15 | Indefensa
Sofía
Camino fuera de la oficina del doctor e inmediatamente localizo a Adrián. Está esperándome pacientemente en el área de recepción, sentado junto a una pareja de edad avanzada. Se ve tan fuera de lugar aquí. Bueno, supongo que los dos lo estamos ya que cada otra persona aquí es de la tercera edad. Muestra lo extraño que es. O el tal desastre que soy.
Él se levanta para saludarme y me da un abrazo fuerte. "¿Cómo te fue, chiquita?"
"Bien, creo. El Dr. Kim es increíble. Me gustó mucho. Van a hacer más pruebas de sangre y necesito programar una endoscopia con él."
"¿Endoscopia? ¿Ese es el que te meten una cámara por la garganta para revisar tu estómago?"
"Sí," digo haciendo una mueca. "Necesito hablar con la recepcionista sobre ello."
Él asiente con la cabeza y me sigue ahí.
"Eh, hola. Necesito programar una endoscopia con el Dr. Kim," le digo.
"Sofía, ¿cierto?" pregunta, ordenando unos papeles en su escritorio.
"Sí. Sofía Durant."
"El doctor hace cirugías los lunes, miércoles y viernes. ¿Qué día prefieres?"
"Eh, viernes, supongo." Así me dará tiempo para descansar durante el fin de semana.
"El procedimiento involucra anestesia general, por lo que necesitarás a alguien que te regrese a casa después," me informa.
Miro hacia Adrián y ya está acordando. "Claro, yo te llevo."
"Es un procedimiento bastante rápido," la recepcionista continúa. "Normalmente dura 15-20 minutos, más tiempo de recuperación, así que todo toma una hora. Necesitas ayunar esa mañana y también llenar una forma en línea con tu historial médico antes de la cita."
Me da un panfleto con toda la información y circula los datos importantes antes de entregármelo.
"Lo más temprano que tengo el viernes es a las 8am. ¿Está bien esa hora?"
Miro hacia Adrián y rápidamente asiente con la cabeza de nuevo. Al menos si es a las 8am no tendrá que perder muchas clases.
"Sí, las 8am está bien."
"Bueno, te estoy citando a las 8am para este viernes. Sólo asegúrate de llegar al menos 15 minutos antes del procedimiento. Queda en un hospital cercano así que necesitarás ir directamente a la dirección en el panfleto."
"¿Podré ir a clases después?"
"No. Estarás adormecida por la anestesia y no recomendamos hacer actividad por el resto del día. Por eso es importante que alguien te acompañe a tu casa."
Adrián frota mi espalda y puedo sentir la tensión ahí. No me gusta la idea de perder clases de nuevo, pero supongo que esto es más importante. También estoy agradecida que él insistiera en venir conmigo hoy, de otra manera no hubiese podido programar esto tan rápidamente. Le puedo preguntar a Nico que me lleve pues no quiero continuar molestando a Adrián con estas cosas ya que mis papás no regresan hasta la semana que entra.
"¿Hay efectos secundarios después del procedimiento?" Adrián pregunta preocupado.
"Puede haber cólicos y ocasionalmente un poco de fiebre, pero nada muy severo. Lo más importante es descansar."
"¿Algo más que quieras preguntar?" Adrián me da un empujón suave.
"No, creo que estoy bien por ahora."
"Llámanos si algo surge. Pero no hay necesidad de preocuparse. Estarás dentro y fuera en nada," la recepcionista me reasegura.
"Bueno, gracias."
Adrián me guía fuera de la oficina y me jala en otro abrazo al llegar al elevador. "¿Estás nerviosa?"
"Sí, un poco. Pero parece bastante estándar, como que la gente se hace estos procedimientos seguido. Por lo menos con todos estos exámenes, me podrán decir si tengo algo mal."
Él me besa la frente. "Sí, estoy seguro que estarás bien. Y si encuentran algo, luego lo podrán tratar para que te empieces a sentir mejor."
Suspiro en su pecho. "Gracias por venir conmigo, Adrián. Estaba pensando que le podría pedir a Nico que me lleve el viernes para que no tengas que seguir llevándome a todas partes."
"¿Estás bromeando? De ninguna manera, Sofía. Te voy a llevar el viernes. Pero le podemos decir a Nico también si quieres, estoy seguro que él querrá ir también."
Asiento con la cabeza y trato de no dejar que todo esto amortigüe mi estado de ánimo. Es un fastidio tener que lidiar con todas estas cosas médicas por el momento, pero supongo que tendré que aguantarme y seguir adelante con ello.
Al llegar de regreso a la casa, nos encontramos con Nico en la cocina. Está comiendo un sándwich de queso, lo cual es prácticamente la única cosa que puede preparar por su cuenta. Inmediatamente se levanta del banquillo en el que estaba sentado y parece como si estuviera esperándome.
"¿Por qué no me dijiste, princesa?"
Ah, mierda. ¿De qué diablos está hablando? Su tono es de enojo, pero detecto algo de entretenimiento detrás de ello así que no estoy exactamente segura de lo que está hablando.
Siento a Adrián tensarse detrás de mí y me pregunto si Nico se está refiriendo a nosotros. No sé si tenga la energía para lidiar con esto ahora después de la visita al doctor. Si lo es, voy a caminar directamente a mi habitación e ignorarlo.
"¿Decirte qué?"
Su cara de repente se ilumina. "¡Que te madreaste a Ruiz! No puedo creer que no me dijeras eso."
Ah, eso. Ya se me había olvidado. Parece que fue hace tanto tiempo, he estado tan inmersa con Adrián y todas estas cosas de salud que parece tan ridículo ahora.
"¿Te madreaste a Ruiz?" Adrián pregunta. "¿Cuándo fue esto?"
Levanto mi mano para pararlos. "Sólo le doblé el brazo," clarifico.
"Eso no es lo que yo escuché," Nico responde.
"¿De quién?" ¿Cómo sabe sobre esto?
"De uno del equipo. Te olvidas que se corre la voz bastante rápido por estas partes," explica.
"¿En serio? ¿Entonces todo el equipo sabe sobre esto?"
"No, sólo me hizo un comentario sobre ello hoy en clase. Pensó que ya sabía, así que imagina mi sorpresa cuando me entero."
"Ustedes son peores que las mujeres con el chisme," señalo.
Ignorándome y completamente probando mi punto dice, "Bueno, sácalo Sofía. Dime exactamente qué te dijo, qué le dijiste y qué pasó."
Volteo hacia Adrián y parece igual de interesado en la historia. No puedo evitar voltear mis ojos hacia los dos.
"Estás convirtiéndolo en mucho más de lo que es. Me topé con él en el antro cuando fui al baño. Hizo un comentario repulsivo sobre mi atuendo y de no tener a mis perros guardianes para protegerme. Trató de agarrarme así que jalé su brazo hacia atrás y se lo doblé y le dije que se lo rompería la próxima vez que tratara algo y eso fue todo."
"¿Eso fue todo? ¿Cómo pudiste hacer eso?" Nico me pregunta incrédulo.
Me encojo de hombros. "No fue tan difícil. Leo me enseñó cuando estuve en Londres."
"¿En verdad? Pensé que no te interesaba ese tipo de cosas."
"Sólo me enseñó unas cosas de autodefensa."
"Vaya, Sofía. Me hubiese encantado ver eso. De hecho, hazlo a Adrián para que pueda ver."
"¿Qué? ¡No! No voy a hacer eso," inmediatamente respondo. Volteo a ver a Adrián y me está mirando con ojos grandes.
"En verdad no me importaría. Quisiera verlo también," Adrián admite.
"No va a funcionar. Ya sabes lo que voy a hacer. Sólo funciona si tomas a la otra persona por sorpresa," explico.
"Sólo haz una demostración rápida. No tiene que ser la cosa real," Nico dice.
Dios, realmente no va a parar con esto así que bien podría hacerlo para terminar con ello.
"Ay, está bien. Entonces Adrián, finge como si estuvieras viniendo hacia mí," le digo poniéndome en posición.
Él frunce el ceño. "Está bien, pero no voy a tratar de agarrarte ni nada por el estilo."
Asiento con la cabeza y se para enfrente de mí. Duda y mira hacia Nico. "¿Estás seguro sobre esto?"
"Sí. Deja de ser una nena. No te va a lastimar realmente," Nico le dice.
"No estoy preocupado por mí, idiota. Estoy preocupado por ella," Adrián responde.
"Sólo hazlo, Adrián. Quiero ir a tomarme una siesta," le digo.
Sus ojos destellan hacia los míos y puedo ver el entendimiento detrás de ellos. Sí, eso significa contigo.
Él sonríe y viene hacia mí. Doy un paso al lado y fácilmente empujo su brazo hacia atrás. Lo doblo y trato de traerlo sobre su hombro, pero es demasiado alto y no logro poner mi peso encima de él. Inmediatamente me siento desanimada y suelto su brazo.
"Te dije que no iba a funcionar," digo quietamente.
Adrián gira alrededor para mirarme. "¿Estás bromeando? ¡Eso estuvo muy bien!" dice emocionado.
Nico de repente viene hacia mí y me da un abrazo. "¡Eso estuvo increíble, hermanita! No puedo esperar a decirle al resto del equipo que mi hermana pequeña sabe madrear," dice orgullosamente.
"¿De qué estás hablando? Ni siquiera lo hice bien. Adrián es demasiado alto para hacerlo apropiadamente."
"Bueno, igual te pusiste detrás de él y doblaste su brazo para que no pudiera agarrarte. Eso es el punto, ¿no?" Nico dice.
Me encojo de hombros. "Supongo. Pero probablemente no me hubiese podido escapar."
"Podrías tropezar sus piernas. Eso funcionaría," me dice. "Adrián, voltéate de nuevo para que le enseñe."
Él obedece y Nico lo posiciona como yo había hecho antes. "Una vez que tengas su brazo jalado hacia atrás, vas a querer empujar su cuerpo hacia delante con tu brazo libre y luego con tu pie tropieza su pierna atrás para sacarlo de balance y hacerlo caer."
Nico rápidamente lo demuestra después de explicarlo y antes que me dé cuenta Adrián está en el piso. Vaya, eso estuvo impresionante.
"¿Qué diablos, Nico? Un poco de aviso para la próxima," Adrián se queja al levantarse.
Nico voltea sus ojos. "Ahora tú trata," me dice.
"Pero hazlo desde el principio," Adrián dice.
Sacudo mi cabeza a los dos. "Ya no quiero hacer esto."
"Vamos, Sofía. Tomará dos segundos, te acabo de mostrar," Nico argumenta.
Respiro fuertemente y miro hacia a Adrián. Asiente con la cabeza tan emocionadamente que me da confianza.
"Está bien, qué demonios."
"¿Lista?" me pregunta.
"Sí."
Viene hacia mí de nuevo, y justo como antes logro esquivarlo y traer su brazo detrás de su espalda. Empujo su cuerpo hacia delante y trato de tropezarlo pero es demasiado pesado y no funciona. Ni siquiera logro moverlo un centímetro.
Dios, esto es tan frustrante. Pensé que podía hacer esto, pero no puedo. Esto es exactamente por qué no lo quería hacer. Porque ahora sé que he estado marchando sobre esperanza falsa. Estoy tan decepcionada en mí misma, especialmente después de ver a Nico hacerlo tan fácilmente.
Me recuerda que no me puedo proteger sola después de todo.
Me recuerda lo indefensa que soy.
Un nudo se forma en lo profundo de mi estómago. Trato de tragar saliva pero se atora en mi garganta. Mi cabeza se nubla y creo que me voy a enfermar.
"¿Sofía?"
"Déjenme sola."
Antes que cualquiera de los dos pueda responder, rápidamente me salgo de la cocina y me encierro en mi habitación.
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