CAPITULO 36
CLARENCE
Lucia hermosa. Lucia perfecta. Samadhi siempre sería la perfección andante en mi cabeza. Verla caminar hasta el altar, por un momento me hizo visualizarla a ella vestida de novia caminando hacia mí. Un pensamiento estúpido y patético, porque era algo que no iba a suceder jamás. Perdía todo mi autocontrol con ella. Ni siquiera recuerdo haber tenido autocontrol cuando Sam aparecía cerca.
No duré tanto como me hubiese gustado estar en la boda de mi mejor amigo. Salí huyendo como si yo fuese el culpable, cuando no lo era. Más sin embargo, me sentía mal por las palabras venenosas que le había dicho a Sam. Como ella dijo, o como yo lo deduje: Las palabras siempre duelen más que la verdad.
Decido dar una vuelta para calmarme y volver a la fiesta. Conduje tan rápido que no me percaté del móvil sonando. Era Steph.
—Dime —contesto irritado.
—¿Te quedarás esta noche? —pregunta.
—No lo sé Steph, sigo en la boda —miento.
—Está bien, si vienes aquí estaré.
Cuelgo.
La había jodido. Ahora me sentía comprometido con ella. ¡Joder! Le había propuesto a Steph esta tarde el vivir juntos. Sabía que estaba mal. Querer llenar el vacío de mi corazón con una persona a quien no amaba sería difícil e injusto para ella. Pero ya lo había hecho. En tres semanas me iría por un tiempo a Londres gracias al arduo trabajo que había en Deep Construction's, Inc. Y Steph vendría conmigo.
Al principio Lucas había accedido a irse con Sara tomándolo como si fuese una luna de miel, pero ahora que William me había dado un avance del caso sobre Hanna, me encontraba algo tranquilo. Samadhi no sabía pero William cuando tenía oportunidad la vigilaba día y noche. Necesitaba que ambos hicieran las pases antes de irme, así que le imploré que se volviera acercar a ella y trabajara para volver a forjar esa amistad que mantenían ambos. Esperaba que lo hiciera en la boda.
Después de un rato manejando hacia la nada, volví al lugar donde se llevaba a cabo la boda. Mucho más tranquilo, y más sereno.
Me dirigí al jardín donde la gente bailaba en la pista, busque entre el gentío un rostro pecoso, pero no visualicé a Sam por ninguna parte. No estaba.
—¿Dónde está Sam? —le pregunto a Sara tomándola del brazo.
—¡Felicidades Sara, ya estas casada! —exclama y se ríe de seguro al ver mi cara. —Perdón, pero es que ere demasiado mandón. Y Sam está con William en la otra parte del patio, y si quieres que arreglen algo, te aconsejo que...
—¿Ya lo sabe? —le interrumpo frustrado.
—No —responde seco —, y no me gusta ocultarle cosas a mi amiga, pero es algo que tú y Lucas me hicieron prometer, así que en cualquier momento rompo esa promesa y se lo suelto.
La suelto y le hago un gesto.
—No deberías torturarte Clar —dice, pero yo sigo dándole la espalda —, aún la amas tanto como ella a ti, cometió un error...
—Uno muy grave —digo entre dientes volviéndome hacia ella mirándola con enfadado.
—Todos cometemos errores Clar. El imbécil de Brad le mandó ese video, y otra vez fue él la razón por la que terminaron, por manipulador, por siempre salirse con la suya y jugar a la perfección.
Nunca me había tomado la libertad de preguntárselo. Cerré las manos formando un puño lastimándome las palmas con las uñas. Estaba cabreado. Tanto que decidí ir con Samadhi hasta donde se encontraba con Will.
Ambos se encontraban conversando y riéndose por algo. Por un momento palidecí al verla sonreír. Pero se me pasó al momento. Camine hasta ellos y me paré frente a ambos.
—¡¿Por qué mierda no me dijiste que Brad fue quien mandó ese video?! —espeté molesto.
Estaba cabreado por todo este lio de sentimientos.
Me miró mal, William trató de tranquilizarme y lo hice por un momento.
—No preguntaste Johnson, además, ni siquiera querías escucharme, no querías ni verme en pintura y ahora jamás lo harás.
—Merecía saberlo...
—Tal vez, pero con la pared yo no puedo hablar. Lo hecho, hecho está.
Se alejó de nosotros sin rechistar y sin mirar atrás.
William se aprovechó de la situación y comenzó a explicarme como estaba el asunto con lo de Hanna. El investigador, el cual resulto ser la pareja actual de Isabela, le comentó que lo preferible era parar gracias a la muerte inesperada de Christopher. Las pruebas seguían siendo las mismas. No había nada más, y la persona que administraba las cámaras de seguridad de la casa de mi padre aún no me tenía respuesta de absolutamente nada, pues según ellos seguían buscando en la base de datos lo que les había pedido.
—¿Cuándo te vas? —me pregunta William.
—En unas semanas —le respondo.
Ambos nos encaminamos a la recepción del lugar.
—¿Tanto así era tu amor por ella, Clar? —me cuestiona.
Me vuelvo hacia él con enfado.
—Fue ella quien destruyó mi confianza Cooper, no yo...
—Ya te pidió perdón Clar —contesta.
—Dime Will ¿Tu hubieras perdonado a mi hermana de haberlo sabido antes? ¿De haber sabido antes que te engañó con Christopher?
—Tal vez no, pero dime, ¿Dónde está Hanna ahora Clar?
Golpe bajo. Hanna estaba muerta desde hace años.
—Los errores se cometen, claro está. Ella cometió uno imperdonable tal vez, pero que harías si el día de mañana desapareciera ¿Eh Clar? ¿Qué harías?
Un sentimiento extraño me estrujó el pecho. La miré ahí parada cerca del jardín arrancando una rosa que después se le cayó al suelo. La levantó con tal delicadeza que vi cuando le dejo un casto beso.
Podía vivir con ello, sabiendo que me engañó. Pero no podía vivir en un mundo donde no existiera.
Tragué duro. Volví la mirada al suelo pensando en lo que se vendría después de que se enterase me iría a vivir a otro lugar con Steph.
(***)
Estaba en la oficina listo para lo que estaba haciendo. Le había pedido a Brad que viniera a verme en cuanto le fuese posible. Pensaba que se negaría, pero afortunadamente no lo hizo. No se negó a mi petición, y aquí lo estaba esperando a que llegara.
El sonido del teléfono resonó por toda la oficina.
—Diga —contesto.
—El señor Labello ha llegado, señor Johnson. —Anuncia mi asistente, la cual siempre olvido su nombre.
Seguro William, se lo sabe de memoria. Últimamente lo he visto rondándola.
—Que pase, por favor.
Brad entra tan pronto como le es posible. Su sonrisa de malicia resalta frente a mis ojos, y solamente le indico que tome asiento. Éste se sienta frente a mi escritorio y comienza a hablar.
—Y bien hermanito, ¿Para que soy bueno? —pregunta.
No creo contenerme si tengo que golpearlo.
—¿Por qué le mostraste ese video a Sam? Si tu bien sabias que vivía con ella...
—Ya salió el chisme —contesta de forma jocosa. —Tal vez se lo mostré, pero ella tuvo la culpa de lo demás Clar, de su acoston con Christopher, que en paz descanse.
—Eres un maldito Brad, siempre manipulas a tu antojo así como lo haces con tu mamá —espeto con rabia.
—Dejémonos de estupideces, me traes aquí solo para decirme que me aleje de Sam, ¿pero sabes qué? No lo haré, mejor ve y pídele eso a Will, que desde que lo encontré a media madrugada en el apartamento, no deja de ir.
—Él sabe porque lo hace...
—Y yo también Clar —me interrumpe —, tienes tan cerca al enemigo, que ni siquiera te das cuenta. William solo me uso para llegar a mi padre como abogado, ¿Qué te hace pensar que no es igual de manipulador que yo Clar?
Quedé pasmado, y callado por sus palabras.
—Yo protegeré a Sam, es mi hermanastra y odiaría ver a la esposa de mi padre sufriendo por ella. No me fío de la persona cuyos padres los mató por accidente tú hermana, ¿no crees que es casualidad que de pronto quiera ser tan amigo de Sam?
¡Joder! El maldito me está colocando en una posición de la cual no quería dudar.
—Piénsalo Johnson, a mi déjame en paz, que yo haré lo necesario para protegerla de quien le quiera hacer daño.
Se levanta del asiento encaminándose a la puertade mi oficina dejándome con la duda y pensando. No confiar en ambos ya erademasiado.
Casi llegamos al final mis bellas Perfeccionistas ♥
Les amo toda la vida :') 11/03/2021♥
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