CAPÍTULO 27
El dolor en las costillas cada vez iba desapareciendo, así como los hematomas. Pero Jimin aún permanecía en casa.
Hace media hora se había levantado, y como ya era una costumbre, Yoongi había llegado en la madrugada por Jungkook y se lo había llevado.
Eran las 7:30am, disfrutaba de una taza de café mientras esperaba la llegada de Jungkook. Sohyun se había ido desde temprano.
Dentro de una semana más volvería a trabajar. Los chicos lo habían ido a visitar, más que todo de las seis en adelante, por el trabajo de Hoseok y por los estudios de los otros dos chicos.
Con respecto a Yoongi, Jimin no le había mencionado algo a Taehyung. Tenía una leve sospecha de que si fuera él por que Taehyung le había dicho que él y el pelimenta habían coincidido una vez.
Y aunque esa noche Taehyung le preguntó el nombre, el pelimenta no se dijo.
Aun así ellos compartieron una noche más.
Jimin terminó la taza de café, en eso escucho la puerta abrirse y luego ser cerrada, salió de la cocina para encontrarse a Jungkook.
El chico pelinegro dejó su mochila en el suelo importandole dónde la dejaba, se dio cuenta de la presencia de Jimin.
El pelicastaño le sonrió y se acercó a él a pasos cortos.
Jungkook le sonrió, también caminando hacía él.
-Hola, nene. ¿Te acabas de levantar?
Le preguntó abrazándolo. Jimin también lo hizo, estaba tan acostumbrado a dormir con él, a dormir entre los brazos de Jungkook y sentir su calor envolver su cuerpo
Que ahora que casi todas las noches se iba, le hacía demasiada falta. Y Jungkook estaba igual. Lo extrañaba. Había sido una madrugada realmente difícil.
Se habían peleado con una pequeña banda de chicos jugando a ser mafiosos.
-Siéntate. ¿Tienes hambre? -
-No. Con Yoongi comimos algo. -le respondió Jungkook sentando en el sillón junto a Jimin.
-¿Yoongi te dijo algo?
Le preguntó, Jimin ya le había contado la situación de Taehyung y de su "crush" misterioso.
Y que esa había sido la razón por la cuál lo había visto demasiado tiempo.
Ahora Jungkook también trataba la forma de sacarle información a Yoongi. Pero el chico era demasiado callado, y reservado con respecto a su vida.
-No. Aunque lo he visto sonriendo al teléfono. ¿Crees que sería bueno enfrentarlos? Mañana hay carreras de moto. Dijo que irá y tengo entendido que los chicos también.
Jimin asintió. Era buena idea.
Jungkook seguía corriendo, con la diferencia que ahora lo hacía para Kang, y también cuándo peleaba, y ganaba el doble.
Poco a poco la deuda iba bajando y esperaban con ansias el día en que dicta deuda desaparezca.
🧡
La noche había caído. Y Jimin solo esperaba que el odioso de Yoongi no apareciera y se llevara a su Jungkook.
Ambos estaban ya en el colchón acostados, Jimin permanecía solo con su ropa interior y una camisa de Jungkook que le quedaba enorme.
Mientras que el pelinegro solo llevaba unos pantalones de dormir, dejando a la vista su torso y tatuajes.
Jimin tenía uno de sus muslos sobre Jungkook, mientras que el pelinegro le daba leves caricias. Su mano subía, bajaba y volvía a seguir.
Ambos en silencio, solo disfrutando de su presencias y de estar juntos.
Pero Jimin quería algo. Más bien lo deseaba. Y la mano de Jungkook tocando su muslo no ayudaba mucho.
El pelinegro no era consiente de lo que hacía sentir a Jimin. Mantenía sus ojos cerrados intentando conciliar el sueño.
-Jungkook... -llamo Jimin.
El pelinegro hizo un sonido con la garganta en respuesta que le había escuchado.
-Te extraño.
Jungkook abrió sus ojos para ver a Jimin. Quién lo miraba de igual forma.
-Yo también bebé. Y espero que está vez no venga Yoongi. Por que deseo dormir contigo toda la noche.
Las palabras de Jungkook hicieron reír a Jimin.
Claro que también lo extrañaba y esperaba que Yoongi no llegara. Pero cuándo le dijo a Jungkook que lo extrañaba, se refería a otra cosa.
-¿Dije algo malo?
Jimin negó, pero la causaba gracia que Jungkook no haya entendido sus palabras y que tampoco se de cuenta de la leve erección qué tiene.
-No. Yo también espero que Yoongi no venga. Pero... Cuándo dije te extraño, lo dije de otra forma.
Dijo Jimin esperando que esta vez si comprenda sus palabras
Jungkook se quedo en silencio. Los primeros segundos no había entendido. Hasta que Jimin se pego más a él y entonces pudo sentir la erección del castaño.
Y al fin comprendió.
Y sí, tambien lo extrañaba.
Soltó una risa, se levantó dejando el cuerpo de Jimin sobre el colchón y quedando él arriba y entre las piernas de Jimin.
-Yo también te he extrañado bebé.
Le dijo Jungkook acercándose a besar los labios de Jimin con mucho antojo. Como si tuviera una semana o incluso más de no probar sus labios.
Jimin se sostuvo de los hombros de Jungkook disfrutando de los labios de su pelinegro.
La lengua de Jungkook abriendose paso dentro de Jimin, sus labios en una lucha por besarse, con pasión, pero con mucho amor.
Jungkook se separó de los labios de Jimin para desvestirlo, le quito la camisa, dejándolo con una prenda, se podía ver el bulto dentro de su ropa interior.
El pelinegro tomó el dobladillo de la prenda y la bajo lentamente, dejándolo completamente desnudo.
Quedo hincado delante de Jimin con las piernas lechosas de este abiertas.
En la mesita qué estaba cerca del colchón busco lubricante, y cuándo lo encontro lleno sus dedos para preparar debidamente a Jimin.
Dos de sus dedos se deslizaron lentamente en la entrada de Jimin, entonces empezó con su trabajo.
Sus dedos entraban y salían, hasta que decidió agregar uno más. Jimin llevo su mano a su miembro, dándole atención mientras disfrutaba de los dedos de Jungkook.
El pelinegro lo vio, sus ojos dilatados por el deseo, Jimin se tocaba frente a él y era una imagen gloriosa y lujuriosa.
Cuándo fue suficiente, Jungkook se quito el pantalón de dormir junto a su ropa interior. Se acerco a Jimin estando en la misma posición.
Tomo sus muslos y los puso a la altura de sus caderas, se inclino sobre el cuerpo de Jimin, una de sus manos recargandose a la altura de la cabeza de Jimin.
Entonces empezó a entrar en él lentamente, Jimin gimió al sentir a Jungkook completamente dentro de él.
Lo había extrañado, necesitaba con locura el contacto de Jungkook. Sentirse lleno de él y sentir sus manos tocarle sus labios besarle su piel.
Las embestidas no sé hicieron esperar, sus cuerpos se unieron, el calor envolvia cada parte de ellos.
Jungkook beso los labios de Jimin mientras salía y entraba de manera constante, sus lenguas se encontraron en una caricia leve pero lujuriosa.
Jungkook termino de inclinarse sobre el cuerpo de Jimin, una de sus manos permanecía sobre el muslo de Jimin elevado. El castaño lo abrazaba de la espalda.
Sus uñas se clavaban en cada estocada fuerte de Jungkook. Cada vez que tocaba su punto dulce, cerraba sus ojos y gemia cerca de su oído.
-¡Ahhh! ¡Jungkook!... -gimió.
-Más~... No pares...
-Mi Jimin... -jadeo Jungkook cerca de los labios entre abiertos del castaño.
Ambos cerca del clímax, Jimin sintió la mano del pelinegro envolver su erección y masturbarle al ritmo de las estocadas.
La manera en que en sus cuerpos se tensaban, la forma en la que esa sensación tan conocida se apoderaba de sus cuerpos al estar cerca del orgasmo.
Sus cuerpos simple y sencillamente se acoplaban cuando llegaban a la cúspide del placer.
Era maravilloso, placentero.
Unas estocadas más y Jimin se corrio primero, arqueando su espalda ante la ola de placer.
Jungkook lo hizo después, su rostro hundido en la curvatura del cuello de Jimin. Sus respiraciones entrecortadas, el calor y el sudor sobre sus cuerpos.
Pero aún así, Jungkook siguió moviéndose lento, recuperándose del orgasmo mientras besaba el cuello de Jimin y luego el rostro de este.
Salió de el despacio, y busco una toalla para limpiar a Jimin primero. El castaño abría y cerraba sus ojos, estaba por caer en el mundo del morfeo.
Jungkook sonrió dulce al verlo, beso su frente delicadamente y con mucho amor, lo amaba, lo amaba con locura y no había palabra en el mundo que defina todo lo que siente por él.
🧡
Por si las dudas, Jimin se sigue cuidando
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