20 | Duelo
Adrián
"Ay, Adrián," ella llora, tirándose encima de mí. Llora sobre mi pecho y temblores retuercen su cuerpo mientras lamento la muerte de mis padres por segunda vez.
No sé cuánto tiempo pasamos así, pero puedo notar que ha pasado el tiempo. Mis ojos están mojados, mi garganta está seca, y el dolor en mi pecho es casi inaguantable.
Sofía finalmente me mira y desearía que no lo hubiese hecho. Sus ojos están rojos e hinchados y su expresión es tan miserable y llena de tristeza que sé que le acabo de romper el corazón. Prometí que nunca le haría esto pero he alcanzando a hacerlo de todas maneras. Sólo nunca imaginé que sería de esta manera, pero lo he hecho de cualquier forma y me siento terrible aunque sé que no es mi culpa.
"Lo siento tanto, Adrián," ella dice y cae en otro ataque de lágrimas.
No sé qué hacer para parar su dolor, pero siento que lo necesita. Nunca deja sus emociones salir y ciertamente nunca la he visto llorar así en mi vida. Está llorando por mis padres y está llorando por mí, y ni siquiera sabe la mitad de lo que pasó. Probablemente es una de las peores cosas que he presenciado, pero lo tengo que llevar a cabo. Y por más que me mata, espero que pueda componerse de nuevo.
"¿Cómo?" ella susurra.
Aclaro la garganta, necesitando tomar agua desesperadamente. "En un accidente de carro. En realidad fue un asalto en un estacionamiento y trataron de escaparse pero chocaron y no sobrevivieron."
Su mandíbula cae abierta. De la misma manera que me pasó a mí cuando me enteré que este tipo de cosas en verdad pasan. "¿Lo agarraron?"
Sacudo mi cabeza. "Pudieron conseguir la grabación, pero no. Traía puesta una cachucha de los Cubs, pero eso fue todo lo que pudieron distinguir y no hubo testigos."
"¿Así que esto pasó en Chicago?"
"Sí, estaban viajando en ese entonces. Yo debí haber ido con ellos pero no fui. Tenía mi boleto y todo. Pero yo eh ... fui en vez a Londres."
"¿Qué? Adrián ..." ella dice mirándome con horror. La veo encajar la cronología y cubre su boca mientras que lágrimas nuevas caen sobre su cara.
"Estás diciendo que si no hubieras ... estarías ..." ella para de hablar y me abraza de nuevo.
"Supongo que nunca realmente sabremos. Muchas cosas diferentes pudieron haber pasado, pero sí, es algo en que pienso todo el tiempo. Me enteré el día que regresé a Madrid de Londres después de ir a buscarte."
"Adrián, lo siento tanto."
"No tienes nada de qué disculparte. Probablemente no estaría aquí si no fuera por ti. Créeme, hubieron tantas veces que pensé que hubiese sido más fácil si sólo hubiese ido con ellos. Los perdí y te había perdido a ti y por el tiempo más largo pensé que ya no había nada más para mí."
"Dios, Adrián. Por favor no digas eso. ¿Por eso es que mis padres no querían que supiera?"
"Sí. Se enteraron que había ido a Londres a buscarte y pensaron que sería mejor si no supieras. No estabas aquí y dijeron que tenías tus propios asuntos con que lidiar y yo no estaba en el mejor estado tampoco, así que pienso que en aquél momento fue la mejor decisión."
"Quisiera haber sabido. Quisiera haber estado ahí para ti," dice lamentándose.
"Estás aquí ahora y eso es más importante," le digo, corriendo mis dedos por su cabello. A veces tengo que decirlo en voz alta y sentirla para recordar que es cierto.
"No es lo mismo, Adrián. Dios, estoy tan enojada con mis padres. ¿Cómo pudieron ocultar esto de mí? ¿Ocultarme de ti?"
"Bebé, sé que se siente de esa forma pero tú y tu familia me salvaron. Literalmente no sabía qué hacer o cómo manejar las cosas y tu papá me dio asilo y me ayudó con todo. Abogados, nuestra casa, los testamentos, todo el papeleo ... fue tanta mierda con que lidiar y hasta el día de hoy."
"Entiendo eso, ¿pero emocionalmente? ¿Estás bien? No puedo imaginar cómo se sentiría todo eso."
Suspiro profundamente. "Sí, fue increíblemente difícil. No voy a mentir. Me sentía completamente aislado, pero no sé, pudo haber sido mucho peor al mirar atrás. Por lo menos tenía a tus padres, y a Nico, y les debo tanto por eso. Tu mamá también me mandó a unas sesiones con un psicólogo y eso me ayudó bastante. Hablar las cosas con él realmente me ayudó. Hizo que creara un plan de vida, lo cual pensé que era ridículo, pero me ayudó a establecer metas y averiguar lo que quería hacer, y así fue que me decidí por el fútbol y me sumergí completamente en ello."
Ella todavía me está mirando desconfiada y puedo notar que se siente culpable que no estuvo aquí cuando pasó. Es absolutamente la última cosa que quiero que sienta. Es parte de la razón que tenía miedo en decirle.
"No sé Sofía, puedes pensar que estoy loco, pero honestamente desde que regresaste y hemos estado juntos ... eso ha sido la mejor cosa que me pudo haber sucedido en ese momento. Creo que necesitaba ese tiempo inicial para mí mismo para curarme por mi cuenta, pero empezó a desvanecerse después de un tiempo. La gente siempre dice que el tiempo cura, pero no sé. Creo que con el tiempo se mejora después del shock inicial, y también pienso que se puede poner peor cuando realmente empieza a asentarse después de unos meses. Se espera que sólo continúes con tu vida como si nada hubiera pasado, pero todavía sientes que hay algo que falta y son las cosas pequeñas que te afectan más. Como si quisiera hablar con mi papá sobre deportes o una pregunta surge que sé que mi mamá hubiese tenido la respuesta, son esas cosas que son más difíciles. Pero teniéndote aquí conmigo lo hace más fácil lidiar con esos sentimientos y me recuerda constantemente que tengo algo por lo cual mirar hacia adelante y vivir."
Sofía me deja hablar y no me pregunta nada más, aunque estoy seguro que todavía tiene bastantes preguntas. Creo que la información que le he dado es mucho para digerir y es todo lo que puede manejar ahora.
Nos quedamos otra vez en silencio y termino poniendo un programa en la televisión para distraerla. Creo que ninguno de los dos realmente lo miramos. Es un programa sobre restaurar casas, pero al menos nos da otra cosa en qué pensar.
Llega la hora del almuerzo y me doy cuenta que tenemos que comer con sus padres. Trato de pensar en una forma para poder zafarnos, pero sé lo importante que es para ellos tener ciertos alimentos juntos en familia ya que la mayoría del tiempo no los pueden tener.
"No sé cómo voy a poder hacer esto," Sofía dice después de salir del baño. Pasó unos buenos diez minutos ahí tratando de componerse, pero sus ojos todavía están rojos y manchados, y es muy obvio que ha estado llorando. Probablemente no me veo mucho mejor.
"Con suerte tu mamá hará toda la plática de nuevo," digo, tratando de sonar entusiasta.
Nos dirigimos hacia arriba y los Durant ya están sentados en la mesa.
"¡Hola chicos! Justo estábamos por llamarlos," la Sra. Durant dice sonriendo. Nos abraza al mismo tiempo como si los dos fuéramos sus hijos. Creo que nunca me acostumbraré.
"Perdón que llegamos tarde, estábamos viendo un programa y no nos dimos cuenta de la hora," le digo.
"Ah, no se preocupen. ¿Vieron algo bueno?"
No puedo creer lo entusiasta que ella puede ser a veces. "Sólo era uno de esos programas dónde revenden casas."
"¿No es increíble lo que hacen con esas propiedades? Bueno, tomen asiento. El tío Franco va a almorzar con nosotros hoy, así que sean amables, ¿de acuerdo? Está en el baño."
¿El tío Franco? La última vez que supe de él estaba en rehabilitación. Con suerte ya paró de tomar esta vez porque ha arruinado demasiadas cenas en el pasado.
"¿Dónde está Nico?" Sofía pregunta calladamente con la cabeza baja. Ha estado evadiendo las miradas de todos a propósito desde que llegamos aquí.
"Ah, no va a almorzar con nosotros, cariño. Los papás de Ana le pidieron que se quedara a almorzar con ellos."
Ella asiente con la cabeza y mira hacia su plato. Esto va a ser más incómodo. Nico normalmente es un buen mediador en estas situaciones.
El tío Franco finalmente aparece y apenas reconoce a Sofía o a mí al llegar a la mesa. Al menos se sienta junto al Sr. Durant así que no tengo que lidiar mucho con él. Sin embargo, lo noto mirar en mi dirección varias veces como sin entender lo que estoy haciendo aquí aunque me conoce perfectamente. Estoy seguro que a estas alturas el Sr. Durant le ha dicho sobre mi situación.
Apenas hemos acabado la ensalada, cuando Sofía se voltea hacia su mamá y pide permiso para levantarse de la mesa, diciendo que tiene un dolor de estómago y no se está sintiendo bien.
Su mamá la mira preocupada pero rápidamente asiente, y cuando me doy cuenta ella ha desaparecido de la mesa sin decir nada más. Estoy un poco enojado que me ha dejado aquí solo, pero no puedo llegar a culparla después de lo que se acaba de enterar.
"¿Qué pasa, Adrián?" el Sr. Durant me pregunta.
Inmediatamente trago saliva, pero su pregunta suena más preocupada que enojada. Volteo a mirarlo y siento culpa al instante por traicionar su confianza. Este hombre ha hecho tanto por mí, y nunca podré recompensarlo. Tampoco le quiero mentir, así que decido decirle la verdad.
"Le dije a Sofía sobre mis padres. Me estaba haciendo muchas preguntas sobre ellos, y no podía esconderlo de ella más tiempo. Lo siento."
Él suspira fuertemente y mira hacia la Sra. Durant. "Está bien, hijo. Era tiempo que ella supiera de cualquier forma. Lo siento que te pedimos que se lo ocultaras y debe haber sido muy difícil para ti," dice con simpatía.
Estoy un poco sorprendido con su respuesta y asiento de todas maneras.
"¿Tú estás bien?"
"Sí," contesto, probablemente diciéndolo en verdad por primera vez en mucho tiempo.
"¿Cuándo le dijiste?" él pregunta.
"Esta mañana."
"¿Ah sí? Hubiese esperado que estuviera mucho peor," él responde. "En retrospectiva, debimos de haberle dicho una vez que regresó, pero teníamos miedo que ella no pudiera lidiar con ello y terminaría interfiriendo con sus clases. Estaba teniendo tanta dificultad de por sí."
Nunca entendí por qué la subestiman tanto y realmente pienso que no le dan suficiente crédito. "Es una persona fuerte," digo, defendiéndola. Él parece sorprendido por mi comentario, y bajo la cabeza, pensando que dije demasiado.
Un silencio se extiende por la mesa y siento la mirada de todos en mí. Bueno, ya la regué así que para tal caso bien podría ir con ella. Me volteo hacia la Sra. Durant. "¿Puedo retirarme? Me gustaría ver cómo está," le pregunto.
"Claro, cariño."
"Gracias por el almuerzo," les digo, aunque apenas comí nada.
Encuentro a Sofía en su habitación, y está escribiendo algo en su laptop con Osito entre sus brazos.
"Lo siento, Adrián. No pude quedarme más tiempo ahí."
"Está bien, chiquita. ¿En qué estás trabajando?"
"En un ensayo."
La Odisea está tirado junto a ella en la cama y lo recojo. Es increíble lo dedicada que es y que siquiera pensaría en hacer tarea ahora.
Le quiero decir que no necesita hacer esto, pero se ve bastante determinada y tal vez es una mejor distracción que el maldito programa de revender casas.
"¿Necesitas ayuda?"
"Este, sí. Necesito encontrar unas buenas citas del libro. ¿Sabes de alguna?"
Mierda, apenas recuerdo este libro. "Bueno, ¿de qué se trata el ensayo?" pregunto.
"Sobre la nostalgia," ella contesta.
"Hm. Bueno, ¿Ulises no quiere regresar a su casa para estar con su esposa?"
"Sí, Penélope."
"Bueno, buscaré eso," le digo, hojeando el libro. Noto que ya subrayó muchos pasajes y hay bastante notas a los lados.
"Gracias, Adrián."
Me acomodo en la cama y comienzo a leer el libro, buscando cualquier mención de Penélope. Creo que esto sería mucho más fácil si pudiera hacer una búsqueda en línea, pero no me importa con tal que pueda pasar tiempo con Sofía.
Ella está escribiendo algo en su laptop cuando de repente para. La miro pero su cabello rubio me tapa la vista y parece que sólo se está concentrando en la pantalla. Pero veo una lágrima caer sobre el teclado y ella la borra con su pulgar.
Suelto el libro al instante y la alcanzo, trayéndola a mi pecho. Empieza a llorar de nuevo y esta vez ella me rompe el corazón.
Odio verla así. Después de la muerte de mis padres, juro que esto es la peor cosa que he tenido que sufrir.
"Lo siento, Adrián," ella susurra.
"Shh, bebé. Está bien. Vamos a estar bien," digo besándola una y otra vez.
"Por favor no me dejes," ella solloza, agarrándome más fuerte.
No entiendo por qué ella pensaría en decir eso ahora. ¿Por qué pensaría que la voy a dejar?
"Sofía, aquí estoy. Te amo. Te juro que nunca te dejaré," le prometo.
La mezo suavemente hasta que empieza a adormecerse y se queda dormida en mis brazos.
Creo que es una hora después cuando la puerta de su habitación se abre y Nico entra. Me pongo tenso de inmediato ya que me echa una mirada fuerte después de notar la posición en la que estamos.
"Ahora no, Nico," le advierto.
"Relájate, hombre. ¿Está bien?" pregunta preocupado. Sus padres obviamente le contaron sobre esto.
Sacudo mi cabeza angustiado mientras que él se sienta junto a mí en la cama.
"Oye, va a estar bien. No te agobies," me trata de tranquilizar.
Asiento con la cabeza y trato de tragar saliva, pero parece que tengo un nudo constante en la garganta.
"¿Cuánto tiempo han estado juntos?" me pregunta, mirando a Sofía durmiendo profundamente contra mi pecho.
Lo miro preocupado, tratando de juzgar si me va a romper los brazos.
Él me mira incrédulo. "¿Realmente crees que no sabía? Te di tantas oportunidades de estar solo con ella."
¿Qué? ¿Él sabía todo este tiempo?
"Por favor no digas nada, Nico. ¿Tus padres saben?"
"No, no les he dicho nada. Pero creo que ya tienen una idea."
"Me van a echar, ¿verdad?"
"No, no lo harán. Necesitas relajarte, hombre. Finalmente conseguiste a la chica que siempre quisiste. Somos oficialmente hermanos ahora. ¿Qué más quieres?"
"Mierda, Nico. Esta no es la manera que imaginé que iba a pasar," le digo.
"¿Qué? ¿Pensaste que te iba a patear el culo y nunca hablarte de nuevo? Piensas demasiado alto de ti mismo, Adrián. Tranquilízate," él bromea.
Me río y suspiro aliviado. Sólo él puede traer algo de humor a una situación así.
"No entiendo. Me dijiste tantas veces que me castrarías si tratara algo."
"Sí, bueno eso fue antes de que ... las cosas cambiaran. Tú estabas igual de devastado que yo cuando ella se fue y me di cuenta que tus sentimientos hacia ella eran mucho más de lo que creía. Nunca te dije una palabra después de eso, pero tampoco lo iba a alentar. Ella todavía es mi hermana pequeña después de todo."
"¿Al menos me puedes dar el discurso? Necesitamos más drama aquí."
"Si la lastimas, te mataré," él dice con toda autoridad y aunque sé que él cumplirá su palabra en el improbable caso que eso pase, los dos nos soltamos a reír.
Sofía se mueve en mis brazos y se despierta con nuestra risa. Debimos haber hablado más bajo.
"Hola hermanita. ¿Cómo te sientes?" Nico le pregunta.
"Estupenda. ¿De qué se ríen?" contesta, frotándose los ojos.
"Nico me acaba de amenazar a muerte," le informo.
"Y lo dije en serio," Nico agrega orgullosamente.
"Qué novedad," dice volteando los ojos. Ella se aleja de mí, probablemente pensando que es protocolo adecuado, pero inmediatamente la traigo de vuelta y la beso en su sien.
"No, hombre. Es demasiado pronto para eso," Nico dice cubriendo sus ojos.
Me río al ver los ojos de Sofía agrandarse y mirarme como si estuviera loco. Supongo que los dos necesitarán tiempo para acostumbrarse.
"Bueno, pasando a mejores temas," Nico dice. "Escuché sobre tu oferta. ¿Estás emocionado o qué?"
Cierro los ojos, realmente esperando que Sofía no se asuste por esto. Ni siquiera he tenido tiempo para contarle con todo lo demás que ha pasado hoy.
"¿Cómo supiste?" le pregunto a Nico.
"Me llamó el entrenador. Me preguntó si tomaría tu puesto de capitán el año que entra," él se encoge de hombros.
"Vaya, Nico. Qué bien," respondo contento por él. Si alguien más lo merece en el equipo es él, y no pienso eso solo porque es mi mejor amigo.
"Sí, bueno la vara está muy alta," Nico contesta.
"¿Qué oferta? ¿De qué están hablando?" Sofía pregunta.
"Ah, mierda. Perdón, pensé que ya sabía," Nico dice.
"Esa era la otra cosa de la que quería hablar contigo," le digo. "Me dieron una oferta de DC United."
"¡Dios mío, Adrián! Eso es increíble," me dice mirándome genuinamente emocionada.
"¿En serio?" le pregunto. Pensé que estaría descontenta sobre esto. "Es en Washington, DC."
"Ah," contesta, cambiando su expresión. Mucha gente piensa que es en el Reino Unido por el United en el nombre en inglés. "Bueno, eso todavía es bueno para ti, ¿no?" Lo dice tratando de sonar entusiasta, pero sé que por dentro está preocupada. Tuve la misma reacción esta mañana.
"Podemos hablar sobre ello después, ¿de acuerdo?"
"Bueno, supongo que los dejaré entonces," Nico dice.
"De hecho, voy a ir a hablar con mamá," Sofía dice, levantándose.
"Está bien." Estoy un poco sorprendido por lo que acaba de decir porque normalmente no la busca por su cuenta, pero estoy contento que haya pensado en ello. Sofía debería hablar más seguido con su mamá.
Sofía se sale apurada de la habitación y Nico y yo nos quedamos mirándonos confundidos. Él se voltea y mira fijamente hacia la puerta que ella acaba de cerrar detrás de ella, y después de un momento mueve su cabeza rápidamente hacia mí preocupado.
"Creo que trae algo entre manos, Adrián."
"¿Qué? ¿Por qué?"
"La última vez que dijo eso, se fue a Londres."
Inmediatamente salgo corriendo de la habitación, persiguiéndola.
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