♢Capítulo 4♢

Que llegara por fin mamá me traía un sabor agridulce, porque si se hubiese quedado fuera un poco más estaba segura de que Jungkook hubiera podido tocarme más como por la mañana, seguir sintiéndome al límite tal y como lo había hecho hacía horas. Ahora con mamá en casa no podíamos pasarnos de lo común entre hermanos. A pesar de que ambos teníamos una relación bastante pegajosa, llena de besos, abrazos y toques que antes, me parecían totalmente normal, ahora no estaba segura de que si Kookie venía a abrazarme, me sintiera como me sentía días atrás.

Por alguna razón seguía queriendo que mi hermano me tocara, o tal vez lo que me hizo sentir era el juego de nunca acabar. Porque así era como me sentía, de algún modo saciar las ganas que tenía hacía horas, aumentaba las que tenía ahora, o tal vez porque pensaba mucho en la cara de mi hermano llena de satisfacción por hacerme llegar a mi primer orgasmo, y que precisamente fuera con él, era de locos, de personas descerebradas pensar en mi hermano mayor tocándome sin ninguna vergüenza, o simplemente dejarme tocar por él era una completa locura y que de seguro ya iríamos al infierno juntos, pero mi interior me decía que mientras yo me fuera con él, todo estaría bien.

Así trascurrió el día entero que mamá llegó por la tarde, ni siquiera pude verle por la noche porque mamá se empeñó en dormir conmigo porque su alarma se había roto y tenía que levantarse temprano, desgraciadamente tuve que acceder o sino iba a ser muy evidente que quería otra cosa, y esa cosa era que mi hermano entrara clandestinamente por la puerta de mi habitación a tantas de la madrugada para que me tocara y me hiciera llegar a un glorioso orgasmos que era capaz de expulsar con solo pensar en él, pero me retuve, más de la cuenta, incluso con mamá abrazándome fue imposible no pensar en Kookie, una idea placentera se plasmó en mi cabeza desde esa noche.

¿Y si Kookie usaba su boca ahí abajo llegaría igual? A la chica rubia se lo había hecho, porque recordaba como si fuera ayer como pasó su pequeña lengua por el centro de aquella chica. Tal vez lo podía hacer igual conmigo.

Mi imaginación me jugó una mala pasada porque en la noche no dejé de pensar en él, entrando a mi habitación, yo estaba sola, completamente desnuda esperándolo, él se deshizo de su ropa dejándome ver su cuerpo definido y sus tatuajes haciéndome lubricar más. Se quedó en bóxer, entonces se acercaba a mi gateando por la cama hasta lograr posicionarse entre mis piernas, su sonrisa torcida y su mirada llena de lujuria lo que hacía era aumentar mi deseo, y juraba que podía tener un orgasmo con solo mirarle su rostro. Porque mi hermano lo decía todo con la mirada, incluso cuál era su mayor deseo, y en el de mi sueño, era comerme allí abajo. No tardó en acercar su boca y dar una lamida desde mi entrada hasta mi clítoris probando de mi lubricante natural, también recordaba haberlo escuchado diciéndome "Sabes muy bien, Soo" y dar un beso fugas en mi clítoris demasiado sensible en ese momento haciéndome agarrar su cabello con fuerza porque estaba muy cerca a pesar de haber comenzado hacía segundos, porque parecía que solo él me hacia venir tan rápido y de una manera tan intensa.

Me desperté agitada, sudorosa y con ese picor en mi intimidad que me gritaba a todo pulmón "Busca a Jungkook".

Cuando me desperté fue porque la alarma de mamá me despertó y hubiera querido seguir durmiendo y poder acabar mi sueño sucio con Jungkook, al menos haberme corrido en él. Quería correrme con él aún así fuera en sueños. Tal vez si la alarma no hubiera sonado me abría corrido y no estuviera en las condiciones que estaba ahora, y temía porque mamá lo notara. Afortunadamente se levantó medio dormida y así salió de mi habitación para ir a preparar el desayuno. Acostada en la cama y respirando más fuerte que nunca, no pude aguantar y llevé mis dedos a mi intimidad por debajo de mi pijama.

Con mis dedos toqué mi clítoris y enseguida sufrí un espasmo que me hizo gemir quedamente. Imité alguno de los movimientos de mi hermano de ayer sobre mi hinchado clítoris, cerrando mis ojos con fuerza y mordiendo mi labio con la misma intensidad porque no quería que mamá se alertara al escuchar mis gritos. De una momento a otro y viendo la cara de Jungkook en mi cabeza traspasándome con sus ojos mis manos se descontrolaron llegando a maltratar más de la cuenta mi clítoris, y no supe que pasó cuando llevé más de media hora tocándome -porque no me atrevía a introducir un dedo- sin correrme, veía las estrellas pero no lograba ver la luna, y sabía lo que me faltaba, me faltaba a Jungkook tocándome o haciéndome lo que se le viniera en gana pero estaba claro que no iba a tener otro orgasmo a no ser que Jungkook estuviese al menos de carne y hueso frente, al lado o detrás de mí.

-Cariño, pensé que ibas a dormir más, la alarma estaba para muy temprano -me dijo mamá cuando llegué a la cocina ya bañada y con el uniforme.

-No tenía mucho sueño, ¿Y Kookie ya se despertó? -fue inevitable para mi no preguntar por él.

-Si, él se levanta últimamente muy temprano, al parecer la universidad lo tiene muy estresado con el estudio y duerme menos de lo que debería -me contestó, aquello lo tenía claro porque mi hermano era muy estricto con sus estudios, a pesar de ser el mejor de su año seguía estudiando sin descanso, pero ahora eso me pegaba más fuerte que antes. Cuando Kook se estresaba demasiado con el estudio siempre me llamaba para que le hiciera un masaje, porque lo necesitaba para desestresarse, aunque ahora esa idea no la tuviese tan clara, porque estaba segura de que si entraba a su habitación, lo vería a él y no me resistiría a besarlo, a tocarlo y a pedirle que me tocara a mi. Por eso no iría. No ahora.

-Me imagino, tiene exámenes en una semana -le seguí la charla a mamá, ella y yo siempre fuimos tan inseparables, a decir verdad, Kook, ella y yo éramos muy inseparables porque siempre habíamos sido sólo los tres en la casa, ella nos sacó a mi y a mi hermano adelante sola y era nuestro ejemplo a seguir, estábamos orgullosos de ella y lo sabía, porque era nuestra heroína, más que Iron Man para Jungkook.

-Buenos días -su voz fue como un imán que me hizo automáticamente mirarlo, traía un suéter negro de mangas largas ancho y un pantalón de algodón del mismo color y talla. Se le notaba que había despertado hacía rato porque su cabello estaba ordenado, y Jungkook era de los que se despertaba hecho un asco, pero un asco muy guapo. Sus ojos entraron también al contacto con los mios y enseguida un rubor se plasmó en mi.

«Joder Soo, no pienses en que necesitas un orgasmo, simplemente intenta estar normal a su lado»

Y aunque parecía absurdo no mirarle y acordarme, lo intenté apartando la mirada de él y volver a ver a mamá que servía ya el desayuno.

-Buenos días cariño ¿te sientes bien?

-Con sueño pero bien, gracias mamá -contestó y es que...joder, su voz me ponía muy caliente y más me puse de esa manera cuando se sentó a mi lado en una de las sillas del mini bar que había en la cocina, rozando los músculos de sus brazos cubiertos por el suéter con mis brazos desnudos. Y era insoportable. Mucho.

Cuando mamá nos dejó el desayuno de frente, enseguida su móvil comenzó a sonar y como de seguro era algo de su empresa muy importante, tuvo que disculparse con nosotros, alejarse y atender la llamada. Fue el momento en el que nos quedamos solos y quise decirle algo, como que lo necesitaba, que anoche quise entrar a su habitación porque estaba caliente, como ahora, y que si pudiera lo besaría en ese instante, pero no pude, porque él se me adelantó.

-¿Dormiste bien? -preguntó captando mi mirada y casi me derretí al tocar mis ojos con los suyos, es que eran la perdición.

-Lo que pude dormir, estuvo bien -contesté y el sonrió, pero de una manera dulce, que aunque me diera mucha ternura -porque Jungkook era tierno- me ponía más a cien, y odiaba un poco que todo de él me pusiera así en estos momentos.

-¿Y porque dices eso? ¿Acaso dormiste poco Soo? -que pronunciara mi nombre solo hacía que alterara más mis hormonas.

-No...no dejé de...pensar en lo de ayer, Oppa -confecé y su sonrisa de triunfo me confirmó que le encantaba que me estuviera ante sus pies.

-¿Te tocaste? ¿Esta vez si te masturbaste pensando en mí hermanita? -una de sus manos llegó a mi muslo descubierto por la corta falda estudiantil y yo solté un suspiro necesitado porque sus dedos parecían quemar mi piel.

-Sí, Oppa -volví a confesar, porque al parecer verme tan sumisa ante sus ojos le encantaba -Pero...no logré...correrme -tambien le confesé porque necesitaba que él supiera que lo necesitaba a él, que no llegaría a otro orgasmo si no era con él y él rió aún más cuando su mano comenzó a subirme la falda. Mamá no lo vería porque estaba del otro lado de la barra, pero se me hacía más excitante que ella estuviera ahí, que en algún momento determinado, ella volteara y nos viera, y viera, como Kookie intenta llegar a mis bragas descaradamente mientras me miraba con intensidad en sus ojos.

-Entonces eso quiere decir que no sentiste lo mismo con tus dedos que con los mios ¿verdad Soo? -asentí y enterré mis uñas en su brazo cuando sus dedos llegaron a mi bragas, necesitaba ayuda -Te gusta que yo te toque, así sea delante de mamá ¿Verdad? -volví a asentir y me agarré con más fuerza de su brazo cuando apartó mi braga a un lado y con su dedo índice y corazón apretó mi clítoris y yo abrí la boca en busca de poder gritar a pesar de que sabía que no podía porque mamá estaba ahí, no escuchaba, pero igual estaba ahí.

-Jungkook cariño -mamá de momento apartó su móvil tapandolo con su mano para que no escuchara la persona del otro lado de la línea su conversación aquí y mi hermano apartó con rapidez sus dedos de mi clítoris haciéndome suspirar y tuve que disimular porque ahora mamá si nos estaba viendo -¿Puedes llevar a Soo al instituto? Es que hoy no puedo porque voy hacía otro lado y no me hace camino -le pidió mi madre. Fue como si Dios se le hubiera aparecido al frente a mi hermano porque sonrió ampliamente, y tal vez si que me imaginaba lo que pasaba por su mente en esos momentos, y me calentaba aún más.

-Claro mamá, yo llevo a Soo al instituto -me miró con esa sonrisa de satisfacción que tuve que evitar con rapidez porque me provocaba cosas que debía de aguantar.

-Bien -volvió a llevar mamá su móvil a su oreja para seguir hablando.

No hablamos nada después de eso, ni siquiera me tocó para acabar con lo que había empezado a pesar de que mamá no estaba presente ya. Simplemente cuando se acabó el desayuno subió a su habitación, y luego de unos minutos bajó vestido más formal, porque ahora iba a llevarme, y también se iría para la universidad. Mamá nos acompañó al auto de mi hermando, en donde se despidió de mi y de él para montarse en el suyo, Jungkook me abrió la puerta de copiloto para así entrar y después él subió al otro lado, para después arrancar directo a mi instituto.

-Jungkook...

Cuando pronuncié su nombre para al menos entablar una conversación me quedé cortada de palabras cuando lo ví aparcar su auto en un callejón cerca de la escuela y apagar el motor.

-Subete sobre mi Soo -me ordenó, yo me quedé entre sorprendida y confundida por su repentina acción, pero después de unos segundos, no dudé en subirme a los muslos de mi hermano con cada una de mis piernas a su lado, verlo nuevamente debajo de mi, me ponía mucho más caliente -Tenemos menos de una hora para hacerte llegar al orgasmo, ¿estás bien con ello? -asentí, y aunque el volante me estaba matando la espalda y de seguro mañana dolería, me importaba una mierda eso, simplemente quería que Jungkook me tocara y me besara.

Por eso cuando su mano agarró mi nuca para atraerme a él y chocar con su boca enseguida me encendí y lo besé con ferocidad, dejando que su lengua llegara a mi boca y tocara la mía de la manera mas sucia que existía. Mis manos se detuvieron en el final de su cabello corto haciéndole cosquillas con una mano y con la otra haciendo presión para que no se despegara de mis labios. Porque le necesitaba, mucho, y veinticuatro horas me parecieron una eternidad sin él.

Sus labios abandonaron los mios para descender por mi clavícula, llenándome de su saliva a su paso, mordiendo y chupando ligeramente pero con deseo mi cuello mientras que yo llevaba mi cabeza hacia atrás facilitándole el trabajo. Gemía como podía porque me estaba faltando el aire, no sabía si por el lugar reducido en el auto, o porque estaba demasiado cachonda y necesitaba mi liberación pronto. Un bulto se comenzó a formar con bastante rapidez debajo de mi y por alguna razón eso me gustó más, porque al menos sabía que Jungkook me deseaba tanto como yo a él.

Por inercia se me fue imposible no comenzar a mover mis caderas de adelante hacia atrás rozando mi centro demasiado necesitado con su bulto, que aunque estaba cubierto por su pantalones negros apretados, era bastante grande y duro en su totalidad. Escuché a mi hermano gemir y separarse de mi cuello cuando me sintió moverme sobre él.

-Joder Soo, así no...no podré tocarte bien -su carita se volvió roja y por un momento pensé que el que estaba al límite ahora, era él y no yo.

Seguí gimiendo posando mis ojos en él, tal y como me lo había pedido ayer, no dejé de mirarle ahora tampoco en ningún momiemto mientras boqueaba y mis piernas temblaban porque estaba cerca, muy cerca.

-¿Te puedes correr...así? -me preguntó entre jadeos. Yo asentí porque no podía formular palabra en esos momentos.

Me agarré de los hombros de mi hermano para una mejor estabilidad y aumenté mis movimientos porque era como si mi cuerpo actuara solo. Solté un chillido cuando Kook desabotonó mi camisa blanca y sacó uno de mis senos del sujetador y comenzó a lamer con ahínco. Mi vientre se tensó, mi mente quedó en blanco, mi cuerpo de arqueó completamente sobre el volante cuando la tela de su pantalón entró en contacto nuevamente y por ultima vez con mi clítoris y me hizo llegar a mi orgasmo. Mis piernas temblaron por un rato y hubo unos minutos que me sentía nublada de mente y vista, solo sentía la lengua de mi hermano recorrer mi piel y después repartir besitos. Logró enderezarme con delicadeza hasta poder mirarle.

-Lo has hecho bien hermanita, muy bien -me sonrió y dio cortos besos en mis labios.

-¿Y...y tú oppa? -le pregunté.

-¿Yo qué?

-¿Tu no te vas a...venir? -me coloqué roja de solo preguntarlo, el me acarició la cara con sus yemas.

-Lo mio es como que más de tiempo, pero no te preocupes, estoy bien, ya me encargaré yo -me contestó, y aunque no entendiera del todo lo que me dijo asentí -¿Puedes ponerte de pie? -me preguntó -¿O necesitas unos minutos más para recuperarte?

-Cinco minutos -fue lo que dije, no me apartó en ningún momento de encima de él, simplemente me arrecostó en su pecho hasta que recuperara las fuerzas que necesitaba para poder ir al instituto.

Estaba feliz, porque había tenido mi segundo orgasmo, pero no por eso, sino porque había sido con él, mi hermano mayor, Jungkook.

♢♢♢
N

uevamente un capíyuloy creo que bastante aceptable.

Estoy tardando un poco por las actualizaciones porque los capítulos de Oppa y relatos de Smut se me están yendo de las manos y están siendo más largo que de costumbre.

Solo espero que la espera haya valido la pena. Porque estaba emocionada por escribir esta parte.

¿Que creen que puede haber en el siguiente?

Aunque no lo crean, este fanfic lo tengo hecho en mi cabesita y tiene muchas sorpresas, más haya del sexo entre Soo y Jungkook, van a.haber cosas inesperadas y que creó que les van a gustar unas y otras no. En fin, dejame ni estar dando tanto spoiler porque o sino se me desesperan.

Una cocita mas, y es que debo de agradecer el apoyo que está recibiendo esta historia y apenas llevamos cuatro capítulos, intentaré escribir con mas frecuencia aunque me deje los ojos en ella.

Nos vemos en un próximo, lo mas.seguro es que como ahora actualicé Oppa, ahora actualice relato de Smut.

Lxs sarangheo❤

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