos y le lanza un primer golpe en toda la quijada hasta desequilibrarlo, Mac estuvo a punto de caer pero un pie lo detiene, recupera su posición y un hilo de sangre se escapa de sus labios, sus ojos se pusieron en intenso rojo y dice con una mirada estremecedora — ¡Fatal error!— le responde con otro golpe en el mismo lugar y fue tan fuerte que por fin lo hace regresar a la realidad.
Se despierta en un repentino choque como si estuviera convulsionando — ¡CRISTIAN!— escucha una voz aterrada muy familiar — ¿Rebeca?— inquiere buscándolo con la mirada opaca y perdida— Estoy aquí, estoy aquí... — le sujeta la mano. Cristian con los ojos aguados como si estuviera hablando con una resucitada le abraza fuertemente a punto de quebrar en llanto sobre sus hombros — ¡Esta viva! Esta viva, está viva— le soba ansioso la espalda, sin querer soltarla.
—Sí, estoy viva— dice la chica sobando su cabeza con ternura — ¿Cómo te sientes?
—Mucho mejor por escuchar tu voz y sentir tu calor
Rebeca se sonroja —Igual me alegra escuchar tu voz— declara con voz tímida
Pasan unos segundos de silencios, como si estuvieran conectados mentalmente, poco a poco acercan sus labios, Rebeca con el rubor en alto cierra sus ojos esperando a que él por fin pose los suyos sobre ella, faltando unos cuantos milímetros alguien interrumpe — ¿Cómo está el paciente?— dice una imprudente enfermera abriendo la puerta con un carrito de mesa en las manos —Esta mejor— desvía la atención la chica y el pobre Cristian vuelve a desilusionarse con la trompa en el aire —Bien, aquí le dejo el desayuno, que tengan buen provecho.
—Gracias— dicen los dos al unísono.
Cuando la enfermera después de una superficial revisión se marcha dejándolos asolas una vez más, el chico espera regresar en la parte donde lo habían dejado preparando sus labios para que al final tenga que besar el aire, Rebeca se levanta de la cama destapando la bandeja, de allí se escapaba un caluroso como delicioso aroma de sándwich de pollo al horno —Rebeca— dice Cristian en tono serio...
—Dime— vuelve su vista hacia él
— ¿David? ¿El... ?
—Si— asiente en lamento
—Lo siento mucho— baja su cabeza con mucho pesar
—Tenías razón— baja su mirada — Debí a verte escuchado, por mi culpa casi pierdes la vida— se restriega los ojos —Oh Cristian fui una tonta Mjs... Mjs... Mjs...
—No, no eres una tonta— alega con voz de caricias
—Ya basta de comportarte comprensivo conmigo ¡Actué como una terca estúpida! Y lo sabes
—Eso no es cierto...
Mientras tanto, estaba Eva caminando de forma tranquila por un pasillo en dirección a la habitación donde decían que se hallaba Mac en terapia intensiva, supo del incidente que ocurrió aquella noche, Rebeca se lo relató. Por fin, después de tantos años puede ver el rostro de su añorado pequeño ¿Cómo será? ¿Será alto? ¿Se parecerá más a su padre? O ¿Será más guapo que él? ¿Tendrá la mirada de su madre? Tantas preguntas mesclada en la emoción, solo quería verlo por fin, estaba muy emocionada pero a la vez nerviosa.
Abre la puerta, vacila un poco pero decide entrar, le dijeron que estaba acostado en la última cama cerca de la ventana, camina lentamente, cada recuerdo pasaba por su mente imaginando como seria ahora, una lagrima se le escapaba por los ojos —Mi pequeño, por fin veré a mi pequeño— dice ansiosa en sus pensamientos. Cuando por fin se acerca a la cama descubre que estaba vacía...
**********
—Bien, joven Bersatán su padre aprueba una reunión personal con él, en la mesa está el sobre con su ubicación actual, la cita será mañana a las seis de la mañana. Espero que no tenga ningún inconveniente y asista puntual a su anhelada reunión.
—Muchas gracias— se inclina el joven con un brillo más amistoso en su mirada.
Las pantallas se apagan y el cuarto queda completamente oscuro a excepción de la luz que cubría la misteriosa carta, el elegante chico recoge el sobre y parte a su recamara.
En su lujosa y pulcra habitación perfumada con elegantes decoraciones de valor inimaginable, digno del hijo del futuro gobernante del mundo, se sienta sobre una esquina de la cama quitándose sus costosos zapatos con hebillas de oro puro colocándola a un rincón que pueda recordar, sintiéndose ahora más cómodo. Posa la carta cerrada sobre la mesa de noche, lo más interesante es que sobre esa mesa estaba la foto de una mujer, una joven hermosa de cabello dorado, piel blanca como la nieve y de ojos grandes, bellos, tan claros como el cristalino del mar que reflejaban un brillo jovial incandescente que te dejaría despampanado ante aquella inigualable belleza.
Esta mujer tiene un valor muy profundo ante el corazón oscuro y siniestro de aquel buen mozo joven pues era su distinguida madre, sobre la foto estaba escrito "Mi dulce corazón dorado" Bersatán observa con detalle la imagen del portarretrato como si olvidara que aquel objeto se encontraba allí por mucho tiempo, la recoge y su mirada seria como ceñuda cambio a un tono más frágil con un brillo de nostalgia en sus ojos, el oscuro Bersatán al parecer está delatando una debilidad emocional.
El joven todavía no pierde de vista la foto como si al ver el rostro de su madre le invadiera los divertidos como tristes anhelados recuerdos. Después de unos lentos segundos devuelve el portarretrato en su lugar pero mejor acomodado, se recuesta en la cama colocando sus dos manos sobre su pecho, cierra los ojos y comienza a pensar en su vieja infancia hasta ceder en el sueño.
En el año 1988 nació un varón que dieron por nombre Bersatán Christophers Howard Trohn, hijo único de la familia Trohn. Su vida de riquezas y lujos sin igual no fue fácil, no tuvo que digamos una infancia normal. A sus cuatro años comenzaron a darles instrucciones en todo el campo de las materias mucho más avanzado para alguien de su edad, aparte debía actuar con rectitud, sin vacilar en su postura, la elegancia era lo primero y la equivocación lo segundo, si es de equivocarse, hacerlo con gracia y una pulcritud excepcional.
No le tenían permitido los juegos, solo las que se consideraba para un mejoramiento en sus facultades mentales y conocimientos, su única distracción a la cual podía sentirse más libre era dibujar pues nadie lo detenía en su campo creativo pero obligatoriamente debía hacerlo bien y completo a cualquier idea que le viniera a la cabeza, esa era la condición de su libertad creativa pero relativa pues le vigilaba con constancia un artista en la materia.
Dos veces a la semana recibía instrucciones de piano, violín, flauta y arpa, tres veces a la semana matemática, dos en historia, dos en castellano, una en filosofía griega y platónica, una en etiqueta y buenos modales, cinco en idiomas pues debía aprender cinco antes de cumplir los diez, una en deporte, el tennis era su favorito y por ultimo tres veces a la semana las filosofías e ideologías en cuanto a la orden de los Iluminatis.
Bersatán no tenía tiempo para nada, cada minuto y cada segundo estaba cronometrado, cumpliendo estrictamente el tiempo de cada materia y no debía reprobarlas porque si reprobaba conllevaría a un fuerte castigo, para el hijo del Gran Varón no se esperaban de él equivocaciones, pues por derecho de la ley de sangre es el único sucesor de su padre y debe ser casi perfecto.
Al pequeño Bersatán no se le tenía permitido ni en lo más remoto ver la televisión al menos que ciertas programaciones este aprobada por la Orden que le educaba, en pocas palabras nada de Nickelodeon, Catoonnedwoork como Disney y mucho menos los videojuegos. Solo podía recrearse con novelas pero no cualquieras, solo las que estén escritas por autores ilustres de los tiempos victorianos pues su léxico en la escritura le consideraba superior en comparación a los que le precedieron después. La juguetería del infante Bersatán era una expansiva biblioteca de dos pisos solo para él, el 80% de los libros eran de temas avanzando para un niño de su edad pero no le quedaba de otra pues no conocía algo diferente pues no se lo tenían permitido.
Bersatán no compartía con otros niños, se lo tenían prohibido, a veces veía a los hijos de las sirvientas jugar en el jardín pero él no podía correr con ellos pues le ordenaron estrictamente no mezclarse con los presuntos seres inferiores, el pobre chico tuvo una infancia de muchas restricciones como de soledad pero nunca se quejó, era muy obediente.
El pobre niño de cabello dorado con porte de príncipe de cuentos, anhelaba que llegara el domingo pues era el único día que podía hacer lo que quisiera pero eso no era lo único que lo emocionaba, pues era el día que era visitado por su querida madre...
Continuará...
Feliz semana mis "Protylectores" espero que hayan disfrutado de este capítulo de revelaciones más de intriga pero vamos a las que vienen. Siguiente intriga: ¿En dónde está Mac? ¿Qué estará haciendo? Y ¿Cuándo va a parecer? Pero ahora Bersatán está agarrando un tono más considerable en esta historia, todo villano tiene su oscuro pasado y Bersatán no se escapa del suyo. ¿Acaso su restringida infancia fue la causa de su maldad? O ¿Acaso su madre tiene que ver con su incesante deseo de cambiar a la humanidad? ¿Habrá algo mucho más fuerte? ¿Acaso existo bondad en él? Todo eso lo sabrán en el siguiente capítulo, un saludo ^^
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