Tarde. Mark Grayson
elizabeth despertó sobresaltada con el grito de mark, ya que ambos llegaban tarde a clase. la rubia se levantó lentamente del suelo y se agarró la cabeza, mareada por la batalla contra los hermanos mauller del día anterior, miró para abajo, y vio la venda que le cubría el abdomen.
-mark, eh, relájate, ¿quieres? me duele la cabeza.- el medio- asiático la agarró por los hombros y la forzó a levantarse, hasta que se dio cuenta de que la chica solo llevaba la parte de abajo de su traje y su sujetador, por lo que la soltó y se sonrojó.
-llegamos tarde, muy tarde, bibby.
-¿y qué más da? puedo volar hasta clase en un par de minutos, tranquilo.- él la miró.- siempre se te olvida que soy mitad- kryptoniana, grayson...
-sí, sí... cierto, volar...- ella agarró un recambio de ropa que tenía allí para ocasiones como estas, y se quedó mirando al chico.
-¿te importaría darte la vuelta? voy a quedarme algo así como en ropa interior...
-eh... claro, sí, sí, sí... claro...- mark se dio la vuelta, escuchando el sonido de la ropa siendo colocada, e intentando no pensar en cómo sería ver a elizabeth en ropa interior. no, grayson, controla tus hormonas, esa es tu mejor amiga, una persona que podría romperte la columna vertebral solo un toque de su dedo meñique.
-vale, ya estoy.- él se dio la vuelta y ella sonrió amable. dios, que guapa era.
abajo, en la cocina, elizabeth saludó a debbie y nolan grayson, los padres de mark, la mujer, tan encantadora como siempre le tenía preparado el desayuno a su hijo y la chica, pero nolan se quedó mirando a la medio- kryptoniana, siempre que ella estaba cerca, el adulto no le quitaba el ojos de encima.
la rubia le devolvió la mirada, ella sabía perfectamente lo que pensaba, él era viltrumita, y ella medio- kryptoniana, y los de krypton y viltrum eran enemigos por naturaleza, los últimos siendo los únicos capaces de derrotar a un kryptoniano.
-liz, cariño, tu padre ha llamado, me ha dicho que hoy tu madre y él llegarán más tarde a casa, así que vente aquí para cenar, ¿de acuerdo?
-ah, gracias, sra. grayson...
-cielo, llámame debbie por favor.
-está bien, lo intentaré...
-bibby, llegamos tarde a clase.- mark la miró y ella asintió con la cabeza.
-bien, sra. grayson, sr. grayson, me llevo a mark para que no llegue tarde.- y acto seguido, agarró a mark por debajo de los brazos, y salió por la puerta trasera, emprendiendo el vuelo mientras mark se agarraba a las manos de ella.- deberías ponerte las alarmas antes, y así no tendría que llevarte a cuestas siempre...
-pero es que esto mola.- ella rodó los ojos.
-lo que tú digas, marky.
-oh, bibby, vamos, sabes que adoras esto.- ella sonrió y dejó caer a mark.- ¡liz, libby, lo siento!- ella rió y le agarró de nuevo.- ¡ni se te ocurra hacer eso de nuevo!
(...)
una vez en el instituto, elizabeth colocó a mark en el suelo y sin que nadie la viera, aterrizó suavemente, y ambos entraron al instituto justo a la vez que sonaba el timbre. dentro, ambos se despidieron mientras elizabeth se iba junto a eve wilkins a su primera clase de química de la semana.
mark se quedó mirando la cabellera rubia alejarse por los pasillos entre risas y algún saltito por parte de la chica callahan. él no sabía que estaba sonriendo hasta que william, su otro mejor amigo le dio un codazo en el costado.
-tío, la estás mirando otra vez, das mal rollo.
-¿qué? no, no la estaba mirando, estaba mirando a...
-liz, estabas mirando a liz. si tanto te gusta, deberías hablar con ella.
-no, para nada, ni de coña, libby no me gusta, y si lo hiciera, ella está fuera de mi alcance.
-adriana lima también lo estaba de su ex-marido...
-¿quién?
-dios mío, cuánta cultura te tengo que enseñar... lo que digo, es que nunca sabrás si ella está fuera de tu alcance si no lo intentas.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top