♢Capítulo 13♢

Me coloco de pie cuando veo a Jimin dormir como un ángel en el sofá, me las tuve que arreglar para safarme de su agarre porque me estaba abrazando, y aunque me hubiese querido quedar toda la noche con él ahí, en el sofá solo cabe una persona y el tiene que dormir más cómodo, además de que estaba esperando a que se durmiera completamente para ir a buscar a oppa, que había desaparecido en todo nuestro encuentro, cosa que me extrañó, pensé que estaría ahí conmigo, besándome mientras Jimin hacía su trabajo, dejándome masturbarlo pero no fue así, desapareció como por arte de magia y aún no se nada de él.

Subo las escaleras abandonando la sala, solo uso mi ropa interior porque me daba un poco de flojera ponerme el uniforme porque Jimin no me dejaba ir a buscar un pijama. Veo la puerta de su habitación cerrada, decido que de seguro está ahí y debo de entrar. Por eso, sin ni.siquiera llamar a la puerta, la abro y me cuelo dentro, cerrando detrás de mi.

-¿Soo? -su voz suena un poco adormilada, lo que me indica que acabó de despertarlo, me duele haberlo hecho, pero quería verle.

-¿Estábas dormido? -digo en lo que me acerco a la cama para sentarme en el borde de esta.

-Estaba en el proceso, tranquila, no me despertaste -pero aunque me lo repitiese unas mil veces, se que sí que lo hice, solo lo dice para que no me sienta mal. Aún así, voy a dejárselo pasar.

-¿Puedo acostarme aquí contigo? -pregunto, unos segundos de silencio de hacen hasta que habla.

-Claro, ven -lo siento hacerse hacia un lado para así darme espacio, yo acato todo y me acuesto en el lado que ha dejado para mí, enseguida siento sus brazos rodear mi cintura y se que estoy de frente a él, a pesar de que la iluminación no es tan buena, se que me está mirando -¿Y Jimin? -pregunta ya cuando estamos cómodos, aunque yo me siento cómoda en cualquier lugar mientras sea con él.

-En el sofá durmiendo como un tronco -lo siento soltar una risita que me hace imitarlo, es de esas risas de él que parecen de un niño pequeño.

-Pensé que la del orgasmo eras tú no él -vuelvo a reír.

-Yo también lo pensé -ambos nos sumimos en una risa de niños que nos relajan por los minutos que duran -¿En donde estuviste? No te vi luego de... Ya sabes -saco el tema cuando nos quedamos en silencio, su respiración la puedo sentir muy calmada y ya es relajante eso para mi.

-Quería darles privacidad -si lo hubiese dicho con algún tono burlón me hubiese reído, pero lo dijo enserio, por eso me tragué la risa -Supongo que ambos querían estar solos -y por un momento no lo escucho tan contento como pensaba.

¿Donde está ese Jungkook que me propuso hace unos días tener un trío? ¿Donde se quedó que ahora no lo entiendo? Y como veo que es el momento adecuado para sacar el tema al que le di cabeza desde que Jimin y yo tuvimos ese momento (sí, ese de hace una hora más o menos) decido hablar, porque se que su dicho y su tono es la medicina para que yo continúe.

-No quiero estar con Jimin -el silencio que de hace es abrazador.

Me abruma por un momento que se quede callado por tanto tiempo, incluso llegué a pensar que se había quedado dormido y no me había escuchado, pero al sentirlo acariciar mis caderas, supe que se lo estaba pensando, o al menos pensando que decirme y que palabras utilizar.

-¿No te gustó? Mira, que Jimin sabe usar muy bien su lengua -lo dice de manera graciosa pero yo no me río y supongo que eso es lo que hace que se trague la risa el también.

-No es eso oppa, Jimin me gusta, a decir verdad -respondo con la verdad.

-¿Pero...? -suspiro, es ahora o nunca.

-Pero estoy enamorada de otro, y sabes quien es ese otro -por su nuevo silencio estoy más que segura de que sabe que es él de quien hablo.

Jimin estuvo bien, Jimin es una persona maravillosa a la que quiero a mi lado todo el tiempo, porque me gusta, no se si es como me trata, con es cariño innato tan puro y delicado, o es su manera de ser así de simple, quiero a Jimin a mi lado, pero no como quiero que esté mi hermano, como amigo, como compañero, que esté conmigo en las buenas y en las malas, nunca había sentido una conexión tan especial y estrecha de amistad como la que siento con Jimin, obviando obviamente que me haga sacado un orgasmo hace una hora. Sin embargo, a Jungkook lo quiero así, como estoy ahora, acostada a su lado, con sus manos acariciando mis caderas con delicadeza haciendo revolucionar mis mariposas, hablando de cosas triviales, eso es lo.que quiero con él todos los días y noches de mi vida, porque estoy enamorada de Jungkook como nunca creí estarlo.

-No puedes quererme de esa manera Soo, porque somos...

-Hermanos ¿y crees que no lo se? -ante sus palabras me he cabreado, y como siga por ese camino, estallaré en tiempo récord -¿Crees que no me jode que seas mi hermano? ¿Que compartamos la misma sangre y que eso sea un impedimento para quererte como lo estoy haciendo ahora? Pues dejame decirte que no creo que esto valla a cambiar después de todo lo que tú, has provocado, deberías de haberlo pensando antes de hacerme ceder sabiendo que algo así iba a pasar -sí, me he cabreado a medido que cada palabra salía de mi boca, porque en parte tengo razón, él sabía que yo me iba a enganchar más fácil que él, incluso eso se creó desde la primera vez que me tocó, porque es mi primer hombre (sin contar a Jimin) y lo seguirá siendo.

Como no me responde, supongo que se que no lo hará y por eso hago el amago de irme porque de todos modos, ya que dicho lo que iba a decir, y supongo que me esperaba desde antes un silencio por su parte. Lo que me sorprende un poco es que me agarre con más fuerza para impedir que yo me mueva.

-Tienes razón -se escucha hablar y yo me quedo quieta -Fui yo el culpable de que ahora tengas esos sentimientos por mi -en parte lo que me a dicho, me duele, y soy tan tonta que quiero seguir indagando aunque la respuesta de mi siguiente pregunta, me rompa por dentro, porque así va a ser.

-¿No sientes lo mismo que yo?

Silencio nuevamente, creo que esa es mi repuesta de que no siente lo mismo. Pero habla y me quedo quieta antes de salir corriendo.

-Supongo que si estoy ahora, aquí contigo, es por algo ¿no? -no me esperaba esa respuesta, pero una parte de mi se queda con que le da miedo, o mejor dicho pánico, decirme lo que realmente siente, y eso también me lo tomo como una esperanza.

-Supongo -mi mano busca su rostro localizándolo con facilidad para acariciarlo -¿Puedo...besarte? -una sonrisa nasal me afirma que mi pregunta es un poco tonta.

-No tienes que preguntármelo, simplemente haslo -y como me ha dado luz verde, yo no pierdo tiempo para buscar sus labios en medio de la oscuridad. Logrando localizarlos y aplastarlos contra los mios.

Él abre la boca buscando entrar su lengua a mi cavidad a pesar de que el beso que ahora nos estamos dando, es.todo menos obsceno, es delicado, dulce y suelto un suspiro cuando su lengua toca la mía de alivio, extrañaba sus besos, sus manos agarrando con fuerza mi cintura, y mis manos enroscando su corto pelo sedoso. Nos decimos miles de cosas con el beso y a la vez no nos decimos nada. Sí, está mal lo que.estamos haciendo, pero... ¿Si lo deseamos que podemos hacer? Nada, esa es la palabra, no podemos hacer nada porque así nos lo dicta todo lo nuestro.

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