Capítulo 3

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Elena se encontraba sentada, apoyada contra la pared, con las piernas cerca de su pecho.

Había pasado un tiempo desde que presencio eso en la proyección, que le pareció una alucinación, porque al segundo después de terminar de verse en el espejo todo se volvió negro y volvió a donde estaba antes.

Desesperada reviso cada cosa, cada telón pero solo escuchaba breves frases y si tenia suerte, no estaban distorsionadas tanto en la proyección como el audio.

No sabia cuanto tiempo había pasado, era difícil saberlo con exactitud debido a que todo además de los muros, telones flotando y colgando, solo había oscuridad junto con una ligera neblina en sus pies, que no alcanzaba ni un cuarto de su tobillo.

No entendía en que lugar estaba.

De repente, las voces se hicieron más fuertes. Elena levanto la cabeza con rapidez, solo para notar que no era más que otro telón. Su mirada decayó, puesto que solo queria cerrar los ojos, y creer que todo es lugar no es real y que pronto despertará en el hospital con sus amigos y familia.

"Desearía que ojala no olvidaras esto.."

Esas palabras llamaron la atención de Elena. No porque fuera Damon quien las decia, sino porque... se le hacían conocidas. 

Pero no recordaba de dónde.

Se levanto con lentitud, nerviosa sobre lo que fuera a encontrar. Se estiro con incomodidad, habia estado quien sabe cuanto tiempo sentada.

Sus pasos eran lentos y temblorosos, la voz de Damon cada vez resonaba más fuerte. Hasta que sin previa alerta, se silencio. Elena se detuvo secamente, con el ceño ligeramente fruncido, confundida giro su cabeza hacia los lados. 

Pero no hubo pistas de lo ocurrido.

Se giro para regresar a su lugar, y entonces fue que lo escucho..  y muy claramente. 

—¿Bonnie?—susurro, con el corazón apretado.

"Elena.."

Sin dudarlo más, comenzó a correr hacia la dirección de la voz.

"Vuelve... vuelve"

—¡Eso intento! ¡Bonnie?!—grito Elena, sintiendo la niebla fría recorrerle en los pies.

Busco desesperada algún indicio de su amiga, se detuvo, girando en circulos. No lograba escuchar bien de que lugar venia la voz de Bonnie.

—¡Bonnie?!—exclamo, el dolor y la angustia transformados en grito.

Su mente esta a mil por ciento, apretó los dientes y decidió ir por la derecha. No sabia si era el lugar correcto, pero esperaba que lo sea. 

Realmente lo esperaba.

"Vamos a casa."

Elena freno de golpe, su pecho subía y bajaba con fuerza, frente a ella estaba una cortina blanca. Reconocería esa cortina en cualquier lugar.

Era la misma que usaban en sus noches de pijamada junto a Bonnie y Caroline, donde con ello construían su fuerte al que llamaban El castillo princesas. Nombre del cual Caroline tuvo una fuerte influencia.

Los ojos de Elena se aguaron, su cuerpo estaba temblando. Dudo unos segundos, solo un poco, antes de agitar la cabeza y sin perder más tiempo, aparto la cortina y se adentro por el pasillo similar a una puerta. 




[...]

Los ojos de Elena se abrieron de golpe, parpadeo enfocando la vista y lo único que encontró fue luces. Giro la cabeza con lentitud, se sobresalto al ver una figura borrosa frente a ella. 

Su vista fue mejorando, logrando que distinguiera a la persona. 

—Bonnie...—murmuro Elena, sintiendo las lagrimas agruparse en sus ojos.

Bonnie estaba en el mismo estado, pero le sonrió mientras le agarraba de las manos, levantándola.  

A Elena le temblaron los labios, apretó las manos de su amiga, sintiendo su calor. No queria soltarla.

—E-estoy tan feliz de verte, no se que paso-

—Esta bien, Elena.—La interrumpió Bonnie, ayudándola a dar pasos hacia adelante—. Ya nos vamos a casa.—Le aseguro, con firmeza y determinación.

Elena asintió, feliz. Cuando de repente, sintió un frio cortante aparecer en su espalda, ella no fue la única que lo noto, Bonnie tambien lo hizo.

Bonnie miro con sorpresa detrás de Elena.

Elena a penas pudo procesar ver a su amiga de nuevo, cuando de repente esta desaparece de su vista. Las manos de ella se apretaron a si mismas, soltó un pequeño quejido de la sorpresa.

—No.. no, no, no..—Susurro, dando pasos hacia atrás con torpeza.

—¡Bonnie!—grito, cuando sintió que estaba perdiendo el equilibrio. 

Su espalda choco contra algo frio, mientras ella lentamente caía al suelo. Su mano choco contra algo frio, giro la mirada hacia allí... y fue entonces cuando noto que el lugar donde estaban parecía una cárcel, ya que detrás de ella habian barrotes casi oxidados.

Su vista cada vez se iba apagando, solo alcanzo a ver una silueta de alguien rubia en una celda frente a ella.

—Parece que ya esta comenzando. Stefan, no querrás perderte el no despertar de tu novia.

Las palabras sonaran claras a la vista, pero para Elena solo fueron palabras cortadas y sin sentido.

Ya que nuevamente habia perdido la conciencia.





—¡No!!!

El grito de Elena resonó por todo el espacio, se giro hacia todos lados con pánico. Volvió a mismo lugar al que estaba antes.

—No... Bonnie, regresa.. por favor.—Suplicaba, llorando.

Ese lugar era muy frio, pero no del físico. Sino que abrumaría incluso a la mente más fuerte. 

Estaba sola, con extrañas voces y alucinaciones. 

Elena no habia pedido nada de eso.




[...]

Elena no supo cuando tiempo paso, tuvo una disociación fan fuerte, que apenas recordaba haber dejado de gritar.

Su mirada no estaba fija en algo, sino más bien.. perdida. Casi sin esperanza sobre volver... a casa.

Habia bloqueado... o bueno, ignorado las voces por tanto tiempo que ya ni los percibía. E iba a seguir asi, de no ser porque un gran temblor sacudió todo. 

Elena se tambaleo, por poco se cayo al suelo, pero se recompuso lo más rapido que pudo. Giro su mirada por todo lados, asustada. No entendía que habia pasado, o que sucedía para que todo el lugar se sacudiera de tal forma.

Algunos telones se desacomodaron, las paredes se agrietaron como si alguien los hubiera rasgado con fuerza.

De repente, un silbido se escucho por todo el lugar. No un silbido cualquiera, era uno similar a cuando el viento se movía con fuerza, chocándose entre si.  

El cabello de Elena se revolvió con fuerza, apenas podia mantener los ojos abiertos. Lo suficientes como para ver como una niebla espesa emergía del suelo con una luz roja oscura en ello, inundando el lugar con eso. 

Elena intento apartarse, correr. Pero fue en vano, cada lugar comenzaba a llenarse de esa niebla.

Moverse comenzó a dificultarse, la niebla era tan espesa como el agua. No la dejaban moverse con mayor facilidad. 

Trato de subirse a una de los escombros de paredes, pero no lo consiguió. Las cosas parecían estar más resbalosas, no podia sujetarse a nada. 

La sensación espesa y fría, comenzó a subir más arriba de su cintura.

Elena mantenía la mirada hacia arriba, pensando y lo que le sucedería. Y era obvio, tal vez moriría.

Unas lagrimas cayeron de sus mejillas, apretó sus labios, tratando de no tener miedo. Pero era algo imposible con eso subiendo hasta su cuello. 

—Lo siento, Jeremy...—Murmuro por ultima vez. Antes de que su cabeza fuera cubierta por completo.

La niebla comenzó a brillar mas fuerte, unos rayos comenzaron a pasar por todos lados. Casi parecía ser... sangre.

Sangre roja oscura y espesa por todo lados.

Holaaa, espero y les guste.

Los amo<3

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