Capítulo 4

Helena

- ¿A dónde vas? - la voz dura de papá me hace voltear a mirarlo.

- Tengo que hacer un trabajo en la casa de Lea... La chica que vino hace unos días - miento para que me deje ir.

- Estás mintiendo - afirma.

Suspiro frustrada, no era nada fácil engañar a un Alpha y menos si este es tu papá.

- En realidad, iba a salir con Santiago. Mamá me dijo que debo darle una oportunidad y ser feliz - resumo.

- Es difícil creer que esas palabras hayan salido de tu madre. ¿La mansión de Ryder? Eso queda algo lejos de aquí, Lena - me recuerda.

- Planeaba que Celeste me ayudara con su magia... No quería molestarte - admito.

- Usa el jet privado - ordena y saca su celular para informar que su princesa iba a viajar -. Y sabes que no me molesta, pequeña. Puedes pedirme cosas... No soy tu madre - me recuerda.

- Pues en estos últimos años... Ambos cambiaron sus papeles. Pero lo tendré en cuenta, papá - sonrió. El asiente y puedo ver que mis palabras le han hecho pensar, así que me acerco y lo abrazo sin que se lo espere.

Amo tanto a mi papá. Todos le tienen miedo casi siempre, pero no saben que en realidad es una simple mascara, es más del tipo osito cariñoso. Pero supongo que me distancie un poco de él cuando vi que su trabajo como Alpha consumía la mayoría de su tiempo... No es nada fácil gobernar una parte del mundo sobrenatural, pero lastimosamente estaba muy pequeña para darme cuenta de aquello y sólo me separe al ver que aquella máscara solo desaparecía en momentos muy breves.

- Te quiero, papi - admito y antes de irme dejo un beso rápido en su mejilla. Salgo corriendo de ahí y es cuando me encuentro a mi madre tomando sol en frente de la piscina.

- Puedo sentir como tu padre esta muerto de felicidad... Hace mucho que no le muestras algo de afecto - ante aquello me siento mal. Mi mamá sabe todo sobre mí, pero nunca fui capaz de contarle sobre mi repentino alejamiento con mi padre -. Espero que no estés jugando con él, Lena. No te acerques para luego alejarte de golpe y sin explicación, porque no solo harás que el se deprima, lograrás que yo me enoje contigo.

Estaba hablando muy en serio, mi madre ama con locura a mi padre y también a mí. Pero odia que la gente juegue con los sentimientos del otro, así que entiendo porque me dice todo esto.

- No estoy jugando con él. Dije la verdad, mamá... Me enseñaste a decir la verdad siempre - le recuerdo.

- Hace unos minutos fuiste capaz de mentirle... Y para ser sincera me sorprendió. ¿El mundo humano te esta cambiando? - se pregunta a si misma.

- No es eso... Perdón, no debí intentar mentir. Es solo que no sabía como explicarle a papá que quería ir a hablar con Santiago sabiendo lo celoso que es con ese tema.

- No quiero escucharte mentir, Helena. Esta vez lo dejaré pasar... Ahora puedes irte a ver a tu amado.

- El no es mi-

- ¿Vas a continuar mintiendo? - su mirada se vuelve roja y yo bajo la mirada.

- Aveces odio que seas parte vampira - suelto sin pensar.

- La odias porque es la única que es capaz de escupirte las cosas como son en la cara. La parte de mujer lobo evita ser tan dura contigo... Y tus ojos están rosados, si vas a usar el jet debes ocultarlos, ya sabes porqué - me avisa.

Saco de mi bolso mis lentes de sol y me los coloco. Para molestarla le hago una reverencia breve y salgo corriendo, soy rápida debido a la sangre de vampiro corriendo por mis venas. Sin embargo me toma unos minutos llegar hasta el aeropuerto más cercano y avisar de mi llegada.

(...)

¿Es normal tener miedo?

No debo temer, no me harán nada y no tengo razón alguna para tener miedo. Pero no puedo evitarlo, de algún modo puede que hoy cambie todo... ¿Y si Sofía no acepta lo nuestro?

- ¿Qué desea? - pregunta una voz apenas toco el timbre.

- Me estás viendo por la cámara. Debes de saber quién soy - murmuró e intento calmarme -. Soy Helena Romanov, princesa de las manadas del Este - digo lo más específica que puedo.

- ¿Padres? - ¿Me está jodiendo?

- En casa, probablemente. ¡Déjeme entrar! - pido perdiendo la paciencia.

- ¿Padres?

- ¿Es acaso una puta grabadora? - gruño y viendo que no tengo otra opción, decido contestar su estúpida pregunta -. Malia Steven y Damon Romanov - digo fuerte y claro.

- ¿La princesa de las manadas del Este...? - voy a matarlo.

- ¡Qué sí, joder! - exclamó.

Las rejas se abren y me doy prisa, quería terminar de una vez por todas esto. El aroma de Santiago llega a mi nariz, pero es leve y supongo que no debe estar muy lejos, así que decido esconder mi aroma y darle una sorpresa.

- Hermano dejanos algo - escucho una voz masculina, seguida de esa se suman más.

El olor a carne asada llega a mí y se me es inevitable no tener hambre. Debí comer algo antes de salir...

Llegue a lo que parece ser el patio trasero y debido a lo silenciosa que soy nadie se ha dado cuenta de mi presencia.

Mis ojos barren el lugar y mi respiración se detiene por unos segundos al ver a Santiago abrazando a una chica de largo cabello rojo y piel blanca.

- Quien lo diría... Y yo queriendo darte una oportunidad - murmuró en voz baja. Mis ojos están cristalizados debido a las lagrimas retenidas, no pensaba llorar, no lo haría.

Vamos Helena no vayas a llorar por esto... No seas dramática.

Pero... Dolía, mi corazón duele y me odio por dejar que esta escena insignificante me afecte tanto.

- Porque te gusta y muy en el fondo sabes que quisieras ser tú quien esté en sus brazos.

Eres muy cruel.

- ¿Helena? - mierda...

- Oh... Hola - saludo y evito hablar alto para evitar que los demás hermanos se den cuenta de mi presencia.

- ¿Buscabas a mi hermano? ¡Sant- tapo su boca al instante que noto sus intenciones.

- ¡No! Yo sólo... Buscaba un baño cercano y no tuve más opción que venir aquí - suelto la primera cosa que se me ocurre.

Perdón, mamá. Mentí otra vez... Pero fue sólo por no perder mi dignidad, lo entenderás.

- Entonces aún no aceptas que mi hermano es tu mate - sonríe de lado y su mirada cobra un brillo extraño -. Supongo que no te molesta que él este muy a gusto con esa pelirroja.

- ¿Debería? Sólo la están pasando bien... Todos lo hacen, pero eres muy pequeña para saber lo que significa - le digo intentando mostrar que no me afectaba nada aquella escena.

- Espera... ¿Tú estás con otro? Eso no me lo esperaba. Santiago estará furioso - se ríe.

Esta niña es muy rara.

- No hay razón para que se enoje. Él la pasa bien con su amiga y yo lo hago con el mío, estamos en igualdad de condiciones. En fin, ya fui al baño... Me voy, saludos a la familia feliz - me despido rápido y corro hasta la entrada.

No fue nada como lo planeaste... Pero no fue tu culpa, no arruinaste nada.

- ¿Helena? - ¿¡Es que toda su familia tiene que encontrarme antes de irme!?

- Reina Sofía - hago una pequeña reverencia y vuelvo a mi posición inicial.

- No me avisaron que vendrías. ¿Buscas a alguien? - me pregunta.

- No, bueno sí, pero ya lo encontré... Y ahora ya me voy - intento escapar de ahí y es cuando Santiago aparece de la nada en frente de mí.

- Hablen rápido - escucho que dice su madre y de reojo la veo irse.

- No sabía que estabas acá - es lo primero que dice.

- Vine a darte una oportunidad... Pero no vale la pena, me di cuenta que no eres lo suficientemente bueno para mí, así que ahora abre paso y dejame salir - le pido dejando salir a mi casi nulo pero existente lado vampiro. La única capaz de no dejarse llevar por las emociones.

- ¿Y qué te hizo cambiar de opinión? Hasta dónde yo se te niegas a aceptar que somos mates... Te niegas a conocerme y crees saber todo de mi por estúpidos rumores. Cuando me fui ese día de tu casa, comprendí que tal vez no valia la pena intentar algo cuando es obvio que tú no quieres nada y te recuerdo que las relaciones son de a dos, no seré yo quien de todo por ti para que al final me digas que no quieres saber nada. No podría soportar eso - admite y se ve muy seguro de cada palabra que sale de su boca.

Odio que tenga razón.

- No pense que fueras de los que se rinden sin siquiera empezar. Pero bueno, me lleve suficientes decepciones el día de hoy, ¿Quieres romper nuestro vínculo? Aún es débil, así que romperlo dolerá, pero no mucho.

- Puede que yo sea el Príncipe Oscuro, pero tu sigues siendo la tan conocida Princesa de Hielo - murmura mostrandome una sonrisa falsa.

- Está bien, eso contesta en parte mi pregunta... Lo tomaré como un sí - suspiro y me preparo mentalmente para lo que viene -. Yo, Helena Romanov, te re-

- No te dejaré hacerlo, Lena - me dice mientras aprieta con fuerza su mano en mi boca. Intento seguir pero no puedo formurlar palabra alguna -. No así de fácil, ¿Quieres que luche para ganarme tu amor? Lo haré. Pero tú también intentaras ganarte el mío... Ambos vamos a pelear y si al final no funciona, yo aceptaré tu rechazo. ¿Aceptas? - pregunta mientras retira despacio su mano de mi boca.

- Yo... Acepto - asiento y sonrió cuando lo veo suspirar aliviado, aunque lo oculto al instante -. ¿Y cómo se supone que vas a conquistarme? - me cruzo de brazos mostrando una sonrisa.

- ¿Y cómo se supone que lo harás tú? - pregunta.

- No lo sé. Nunca lo he intentado... Pero no debe ser muy difícil - confieso y puedo ver que mis palabras lo ofenden de algún modo.

- Lo dices porque hasta ahora fui yo quien me acerque a ti. Pero ahora tendrás que hacerlo tu también... Pero ambos tenemos una ventaja.

- ¿Cuál? - pregunto acercandome un poco más a él. Su olor... Lograba alterarme de una manera muy extraña y me hacia querer estar pegada a él.

- Ambos somos almas gemelas... Eso lo hace menos difícil - aclara y sonríe al ver que he acortado la poca distancia que nos separaba.

- Ok, bueno... ¿Y que hacían? Tu hermana dijo que estabas algo ocupado con una chica - me separo ante reaccionar. Tampoco se lo quería dejar tan fácil y también esta el hecho que soy muy mala controlandome.

¡Pero no debí decir eso! Ahora pensara que estoy celosa o algo... Cosa que no estoy obviamente.

- Es una amiga de la infancia... Se llama Esperanza, es hija de Lila y Lucas - puedo ver que no le gusta dar muchas explicaciones de lo que hace -. ¿Y cómo esta Oliver? - pregunta curioso.

¿Oliver? Es incómodo tener que hablar sobre él con Santiago. ¿Sabrá sobre mi enamoramiento por Oliver...?

- Se esta quedando en mi casa unos días. Y supongo que esta bien, es mitad angel, debe estar bastante bien - sonrío intentando no parecer incómoda.

- ¿Quieres unirte? Mis hermanos estaban haciendo algo en la parrilla y huele bien.

- No sé. - me muevo incómoda.

Debería estar en casa y no aquí. Pero las palabras de mamá sobre darle una oportunidad me hacen ver que el está intentando integrarme en su vida y yo solo lo estoy rechazando.

- Mejor dicho, con gusto. Pero... No me dejes sola - le pido ante pensar que yo tendría que relacionarme con todos ellos.

Y papá tiene razón al decir que odio relacionarme con gente nueva.

- ¿Tienes miedo de que te muerdan? - bromea.

- Tengo miedo de que lo hagan antes que tú - le guiño un ojo y comienzo a caminar dejándolo atrás.

(...)

Debí pensarlo mejor antes de aceptar. Tengo a Sofía en frente y por un segundo me había olvidado de lo que le hizo a mi madre, pero ahora lo tengo muy presente y no puedo evitar mirarla mal.

- ¿Sal...? - pregunta Santiago. Dejo de mirar a la bruja de su madre y le miro a él.

- Es un postre dulce, Santiago - le recuerdo en voz baja. El solo sonríe de lado y asiente, la cena transcurre en silencio para mi, los demás se la pasan hablando de todo lo que tenían pensando hacer esta semana.

- Esto sabía muy bien, ¿Te gusta el flan, Lena? - pregunta la voz de Ryder. Miro al otro lado de la mesa y por un momento me pierdo en ese azul profundo del Alpha.

- ¿A quién no le gusta el flan con caramelo? - digo con ironía.

- Esperanza odia todo lo dulce - suelta la hija menor y única. Miro a la nombrada y puedo ver como su mirada me quema.

Literalmente, su mirada es como si quemara, mi piel arde sin explicación. ¿Era ella quién provocaba esto en mí?

- ¿Y quién eres? - le pregunto sin dejar de mirarla a los ojos.

- Soy hija de Lucas y Lila - me afirma mis dudas. Ahora que lo dice, Santiago lo había mencionado.

- Ah... No te pareces en nada a ellos - suelto sin pensar. Mi cuerpo arde con más fuerza, pero evito que se de cuenta.

- Eso es verdad - me apoya Santiago que se encuentra a mi lado -. Creo que saliste a tu abuela - añade.

- ¡No te pongas de su lado! - exclama molesta.

- ¿Por qué? Si es obvio que tengo razón. No te pareces a ellos... Al menos físicamente, suele pasar - le digo y veo como aprieta sus puños.

Sí, es ella, esta clarísimo. ¿Pero por qué?

- ¿Intentas hacerme enojar? - pregunta de la nada. Soy capaz de notar como todos nos están mirando. Incluso los Reyes parecen entretenidos con esto y me pregunto la razón.

- Eres tú quien esta usando sus poderes para hacer que mi piel queme... Así que no esperes que sea amable contigo - le digo en toda su cara.

- Yo no estoy haciendo nada, ¿Quieres hacerme quedar mal? - pregunta y se agarra con drama el pecho -. Sólo estas celosa de que Santiago esté conmigo, dilo - exige.

¿Santiago...? Con que de eso se trata.

- ¿Celosa? Para sentir eso primero debo de tener algún sentimiento por él. ¿Y sabes qué? No hay nada - aseguro y el ardor en mi piel se triplica, el enojo me domina y hace que saque mi peor lado -. Pero planeo cambiar eso... Ahora llegue yo y no podrás ganarme nunca, el ya no es tuyo niña - le digo con una calma extraña.

- ¡Dile algo Santiago! - exclama al borde de las lágrimas. Vaya que es dramática.

- ¡No! - le pido yo y el se ve muy confundido en cómo las cosas se dieron en cuestión de segundos -. No te dejes engañar por esas falsas lágrimas. Más bien dile que deje de usar su estúpida magia en mí... Porque puede que mis padres le hayan perdonado a Sofía. Pero ella no es nada, no me costará nada destrozarla - grito ante sentir como el calor se vuelve insoportable.

Santiago solo hace un movimiento de mano y eso basta para que Esperenza sea expulsada lejos de la mesa.

- Ella es nueva en esto de la magia, no sabe controlarse aún, pero lo hará. Debemos irnos - toma mi mano y abre un portal para irnos -. Ya vuelvo - avisa a todos antes de arrastranos al portal.

Una vez al otro lado del portal puedo ver que estoy en mi casa, solo que a unos pocos metros.

- ¿Qué fue todo eso, Helena?

₪₪₪₪

· Nota de Autora:

Gente estoy muy feliz así que por eso les traje un capítulo ❤ Es algo corto pero en realidad no estaba planeado que suba algo hasta algunos meses, no se quejen.

Posdata: Los reyes del kpop están de vuelta, chicas. Aún no me lo creo... Literalmente nunca he sonreído tanto como hoy xd (15/9/19)

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